"celo" poems
Porque contemplo aún albas radiosas
y hay rosas, muchas rosas, muchas rosas
en que tiembla el lucero de Belén,
y hay rosas, muchas rosas, muchas rosas
gracias, ¡está bien!
Porque en las tardes, con sutil desmayo,
piadosamente besa el sol mi sien,
y aun la transfigura con su rayo:
gracias, ¡está bien!
Porque en las noches una voz me nombra
(¡voz de quien yo me sél), y hay un edén
escondido en los pliegues de mi sombra:
gracias, ¡está bien!
Porque hasta el mal en mí don es del cielo,
pues que, al minarme va, con rudo celo,
desmoronando mi prisión también;
porque se acerca ya mi primer vuelo:
gracias, ¡está bien!
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Amables Brasas en ascuas
descienden de un cielo de mosto
alcanzando la carnosa fatiga
de las ramas y de tus dudas
Como dibujos de tinta
caminan los animales en celo
y un murmullo de elfos
empuja hongos y furias
hasta el borde del frío
donde la tierra se empapa
de calma y de lumbre.
Es Otoño, y hay luz en tu casa
Una luz antigua que me ampara
y me guia, siluetas amables
que invitan y esperan
al que llega
siempre tarde del bosque.
Un suelo tibio
de pisadas y hocicos
crepita suave en las repisas doradas
un terco ajetreo vegetal y manso
se desliza bajo los pies descalzos
de un corzo mudo y dorado
que llena de asombro
la mañana de rocio tejida.
Es horizontal la intimidad
entre las viñas desposeídas
y los árboles insomnes.
Los soles maduros acumulan
sus frutas sobre el techo de la tarde
y todo lo que tiembla al norte del aire
se pudre mansamente
hacia los tesoros de marzo.
Un olor a nueces iza banderas de humo
y carne de castañas exhibe el crepúsculo
Una canción se esconde y se escucha
y unas muchachas se persiguen
y se esconden cantando
un estribillo prestado por el viajero perdido.
Hay voces prendidas en las ventanas
que arden lentamente
como adioses marchitos
Es tiempo de regresos y
dormidas semillas, y de animales
rumiando los breves días
y las largas noches henchidas de cuentos
El vino más joven
ya rezuma en las jarras
un mosto agridulce
parece exprimido del cielo
No hay prisa pues la luz es lenta
en llegar a las cocinas de Otoño
perpetuamente encendidas
con los rescoldos de los soles más viejos.
Sep 29, 2014
Sep 29, 2014 at 11:02 AM UTC
taj moj dragi,
što mi nije kao niko na ovome svetu
kada nađem se u snovima prejedem se slatkišima, tovarim čokoladice i bombone i šarene kremove da bih ćutala
ako se ušećeri poješce ga ljubičaste mušice, pomislih
pa se tako bojim još po koje krilatice, kao recimo aviona ili šarene lastavice
a ja kad-kad kratko i nespretno letim
punim se kamenjem i betonom
a praznim groznicom mednom
kada ruke ko dve reke ispoliva, useče oko mojih ko klavir rebara
pa mi se zbunjene pčele sele kroz čelo i telo celo
traži se nešto od kruške slađe
tu na usnama izvor namiguje
pa taj se, putnik čarobnjak
samnom ko lipa njiše
zimu šapatom pretvara u igru pustinjskog vetra
otvori oči i eto ga more
od koje li je on vrste?
za ogolićenu dušu odelo,
što lanenog kroja cvrstinu krije
nabori nemira i divljine
beskraj užarene širine
šavovi boje sunca
broje tugu nedostižnu
sa njim je toplo
sa njim je ritam najsjajnije zvezde
Jun 15, 2015
Jun 15, 2015 at 3:28 PM UTC
El son del viento en la arcada
tiene la clave de mí mismo:
soy una fuerza exacerbada
y soy un clamor de abismo.
Entre los coros estelares
oigo algo mío disonar.
Mis acciones y mis cantares
tenían ritmo particular.
Vine al torrente de la vida
en Santa Rosa de Osos,
una medianoche encendida
en astros de signos borrosos.
Tomé posesión de la tierra,
mía en el sueño y el lino y el pan;
y, moviendo a las normas guerra,
fui Eva... y fui Adán.
Yo ceñía el campo maduro
como si fuera una mujer,
y me enturbiaba un vino oscuro
de placer.
Yo gustaba la voz del viento
como una piñuela en sazón,
y me la comía... con lamento
de avidez en el corazón.
Y, alígero esquife al día,
y a la noche y al tumbo del mar,
bogaba mi fantasía
en un rayo de luz solar.
Iba tras la forma suprema,
tras la nube y el ruiseñor
y el cristal y el doncel y la gema
del dolor.
Iba al Oriente, al Oriente,
hacia las islas de la luz,
a donde alzara un pueblo ardiente
sublimes himnos a lo azul.
Ya, cruzando la Palestina,
veía el rostro de Benjamín,
su ojo límpido, su boca fina
y su arrebato de carmín.
O de Grecia en el día de oro,
do el cañuto le daba Pan,
amaba a Sófocles en el Coro
sonoro que canta el Peán.
O con celo y ardor de paloma
en celo, en la Arabia de Alá
seguía el curso de Mahoma
por la hermosura de Abdalá:
Abdalá era cosa más bella
que lauro y lira y flauta y miel;
cuando le llevó una doncella
¡cien doncellas murieron por él!
... Mis manos se alzaron al ámbito
para medir la inmensidad;
pero mi corazón buscaba ex-ámbito
la luz, el amor, la verdad.
Mis pies se hincaban en el suelo
cual pezuña de Lucifer,
y algo en mí tendía el vuelo
por la niebla, hacia el rosicler...
Pero la Dama misteriosa
de los cabellos de fulgor
viene y en mí su mano posa
y me infunde un fatal amor.
Y lo demás de mi vida
no es sino aquel amor fatal,
con una que otra lámpara encendida
ante el ara del ideal.
Y errar, errar, errar a solas,
la luz de Saturno en mi sien,
roto mástil sobre las olas
en vaivén.
Y una prez en mi alma colérica
que al torvo sino desafía:
el orgullo de ser, ¡oh América!
el Ashaverus de tu poesía...
Y en la flor fugaz del momento
querer el aroma perdido,
y en un deleite sin pensamiento
hallar la clave del olvido;
después un viento... un viento... un viento...
¡y en ese viento, mi alarido!
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Nada mejor para cantar la vida,
y aun para dar sonrisas a la muerte,
que la áurea copa donde Venus vierte
la esencia azul de su viña encendida.
Por respirar los perfumes de Armida
y por sorber el vino de su beso,
vino de ardor, de beso, de embeleso,
fuérase al cielo en la bestia de Orlando,
¡Voz de oro y miel para decir cantando:
la mejor musa es la de carne y hueso!Cabellos largos en la buhardilla,
noches de insomnio al blancor del invierno,
pan de dolor con la sal de lo eterno
y ojos de ardor en que Juvencia brilla;
el tiempo en vano mueve su cuchilla,
el hilo de oro permanece ileso;
visión de gloria para el libro impreso
que en sueños va como una mariposa
y una esperanza en la boca de rosa:
¡La mejor musa es la de carne y hueso!Regio automóvil, regia cetrería,
borla y muceta, heráldica fortuna,
nada son como a la luz de la Luna
una mujer hecha una melodía.
Barca de amar busca la fantasía,
no el yacht de Alfonso o la barca de Creso.
Da al cuerpo llama y fortifica el seso
ese archivado y vital paraíso;
pasad de largo, Abelardo y Narciso:
¡La mejor musa es la de carne y hueso!Clío está en esa frente hecha de Aurora,
Euterpe canta en esta lengua fina,
Talía ríe en la boca divina,
Melpómene es ese gesto que implora;
en estos pies Terpsícore se adora,
cuello inclinado es de Erato embeleso,
Polymnia intenta a Calíope proceso
por esos ojos en que Amor se quema.
Urania rige todo ese sistema:
¡La mejor musa es la de carne y hueso!No protestéis con celo protestante,
contra el panal de rosas y claveles
en que Tiziano moja sus pinceles
y gusta el cielo de Beatrice el Dante.
Por eso existe el verso de diamante,
por eso el iris tiéndese y por eso
humano genio es celeste progreso.
Líricos cantan y meditan sabios
por esos pechos y por esos labios:
¡La mejor musa es la de carne y hueso!ENVÍO:Gregorio: nada al cantor determina
como el gentil estímulo del beso.
Gloria al sabor de la boca divina.
¡La mejor musa es la de carne y hueso!
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Can we talk?
She said "Sure, give me a minute"
Wait a few seconds, that minute turned to ten,
Now one hour later,
She was ready to begin?
"What do you want to talk about?"
she yelled from
across the room.
Silence, I was sleeping.
But just then, she was about to hear the boom
So.......
She came at me like a wartime poet,
dropping bombs on my head like
I didn't even know it,
Ripped holes in my shirt
and I couldn't even sew it.
She busted rhymes in my mind
even CeLo couldn't own it.
Words flying so fast,
I coulda swore they were stolen.
She moved one step closer
and boom, I was falling.
Each time my mouth opened
I couldn't even answer,
Each word that I stut t t tered was
like lyrical cancer.
I ran around the room like
a Soul Train dancer.
Side stepping her questions
like I was her little **** prancer.
**** you, *****
my words just got a little fancier.
Whoah!
"Who do you think you are,
are you done spitting it yet??"
You began this little battle,
but I'll be the one finishing it.
My words are louder than gunshots
Cuz, I'll be the one killing it.
I'll just turn my *** around
Cuz you'd be the
one kissing it.
This is only the beginning,
and I'm not finished dishing it
Shhhhit!!
She just broke in with a loud
"OH!! YOU DONE YOUR TIME"
So you can get on outta here with those wasted lyrics,
stupid rap, and busted rhymes.
This is my house, boy,
and you ain't living off this welfare dime.
Now, go cheat with some other hoes
and sip on their Boone's Farm strawberry wine.
Oh and one more thing, you might
want to call 9-1-1,
Cuz I am about to commit
****** on your *** and a misdemeanor crime.
See you were nothing to me
but my little, poor "boy toy"
and when I say "little" ..it wasn't
very much of joy joy.
The only time I got real excited and wet
was when you were walking out
my front door, door.
So, now carry your sorry ***
on over to your ex's house
cuz she was the real effin' ***** *****
Oh, that 65" flat screen is mine, so is that X-Box,
touch one more god **** thing in here or I'll
double tap your ***
with the pair of my triple chromed 9mm hollow point custom made Hello Kitty Glocks.
Your time is up,
so say good bye once and for all
count it 1, 2, 3 or I'll punch your ******* clock.
Mar 12, 2017
Mar 12, 2017 at 1:58 PM UTC
El humo azul, azul,
entre mis dedos,
inscribiendo en el aire
su delirio
y mal llovido
a espesos lagrimones,
ese arrítmico trote
desvalido,
enlutando los sueños,
los balcones;
mientras ya en el recuerdo
el tiempo muerto,
aquí voraz insecto,
noche en celo,
latido de persiana
o ritmo grillo,
es también clara senda que bordea
bajo pinos
la tarde y la ladera,
para luego perderse
entre azoteas
o en la turbia corriente
de estas venas,
de gustos recatados y viajeros,
que riega caracoles donde suena
la muerta voz sepulta en la madera
o el rumor interior
de la penumbra
que sustentan mis huesos,
junto al humo
y a cuanto no comprendo
y me circunda:
débil hoja dormida que despierta
y suspira, se queja, se da vuelta,
balbuceo de cielo en desamparo.
ni mis pálidas uñas ¡tan siquiera!;
mientras vuelvo a tu encuentro
azar, memoria,
en busca de callejas marineras
que en plena resolana de naranjas
bajaban, con sus redes, a una playa,
o en los labios ya un gusto a madrugada
-¿qué recuerdo se asoma a esa ventana?-
me aproximo a mujeres amapola
-¿por qué, por qué amapola?-
entre zaguanes
de aliento canallesco y voz gastada,
tan cerca, en este instante,
entre la borra
nocturna, aquí también,
¡y tan amarga!
-allá lejos, ¿por qué
siempre amapola?-
ya casi colindando con la aurora.
931
Con acorde concento, o con rüidos
músicos, ensordeces al gusano,
para que los enojos del verano
no atienda, ni del cielo los bramidos.
No es piedad confundirle los sentidos;
codicia sí, guardándole, tirano,
para que su mortaja con su mano
hile y, en su mortaja, tus vestidos.
Nació paloma, y, en tu seno, el vuelo
perdió; gusano, arrastra despreciado,
y osas llamar tu vil cautela celo.
Tal fin tendrá cualquiera desdichado
a quien estorba oír la voz del cielo,
con músico alboroto, su pecado.
793
El alma traigo ebria de aroma de rosales
y del temblor extraño que dejan los caminos...
A la luz de la luna las vacas maternales
dirigen tras mi sombra sus ojos opalinos.
Pasan con sencillez hacia la cumbre,
rumiando simplemente las hierbas del vallado;
o bien bajo los árboles con clara mansedumbre
se aduermen al arrullo del aire sosegado.
Y en la quietud augusta de la noche mirífica,
como sutil caricia de trémulos pinceles,
del cielo florecido la claridad magnífica
fluye sobre la albura de sus lustrosas pieles.
Y yo discurro en paz, y solamente pienso
en la virtud sencilla que mi razón impetra;
hasta que, en elación el ánimo suspenso,
gozo la sencillez que viene y me penetra.
Sencillez de las bestias sin culpa y sin resabio;
sencillez de las aguas que apuran su corriente;
sencillez de los árboles... ¡Todo sencillo y sabio,
Señor, y todo justo, y sobrio, y reverente!
Cruzando las campiñas, tiemblo bajo la gracia
de esta bondad augusta que me llena...
¡Oh dulzura de mieles! ¡Oh grito de eficacia!
¡Oh manos que vertisteis en mi espíritu
la sagrada emoción de la noche serena!
Como el varón que sabe la voz de las mujeres
en celo, temblorosas cuando al amor incitan,
yo sé la plenitud en que todos los seres
viven de su virtud, y nada solicitan.
Para seguir viviendo la vida que me resta
haced mi voluntad templada, y fuerte y noble,
oh virginales cedros de lírica floresta,
oh próvidas campiñas, oh generoso roble.
Y haced mi corazón fuerte como vosotros
del monte en la frecuencia.
Oh dulces animales que, no sabiendo nada,
bajo la carne sabéis la antigua ciencia
de estar oyendo siempre la soledad sagrada.
778
Mi madre sola, en su vejez hundida,
sin dolor y sin lástima,
herida de tu muerte y de tu vida.
Esto dejaste. Su pasión enhiesta,
su celo firme, su labor sombría.
Árbol frutal a un paso de la leña,
su curvo sueño que te resucita.
Esto dejaste. Esto dejaste y no querías.
Pasó el viento. Quedaron de la casa
el pozo abierto y la raíz en ruinas.
Y es en vano llorar. Y si golpeas
las paredes de Dios, y si te arrancas
el pelo o la camisa,
nadie te oye jamás, nadie te mira.
No vuelve nadie, nada. No retorna
el polvo de oro de la vida.
690
Mujer estatua / tu historia
azul verde malva roja
quedó blanca de congoja
extenuada y sin memoria
mujer estatua / por suerte
fuiste hueso / carne fuiste
y sin embargo qué triste
es tenerte y no tenerte
mujer con lluvia y pasado
avara de tus mercedes
ojalá escampe y te quedes
para siempre de este lado
mujer de sal y rocío
tu corazón sigue en celo
y tu voz está de duelo
como la tierra y el río
no olvides que no se olvida
hacia atrás o hacia adelante
ya el castigo fue bastante
reincorpórate a la vida
con audacia / sin alertas
con razón o sin motivo
mujer de lot / te prohíbo
que en estatua te conviertas
mujer otra / diferente
si no fuera juez y parte
jugaría a desnudarte
lentamente / lentamente.
683
Besémonos,
cerremos los ojos y termínenos este sinsabor.
besémonos de tal modo, que cambiemos las simetrías atmosféricas.
Que se reviente el cielo y la tierra en nuestra entrega.
Que de celo tiemble y se derrumbe el Himalaya.
Besémonos,
besémonos como besan las aves a las nubes,
y que de ese beso emane la luz del universo.
Que nuestro beso detone imperios,
cambiemos el color de nuestras alas,
hinquémos los obstáculos que detienen nuestro vuelo.
Besémonos,
vamos a invitarnos un universo solo para nosotros.
olvidemos el tiempo y quien no esta de acuerdo.
olvidemos nuestra edad,
los silencios, el ruido,
los amargues, los apegos.
Que en ese beso se escuche la melodia del universo.
Besémonos, que ya basta de sufrimiento.
Besemonos,
que muero por decirte
>>>>>>>>>>>>>>>>>cuanto te quiero!
LeydisProse
6/5/2017
https://m.facebook.com/LeydisProse/
Jun 5, 2017
Jun 5, 2017 at 6:23 PM UTC
Bien sé, devota mujer,
cuando te contemplo en tus
fervores y celo arder,
que no me puedes querer
como quieres a Jesús.
Bien sé que es vano soñar
con el edén entrevisto
de tu boca, sin cesar,
y tengo celos de Cristo
cuando vas a comulgar.
Pero sé también que son,
por mi mal y por tu daño,
piedades y devoción,
caretas con que el engaño
te disfraza el corazón.
Y comprendo, no te asombre,
que hay en tu espíritu dos
cultos con un solo nombre,
que rezas al hombre-Dios
y sueñas con el Dios-hombre;
y el ardor de que me llenas
acabará por quemar
todo el jugo de mis venas;
y, por no quererme amar,
tú te vas a condenar
y a mí también me condenas.
641
Cuenta Bebé dos meses no cumplidos,
Pero burlando al tiempo y sus reveses,
Como todos los niños bien nacidos
Parece un señorón de 20 meses.
Rubio, y con ojos como dos luceros
Lo vi con traje de color de grana
En un escaparate de Plateros
Un domingo de Pascua en la mañana.
Iban conmigo Concha y Margarita
Y al mirar las dos, ambas gritaron:
«¡Mira padre, qué cara tan bonita!»
Y trémulas de gozo mi miraron.
¿Quién al ver que en sus hijas se subleva
La ambición de adueñarse de un muñeco,
No se siente vencido cuando lleva
Dos duros en la bolsa del chaleco?
Ha vencido pensé: si está comprado,
Y como es natural tiene otros dueños
Mis hijas perderán el encantado
Palacio de sus mágicos ensueños.
Pero movido el paternal cariño,
Entré a la tienda a realizar su antojo,
Y dije al vendedor: «Quiero ese niño
De crenchas blondas y vestido rojo».
Abrió entonces la alcoba de cristales
Tomó a Bebé, lo puso entre mis manos,
Y convirtió a mis hijas en rivales
Porque el amor divide a los hermanos.
«Para mí» -Concha me gritó importuna,
«Para mí» -me gritaba Margarita,
Y yo les grité al fin: «para ninguna»
Con la seca aridez de un cenobita.
Reinó un silencio entre las dos profundo,
Y yo recordé entonces conturbado
Este axioma tristísimo del mundo:
«Ser rival es odiar y ser odiado».
Y así pensé: no debo en corazones
Que de la vida llaman a la puerta,
Encender con el celo esas pasiones,
Que el odio atiza y el rencor despierta.
La historia del amor con dos premisas,
Iguala a la mujer y no os asombre;
¡Un muñeco en la edad de las sonrisas,
Y en la edad de las lágrimas, un hombre!
582
Jesucristo es el buen Samaritano:
yo estaba malherido en el camino,
y con celo de hermano,
ungió mis llagas con aceite y vino;
después, hacia el albergue, no lejano,
me llevó de la mano,
en medio del silencio vespertino.
Llegados, apoyé con abandono
mi cabeza en su seno,
y Él me dijo muy quedo: «Te perdono
tus pecados, ve en paz; sé siempre bueno
y búscame: de todo cuanto existe
yo soy el manantial, el ígneo centro...»
Y repliqué, muy pálido y muy triste:
«¿Señor, a qué buscar si nada encuentro?
¡Mi fe se me murió cuando partiste,
y llevo su cadáver aquí dentro!
»Estando Tú conmigo viviría...
Mas tu verbo inmortal todo lo puede:
dila que surja en la conciencia mía,
resucítala, ¡oh Dios, era mi guía!»
Y Jesucristo respondió: «Ya hiede».
366
¿Existirá? ¡Quién sabe!
Mi instinto la presiente;
dejad que yo la alabe
previamente.
Alerta el violín
del querubín
y susceptible al
manzano terrenal,
será a la vez risueña
y gemebunda,
como el agua profunda.
Su índice y su pulgar,
con una esbelta cruz,
esbelto persignar.
Diagonal de su busto,
cadena alternativa
de mirtos y nardos,
mientras viva.
Si en el nardo canónico
o en el mirto me ofusco,
Ella adivinará
la flor que busco;
y, convicta e invicta,
esforzará su celo
en serme, llanamente,
barro para mi barro
y azul para mi cielo.
Próvida cual ciruela,
del profano compás
siempre ha de pedir más.
Retozará en el césped,
cual las fieras del Baco
de Rubens;
y luego... la paloma
que baja de las nubes.
Riéndose, solemne;
y quebrándose, indemne.
Que me sea total
y parcial,
periférica y central;
y que al soltar mi mano
la antorcha de la vida,
con la antorcha caída
prenda fuego a mis lacios
cabellos, que han sido antes
ludibrio de las uñas
de las bacantes.
Que me rece con rezos abundantes
y con lágrimas pocas;
más negra de su alma
que de sus tocas.
405
Oye la palpitación del espacio
son los pasos de la estación en celo
sobre las brasas del año
Rumor de alas y de crótalos
tambores lejanos del chubasco
crepitación y jadeo de la tierra
bajo su vestidura de insectos y raíces
La sed despierta y construye
sus grandes jaulas de vidrio
donde tu desnudez es agua encadenada
agua que canta y se desencadena
Armada con las armas del verano
entras en mi cuarto entras en mi frente
y desatas el río del lenguaje
mírate en esas rápidas palabras
El día se quema poco a poco
sobre el paisaje abolido
tu sombra es un país de pájaros
que el sol disipa con un gesto
378
Flores florecen junto a latas de Pepsi oxidadas,
Regadas por la saliva de los traficantes de cocaína,
Y el ***** y el fluido vaginal,
De amantes en celo manoseándose bajo mantas,
Bajo estrellas débilmente brillando a través de niebla tóxica.
Refugio en la oscuridad para asaltantes, violadores, y otros maleantes,
Cuyo aliento profana las misma especies,
Que tan mal representan,
Degeneran la definición Platónica del hombre,
En pollos muertos, desplumados.
Abominación. Horrible no en sí mismo, si no en el uso que se le pone:
Un hueso lanzado a perros que nunca han probado un bistec,
Y se conforman en festejar,
Los trozos de carne fétida,
Restantes en huesos bien roídos.
Parque Central, el hueso que debemos roer,
Sonriendo complacientemente al ver los rascacielos,
Crecientes a diario donde las flores podrían haber brotado,
Nuestra humanidad hundiéndose en proporción,
A las alturas que alcanzan.
Si parezco ser de mente estrecha y cruel,
O ciego a la belleza de "Central Park",
Es porque he caminado en tierra virgen,
En verano, invierno, otoño y principios de primavera,
Y no puedo llevarme a amar a una puta.
Nov 29, 2019
Nov 29, 2019 at 3:45 PM UTC
La periodista me preguntó
si yo creía en el más allá
y le dije que no
entonces me preguntó
si eso no me angustiaba
y le dije que sí
pero también es cierto
que a veces la vida
provoca más angustias
que la muerte
porque las vejaciones
o simplemente los caprichos
nos van colocando en compartimientos
estancos
nos separan los odios
las discriminaciones
las cuentas bancarias
el color de la piel
la afirmación o el rechazo
de dios
en cambio la muerte
no hace distingos
nos mete a todos en el mismo saco
ricos y pobres
súbditos y reyes
miserables y poderosos
indios y caras pálidas
ibéricos y sudacas
feligreses y agnósticos
reconozcamos que la muerte hace siempre
una justa distribución de la nada
sin plusvalías ni ofertas ni demandas
igualitaria y ecuánime
atiende a cada gusanito
según sus necesidades
neutra y equitativa
acoge con igual disposición y celo
a los cadáveres suntuosos de extrema derecha
que a los interfectos de extrema necesidad
la muerte es ecléctica pluralista social
distributiva insobornable
y lo seguirá siendo
a menos que a alguien
se le ocurra
privatizarla
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