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"abenuz" poems
∆. Solo Sin ti. En aislamiento, interrupción, solo sin ti Veranos pasan por mi ventana sin luz Dos inviernos al año, es un gris confeti Mas tu presencia en mi mente permanece Me has arrebatado, ladrona in fraganti Mi corazón de su trono abenuz Al sentir el auge, supe incontinenti Que de tu abundante cabello de ónice Y tu personalidad me convertí En un fiel devoto bajo mi capuz Y bajo mi capuz yo me prometí Jamás manifestar que de ti fui yo un cómplice. No. No me quedaré abajo ahora Hablaré, lo diré, prepárate Ya he pasado por esta acera Esta vez yo llegaré al final Esta vez no habrá perdedora Por esta vez seré yo el valiente Te diré que el día no dura Con nuestra conexión mental No hace falta ni una palabra. No espero un sí, solo contesta Tú en tu vida y no te preocupes Yo no quiero meter la pata En tus asuntos y problemas Y si me dejas, señorita Entrar en todos tus rincones Prometo no ser un hipócrita Estaré hasta el fin de los días No temas, que soy optimista. Si el corazón Es a tu fruta Soy yo el tazón Esto es la fiesta Nosotros el son.
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May 26, 2013
May 26, 2013 at 10:13 PM UTC
Elusive, Noisy Ode
En tu pelo está el perfume de la noche y en tus ojos su tormentosa luz. El sabor de la noche vibra en tu boca palpitante. 1 Mi corazón, clavado sobre la noche de abenuz. La noche está en tu frente morena, erguida y frágil y en tus brazos que un vello sutil aterciopela. La noche está en recónditos parajes de tu cuerpo: -la noche perfumada de nardo y de canela... 2 La noche está en tus ojos brunos, iridiscente: constelaciones bullen en su vivaz burbuja. La noche está en tus ojos brunos, cuando los cierras: 3 noche definitiva, noche agorera, noche bruja. En tus oídos, toda la música de la noche se refugia, y te arrulla con su vago susurro. En tus oídos, toda la música de la noche, y en tu voz, y en tu risa, y en tu tácito llanto... En tu frente, su angustia latente insomne yerra, y en tu pecho amoroso su tormentosa luz. En la noche sortílega, sortílego discurro... El sabor de la noche vibra en tu boca palpitante. Tus manos son dos pálidas lunas sobre mi frente. Clavos en ti me clavan, oh Noche deleitosa! Noche... ¡tibio madero de mi cruz! 4
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Canción nocturna
Es ésta entonces la ávida vida abierta a todos los insólitos vientos del Azar, a todos los sólitos vientos pregustados?                     ¿Es ésta?                                     ¿Y aquí pensé encallar? ¿Aquí pensé afincar el anda?                                           ¿y, por siempre, fijar la vagabunda nao? -Para, con la ánima despierta, y en el tufo salino y en los vientos insólitos, desaforados, turbulentos, (con el sutil oído, con la aguda nariz -unánimes acólitos-) captar, captar, captar la ciencia del fugado mar? ¿Es ésta, es ésta, ánima mía, corazón mío, espíritu mío, -sitibundos-, corazón mío, espíritu mío, -errantes-, frenéticos, vagabundos, 1 vaga mundos desalados,                 -es ésta, es ésta entonces la ávida vida, soberana de toda la cosa terrena y de la sideral y de lo que ideó el ensueño? La ávida vida abierta como los fijos ojos horadantes y como los oídos -caracoles profundos- y el pensieroso ceño, y la frente, -campana: y la frente -campana- para albergar los aladíneos despojos de las piraterías y los asaltos inverecundos: los sables de abordaje -azules- de sangre rojos; los labios -rojos- azules de mares y mundos; los dedos enjoyados de acariciar la hembra (en cuyos lientos, madorosos, musgosos refugios perfumados descubrieran maravillosos Eldorados y de abenuz y múrice deleitables portentos...) Es ésta, es ésta ánima mía sitibunda, corazón mío, espíritu mío -ardientes, insaturables, inextinguibles, indómitos, eternos insurgentes-, ¿es ésta entonces la ávida vida soberana, y soberana de toda la cosa terrenal y sideral, o que soñó -cogitabunda- la grávida campana pletórica de fantasías indehiscentes? La ávida vida abierta como los horadantes fijos ojos insomnes y vigías y los oídos, caracoles, y la frente, campana: y la boca, que al mar hurtó salobre aliento; y la melena, ansia de fugas a los vientos errantes; y el espíritu, al mar y al viento y a los soles de oro y a las noches de terciopelo endrino, -la libertad, la música recóndita y el encanto marino: oh cazador de efímeros arreboles! Oh cazador de efímeros arreboles, de bocas y de ensueños que el deseo satura de no sabido hechizo! 2 Oh cazador de arreboles efímeros, de espíritus y sexos que el deseo enaltece -transitorio- y que abaja el hastío; oh cazador de nubes, navegador de nubes, cabalgador dc sombras, propugnador de olvido, domeñador de vientos! Oh cazador de arreboles efímeros, argonauta en océanos de sónes, y en piélagos de ritmos argonauta, y en noches de pasión y de perfumes sexüales...! ¡oh noches de terciopelo endrino! Es ésta entonces la ávida vida abierta y a todos los milagros y a todos los portentos y maravillas? ¿y a toda la cotidiana cosecha pregustada?                   ¿o a lo que sembró el Azar? ¿o a todos los prodigios y a todos los mirajes embaidores, y espejismos aladinescos, y señuelos, e indehiscentes fantasías? ¿Es ésta, es ésta, ánima mía, corazón mío, espíritu mío -jamás, jamás saciados!-, corazón mío, espíritu mío -satisfechos nunca!- ¿es ésta entonces la ávida vida de mis sueños, la ávida vida soberana de toda la cosa terrena y sideral o que ideó mi cogitar?           ¿Es ésta?                           ¿Es ésta?                                             ¿Y aquí pensé encallar?
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Trova del cazador de efímeros arreboles
Es ésta entonces la ávida vida abierta a todos los insólitos vientos del Azar, a todos los sólitos vientos pregustados?                     ¿Es ésta?                                     ¿Y aquí pensé encallar? ¿Aquí pensé afincar el anda?                                           ¿y, por siempre, fijar la vagabunda nao? -Para, con la ánima despierta, y en el tufo salino y en los vientos insólitos, desaforados, turbulentos, (con el sutil oído, con la aguda nariz -unánimes acólitos-) captar, captar, captar la ciencia del fugado mar? ¿Es ésta, es ésta, ánima mía, corazón mío, espíritu mío, -sitibundos-, corazón mío, espíritu mío, -errantes-, frenéticos, vagabundos, 1 vaga mundos desalados,                 -es ésta, es ésta entonces la ávida vida, soberana de toda la cosa terrena y de la sideral y de lo que ideó el ensueño? La ávida vida abierta como los fijos ojos horadantes y como los oídos -caracoles profundos- y el pensieroso ceño, y la frente, -campana: y la frente -campana- para albergar los aladíneos despojos de las piraterías y los asaltos inverecundos: los sables de abordaje -azules- de sangre rojos; los labios -rojos- azules de mares y mundos; los dedos enjoyados de acariciar la hembra (en cuyos lientos, madorosos, musgosos refugios perfumados descubrieran maravillosos Eldorados y de abenuz y múrice deleitables portentos...) Es ésta, es ésta ánima mía sitibunda, corazón mío, espíritu mío -ardientes, insaturables, inextinguibles, indómitos, eternos insurgentes-, ¿es ésta entonces la ávida vida soberana, y soberana de toda la cosa terrenal y sideral, o que soñó -cogitabunda- la grávida campana pletórica de fantasías indehiscentes? La ávida vida abierta como los horadantes fijos ojos insomnes y vigías y los oídos, caracoles, y la frente, campana: y la boca, que al mar hurtó salobre aliento; y la melena, ansia de fugas a los vientos errantes; y el espíritu, al mar y al viento y a los soles de oro y a las noches de terciopelo endrino, -la libertad, la música recóndita y el encanto marino: oh cazador de efímeros arreboles! Oh cazador de efímeros arreboles, de bocas y de ensueños que el deseo satura de no sabido hechizo! 2 Oh cazador de arreboles efímeros, de espíritus y sexos que el deseo enaltece -transitorio- y que abaja el hastío; oh cazador de nubes, navegador de nubes, cabalgador dc sombras, propugnador de olvido, domeñador de vientos! Oh cazador de arreboles efímeros, argonauta en océanos de sónes, y en piélagos de ritmos argonauta, y en noches de pasión y de perfumes sexüales...! ¡oh noches de terciopelo endrino! Es ésta entonces la ávida vida abierta y a todos los milagros y a todos los portentos y maravillas? ¿y a toda la cotidiana cosecha pregustada?                   ¿o a lo que sembró el Azar? ¿o a todos los prodigios y a todos los mirajes embaidores, y espejismos aladinescos, y señuelos, e indehiscentes fantasías? ¿Es ésta, es ésta, ánima mía, corazón mío, espíritu mío -jamás, jamás saciados!-, corazón mío, espíritu mío -satisfechos nunca!- ¿es ésta entonces la ávida vida de mis sueños, la ávida vida soberana de toda la cosa terrena y sideral o que ideó mi cogitar?           ¿Es ésta?                           ¿Es ésta?                                             ¿Y aquí pensé encallar?
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