Hello Poetry
Submit your work and get some sparkles! Create free account
"caderas" poems
Bella, como en la piedra fresca del manantial, el agua abre un ancho relámpago de espuma, así es la sonrisa en tu rostro, bella. Bella, de finas manos y delgados pies como un caballito de plata, andando, flor del mundo, así te veo, bella. Bella, con un nido de cobre enmarañado en tu cabeza, un nido color de miel sombría donde mi corazón arde y reposa, bella. Bella, no te caben los ojos en la cara, no te caben los ojos en la tierra. Hay países, hay ríos en tus ojos, mi patria está en tus ojos, yo camino por ellos, ellos dan luz al mundo por donde yo camino, bella. Bella, tus senos son como dos panes hechos de tierra cereal y luna de oro, bella. Bella, tu cintura la hizo mi brazo como un río cuando pasó mil años por tu dulce cuerpo, bella. Bella, no hay nada como tus caderas, tal vez la tierra tiene en algún sitio oculto la curva y el aroma de tu cuerpo, tal vez en algún sitio, bella. Bella, mi bella, tu voz, tu piel, tus uñas, bella, mi bella, tu ser, tu luz, tu sombra, bella, todo eso es mío, bella, todo eso es mío, mía, cuando andas o reposas, cuando cantas o duermes, cuando sufres o sueñas, siempre, cuando estás cerca o lejos, siempre, eres mía, mi bella, siempre.
0
3.7k
Bella
This isn't your mother's dance. The wooden clave seduces the naive   into suave arms of the night. Quick quick slow exalts wooden caderas and untames silky locks. Wrinkled hands caress the caras of clumsy coquetas. In the name of the dance, vestidos apretados replace pants, which men outgrow, steeling blue eyes in rusty miradas. Mirandla. *Mira la guera, como se toca, como se mueve, comos se salta el vestido suyo.* Mirandlo. *Look at him, how he touches me, how he swings me, how his feet mock me.* Mirandnos Ella me quiere. We are JUST dancing. Ayyy, como me pega. We're close, but Salsa is intimate. Oooh mami... Does he think it's more than a dance? quick quick slow, quick quick slow, quick quick slow, quicK quiCK quICK qUICK  QUICK... ...silence. they shake hands, and thank each other for the dance.
0
Jul 27, 2014
Jul 27, 2014 at 3:23 PM UTC
Salsa cynic
Después de que la noche al fin duerme las incoherencias imprudente del día tú, te acercas susurrando a mis oídos : te deseo tanto!- Sé que te mueres de ganas de poseerme lo noto en tus ojos en el pulso delicioso de tu cuello en el roce de tus sudorosas manos maestras cuando acarician mis caderas insolentes de continuos estallidos. Mía es tu carne amor, lo fue antes, lo es ahora Soy la única que conoce tu cuerpo de memoria la única que lo navega entera sin zozobrar nunca la única que sabes que no dejarás que naufrague en confusos oleajes Adoro cuando me bebes entera y entre mi falda juguetea tu aliento. Tú me sacias con tu experiencia eres mi delicioso bohemio atrevido amante de mis pezones que despiertan cuando suave los muerdes. Ven amor, ya sabes que tu piel es mi locura Ven que mi sangre hierve al ver tu pene hinchado y apurado ven cariño y clava tu lanza ardiente entre mis piernas que ya están abiertos y humedos los capullos de mi flor. No sabes como venero tu cuerpo navegante gimiendo y gozando cuando te cabalgo. Amor, es en tus ojos donde puedo ver como te pierdes del mundo entero como te pierdes acabado en mì. Y te gozo lento te hechizo te blasfemo y te conjuro antes de que mi boca comience el descenso. Hoy tu marea está de fiesta danzando apetitoso sobre mi lengua. Que bello honor es recibir tus gotas de diamante perla sobre mì. AZUL STRAUSS MARKUART TITULO :Gotas de Diamante Perla Poema: Texto completo.] Autora :Azul Strauss M 18 de Mayo del 2015 BUENOS AIRES.ARGENTINA ©Copyright –Derecho de Autor Reservado _ Expediente nº EGXU-ZLQN-2W3E-96U2/1102180341429 Dirección Nacional de Derecho de Autor, República Argentina Protegido por OMPI y el Tratado internacional de Suiza sobre derechos de autores
0
Jun 3, 2015
Jun 3, 2015 at 12:44 AM UTC
GOTAS DE DIAMANTE PERLA
Después de que la noche al fin duerme las incoherencias imprudente del día tú, te acercas susurrando a mis oídos : te deseo tanto!- Sé que te mueres de ganas de poseerme lo noto en tus ojos en el pulso delicioso de tu cuello en el roce de tus sudorosas manos maestras cuando acarician mis caderas insolentes de continuos estallidos. Mía es tu carne amor, lo fue antes, lo es ahora Soy la única que conoce tu cuerpo de memoria la única que lo navega entera sin zozobrar nunca la única que sabes que no dejarás que naufrague en confusos oleajes Adoro cuando me bebes entera y entre mi falda juguetea tu aliento. Tú me sacias con tu experiencia eres mi delicioso bohemio atrevido amante de mis pezones que despiertan cuando suave los muerdes. Ven amor, ya sabes que tu piel es mi locura Ven que mi sangre hierve al ver tu pene hinchado y apurado ven cariño y clava tu lanza ardiente entre mis piernas que ya están abiertos y humedos los capullos de mi flor. No sabes como venero tu cuerpo navegante gimiendo y gozando cuando te cabalgo. Amor, es en tus ojos donde puedo ver como te pierdes del mundo entero como te pierdes acabado en mì. Y te gozo lento te hechizo te blasfemo y te conjuro antes de que mi boca comience el descenso. Hoy tu marea está de fiesta danzando apetitoso sobre mi lengua. Que bello honor es recibir tus gotas de diamante perla sobre mì. AZUL STRAUSS MARKUART TITULO :Gotas de Diamante Perla Poema: Texto completo.] Autora :Azul Strauss M 18 de Mayo del 2015 BUENOS AIRES.ARGENTINA ©Copyright –Derecho de Autor Reservado _ Expediente nº EGXU-ZLQN-2W3E-96U2/1102180341429 Dirección Nacional de Derecho de Autor, República Argentina Protegido por OMPI y el Tratado internacional de Suiza sobre derechos de autores
Continue reading...
49
quiero escribirte mil gordas, gordas formadas en líneas, gordas tiradas en el pasto, gordas con sus lonjas libres y sin fajas ni pantalones dos tallas menos que asfixien los tejidos de mi piel: quiero cantarte una gorda canción. gordas pinches gordas, gordo el culo gordo el corazón, gordas las piernas y los muslos, las caderas.... tentación. gordas !gordas son las anchas glorietas de la avenida gorda de la ciudad gorda donde todos los gordos y las gordas bailan un son que dice: tu eres golosa golosa y glotona, tu eres golosa golosa y glotona, pinche gorda poderosa tu eres fuerte tu eres diosa tus curvas son deliciosas templo lavado con miel para mi tu eres sagrada dulce, fuerte y cotizada gorda tu eres toda gorda, vos sos toda gorda, amante gorda, gorda estudiante, gorda madre, gorda hija, gorda espíritu santa. ¡bienvenidos a gordaztlan! donde mandamos las gordas y nuestro proceso de colonización conlleva amar nuestras lonjas, nuestra panza, nuestras chichotas. ¡donde nada es imperfecto! ni el lunar bajo del labio, ni los pelos de la panocha. ¡pasen pasen! por las anchas puertas de nuestro gordo destino, dicen que la vida es flaca pero gordo es el camino, en una mano el elote en la otra mano el pepino, con tortillas, chile gordo, gordolagas con tocino. ¡gorda! ¡gorda! sube tallas ¡y ven a bailar conmigo!
0
Jan 20, 2014
Jan 20, 2014 at 6:12 AM UTC
Gorda Canción
Siento la cálida piel del deseo, percibo el aroma sutil del recuerdo. Mi cuerpo sobre el tuyo, desplazándonos suavemente por todo el volumen de la habitación. Hipnotizado en la curvatura trazada de tus caderas, las sujeto aferrándome a ellas, las acaricio en ocasiones recorriendo la suavidad de tu fino vientre mientras beso tu cuello lentamente. Y mientras el mundo se detiene y el tiempo mismo para en el instante que tu blusa cae al piso. La piel tersa de esas curvas que repaso con infinita fascinación me arraigan a un solo deseo incontrolable de tenerte. La suavidad de tus senos, la perfecta curva de tu abdomen, el lírico contraste de tus nalgas y los dos pequeños hoyuelos en tu la parte trasera de tu espalda, casi a la altura de tu profundo y lacio cabello ***** fluyendo en movimientos ondulantes sobre mi al par que toda esa obra de arte magnificente que llamas cuerpo.
0
Jan 31, 2015
Jan 31, 2015 at 6:27 PM UTC
Dulzura.
En la oscuridad, penumbra benditamente predilecta para acontecer en este momento, donde te disfruto tanto, te conozco en no un solo sentido, si no en todos los 4 posibles al sentirte temblar en mi como el agua perturbada por una piedra de pasión derramada con la intención de lujuria combinada con el amor y el calor que tanto caracteriza el rose de tu cuerpo y el movimiento excitante y ondulado de tus caderas sobre mí. Esas caderas, trampas disimuladamente puestas a mi alcanze para tomarlas mientras poco a poco las aferro a mis manos sintiendo la tersa piel del éxtasis vibrando en mí, sientiendo el sabor perfumado y dulce de tu cuello, largo, estético, hermoso; cuello predilecto para recorrer mientras prosigo en el camino hacia esos labios llenos de placer donde encuentro el tibio y húmedo refugio que mis labios esperan en mis más entrañables y profundos sueños, tal cual una obra de arte diseñada e imaginada por mi y recreada en ese fino rostro teniendo el contraste lírico de una poesía recitada por la expresión de esos ojos miel y ese cabello profundamente oscuro como el abismo. Afortunado soy al besar los labios que he besado solamente en mis sueños.
0
Dec 26, 2014
Dec 26, 2014 at 1:44 AM UTC
Poesía
Yo no solía rezar Hasta que la conocí. Era difícil no ceder a sus tentaciones En el pueblo decían que era ella La dama de noche, vicio de los hombres. Pero yo quería probarla, ocupar un lugar Entre sus risos desordenados. Le pedí una noche, solo una. Ella divertida acepto y la seguí hipnotizada Al llegar a la recamara se despojó de su vestido Permitiéndome ver lo blanco de su piel Se acercó a mí y sin preámbulos me plantó un beso. Sutiles sus labios, deliciosos. Una caricia por la espalda, otra en las caderas Me quita el suéter y la falda. Sentía sus dedos explorar la humedad Entre mis piernas, haciendo a un lado el vello. Su lengua recorría mis senos y su mirada Estaba fija en mí, se mordía los labios Me gemía suavemente al oído. La sentía dentro de mí Haciendo movimientos lentos -No te resistas, déjame mostrarte… Y como quien obedece sin preguntar Deje que una ola de placer inundara mi cuerpo Haciendo la habitación pequeña, silenciando todo. No sé si había pasado una o tres horas Pero yo yacía desnuda, empapada en sudor La habitación olía extraño me incorporo Para encontrarla sentada en la ventana Aun desnuda fumándose un cigarro. Al verme sonríe y me ofrece un trago Era una diosa tallada por la vida. Un último beso fue plasmado antes de marcharse Y de eso ha pasado seis años. Yo no solía rezar Hasta que la conocí. Me he topado con ella varias veces Como viento que mueve hojas En las noches que el cielo este despejado Le suelo gritar al viento Oh María, sin pecado concebida Tráemela una noche, solo una.
0
Oct 25, 2015
Oct 25, 2015 at 10:56 PM UTC
Oh Maria
Yo no solía rezar Hasta que la conocí. Era difícil no ceder a sus tentaciones En el pueblo decían que era ella La dama de noche, vicio de los hombres. Pero yo quería probarla, ocupar un lugar Entre sus risos desordenados. Le pedí una noche, solo una. Ella divertida acepto y la seguí hipnotizada Al llegar a la recamara se despojó de su vestido Permitiéndome ver lo blanco de su piel Se acercó a mí y sin preámbulos me plantó un beso. Sutiles sus labios, deliciosos. Una caricia por la espalda, otra en las caderas Me quita el suéter y la falda. Sentía sus dedos explorar la humedad Entre mis piernas, haciendo a un lado el vello. Su lengua recorría mis senos y su mirada Estaba fija en mí, se mordía los labios Me gemía suavemente al oído. La sentía dentro de mí Haciendo movimientos lentos -No te resistas, déjame mostrarte… Y como quien obedece sin preguntar Deje que una ola de placer inundara mi cuerpo Haciendo la habitación pequeña, silenciando todo. No sé si había pasado una o tres horas Pero yo yacía desnuda, empapada en sudor La habitación olía extraño me incorporo Para encontrarla sentada en la ventana Aun desnuda fumándose un cigarro. Al verme sonríe y me ofrece un trago Era una diosa tallada por la vida. Un último beso fue plasmado antes de marcharse Y de eso ha pasado seis años. Yo no solía rezar Hasta que la conocí. Me he topado con ella varias veces Como viento que mueve hojas En las noches que el cielo este despejado Le suelo gritar al viento Oh María, sin pecado concebida Tráemela una noche, solo una.
Continue reading...
43
Cuando has bebido tanto y juras que se puede ver su nombre en la parte inferior de la botella, de repente estás perforando tu puño a través de la pared seca y hablando en voz alta, tal vez ella podria responder, tal vez va a traerla de vuelta. ¿Cómo se puede creer que los sueños son al azar?, te levantas pensando que todavía puedes oler en sus hojas su recuerdo y tu almohada aun contiene cabellos, y que tal vez el lugar donde ella vuelva no es el sueño, tal vez el sueño es la parte en la que ella llegó por primera vez. Sigues mirando sus manos y no puedes recordar cómo temblaban, por que lo hacian, y por qué siempre lo hicieron por ti y ahora no está temblando, porque ahora no está, pero debido a que su sonrisa no dejará tu mente y cada vez esa canción regresa a ti, debes volver a escuchar su risa de nuevo y esta vez uedarte perplejo en esos tonos para siempre. Caminas por la calle y piensas que puedes ver su cabello rizado y su piel pálida pero recuerdas que se ha ido, pero ella no se ha ido porque todavía le puedes degustar cada vez que bebes whisky, vino tinto o nada. En realidad, no puedes recordar nada más que ella. Puedes saborearla en los labios como si estuviera todavía aquí contigo pero sin ella. Siempre se arruina por el recuerdo de su abandono y los brazos se sienten vacíos, aunque ella se había ido antes de que realmente se fuera para pregúntarse, como puedes leer en los libros más de lo que dices. No es porque mis ojos sólo ven su nombre, no es porque cada palabra en la página me recuerda a decir a mí mismo, a la razón, que nunca se podrá escribir más, y su nombre dejará de ser recordado. La forma en que él se aferró a sus caderas con tanta fuerza como si estuviera asustado. Iban a volar lejos y tal vez debió ser así, siempre quiso volar con ella, pero ella era demasiado frágil y el viento, por envidia, les hizo tomar su distancia. Fué la forma más difícil de separarse de ella. Ha intentado hacer lo que hiciste, y el viento pudo mas que tu, de ésta manera quedaste triste y ella por fin se fue a la luz.
0
Sep 5, 2015
Sep 5, 2015 at 11:00 PM UTC
La última vez que sueñas con ella para nunca más volver a hacerlo.
Cuando has bebido tanto y juras que se puede ver su nombre en la parte inferior de la botella, de repente estás perforando tu puño a través de la pared seca y hablando en voz alta, tal vez ella podria responder, tal vez va a traerla de vuelta. ¿Cómo se puede creer que los sueños son al azar?, te levantas pensando que todavía puedes oler en sus hojas su recuerdo y tu almohada aun contiene cabellos, y que tal vez el lugar donde ella vuelva no es el sueño, tal vez el sueño es la parte en la que ella llegó por primera vez. Sigues mirando sus manos y no puedes recordar cómo temblaban, por que lo hacian, y por qué siempre lo hicieron por ti y ahora no está temblando, porque ahora no está, pero debido a que su sonrisa no dejará tu mente y cada vez esa canción regresa a ti, debes volver a escuchar su risa de nuevo y esta vez uedarte perplejo en esos tonos para siempre. Caminas por la calle y piensas que puedes ver su cabello rizado y su piel pálida pero recuerdas que se ha ido, pero ella no se ha ido porque todavía le puedes degustar cada vez que bebes whisky, vino tinto o nada. En realidad, no puedes recordar nada más que ella. Puedes saborearla en los labios como si estuviera todavía aquí contigo pero sin ella. Siempre se arruina por el recuerdo de su abandono y los brazos se sienten vacíos, aunque ella se había ido antes de que realmente se fuera para pregúntarse, como puedes leer en los libros más de lo que dices. No es porque mis ojos sólo ven su nombre, no es porque cada palabra en la página me recuerda a decir a mí mismo, a la razón, que nunca se podrá escribir más, y su nombre dejará de ser recordado. La forma en que él se aferró a sus caderas con tanta fuerza como si estuviera asustado. Iban a volar lejos y tal vez debió ser así, siempre quiso volar con ella, pero ella era demasiado frágil y el viento, por envidia, les hizo tomar su distancia. Fué la forma más difícil de separarse de ella. Ha intentado hacer lo que hiciste, y el viento pudo mas que tu, de ésta manera quedaste triste y ella por fin se fue a la luz.
Continue reading...
1
Ebrio de trementina y largos besos, estival, el velero de las rosas dirijo, torcido hacia la muerte del delgado día, cimentado en el sólido frenesí marino. Pálido y amarrado a mi agua devorante cruzo en el agrio olor del clima descubierto, aún vestido de gris y sonidos amargos, y una cimera triste de abandonada espuma. Voy, duro de pasiones, montado en mi ola única, lunar, solar, ardiente y frío, repentino, dormido en la garganta de las afortunadas islas blancas y dulces como caderas frescas. Tiembla en la noche húmeda mi vestido de besos locamente cargado de eléctricas gestiones, de modo heroico dividido en sueños y embriagadoras rosas practicándose en mí. Aguas arriba, en medio de las olas externas, tu paralelo cuerpo se sujeta en mis brazos como un pez infinitamente pegado a mi alma rápido y lento en la energía subceleste.
0
1.6k
Poema 9
Impregnada de tu olor me encuentro, en la posterioridad de tan excitante momento. Mi mente repite cada movimiento, el vaivén de caderas que majestaron nuestros cuerpos. Subiendo a tu boca lento, hasta que se mezclan nuestros alientos. Te deseo y siempre te pienso, eres una obra de arte que aún no se ha descubierto. ¿Quién me quita estos pensamientos? Al tenerte frente a mí, son los más perversos. Te he querido hace tiempo, pero anhelo de ese suceso uno perfecto. La postura ante ti mantengo, mas tu presencia provoca que eso sea un sufrimiento, al reflexionar sobre las causas del porqué dentro de mí no te tengo. Está oscureciendo y mis manos están enloqueciendo, cada parte de ti quieren ir conociendo, Existe una promesa y la tenemos que seguir manteniendo. Nuestra historia se está escribiendo y al pasar los años se verá el fruto de nuestro largo detenimiento. Habrá valido la pena tanto aplazamiento, nuevos libros serán creados relatando cada acontecimiento, mostrando la pasión que guardamos dentro.
0
Apr 9, 2015
Apr 9, 2015 at 10:53 PM UTC
Ante ti
Tu cuerpo dibuja las olas en la arena Tus caderas van y vienen con un ritmo interrumpido por la espuma del mar Tus labios tan salados como el agua en la que nado Tu canto irreal como las sirenas de leyenda Tus manos me aprehenden como el pulpo a su presa Tus piernas me envuelven como el alga al coral Navego lentamente hacia mar abierto Atrás quedó la seguridad de la bahía Yo capitán y tú tormenta Azotas mi navío con violencia Me lanzas a las frías e imperdonables aguas de tu océano Atrás quedó la seguridad de la bahía El agua de tu **** inunda mis sentidos y ahoga mi conciencia Naufrago Al despuntar el alba estás tú Etérea en mi soledad Efímera en esencia Eterna en alta mar
0
Nov 14, 2016
Nov 14, 2016 at 5:40 PM UTC
Naufrago en ti
Amor mío; tan mío... estamos juntos. Juntos desde la ropa a las raíces. Juntos desde el otoño a las nubes grises. Desde los latidos a las caderas. Desde un simple segundo hasta una compleja vida entera. Estamos juntos. Juntos los dos. Y le repetí: "Ven conmigo" como si me muriera. Y no se dio cuenta que en mi boca la luna se desangraba por ella. Y le recité mil poemas y le rogué que no se fuera. Mientras que en su boca el sol se apagaba y las estrellas en el cielo formaban hileras. Ni separados por trenes o ciudades. Ni por mares o muertes o adversidades. Estamos juntos. Juntos los dos. Quédate luna. Quédate sol. Y mueran en nosotros ésta noche; que ésta noche estamos juntos los dos.
0
Jun 12, 2014
Jun 12, 2014 at 3:39 PM UTC
Juntos
Soy el tigre. Te acecho entre las hojas anchas como lingotes de mineral mojado. El río blanco crece bajo la niebla. Llegas. Desnuda te sumerges. Espero. Entonces en un salto de fuego, sangre, dientes, de un zarpazo derribo tu pecho, tus caderas. Bebo tu sangre, rompo tus miembros uno a uno. Y me quedo velando por años en la selva tus huesos, tu ceniza, inmóvil, lejos del odio y de la cólera, desarmado en tu muerte, cruzado por las lianas, inmóvil en la lluvia, centinela implacable de mi amor asesino.
0
1.2k
El tigre
Temblando al borde de la locura Tratando de encontrar un centro de gravedad Cortando mi circulación para hacer esta declaración sobre mi habilidad natural como reina nacida a caminar con tanta fabulosidad. Aunque este vestido es una monstruosidad, mi cabello es una curiosidad, hay mucho acerca de este alto paso que no anticipé. Por ejemplo cómo el balanceo de mis caderas contrarresta el movimiento de mis dedos. ¿Quién sabía que habría tal orquestación? Un cuerpo en concierto: ¡una ovación de pie! Y cada paso otro encore, Gritando delirantemente: "¡Más! ¡Más! ¡Más!" Y de repente, el mundo es nuevo. Nunca lo he visto desde este punto de vista. Me sorprende la diferencia que unas pulgadas pueden hacer para cambiar la realidad que ahora crea yo Y aunque mis pies están apretados como tocones en estas bombas de tacón de aguja de seis pulgadas, un testimonio que debo profesar; Qué maravilloso es ser un muchacho en un vestido.
0
Jul 8, 2018
Jul 8, 2018 at 2:09 AM UTC
Nacimiento de una Drag Queen
Los frescos pintados en la pared transforman el "Salón Reservado" en una "Plaza de Toros", donde el suelo tiene la consistencia y el color de la "arena": gracias a que todas las noches se riega la tierra con jerez. Jinetes en sillas esqueletosas, tufos planchados con saliva, una estrella clavada en la corbata, otra en el dedo meñique, los tertulianos exigen que el "cantaor" lamente el retardo de las mujeres con ¡aves! que lo retuercen en calambres de indigestión. De pronto, en un sobresalto de pavor, la cortina deja pasar seis senos que aportan tres **** Los párpados como dos castañuelas, las pupilas como dos cajas de betún, ***** el pelo, negras las pestañas y las extremidades de las uñas, las siguen cuatro "niñas", que al entrar, provocan una descarga de ¡oles! que desmaya a las ratas que transitan el corredor. La servilleta a guisa de "capote", el camarero lidia el humo de los cigarros y la voracidad de la clientela, con "pases" y chuletas "al natural", o "entra" a "colocar" el sacacorchos como "pone" su vara un picador. Abroqueladas en armaduras medioevales, en el casco flamea la bandera de España, las botellas de manzanilla se agotan al combatir a los chorizos que mugen en los estómagos, o sangran en los platos como toros lidiados. Previa autorización de las **** las "niñas" van a sentarse sobre las rodillas de los hombres, para cambiar un beso por un duro, mientras el "cantaor", muslos de rana embutidos en fundas de paraguas, tartamudea una copla que lo desinfla nueve kilos. Los brazos en alto, desnudas las axilas, así dan un pregusto de sus intimidades, las "niñas" menean, luego, las caderas como si alguien se las hiciera dar vueltas por adentro, y en húmedas sonrisas de extenuación, describen con sus pupilas las parabólicas trayectorias de un espasmo, que hace gruñir de deseo hasta a los espectadores pintados en la pared. Después de semejante simulacro ya nadie tiene fuerza ni para hacer rodar las bolitas de pan, ensombrecidas, entre las yemas de los dedos. Poco a poco, la luz aséptica de la mañana agrava los ayes del "cantaor" hasta identificar la palidez trasnochada de los rostros con la angustiosa resignación de una clientela de dentista. Se oye el "klaxon" que el sueño hace sonar en las jetas de las **** los suspiros del "cantaor" que abraza en la guitarra una nostalgia de mujer, los cachetazos con que las "niñas" persuaden a los machos que no hay nada que hacer sino dejarlas en su casa, y sepultarse en la abstinencia de las camas heladas.
0
1.2k
Juerga
Los frescos pintados en la pared transforman el "Salón Reservado" en una "Plaza de Toros", donde el suelo tiene la consistencia y el color de la "arena": gracias a que todas las noches se riega la tierra con jerez. Jinetes en sillas esqueletosas, tufos planchados con saliva, una estrella clavada en la corbata, otra en el dedo meñique, los tertulianos exigen que el "cantaor" lamente el retardo de las mujeres con ¡aves! que lo retuercen en calambres de indigestión. De pronto, en un sobresalto de pavor, la cortina deja pasar seis senos que aportan tres **** Los párpados como dos castañuelas, las pupilas como dos cajas de betún, ***** el pelo, negras las pestañas y las extremidades de las uñas, las siguen cuatro "niñas", que al entrar, provocan una descarga de ¡oles! que desmaya a las ratas que transitan el corredor. La servilleta a guisa de "capote", el camarero lidia el humo de los cigarros y la voracidad de la clientela, con "pases" y chuletas "al natural", o "entra" a "colocar" el sacacorchos como "pone" su vara un picador. Abroqueladas en armaduras medioevales, en el casco flamea la bandera de España, las botellas de manzanilla se agotan al combatir a los chorizos que mugen en los estómagos, o sangran en los platos como toros lidiados. Previa autorización de las **** las "niñas" van a sentarse sobre las rodillas de los hombres, para cambiar un beso por un duro, mientras el "cantaor", muslos de rana embutidos en fundas de paraguas, tartamudea una copla que lo desinfla nueve kilos. Los brazos en alto, desnudas las axilas, así dan un pregusto de sus intimidades, las "niñas" menean, luego, las caderas como si alguien se las hiciera dar vueltas por adentro, y en húmedas sonrisas de extenuación, describen con sus pupilas las parabólicas trayectorias de un espasmo, que hace gruñir de deseo hasta a los espectadores pintados en la pared. Después de semejante simulacro ya nadie tiene fuerza ni para hacer rodar las bolitas de pan, ensombrecidas, entre las yemas de los dedos. Poco a poco, la luz aséptica de la mañana agrava los ayes del "cantaor" hasta identificar la palidez trasnochada de los rostros con la angustiosa resignación de una clientela de dentista. Se oye el "klaxon" que el sueño hace sonar en las jetas de las **** los suspiros del "cantaor" que abraza en la guitarra una nostalgia de mujer, los cachetazos con que las "niñas" persuaden a los machos que no hay nada que hacer sino dejarlas en su casa, y sepultarse en la abstinencia de las camas heladas.
Continue reading...
79
Tú, hermosa sin límite, que porta la noche brillante por cabello, y faros de tiernos hogares, se asoman por tus párpados, y esos planetas que llevas por senos y las majestuosas lunas de tus caderas. No sé cómo mirarte, no sé cómo expresarme, me vuelvo tímido y silencioso como el viento, y me dejas ruborizado como pera envinada. Diosa estelar que me ganas por experiencia, abrázame con tu canto medio, bésame con un falsete, dime en una canción lo que anhela tu corazón, deja que me acerque y te bese con mi canto, te acaricié en un verso y con confianza, ábreme el corazón y llévate las letras de la higuera de mis poemas, que son y reservo para ti.
0
Feb 17, 2017
Feb 17, 2017 at 9:17 PM UTC
Tú.
Amo el trozo de tierra que tú eres, porque de las praderas planetarias otra estrella no tengo. Tú repites la multiplicación del universo. Tus anchos ojos son la luz que tengo de las constelaciones derrotadas, tu piel palpita como los caminos que recorre en la lluvia el meteoro. De tanta luna fueron para mí tus caderas, de todo el sol tu boca profunda y su delicia, de tanta luz ardiente como miel en la sombra tu corazón quemado por largos rayos rojos, y así recorro el fuego de tu forma besándote, pequeña y planetaria, paloma y geografía.
0
1k
Soneto xvi
empezó a llover vacas y en vista de la situación reinante en el país los estudiantes de agronomía sembraron desconcierto los profesores de ingeniería proclamaron su virginidad los bedeles de filosofía aceitaron las grampas de la razón intelectual los maestros de matemáticas verificaron llorando el dos más dos los alumnos de lenguaje inventaron buenas malas palabras esto ocurrió al mismo tiempo un oleaje de nostalgia invadía las camas del país y las parejas entre sí se miraban como desconocidos y el crepúsculo era servido en el almuerzo por padres y madres y el dolor o la pena iba vistiendo lentamente a los chiquitines y a unos se les caía el pecho y la espalda a otros y nada a los demás y a Dios lo encontraron muerto varias veces y los viejos volaban por el aire agarrados a sus testículos resecos y las viejas lanzaban exclamaciones y sentían puntadas en la memoria o el olvido según y varios perros asentían y brindaban con armenio coñac y a un hombre lo encontraron muerto varias veces junto a un viernes de carnaval arrancado del carnaval bajo una invasión de insultos otoñales o sobre elefantes azules parados en la mejilla de Mr. Hollow o alrededor de alondras en dulce desafío vocal con el verano encontraron muerto a ese hombre con las manos abiertamente grises y las caderas desordenadas por los sucesos de Chicago un resto de viento en la garganta 25 centavos de dólar en el bolsillo y su águila quieta con las plumas mojadas por la lluvia infernal ¡ah queridos! ¡esa lluvia llovió años y años sobre el pavimento de Hereby Street sin borrar la más mínima huella de lo acontecido! ¡sin mojar ninguna de las humillaciones ni uno solo de los miedos de ese hombre con las caderas revueltas tiradas en la calle tarde para que sus terrores puedan mezclarse con el agua y pudrirse y terminar! así murió parsifal hoolig cerró los ojos silenciosos conservó la costumbre de no protestar fue un difunto valiente y aunque no tuvo necrológica en el New York Times ni el Chicago Tribune se ocupó de él no se quejó cuando lo recogieron en un camión del servicio municipal a él y a su aspecto melancólico y si alguno supone que esto es triste si alguno va a pararse a decir que esto es triste sepa que esto es exactamente lo que pasó que ninguna otra cosa pasó sino esto bajo este cielo o bóveda celeste
0
1.1k
Lamento por la muerte de parsifal hoolig
empezó a llover vacas y en vista de la situación reinante en el país los estudiantes de agronomía sembraron desconcierto los profesores de ingeniería proclamaron su virginidad los bedeles de filosofía aceitaron las grampas de la razón intelectual los maestros de matemáticas verificaron llorando el dos más dos los alumnos de lenguaje inventaron buenas malas palabras esto ocurrió al mismo tiempo un oleaje de nostalgia invadía las camas del país y las parejas entre sí se miraban como desconocidos y el crepúsculo era servido en el almuerzo por padres y madres y el dolor o la pena iba vistiendo lentamente a los chiquitines y a unos se les caía el pecho y la espalda a otros y nada a los demás y a Dios lo encontraron muerto varias veces y los viejos volaban por el aire agarrados a sus testículos resecos y las viejas lanzaban exclamaciones y sentían puntadas en la memoria o el olvido según y varios perros asentían y brindaban con armenio coñac y a un hombre lo encontraron muerto varias veces junto a un viernes de carnaval arrancado del carnaval bajo una invasión de insultos otoñales o sobre elefantes azules parados en la mejilla de Mr. Hollow o alrededor de alondras en dulce desafío vocal con el verano encontraron muerto a ese hombre con las manos abiertamente grises y las caderas desordenadas por los sucesos de Chicago un resto de viento en la garganta 25 centavos de dólar en el bolsillo y su águila quieta con las plumas mojadas por la lluvia infernal ¡ah queridos! ¡esa lluvia llovió años y años sobre el pavimento de Hereby Street sin borrar la más mínima huella de lo acontecido! ¡sin mojar ninguna de las humillaciones ni uno solo de los miedos de ese hombre con las caderas revueltas tiradas en la calle tarde para que sus terrores puedan mezclarse con el agua y pudrirse y terminar! así murió parsifal hoolig cerró los ojos silenciosos conservó la costumbre de no protestar fue un difunto valiente y aunque no tuvo necrológica en el New York Times ni el Chicago Tribune se ocupó de él no se quejó cuando lo recogieron en un camión del servicio municipal a él y a su aspecto melancólico y si alguno supone que esto es triste si alguno va a pararse a decir que esto es triste sepa que esto es exactamente lo que pasó que ninguna otra cosa pasó sino esto bajo este cielo o bóveda celeste
Continue reading...
46
¿Qué te digo, que te escribo? ¿Cómo poner en verso este sentimiento que por ti siento? ¿Qué poeta invoco para que me ayude a componerte las más bellas letras? Una poesía que contenga consonantes que te lleguen al alma! ¿Cómo se describe lo indescriptible? ¿Lo que no tiene historia, lo que nunca ha existido? ¿Cómo describo tus besos si nunca en ellos me he perdido? ¿Cómo describo que el toque de tus manos incinera las partes más frías de mí? ¿Cómo hablo de la libertad de tu amor si estoy presa en él? ¿Cómo dirijo la pluma, con que tinta la escribo? ¡Te he conjugado verbos con más letras que el alfabeto chino! Como decirte que los dioses de la antigua Grecia se han unido en Santorini, solo para demandarle al Mar Egeo, que te detengas a escuchar las olas de mi mar que anhelan atarse a tu destino. Que así como ese maremoto provoco la erupción de su caldera, tú por ende, uses mis caderas para que fluya esta erupción ardiente en tu entrega. ¿Qué serenata te ofrezco si donde vivo no habitan ruiseñores? Más tengo una inmensa necesidad de cantarte, de decirte con la melodía de mis besos; que te quiero, que me enterneces, que me apeteces, que este amor por ti cada vez más crece. Que eres el agua que hidrata mi ser. La pasión realizada en hombre. El hombre que florece mi esperanza en el amor. Que tu sonrisa es igual a la sensación del ciego que ve por primera vez-irreal. Que el sonido de tu voz, es entender por qué Dios creo el mundo. Que el brillo de tus ojos, traspaso las venas de mis miedos y por siempre las neutralizo. ¿Dime, que te digo? ¿Dime, como te lo escribo? ¿Dime, como te conquisto? ¿Dime, como te miro? ¿Cuál poeta invoco para que me ayude a escribirte la mejor poesía? ¡Si tú eres la mejor poesía!!!!! LeydisProse 5/22/2017 https://m.facebook.com/LeydisProse/ Image may contain: one or more people
0
Jun 1, 2017
Jun 1, 2017 at 11:30 AM UTC
Que te escribo?
¿Qué te digo, que te escribo? ¿Cómo poner en verso este sentimiento que por ti siento? ¿Qué poeta invoco para que me ayude a componerte las más bellas letras? Una poesía que contenga consonantes que te lleguen al alma! ¿Cómo se describe lo indescriptible? ¿Lo que no tiene historia, lo que nunca ha existido? ¿Cómo describo tus besos si nunca en ellos me he perdido? ¿Cómo describo que el toque de tus manos incinera las partes más frías de mí? ¿Cómo hablo de la libertad de tu amor si estoy presa en él? ¿Cómo dirijo la pluma, con que tinta la escribo? ¡Te he conjugado verbos con más letras que el alfabeto chino! Como decirte que los dioses de la antigua Grecia se han unido en Santorini, solo para demandarle al Mar Egeo, que te detengas a escuchar las olas de mi mar que anhelan atarse a tu destino. Que así como ese maremoto provoco la erupción de su caldera, tú por ende, uses mis caderas para que fluya esta erupción ardiente en tu entrega. ¿Qué serenata te ofrezco si donde vivo no habitan ruiseñores? Más tengo una inmensa necesidad de cantarte, de decirte con la melodía de mis besos; que te quiero, que me enterneces, que me apeteces, que este amor por ti cada vez más crece. Que eres el agua que hidrata mi ser. La pasión realizada en hombre. El hombre que florece mi esperanza en el amor. Que tu sonrisa es igual a la sensación del ciego que ve por primera vez-irreal. Que el sonido de tu voz, es entender por qué Dios creo el mundo. Que el brillo de tus ojos, traspaso las venas de mis miedos y por siempre las neutralizo. ¿Dime, que te digo? ¿Dime, como te lo escribo? ¿Dime, como te conquisto? ¿Dime, como te miro? ¿Cuál poeta invoco para que me ayude a escribirte la mejor poesía? ¡Si tú eres la mejor poesía!!!!! LeydisProse 5/22/2017 https://m.facebook.com/LeydisProse/ Image may contain: one or more people
Continue reading...
38
Extraño las peleas en tu cama, revolcándonos entre cabeceras, besos, y cosquillas; tu voz, entre medio de una risa, preguntando, sin aliento, “no me quieres?” y yo completamente perdida… extraño estar enredada entre tus mas hondos suspiros, en tus brazos firmes, seguros… extraño temblar, el miedo, y tus dulces labios… extraño ser, irreparablemente, la mujer que deseas, a la que susurras tus sueños, tu futuro y lo que eres… amor, extraño como a nada las pestañas que contaba, y despertarte de tu reposo ligero en mis brazos, con mariposas en forma de besos, y alinear las caderas como algún baile de infinita gracia y destreza, como algo innato, universal, natural… y débil, aun que sea este corazón, con todas sus fuerzas, en cada latido te extraña como nadie.
0
Jan 8, 2013
Jan 8, 2013 at 12:41 AM UTC
Extraño
Pinta cielo tordillo, nube china, campo llano y callado y compañero, con blanco mazamorra, gris camino, ocre parva o celeste lejanía; en silla petizona -pelo bayo-, el mate corazón -¿nido de hornero?-, en las ramas, de tala, de su mano y un pedazo de cuerno hecho boquilla en perpetuo delirio de humareda; mientras pinta y se escarba la memoria -como quien traza cruces sobre el suelo con pinceles que doman lo pasado; claros patios de voz azul aljibe, beata falda, o entierro jaranero, mancarrón insolado, duende perro, porque sabe rastrear el tiempo muerto, las huellas ya perdidas del recuerdo, y le gustan los talles de frutera, el olor a zorrino, a terciopelo, los fogones de pavas tartamudas, los mugientes crepúsculos tranquilos y los gatos con muchas relaciones, que pinta, rememora y recupera, con rojo federal, azul encinta, amarillo rastrojo, rosa rancho, al revivir saraos encorsetados, velorios de angelito caramelo, tertulias palo a pique, perifollos, viejos gauchos enjutos de quebracho, que describe con limpia pincelada, puro candor y tábano mirada; para luego tutearse con carretas o chismosos postigos de ancha siesta, o rebaños jadeantes de tormenta; que pinta y aquerencia en sus cartones -para algo comió choclo, entre pañales, de ingenua chala rubia, bien fajada y acarició caderas de potrancas o de roncas guitarras pendencieras, en boliches lunares, ya difuntos-; mientras mezcla el granate matadura con el ***** catinga candombero y aflora su sonrisa de padrillo -un poco amarillenta, un poco verde-, ante tanta visión reflorecida -con perenne fervor y gesto macho-, por la criolla paleta socarrona donde exprime su lírica memoria.
0
1k
Figari pinta
Pinta cielo tordillo, nube china, campo llano y callado y compañero, con blanco mazamorra, gris camino, ocre parva o celeste lejanía; en silla petizona -pelo bayo-, el mate corazón -¿nido de hornero?-, en las ramas, de tala, de su mano y un pedazo de cuerno hecho boquilla en perpetuo delirio de humareda; mientras pinta y se escarba la memoria -como quien traza cruces sobre el suelo con pinceles que doman lo pasado; claros patios de voz azul aljibe, beata falda, o entierro jaranero, mancarrón insolado, duende perro, porque sabe rastrear el tiempo muerto, las huellas ya perdidas del recuerdo, y le gustan los talles de frutera, el olor a zorrino, a terciopelo, los fogones de pavas tartamudas, los mugientes crepúsculos tranquilos y los gatos con muchas relaciones, que pinta, rememora y recupera, con rojo federal, azul encinta, amarillo rastrojo, rosa rancho, al revivir saraos encorsetados, velorios de angelito caramelo, tertulias palo a pique, perifollos, viejos gauchos enjutos de quebracho, que describe con limpia pincelada, puro candor y tábano mirada; para luego tutearse con carretas o chismosos postigos de ancha siesta, o rebaños jadeantes de tormenta; que pinta y aquerencia en sus cartones -para algo comió choclo, entre pañales, de ingenua chala rubia, bien fajada y acarició caderas de potrancas o de roncas guitarras pendencieras, en boliches lunares, ya difuntos-; mientras mezcla el granate matadura con el ***** catinga candombero y aflora su sonrisa de padrillo -un poco amarillenta, un poco verde-, ante tanta visión reflorecida -con perenne fervor y gesto macho-, por la criolla paleta socarrona donde exprime su lírica memoria.
Continue reading...
74
De vuelta de una gloria inexistente, después de haber avanzado un paso hacia ella, retrocedo a velocidad indecible, alegre casi como quien dobla la esquina de la calle donde hay una reyerta, llorando avergonzado como el adolescente hijo de viuda sexagenaria y pobre expulsado de la escuela vespertina en la que era becario. Estoy aquí, donde yo siempre estuve, donde apenas hay sitio para mantenerse erguido. La soledad es un farol certeramente apedreado: sobre ella me apoyo. La esperanza es el quicio de una puerta de la casa que fue desarraigada de sus cimientos por los huracanes: quicio-resquicio por donde entro y salgo cuando paso del nunca (me quisiste) al todavía (te odio), del tampoco (me escuchas) al también (yo me callo), del todo (me hace daño) al nada (me lastima). No importa, sin embargo. Los aviones de propulsión a chorro salvan rápidamente la distancia que separa Tokio de Copenhague, pero con más rapidez todavía me desplazo yo a un punto situado a diez centímetros de mí mismo, de prisa, muy de prisa, en un abrir y cerrar de ojos, en sólo una diezmilésima de segundo, lo cual supone una velocidad media de setenta kilómetros a la hora, que me permite, si mis cálculos son correctos, estar en este instante aquí, después mucho más lejos, mañana en un lugar sito a casi mil millas, dentro de una semana en cualquier parte de la esfera terrestre, por alejada que os parezca ahora. Consciente de esa circunstancia, en muchas ocasiones emprendo largos viajes; pero apenas me desplazo unos milímetros hacia los destinos más remotos, la nostalgia me muerde las entrañas, y regreso a mi posición primera alegre y triste a un tiempo -como dije al principio: alegre, porque sé que tú eres mi patria, amor mío; y triste, porque toda patria, para los que la amamos, -de acuerdo con mi personal experiencia de la patria- tiene también bastante de presidio. Así, en ti me quedo, paseo largamente tus piernas y tus brazos, asciendo hasta tu boca, me asomo al borde de tus ojos, doy la vuelta a tu cuello, desciendo por tu espalda, cambio de ruta para recorrer tus caderas, vuelvo a empezar de nuevo, descansando en tu costado, miro pasar las nubes sobre tus labios rojos, digo adiós a los pájaros que cruzan por tu frente, y si cierras los ojos cierro también los míos, y me duermo a tu sombra como si siempre fuera verano, amor, pensando vagamente en el mundo inquietante que se extiende -imposible- detrás de tu sonrisa.
0
1.1k
En ti me quedo
De vuelta de una gloria inexistente, después de haber avanzado un paso hacia ella, retrocedo a velocidad indecible, alegre casi como quien dobla la esquina de la calle donde hay una reyerta, llorando avergonzado como el adolescente hijo de viuda sexagenaria y pobre expulsado de la escuela vespertina en la que era becario. Estoy aquí, donde yo siempre estuve, donde apenas hay sitio para mantenerse erguido. La soledad es un farol certeramente apedreado: sobre ella me apoyo. La esperanza es el quicio de una puerta de la casa que fue desarraigada de sus cimientos por los huracanes: quicio-resquicio por donde entro y salgo cuando paso del nunca (me quisiste) al todavía (te odio), del tampoco (me escuchas) al también (yo me callo), del todo (me hace daño) al nada (me lastima). No importa, sin embargo. Los aviones de propulsión a chorro salvan rápidamente la distancia que separa Tokio de Copenhague, pero con más rapidez todavía me desplazo yo a un punto situado a diez centímetros de mí mismo, de prisa, muy de prisa, en un abrir y cerrar de ojos, en sólo una diezmilésima de segundo, lo cual supone una velocidad media de setenta kilómetros a la hora, que me permite, si mis cálculos son correctos, estar en este instante aquí, después mucho más lejos, mañana en un lugar sito a casi mil millas, dentro de una semana en cualquier parte de la esfera terrestre, por alejada que os parezca ahora. Consciente de esa circunstancia, en muchas ocasiones emprendo largos viajes; pero apenas me desplazo unos milímetros hacia los destinos más remotos, la nostalgia me muerde las entrañas, y regreso a mi posición primera alegre y triste a un tiempo -como dije al principio: alegre, porque sé que tú eres mi patria, amor mío; y triste, porque toda patria, para los que la amamos, -de acuerdo con mi personal experiencia de la patria- tiene también bastante de presidio. Así, en ti me quedo, paseo largamente tus piernas y tus brazos, asciendo hasta tu boca, me asomo al borde de tus ojos, doy la vuelta a tu cuello, desciendo por tu espalda, cambio de ruta para recorrer tus caderas, vuelvo a empezar de nuevo, descansando en tu costado, miro pasar las nubes sobre tus labios rojos, digo adiós a los pájaros que cruzan por tu frente, y si cierras los ojos cierro también los míos, y me duermo a tu sombra como si siempre fuera verano, amor, pensando vagamente en el mundo inquietante que se extiende -imposible- detrás de tu sonrisa.
Continue reading...
73
Eres mi amor, Paula, mi amor, Paula, Clara quise decir. Y cuánto tiempo, Paula, digo Clara, sin ti y sin mí. Las diligencias parten sin mí y sin ti. O a ti te llevan hacia el norte, hacia el pobre Roberto. A mí, hacia el sur, contigo hacia el sur, donde ya no estabas, donde nunca estarías. Ahora he tomado el tren para decirte adiós. Y sueño, sueño mío. Cerré los ojos, deslumbrado por la memoria. Apreté la cintura del paisaje, recorrí sus caderas, miré sus ojos verdes, ceniza con sentido. Tendía el cielo su metal hermético. Y se superpusieron mediterráneos y cantábricos, cipreses respirados desde un sótano, casi a vista de muerto, y jazmineros. Después, las cosas y sus nombres perdieron sus contornos, su significación y fueron nada más que ritmo, armonía viajera liberada de los instrumentos que le dieron su carne. No queda nadie ya que pueda perdonarte, que pueda perdonarme, perdonarnos. Nadie que pueda rescatar los besos que se pudren sobre Roberto y su locura piadosa. Ahora que voy a ti, a encontrarte en la aduana de la muerte pienso, Clara, amor mío, que cuando nos besábamos era a Roberto a quien besábamos, al engañado hijo de nuestro amor. Él murió un día. Su esposa, tú, amor mío, Clara, también has muerto ahora. Yo tomé el tren para encontrarme en la frontera, para decirte adiós desde el lado acá de la muerte, amor de mi vida. Pero nunca llegaré a ti. El viejo Brahms es viejo, y está gordo. Me he quedado dormido y me he pasado de estación. ¿Comprendes, amor mío, que nunca llegaré a tu lado por culpa de este sueño, que es mi bálsamo y mi enemigo? Ya nunca llegaré a tu lado. Puede ser, amor mío, que no te amara ya, que no te hubiese amado nunca, que sólo hubiese amado a mi propio amor, el amor que te tuve, Clara, amor mío.
0
811
Brahms, clara, schumann
Eres mi amor, Paula, mi amor, Paula, Clara quise decir. Y cuánto tiempo, Paula, digo Clara, sin ti y sin mí. Las diligencias parten sin mí y sin ti. O a ti te llevan hacia el norte, hacia el pobre Roberto. A mí, hacia el sur, contigo hacia el sur, donde ya no estabas, donde nunca estarías. Ahora he tomado el tren para decirte adiós. Y sueño, sueño mío. Cerré los ojos, deslumbrado por la memoria. Apreté la cintura del paisaje, recorrí sus caderas, miré sus ojos verdes, ceniza con sentido. Tendía el cielo su metal hermético. Y se superpusieron mediterráneos y cantábricos, cipreses respirados desde un sótano, casi a vista de muerto, y jazmineros. Después, las cosas y sus nombres perdieron sus contornos, su significación y fueron nada más que ritmo, armonía viajera liberada de los instrumentos que le dieron su carne. No queda nadie ya que pueda perdonarte, que pueda perdonarme, perdonarnos. Nadie que pueda rescatar los besos que se pudren sobre Roberto y su locura piadosa. Ahora que voy a ti, a encontrarte en la aduana de la muerte pienso, Clara, amor mío, que cuando nos besábamos era a Roberto a quien besábamos, al engañado hijo de nuestro amor. Él murió un día. Su esposa, tú, amor mío, Clara, también has muerto ahora. Yo tomé el tren para encontrarme en la frontera, para decirte adiós desde el lado acá de la muerte, amor de mi vida. Pero nunca llegaré a ti. El viejo Brahms es viejo, y está gordo. Me he quedado dormido y me he pasado de estación. ¿Comprendes, amor mío, que nunca llegaré a tu lado por culpa de este sueño, que es mi bálsamo y mi enemigo? Ya nunca llegaré a tu lado. Puede ser, amor mío, que no te amara ya, que no te hubiese amado nunca, que sólo hubiese amado a mi propio amor, el amor que te tuve, Clara, amor mío.
Continue reading...
40