Hello Poetry
Submit your work and get some sparkles! Create free account
"abraza" poems
Mirando por la ventana la luna veo una pregunta nace la que dice ¿Estará mirando la misma cara de la luna? Caminando por la calle me tomo un momento para sentir la brisa pasar por mi cuerpo. Y de repente una pregunta surge la que contiene la siguiente duda ¿ Será que esta brisa, la que me abraza ya ha pasado por allí? O...¿ Será que se está dirigiendo allí? ¿Y si uso la brisa y la luna como aliadas? El envío de besos y abrazos no sólo me saldrían baratos, pero llegarían más rápido que siendo enviados por correo normal. Me pregunto luego, si podría detener el tiempo sujetándome fuerte de las agujetas del reloj más grande que encuentre Si ese método resultara eficiente, ¿me darías un beso? Si pudiera burlar las cuatro dimensiones...¿Sólo entonces podríamos llamar a nuestro amor eterno?
0
Oct 15, 2010
Oct 15, 2010 at 9:42 PM UTC
Poema de una muchacha con un plan
Déjame, sí, déjame, dios o ángel, demonio. Déjame a solas, turba angélica, solo conmigo, con mi multitud. Estoy con uno como yo, que no me reconoce y me muestra mis armas; con uno que me abraza y me hiere -y se dice mi hijo-; con uno que huye con mi cuerpo; con uno que me odia porque yo soy él mismo. Mira, tú que huyes, aborrecible hermano mío, tú que enciendes las hogueras terrestres, tú, el de las islas y el de las llamaradas, mírate y dime: ese que corre, ese que alza lenguas y antorchas para llamar al cielo y lo incendia; ese que es una estrella lenta que desciende; aquel que es como un arma resonante, ¿es el tuyo, tu ser, hecho de horas y voraces minutos? ¿Quién sabe lo que es un cuerpo, un alma, y el sitio en que se juntan y cómo el cuerpo se ilumina y el alma se obscurece, hasta fundirse, carne y alma, en una sola y viva sombra? ¿Y somos esa imagen que soñamos, sueños al tiempo hurtados, sueños del tiempo por burlar al tiempo? En soledad pregunto, a soledad pregunto. Y rasgo mi boca amante de palabras y me arranco los ojos henchidos de mentiras y apariencias, y arrojo lo que el tiempo deposita en mi alma, miserias deslumbrantes, ola que se retira… Bajo del cielo puro, metal de tranquilos, absortos resplandores, pregunto, ya desnudo: me voy borrando todo, me voy haciendo un vago signo sobre el agua, espejo en un espejo.
0
1.6k
Pregunta
Estoy en túnel Como estoy en boda, detrás De un velo ***** La oscuridad me abraza: mi novia nueva Pero veo una luz Y ¡Corro! ¡Corro! Corro a la luz Pero cuando llego a la luz Veo ¡Matador! ¡Matador! Mi verdugo, vestido en luces Una esponja para las hurras De una gente sanguinaria Veo tu cara y sé: voy a morir hoy Pero si voy a matar es una cosa diferente Para ti nuestro intercambio solo es un juego Para mi es una guerra Si gano será una victoria pírrica Donde seré la pérdida sola: Vivirás para siempre en memoria Yo habré sido solo carne de res Te esconderás detrás De tus amigos montados: Sus banderillas me hacen Parecer como puercoespín Y seré débil cuando me peleas finalmente: El protagonista es un cobarde. Y yo soy el carácter solo quien sabe la verdad: La verdad muere conmigo Mis cuernos no son armas o herramientas Son símbolos del orgullo de la familia mía Un orgullo te diezmas cuando me tomas para deporte Lucho con mi orgullo, mi hoja más afilado Toso y toso y toso Pero no puedo desbancar tu espada Mi espalda es una cadena rota Mi orgullo untado en la arena: Vomito mi sangre para una vez más Para ensuciar tus manos Porque en los ojos de tu familia eres limpio Y eso no puede estar Más lejos de la realidad Entonces, muero Debajo de las luces Escuchando de las gritas de ¡TORO! ¡Toro! toro… La oscuridad es mi novia nueva
0
Jun 29, 2013
Jun 29, 2013 at 3:44 PM UTC
Corrida
*Yo soy la promesa que jamás existió La que se guarda en la arteria, la que oxida la materia. Las promesas falsas te alejan te avientan más que la indiferencia. Tu alma no se eleva con intención por más sincera que esta sea, si no te abraza, no se enreda entre tus piernas ¿Cómo saber si alguna vez existió? Yo soy la promesa que jamás existió la que jamás temió, la que jamás esperó.*
0
Oct 30, 2012
Oct 30, 2012 at 3:16 PM UTC
La que jamás existió
¿Se va la poesía de las cosas o no la puede condensar mi vida? Ayer -mirando el último crepúsculo- yo era un manchón de musgo entre unas ruinas. Las ciudades -hollines y venganzas-, la cochinada gris de los suburbios, la oficina que encorva las espaldas, el jefe de ojos turbios. Sangre de un arrebol sobre los cerros, sangre sobre las calles y las plazas, dolor de corazones rotos, podre de hastíos y de lágrimas. Un río abraza el arrabal como una mano helada que tienta en las tinieblas: sobre sus aguas se avergüenzan de verse las estrellas. Y las casas que esconden los deseos detrás de las ventanas luminosas, mientras afuera el viento lleva un poco de barro a cada rosa. Lejos... la bruma de las olvidanzas -humos espesos, tajamares rotos-, y el campo, ¡el campo verde!, en que jadean los bueyes y los hombres sudorosos. Y aquí estoy yo, brotado entre las ruinas, mordiendo solo todas las tristezas, como si el llanto fuera una semilla y yo el único surco de la tierra.
0
1.3k
Barrio sin luz
*1, 2,  3... Cuento y nada cambia, los lobos lamen sus patas y los conejos ven mientras los cazas. Veme, creme, suelta tu alma porque todo lo tienes sin ser nada. Rie de la vida porque ella se burla de ti. Corre, grita, canta pero no lo hagas para vivir. Abraza el destino, es su cumpleaños y el no sabe que estas aquí.*
0
Nov 19, 2012
Nov 19, 2012 at 4:31 AM UTC
Lobo
así como la lluvia toca la tierra en un dia soleado. así llegaste a mi vida: inesperadamente. así como el arco iris abraza el cielo con sus colores. así llegaste a mi vida, para pintar mis dias. así como llegaste aquel 25 de Agosto a robarle un pedacito de corazón a tus padres. así has llegado a mi vida, a robarte mi alma entera.
0
Aug 21, 2017
Aug 21, 2017 at 1:38 PM UTC
así como: parte i
Los frescos pintados en la pared transforman el "Salón Reservado" en una "Plaza de Toros", donde el suelo tiene la consistencia y el color de la "arena": gracias a que todas las noches se riega la tierra con jerez. Jinetes en sillas esqueletosas, tufos planchados con saliva, una estrella clavada en la corbata, otra en el dedo meñique, los tertulianos exigen que el "cantaor" lamente el retardo de las mujeres con ¡aves! que lo retuercen en calambres de indigestión. De pronto, en un sobresalto de pavor, la cortina deja pasar seis senos que aportan tres **** Los párpados como dos castañuelas, las pupilas como dos cajas de betún, ***** el pelo, negras las pestañas y las extremidades de las uñas, las siguen cuatro "niñas", que al entrar, provocan una descarga de ¡oles! que desmaya a las ratas que transitan el corredor. La servilleta a guisa de "capote", el camarero lidia el humo de los cigarros y la voracidad de la clientela, con "pases" y chuletas "al natural", o "entra" a "colocar" el sacacorchos como "pone" su vara un picador. Abroqueladas en armaduras medioevales, en el casco flamea la bandera de España, las botellas de manzanilla se agotan al combatir a los chorizos que mugen en los estómagos, o sangran en los platos como toros lidiados. Previa autorización de las **** las "niñas" van a sentarse sobre las rodillas de los hombres, para cambiar un beso por un duro, mientras el "cantaor", muslos de rana embutidos en fundas de paraguas, tartamudea una copla que lo desinfla nueve kilos. Los brazos en alto, desnudas las axilas, así dan un pregusto de sus intimidades, las "niñas" menean, luego, las caderas como si alguien se las hiciera dar vueltas por adentro, y en húmedas sonrisas de extenuación, describen con sus pupilas las parabólicas trayectorias de un espasmo, que hace gruñir de deseo hasta a los espectadores pintados en la pared. Después de semejante simulacro ya nadie tiene fuerza ni para hacer rodar las bolitas de pan, ensombrecidas, entre las yemas de los dedos. Poco a poco, la luz aséptica de la mañana agrava los ayes del "cantaor" hasta identificar la palidez trasnochada de los rostros con la angustiosa resignación de una clientela de dentista. Se oye el "klaxon" que el sueño hace sonar en las jetas de las **** los suspiros del "cantaor" que abraza en la guitarra una nostalgia de mujer, los cachetazos con que las "niñas" persuaden a los machos que no hay nada que hacer sino dejarlas en su casa, y sepultarse en la abstinencia de las camas heladas.
0
1.2k
Juerga
Los frescos pintados en la pared transforman el "Salón Reservado" en una "Plaza de Toros", donde el suelo tiene la consistencia y el color de la "arena": gracias a que todas las noches se riega la tierra con jerez. Jinetes en sillas esqueletosas, tufos planchados con saliva, una estrella clavada en la corbata, otra en el dedo meñique, los tertulianos exigen que el "cantaor" lamente el retardo de las mujeres con ¡aves! que lo retuercen en calambres de indigestión. De pronto, en un sobresalto de pavor, la cortina deja pasar seis senos que aportan tres **** Los párpados como dos castañuelas, las pupilas como dos cajas de betún, ***** el pelo, negras las pestañas y las extremidades de las uñas, las siguen cuatro "niñas", que al entrar, provocan una descarga de ¡oles! que desmaya a las ratas que transitan el corredor. La servilleta a guisa de "capote", el camarero lidia el humo de los cigarros y la voracidad de la clientela, con "pases" y chuletas "al natural", o "entra" a "colocar" el sacacorchos como "pone" su vara un picador. Abroqueladas en armaduras medioevales, en el casco flamea la bandera de España, las botellas de manzanilla se agotan al combatir a los chorizos que mugen en los estómagos, o sangran en los platos como toros lidiados. Previa autorización de las **** las "niñas" van a sentarse sobre las rodillas de los hombres, para cambiar un beso por un duro, mientras el "cantaor", muslos de rana embutidos en fundas de paraguas, tartamudea una copla que lo desinfla nueve kilos. Los brazos en alto, desnudas las axilas, así dan un pregusto de sus intimidades, las "niñas" menean, luego, las caderas como si alguien se las hiciera dar vueltas por adentro, y en húmedas sonrisas de extenuación, describen con sus pupilas las parabólicas trayectorias de un espasmo, que hace gruñir de deseo hasta a los espectadores pintados en la pared. Después de semejante simulacro ya nadie tiene fuerza ni para hacer rodar las bolitas de pan, ensombrecidas, entre las yemas de los dedos. Poco a poco, la luz aséptica de la mañana agrava los ayes del "cantaor" hasta identificar la palidez trasnochada de los rostros con la angustiosa resignación de una clientela de dentista. Se oye el "klaxon" que el sueño hace sonar en las jetas de las **** los suspiros del "cantaor" que abraza en la guitarra una nostalgia de mujer, los cachetazos con que las "niñas" persuaden a los machos que no hay nada que hacer sino dejarlas en su casa, y sepultarse en la abstinencia de las camas heladas.
Continue reading...
79
*aquí la lluvia de la noche viene, otra vez los bebes golpeando contra la ventana caen en una piscina de agua negra ni la luna aparece, ni un poco de luz pero los bebes reflejan en la oscuridad los días de otoño han llegado el frío me abraza con poder y el viento besa mi cara*
0
Oct 13, 2014
Oct 13, 2014 at 6:07 PM UTC
Madre lluvia
Liliana, ¿está mal que esté celoso del vaso que toca tus labios lucios? o el sol de la mañana que acaricia tu suave piel? ¿es incorrecto que soy celoso del viento de la tarde que suavemente mueve su pelo sedoso? Y la música que penitrates tu alma? Es malo que estoy celoso del espejo que ve y refleja tus ojos como la luz de la luna sobre un mar en calma? ¿está mal que esté celoso de la ropa que abraza tu cuerpo como me gusta hacer? O la música que llena tu alma con pasión? ¿es incorrecto que soy celoso del gatito que le hace sonreír? ¿y la almohada que acuna suavemente tu cabeza mientras sueñas? ¿está mal que estoy celoso de aquellos que pueden escuchar la música encantadora que es su voz? ¿o aquellos que pueden ver la forma en que camina con elegancia como una princesa en una película? ¿es incorrecto que en su ausencia parezco a un barco sin un timón? ¿o que te echo tanto de menos es como un dolor físico? Si todos estos sentimientos están equivocados nunca voy a ser correcto, porque las palabras en este poema nunca puede ser suficiente para decirte cuánto te amo.
0
Aug 26, 2017
Aug 26, 2017 at 4:17 PM UTC
To my wife Liliana
¡De qué poco depende la suerte de un partido!... Era Pradilla el jefe de la plaza ese día; Ordóñez el Congreso Nacional presidía, Y entre ambos el siguiente pacto fue convenido: «Entrarás con la tropa si un pañuelo escondido Saco y te hago una seña».                                         El tumulto crecía, Y Pradilla esperaba. La señal no veía. Arreciaba el desorden. Y López fue elegido. Después cuando Mosquera, con música en la plaza, Da «vivas», a caballo, y a todo el mundo abraza, -Alegría de unos y de otro hondo duelo- Pradilla a Ordóñez díjole, con voz adolorida: «Esperé por tres horas la señal convenida». Y Ordóñez le repuso: «Se me olvidó el pañuelo».
0
716
Siete de marzo de 1849
Tengo un vacío enorme en el pecho, hambriento como buzón de sugerencias. Y no quiero hacer nada. Echarse a morir es terapéutico. Buitres en la azotea, niños hurgando en basureros. La última vez que hablé con alguien ninguno de los dos estaba prestando atención. A veces no quiero ser nada. Para ti, vocecita de lector (que suena como tú y habla como yo), son estas letras vagas llenas de la sabiduría que otorga el sufrir y el amar profundamente: si te digo que la vida pesa lo mismo que pesa un elefante de Dalí, ¿creerías en mí? Sería la poesía un asunto académico si vivir no fuera de dominio público. Pero yo no quiero hacer nada. Como disculpándose me abraza la primera derrota del día y al salir se le olvida cerrar la puerta. Hasta luego, poeta. Hoy no quiero ser nada.
0
Jul 23, 2017
Jul 23, 2017 at 7:17 PM UTC
Inacción
El frío es insoportable en el kilómetro 9. Nadie se abraza, nadie se da besos, nadie se cree sol entre la nube de infancia, y la verde madurez del viento que la sopla. Algunos se paran y dicen que así no son las cosas, pero otra vez alguno lo interrumpe: "Siéntate que te vas a helar". Sigan creyendo que las lágrimas se congelan.
0
Sep 18, 2015
Sep 18, 2015 at 10:39 PM UTC
Km. 9
Que te hayas ido y las heridas sanaran no hacen los recuerdos menos pesados, cuando llueve tu calor a veces llega de repente y me abraza por la espalda, mi risa a veces viene acompañada con la tuya y si estiro los dedos casi puedo tocar tu rostro. Hay cosas que aún recuerdo con claridad como si hubiesen pasado hace solo minutos y no años, la sensación de tu mano sobre la mía,  cuando entre suspiros decías mi nombre. Ese lunar que descubrí. Tus dolencias y tus miedos. Viajes que nunca hicimos. Que te hayas ido y las heridas sanaran no hacen que te haya olvidado
0
Sep 4, 2019
Sep 4, 2019 at 9:22 PM UTC
Cosas que aún recuerdo
En Cluny, Siglo XV.                                         Bajo álamos de plata sus aguas el Saona, rumoroso dilata por el lento deshielo. La mole ennegrecida de piedra, corta el llanto que despierta a la vida. En el parque, vagando, y humilde la mirada, las manos sobre el pecho y en la oración callada, pasan monjes, tendida hacia atrás la cogulla y como una armonía celeste al campo arrulla. Cielo tranquilo y diáfano.                                                   La quietud del convento a la plegaria incita y a hondo recogimiento. Las ventajas abiertas dan al jardin. Las rosas sonríen bajo errante vuelo de mariposas; y en las frondas, de nidos y de aves la algazara es saludo a la aurora, que surge azul y clara. En la amplia biblioteca, monje benedictino tiene abierto en la mesa borroso pergamino, donde paciente artista de tiempo muy lejano, al principiar capítulos, pintó con hábil mano, en grandes iniciales y con vivos colores, dragones, ninfas, grifos y ultraterrenas flores. Con sus rubios cabellos sobre la frente vasta, su palidez y el brillo de su pupila casta, y con su hábito blanco, parece el monje, efebo, del jardín ante el tibio primaveral renuevo Copia un códice antiguo; «Dafnis y Cloe».                                                                                     Aromas de los rosales suben y arrullos de palomas. Absorto escribe.                                         Y Cloe se yergue ante sus ojos, Púber, blanca, sin velos y con sus labios rojos, Así cual Longo un día radiante de verano La soñó junto a Dafnis, bajo el azul lesbiano. Aromas, más aromas, va trayendo la brisa. Cloe sonríe; a Dafnis abraza, y su sonrisa Es rosa entre sus labios en flor. Y más fragancia, Arrullos y rumores llenan la quieta estancia. Cloe pasa, se borra, mas de nuevo aparece. En su naciente seno ya la vida florece; Se pierde entre los árboles, vuelve nerviosa y bella, Y muestra en el boscaje su desnudez de estrella. Sobre la mesa el monje pensativo se curva; Inquietud hasta entonces no sentida lo turba; Se alza rápido y torna a sentarse impaciente;· Se pone en pie; se inclina, las manos en la frente, Y aromas... y un deseo el corazón le roe... Y más vivaz irradia la pubertad de Cloe. De pronto aparta el códice, y ante la azul mañana Tiende inquieto las manos, y cierra la ventana; Y sentado en la silla, pálido y sonreído, Se queda lentamente y en éxtasis dormido. En el silencio entonces, bajo el azul y el oro Del cielo, las campanas se oían; y en el coro Los monjes, en anhelo que del mal los liberte, Cantaban de rodillas el Salmo de la Muerte.
0
600
Códice antiguo
En Cluny, Siglo XV.                                         Bajo álamos de plata sus aguas el Saona, rumoroso dilata por el lento deshielo. La mole ennegrecida de piedra, corta el llanto que despierta a la vida. En el parque, vagando, y humilde la mirada, las manos sobre el pecho y en la oración callada, pasan monjes, tendida hacia atrás la cogulla y como una armonía celeste al campo arrulla. Cielo tranquilo y diáfano.                                                   La quietud del convento a la plegaria incita y a hondo recogimiento. Las ventajas abiertas dan al jardin. Las rosas sonríen bajo errante vuelo de mariposas; y en las frondas, de nidos y de aves la algazara es saludo a la aurora, que surge azul y clara. En la amplia biblioteca, monje benedictino tiene abierto en la mesa borroso pergamino, donde paciente artista de tiempo muy lejano, al principiar capítulos, pintó con hábil mano, en grandes iniciales y con vivos colores, dragones, ninfas, grifos y ultraterrenas flores. Con sus rubios cabellos sobre la frente vasta, su palidez y el brillo de su pupila casta, y con su hábito blanco, parece el monje, efebo, del jardín ante el tibio primaveral renuevo Copia un códice antiguo; «Dafnis y Cloe».                                                                                     Aromas de los rosales suben y arrullos de palomas. Absorto escribe.                                         Y Cloe se yergue ante sus ojos, Púber, blanca, sin velos y con sus labios rojos, Así cual Longo un día radiante de verano La soñó junto a Dafnis, bajo el azul lesbiano. Aromas, más aromas, va trayendo la brisa. Cloe sonríe; a Dafnis abraza, y su sonrisa Es rosa entre sus labios en flor. Y más fragancia, Arrullos y rumores llenan la quieta estancia. Cloe pasa, se borra, mas de nuevo aparece. En su naciente seno ya la vida florece; Se pierde entre los árboles, vuelve nerviosa y bella, Y muestra en el boscaje su desnudez de estrella. Sobre la mesa el monje pensativo se curva; Inquietud hasta entonces no sentida lo turba; Se alza rápido y torna a sentarse impaciente;· Se pone en pie; se inclina, las manos en la frente, Y aromas... y un deseo el corazón le roe... Y más vivaz irradia la pubertad de Cloe. De pronto aparta el códice, y ante la azul mañana Tiende inquieto las manos, y cierra la ventana; Y sentado en la silla, pálido y sonreído, Se queda lentamente y en éxtasis dormido. En el silencio entonces, bajo el azul y el oro Del cielo, las campanas se oían; y en el coro Los monjes, en anhelo que del mal los liberte, Cantaban de rodillas el Salmo de la Muerte.
Continue reading...
56
La vida cotidiana es un instante de otro instante que es la vida total del hombre pero a su vez cuántos instantes no ha de tener ese instante del instante mayor cada hoja verde se mueve en el sol como si perdurar fuera su inefable destino cada gorrión avanza a saltos no previstos cómo burlándose del tiempo y del espacio cada hombre se abraza a alguna mujer como si así aferrara la eternidad en realidad todas estas pertinacias son modestos exorcismos contra la muerte batallas perdidas con ritmo de victoria reos obstinados que se niegan a notificarse de su injusta condena vivientes que se hacen los distraídos la vida cotidiana es también una suma de instantes algo así como partículas de polvo que seguirán cayendo en un abismo y sin embargo cada instante o sea cada partícula de polvo es también un copioso universo con crepúsculos y catedrales y campos de cultivo y multitudes y cópulas y desembarcos y borrachos y mártires y colinas y vale la pena cualquier sacrificio para que ese abrir y cerrar de ojos abarque por fin el instante universo con una mirada que no se avergüence de su reveladora efímera insustituible                       luz.
0
436
Cotidiana i
Contra la noche sin cuerpo se desgarra y se abraza la pena sola ***** pensar y encendida semilla Pena de fuego amargo y agua dulce la pena en guerra Claridad de latidos secretos planta de talle transparente vela la pena Calla en el día canta en la noche habla conmigo y habla sola alegre pena Ojos de sed pechos de sal entra en mi cama y entra en mi sueño amarga pena Bebe mi sangre la pena pájaro puebla la espera mata la noche la pena viva Sortija de la ausencia girasol de la espera y amor en vela torre de pena Contra la noche la sed y la ausencia gran puñado de vida fuente de pena
0
399
Lámpara
Amarillo y anaranjado son los colores que me recuerden a ti Como flores chiquitas que se esconden todo el año, pero cuando llega la primavera, Florecen con un brillo subtil, delicado, y amoroso Yo se que suena medio raro, Compararte con colores, pero escúchame Amarillo y anaranjado son los colores que me recuerden a ti, Y aunque no lo vez, Hay un luz que te sigue, no importa el día o la ocasión, Te abraza en cada momento, En tu voz y sonrisa, la manera que tus ojos brillan cuando hablas de temas que te fascinan Cuando andas en tu carrito, la música en blast, gritando las letras pa’ que todos te escuchen, La forma que caminas, con poder, clase y La manera que haces todo lo que te da la gana Amarillo y anaranjado; cariño y dulzura Lo que esta hecho de tu ser Ojalá que un día te veas con los mismos ojos y admiración con los que te ven los demás. - c.alejandra
0
Jan 10, 2023
Jan 10, 2023 at 12:06 PM UTC
allita's poem
Una angustia infinita, Un rostro trágico, No hay razón alguna, Somos perfectos, Tú eres la imperfecta, Te has hecho todo un ocho, Solita te agonizas, Solo te explicamos que eres un error, Que te vistes como un vagabundo, Que hablas en tonos deformes, Que tienes gustos distintos, Olvida la fémina, Abraza lo normal, Solías ser normal.
0
Oct 18, 2020
Oct 18, 2020 at 12:07 PM UTC
Quiero bajar
Escúchame, viajero. Si por querer del Hado Hacia el Ebro tus pasos te llevan o a Cipselo, Busca al anciano Hilos, y dile que un gran duelo Celebre por el hijo que ya no irá a su lado. Víctima de asesinos, mi cuerpo devorado Fue por lobos; las zarzas en un extraño suelo Cubren los huesos míos; mi sombra en desconsuelo Vaga, se indigna y llora, mas nadie la ha vengado. Parte, pues; y si un día, cuando la noche llega Con su silencio y sombras, a una mujer que ruega Ves al pie de un sepulcro, velada en ***** manto, ¡Acércate! No temas la soledad nocturna: Es mi madre, Extranjero, que a solas, una urna Vacía abraza, y quiere llenarla con su llanto.
0
357
La plegaria del muerto
La compañía y el capitán para el asalto, callados van. Son unos ciento. Por la hondonada sopla aura fresca de madrugada. De un lado y otro fue lucha a muerte… y a sangre y fuego rindiose el fuerte. La compañía y el capitán ya celebrando el triunfo están. A los soldados el jefe abraza, y es alegría toda la plaza. Son de cornetas y de tambores… Al pueblo vuelven los vencedores.  A su hijo entonces dice la madre: «Esta corona para tu padre. Cuando lo veas, a él correrás y la corona le entregarás». Fueron entrando los vencedores, se agolpa el pueblo. ¡Vivas y flores! La compañía y el capitán -Son como ochenta- pasando van… El niño mira, de angustia opreso, Con la corona lista y un beso. Desfila lenta la compañía A los postreros rayos del día. Pasan soldados... mas él no pasa... el niño entonces piensa en su casa. Con la corona comienza a andar... y al verse solo, rompió a llorar.
0
356
La balada del regreso
En el precio, el favor; y la ventura, venal; el oro, pálido tirano; el erario, sacrílego y profano; con togas, la codicia y la locura; en delitos, patíbulo la altura; más suficiente el más soberbio y vano; en opresión, el sufrimiento humano; en desprecio, la sciencia y la cordura, promesas son, ¡oh Roma!, dolorosas del precipicio y ruina que previenes a tu imperio y sus fuerzas poderosas. El laurel que te abraza las dos sienes llama al rayo que evita, y peligrosas y coronadas por igual las tienes.
0
369
Las causas de la ruina del imperio romano
Carne, carne maldita que me apartas del cielo; carne tibia y rosada que me impeles al vicio; ya rasgué mis espaldas con cilicio y flagelo por vencer tus impulsos, y es en vano, ¡te anhelo a pesar del flagelo y a pesar del cilicio! Crucifico mi cuerpo con sagrados enojos, y se abraza a mis plantas Afrodita la impura; me sumerjo en la nieve, mas la templan sus ojos; me revuelco en un tálamo de punzantes abrojos, y sus labios lo truecan en deleite y ventura. Y no encuentro esperanza, ni refugio ni asilo, y en mis noches, pobladas de febriles quimeras, me persigue la imagen de la Venus de Milo, con sus lácteos muñones, con su rostro tranquilo y las combas triunfales de sus amplias caderas. ¡Oh Señor Jesucristo, guíame por los rectos derroteros del justo; ya no turben con locas avideces la calma de mis puros afectos ni el caliente alabastro de los senos erectos, ni el marfil de los hombros, ni el coral de las bocas!
0
359
Delicta carnis
todo lo que toquen sus manos será ceniza el oro no sirve ni se come ni se puede beber                  ceniza se pega a tu piel y entra en tus poros se vuelve una con la tierra te abraza en el tiempo te acompaña para siempre aleja en un susurro las codicias de los mundanos la ceniza entra en tus ojos para no ver las llamas para no oler el miedo mientras el mundo no es más que caos y lamentos
0
Dec 25, 2018
Dec 25, 2018 at 11:28 PM UTC
Untitled
Su vuelo el Caballero para en la bullidora espuma, ya vencidos el monstruo y la Medusa; manando baba y sangre, entre mezcla difusa, lleva asida a la virgen, rubia como la aurora. Sobre el corcel divino, que entre la mar sonora piafa, salta y relincha, y proseguir rehúsa, a la Amada coloca, que en sus brazos, confusa, a su vez le sonríe, y se lamenta y llora. La abraza. El agua inquieta, bajo la luz radiante, los envuelve. Ella, en tanto, en la grupa guarece sus bellos pies, que huyendo besa una ola errante. Más Pegaso, al azote de una onda, irritado, se alza al oír el grito del Héroe, y estremece, de un salto, con sus alas, el cielo deslumbrado.
0
298
Perseo y andrómeda