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"circo" poems
You scramble amid The shattered Jagged facets Of yourself A circus show Of a hollow soul Dreamshards Timepieces You caught a Falling star In a dead field And it twisted Life-like In your grip
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Apr 3, 2024
Apr 3, 2024 at 1:55 PM UTC
Circo Da Alma
La mañana se pasea en la playa empolvada de sol.Brazos. Piernas amputadas. Cuerpos que se reintegran. Cabezas flotantes de caucho.Al tornearles los cuerpos a las bañistas, las olas alargan sus virutas sobre el aserrín de la playa.¡Todo es oro y azul!La sombra de los toldos. Los ojos de las chicas que se inyectan novelas y horizontes. Mi alegría, de zapatos de goma, que me hace rebotar sobre la arena.Por ochenta centavos, los fotógrafos venden los cuerpos de las mujeres que se bañan.Hay quioscos que explotan la dramaticidad de la rompiente. Sirvientas cluecas. Sifones irascibles, con extracto de mar. Rocas con pechos algosos de marinero y corazones pintados de esgrimista. Bandadas de gaviotas, que fingen el vuelo destrozado de un pedazo blanco de papel.¡Y ante todo está el mar!¡El mar!... ritmo de divagaciones. ¡El mar! con su baba y con su epilepsia.¡El mar!... hasta gritar                                             ¡basta!                                                             como en el circo.
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Croquis en la arena
Escrevo numa língua frágil As mágoas que me vão cá dentro: As que me assombram as noites E atormentam os dias Reaproveito essas mágoas e Transformo-as em desejos puros De felicidade inalcançável Poemas inúteis Que não correspondem à realidade Procuro infinitamente algo que substitua A felicidade inencontrável E ingrata que não se deixa encontrar Retiro as vendas fingidas e tingidas de lágrimas Os meus olhos bem abertos com nada se deparam. Fala-me como bonito é o amor Sem nada esconder, Mostra até os defeitos Que toda a gente deixa esconder Não ignores qualquer pedaço ingrato Consequência dramática Ou até episódio trágico. Não deixes que sorriem disto Sofrimento não é piada Nem medo ou nervosismo É número de circo Tudo o que eu sinto é um puro espetáculo De sentimentos e emoções E é inassistível, proibido ao público Não quero ver destruída Esta louca paixão descomedida Que tenho pela descoberta do contentamento Remata-me com as tuas inequívocas De como te pertenço Dessa verdade que vem do coração E que rompe a tua alma
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Jun 20, 2014
Jun 20, 2014 at 7:01 PM UTC
Encontros inencontráveis
Los circos trashumantes, de lamido perrillo enciclopédico y desacreditados elefantes, me enseñaron la cómica friolera y las magnas tragedias hilarantes. El aeronauta previo, colgado de los dedos de los pies, era un bravo cosmógrafo al revés que, si subía hasta asomarse al Polo Norte, o al Polo Sur, también tenía cuestiones personales con Eolo. Irrumpía el payaso como una estridencia ambigua, y era a un tiempo manicomio, niñez, golpe contuso, pesadilla y licencia. Amábanlo los niños porque salía de una bodega mágica de azúcares. Su faz sólo era trágica por dos lágrimas sendas de carmín. Su polvorosa apariencia toleraba tenerlo por muy limpio o por muy sucio, y un cónico bonete era la gloria inestable y procaz de su occipucio. El payaso tocaba a la amazona y la hallaba de almendra, a juzgar por la mímica fehaciente de toda su persona cuando llevaba el dedo temerario hasta la lengua cínica y glotona. Un día en que el payaso dio a probar su rastro de amazona al ejemplar señor Gobernador de aquel Estado, comprendí lo que es Poder Ejecutivo aturrullado. ¡Oh remoto payaso: en el umbral de mi infancia derecha y de mis virtudes recién nacidas yo no puedo tener una sospecha de amazonas y almendras prohibidas! Estas almendras raudas hechas de terciopelos y de trinos que no nos dejan ni tocar sus caudas... Los adioses baldíos a las augustas Evas redivivas que niegan la migaja, pero inculcan en nuestra sangre briosa una patética mendicidad de almendras fugitivas... Había una menuda cuadrumana de enagüilla de céfiro que, cabalgando por el redondel con azoros de humana, vencía los obstáculos de inquina y los aviesos aros de papel. Y cuando a la erudita cavilación de Darwin se le montaba la enagüilla obscena, la avisada monita se quedaba serena. como ante un espejismo, despreocupada lastimosamente de su desmantelado transformismo. La niña Bell cantaba: «Soy la paloma errante»; y de botellas y de cascabeles surtía un abundante surtidor de sonidos acuáticos, para la sed acuática de papás aburridos, nodriza inverecunda y prole gemebunda. ¡Oh memoria del circo! Tú te vas adelgazando en el frecuente síncope del latón sin compás; en la apesadumbrada somnolencia del gas; en el talento necio del domador aquel que molestaba a los leones hartos, y en el viudo oscilar del trapecio...
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Memorias del circo
Los circos trashumantes, de lamido perrillo enciclopédico y desacreditados elefantes, me enseñaron la cómica friolera y las magnas tragedias hilarantes. El aeronauta previo, colgado de los dedos de los pies, era un bravo cosmógrafo al revés que, si subía hasta asomarse al Polo Norte, o al Polo Sur, también tenía cuestiones personales con Eolo. Irrumpía el payaso como una estridencia ambigua, y era a un tiempo manicomio, niñez, golpe contuso, pesadilla y licencia. Amábanlo los niños porque salía de una bodega mágica de azúcares. Su faz sólo era trágica por dos lágrimas sendas de carmín. Su polvorosa apariencia toleraba tenerlo por muy limpio o por muy sucio, y un cónico bonete era la gloria inestable y procaz de su occipucio. El payaso tocaba a la amazona y la hallaba de almendra, a juzgar por la mímica fehaciente de toda su persona cuando llevaba el dedo temerario hasta la lengua cínica y glotona. Un día en que el payaso dio a probar su rastro de amazona al ejemplar señor Gobernador de aquel Estado, comprendí lo que es Poder Ejecutivo aturrullado. ¡Oh remoto payaso: en el umbral de mi infancia derecha y de mis virtudes recién nacidas yo no puedo tener una sospecha de amazonas y almendras prohibidas! Estas almendras raudas hechas de terciopelos y de trinos que no nos dejan ni tocar sus caudas... Los adioses baldíos a las augustas Evas redivivas que niegan la migaja, pero inculcan en nuestra sangre briosa una patética mendicidad de almendras fugitivas... Había una menuda cuadrumana de enagüilla de céfiro que, cabalgando por el redondel con azoros de humana, vencía los obstáculos de inquina y los aviesos aros de papel. Y cuando a la erudita cavilación de Darwin se le montaba la enagüilla obscena, la avisada monita se quedaba serena. como ante un espejismo, despreocupada lastimosamente de su desmantelado transformismo. La niña Bell cantaba: «Soy la paloma errante»; y de botellas y de cascabeles surtía un abundante surtidor de sonidos acuáticos, para la sed acuática de papás aburridos, nodriza inverecunda y prole gemebunda. ¡Oh memoria del circo! Tú te vas adelgazando en el frecuente síncope del latón sin compás; en la apesadumbrada somnolencia del gas; en el talento necio del domador aquel que molestaba a los leones hartos, y en el viudo oscilar del trapecio...
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Dinero, sangre, fuego, consumimos nuestra verdad Dinero, sangre, fuego, hasta donde vamos a llegar. Pan, libros, paz no vas a encontrar, pues bajo los muros no hay carne, huesos nada más. Circo para pueblo y tristemente volvemos a olvidar, somos gente en un zoologico lo dijo el loco con indudable razón. No busques más no son aguilas de libertad, son buitres con disfraz. En esta ciudad solo caen los restos, nadie lo afirmara en La ciudad de los huesos
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Jan 23, 2018
Jan 23, 2018 at 12:51 AM UTC
La ciudad de los Huesos
A fleeing dream so I bow my head in homage no suffering no more, you've painted our last hour she painted my true colors and the water works are real and the water color dripping from her slits surreal so literal my ****** pause-- is it right to call my lord a drug my lord I question your judgment, Your words your core I judge is war or warmth or worms, you were she was an apple to sight the but cost of love-- too expensive shot of Circo now I'm way too aggressive, I park my home parallel my clone and walk past the Dive Bar where we met regressing psychologically, eyeing me from another table her social disciples that follow her and rival my every breath I take a sip reminded of that flavor, her lips I'm awoke since 3 days after my last fix my vice is her a grip Who The **** Was That, That walked Pass?! clashing personalities, flammable as gas I'm corroded shotgun, empty, as a weapon with no motive no navigator-- nor a map to my emotions shes coding I'm losing it, I'm losing her my portrait promises are broken I promise my undoing is a loose interpretation I use her for my benefit clever for I love you I loathe you makes more sense   so who am I to judge with an empty box full of promises intended as a tattoo her legs on the table I say my final prayer: "for supper I will have you" wine hold the water I'm prepared for the last stroke.
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Nov 2, 2015
Nov 2, 2015 at 8:03 PM UTC
Holy pt.2 (Spoken Word)
Circo nips on the go, the road no mortgage or roof on the mobile home Making music with the wind, her curls I watch it --picture frame the moment with my hands on canvas memories and dreams are sandwiched no lettuce but the tank lets us cruise with these 6 figure fantasies worry free courtesy a day dream Or déjà vu if I could choose, and I chose We choose to break the rules so what's on ya mind? pulled into a rest stop indecent crimes with a box full of promises tucked in my pocket Just know that it will surface but to you I'm not worth it Just don't cosign the lies that they tell don't sign the doted line or give me that bill --it's all premature don't treat it all like a stillborn Still on fact I see once every 6 months I figured I was important figured that she could wait now contemplating extortion, how can ways of the selfish out weigh what's important Cue curtains, hands off canvas A silent mourn prior to another portrait, she spoke: "take my body if the last supper" Pardon myself from my favorite flavor no savoring the savior who can't even save herself or society.
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May 28, 2015
May 28, 2015 at 9:07 AM UTC
Holy pt.1 (Spoken Word)
A girl stared at her own figure in the mirror. Her pale face showed no smile, no expression. Her weary eyes looked empty. She felt so heavy yet so **** empty. A man stood behind her, running his fingers through her long hair whilst staring blankly at the girl. She then turned her head towards the man, looking deeply at his glazed eyes. He placed his palm on the girl’s cheek, gently caressing it with his thumb whilst his eyes locked to hers. They were drowning in her own thoughts, their own feelings. After a long moment of silence, words finally came out from the man’s mouth. “You ready?” he asked. The girl nodded. She turned the music up as he turned the lights down low. They slowly reached the bed, and once again, looked at each other’s eyes. They felt their hearts beat faster than ever, but they remained calm. They were nervous, but they knew that this was what they wanted for so long. They knew they were both ready for this. As their long, silvery, sharp knives stabbed on each other’s chest, they dragged their souls into oblivion, slowly released themselves from the mortal world. Before the girl completely disappeared, she caught a glimpse of the man’s eyes. The man then leaned down toward her face, looking at her eyes deeply. She smiled as she whispered, “welcome to my circo de muerte.They’re now gone.
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Oct 13, 2016
Oct 13, 2016 at 10:25 AM UTC
Circo de Muerte
En la distancia pides concilio, mientras frío me encuentro pensándote. En tus ojos tan negros, repletos del vacío, y en las lágrimas incautas, pidiendo perdón, sin siquiera sentirlo, porque caen sobre mí, dulce y cándida tendida sobre la cama, caen, de forma vertiginosa, sobre las llamas del amanecer malva. Se prende en fuego, el dolor; sobre nuestros ojos. Se prende en fuego, el amor; sobre nuestra nada. Poco a poco me convierto en una máscara de circo, llena de colores, con un cuerno sobre mi frente que empuja toda mis entrañas, un monstruo, un adefesio; la abominación de mis pensamientos. En la distancia, me ruegas el concilio, mientras frío, repleto de marcas, me encuentro pensándote. En las dunas de un arenal basto, en las tierras de yare, donde soy un diablo.
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Jul 20, 2017
Jul 20, 2017 at 11:26 PM UTC
Cuento Criollo.
Juan, aquel militar de tres abriles, Que con gorra y fusil sueña en ser hombre, Y que ha sido en sus guerras infantiles Un glorioso heredero de mi nombre; Ayer, por tregua al belicoso juego, Dejando en un rincón la espada quieta, Tomó por voluntad, no a sangre y fuego, Mi mesa de escribir y mi gaveta. Allí guardo un laurel, y viene al caso Repetir lo que saben mis testigos: Esa corona de oropel y raso La debo, no a la gloria, a mis amigos. Con sus manos pequeñas y traviesas, Desató el niño, de la verde guía, El lazo tricolor en que hay impresas Frases que él no descifra todavía. Con la atención de un ser que se emociona Miró las hojas con extraño gesto, Y poniendo en mis manos la corona, Me preguntó con intención: -«¿Qué es esto?» -«Esto es -repuse- el lauro que promete La gloria al genio que en su luz inunda...» -«¿Y por qué lo tienes?»                                       -Por juguete, Le respondió mi convicción profunda. Viendo la forma oval, pronto el objeto Descubre el niño, de la noble gala; Se la ciñe, faltándome al respeto Y hecho un héroe se aleja por la sala. ¡Qué hermosa dualidad! Gloria y cariño Con su inocente acción enlazó ufano, Pues con el lauro semejaba el niño Un diminuto emperador romano. Hasta creí que de su faz severa Irradiaban celestes resplandores, Y que anhelaba en su imperial litera Ir al Circo a buscar los gladiadores. Con su nuevo disfraz quedé asombrado (No extrañéis en un padre estos asombros), Y corrí por un trapo colorado Que puse y extendí sobre sus hombros. Mirélo así con cándido embeleso, Me transformé en su esclavo humilde y rudo, Y -«¡Ave César!- le dije, dame un beso, ¡Yo que muero de penas, te saludo!» -«¿César?»- me preguntó lleno de susto Y yo sintiendo que su amor me abrasa, -«¡César!» -le respondí- «César Augusto De mi honor, de mi honra y de mi casa» Quitéle el manto, le volví la espada, Recogí mi corona de poeta, Y la guardé, deshecha y empolvada, En el fondo sin luz de mi gaveta.
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César en casa
Juan, aquel militar de tres abriles, Que con gorra y fusil sueña en ser hombre, Y que ha sido en sus guerras infantiles Un glorioso heredero de mi nombre; Ayer, por tregua al belicoso juego, Dejando en un rincón la espada quieta, Tomó por voluntad, no a sangre y fuego, Mi mesa de escribir y mi gaveta. Allí guardo un laurel, y viene al caso Repetir lo que saben mis testigos: Esa corona de oropel y raso La debo, no a la gloria, a mis amigos. Con sus manos pequeñas y traviesas, Desató el niño, de la verde guía, El lazo tricolor en que hay impresas Frases que él no descifra todavía. Con la atención de un ser que se emociona Miró las hojas con extraño gesto, Y poniendo en mis manos la corona, Me preguntó con intención: -«¿Qué es esto?» -«Esto es -repuse- el lauro que promete La gloria al genio que en su luz inunda...» -«¿Y por qué lo tienes?»                                       -Por juguete, Le respondió mi convicción profunda. Viendo la forma oval, pronto el objeto Descubre el niño, de la noble gala; Se la ciñe, faltándome al respeto Y hecho un héroe se aleja por la sala. ¡Qué hermosa dualidad! Gloria y cariño Con su inocente acción enlazó ufano, Pues con el lauro semejaba el niño Un diminuto emperador romano. Hasta creí que de su faz severa Irradiaban celestes resplandores, Y que anhelaba en su imperial litera Ir al Circo a buscar los gladiadores. Con su nuevo disfraz quedé asombrado (No extrañéis en un padre estos asombros), Y corrí por un trapo colorado Que puse y extendí sobre sus hombros. Mirélo así con cándido embeleso, Me transformé en su esclavo humilde y rudo, Y -«¡Ave César!- le dije, dame un beso, ¡Yo que muero de penas, te saludo!» -«¿César?»- me preguntó lleno de susto Y yo sintiendo que su amor me abrasa, -«¡César!» -le respondí- «César Augusto De mi honor, de mi honra y de mi casa» Quitéle el manto, le volví la espada, Recogí mi corona de poeta, Y la guardé, deshecha y empolvada, En el fondo sin luz de mi gaveta.
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Quiero irme lejos A algún pequeño departamento en un 5to piso Cuatro paredes de ladrillos que me vigilen Sin calefacción y el frío tocando todo, Un colchón volador que jamás abandona el piso Silencio que sirve de abrigo Junto a los restos de una pizza de hace dos días. Sostén junto a la esquina desde hace un mes al igual que los platos si lavar Cigarros asesinados una vez más tratando de vencer mi ansiedad. Pintura seca y letras escritas sin cesar. Por la ventana se ve caer constante la lluvia Haciendo recreación de mis ojos cada noche desde hace un tiempo atrás. Mi cobija que sirve como armadura Contra todo aquello que no puedo controlar Uñas al mínimo, La depresión gana de nuevo. Mis bolsillos en 0, Justo como mis amigos. Mis sueños atacan, y los dejo jugar a su manera llevándome de un lado a otro Entrando y saliendo de pesadilla a pesadilla De realidad a realidad Recuerdos que queman cuan licor amargo un viernes por la noche. Notas escritas y mensajes sin borrar Llamadas perdidas que nunca deseo contestar Cosas filosas ocultas Ya que jamás sabes hasta dónde serás capaz de llevar todo este circo Y eso está bien, Realmente estoy feliz aquí En mi pequeño castillo de papel Que se sacude cada vez que gimo Cada vez que me levanto gritando Con cada nota de placer auto creado En mis pequeñas cuarto paredes.
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Sep 8, 2017
Sep 8, 2017 at 8:28 PM UTC
Cuatro paredes
Como ella era cristiana; como la nívea frente Negose ante los Ídolos a inclinar reverente; Como olvidar no quiso sus creencias primeras, El Pretor dio la orden de entregarla a las fieras. y como ante los ojos impuros del Pretor Sus mejillas de virgen tiñéronse en rubor, Para hacer la sentencia más inhumana y ruda, Ordenó que al suplicio la llevaran desnuda. Desnuda, y con la blonda cabellera cubriendo El seno, baja al circo. De su cubil, rugiendo, Un *** salta rápido, y avanza por la arena Hacia la casta virgen, blanca como azucena... y ve el pueblo con júbilo temblar como una hoja. Toda aquella blancura junto a la jeta roja. Aprieta sobre el seno la blonda cabellera, y tranquila, el zarpazo que ha de matarla espera. El circo estremecerse de gozo parecía, y en tanto que la fiera la enorme boca abría. *** dijo la virgen. Entonces, suavemente, Se le vio que en el polvo doblegaba la frente, Mientras ella, temblando, se postraba de hinojos... y al mirarla desnuda cerró el *** los ojos.
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El ***
Flor de jazmín y toro degollado. Pavimento infinito. Mapa. Sala. Arpa. Alba. La niña finge un toro de jazmines y el toro es un sangriento crepúsculo que brama. Si el cielo fuera un niño pequeñito, los jazmines tendrían mitad de noche oscura, y el toro circo azul sin lidiadores, y un corazón al pie de una columna. Pero el cielo es un elefante, y el jazmín es un agua sin sangre y la niña es un ramo nocturno por el inmenso pavimento oscuro. Entre el jazmín y el toro o garfios de marfil o gente dormida. En el jazmín un elefante y nubes y en el toro el esqueleto de la niña.
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Casidas