#melancolia
Hay un blanco espeso
que cubre las paredes
que borra los contornos
que apaga los colores.
Intento pensar, pero las ideas
se disuelven antes de nacer.
Mi mente es una hoja
sin tinta, sin trazo, sin error.
Ni dolor, ni recuerdo, ni eco.
Sólo este Silencio
que no grita
que no hiere
que no consuela.
Camino o creo caminar
pero el paso no deja huella.
Soy una pausa
demasiado larga.
Un pensamiento
que nunca
llegó.
J. Felix
Feb 23
Feb 23, 2026 at 8:33 PM UTC
¿Por qué es tan breve el Amor
y tan extenso el Olvido?
Dichoso quien Ama — sin Sombra —
sin el leve temblor del Remordimiento.
Inmortal quien sigue tras la Ruptura
como un Reloj — que insiste — aun roto.
Extraordinario el que sonríe
después de la Caída
y recoge — con dedos de Aurora —
sus Fragmentos.
Casi Divino
quien Goza — todavía —
cuando el Dolor
ya sabe su Nombre.
J. Felix
Feb 21
Feb 21, 2026 at 8:17 PM UTC
Las estrellas son pequeñas voces
ardiendo en la hondura del cielo.
Titilan como dudas
que Dios olvidó apagar.
Son hermosas, sí
como promesas lejanas,
como ojos que observan
sin atreverse a descender.
Pero la Luna
ah, la Luna
no titubea.
Ella — pálida soberana —
no suplica atención
—la impone —
Mientras las estrellas
susurran.
Ella guarda silencio
y en su silencio
reina.
¿Podrán superarla?
Tal vez, en número
nunca en soledad
Porque la multitud brilla
pero sólo lo único
es eterno.
J. Felix
Feb 24
Feb 24, 2026 at 11:30 PM UTC
Él era tan divertido, tan ingenioso, tan atrevido.
Había en su forma de hablar cierta elegancia
un atrevimiento que jamás pedía permiso.
que no se aprendía: Se nacía con él.
En sus ojos se encendían un fuego cuando hablaba de sus sueños,
y yo, —en secreto— le envidiaba ese brillo.
Me gustaba —lo admito—
No lo niego.
Éramos distintos, casi opuestos,
y, sin embargo, en su mirada cabían todos los caminos.
No se parecía a ninguno de los chicos que conocí,
ni a mis amigos, ni a nadie.
Era más decidido, más valiente, más libre…
como un ave diminuta
que traza su propio rumbo en el cielo más vasto y que jamás se pregunta por el viento.
Y aunque el destino nos separó,
aún lo guardo en la memoria.
Fue él quien hizo brillar mis ojos cansados,
quien encendió mis mejillas pálidas,
quien regó de vida este pecho que creía hueco, sin corazón.
Despertó la fuerza dormida en mí,
dio belleza a mi rostro
y arrancó de mis labios
una risa clara, radiante, chispeante.
Su presencia despertó la fuerza oculta,
limpió mis pensamientos,
desanudó la tristeza adherida a mi rostro
y lo cubrió con la hermosura breve
de una sonrisa que todavía recuerdo.
Me salvó de la sumisión,
de esa timidez que me condenaba,
y tal vez incluso del arrepentimiento;
me rescató de la melancolía pesada
y del rencor silencioso hacia la vida que se pudría en silencio.
Ahora, si él me viera,
quizás sentiría pena
tal vez lamentaría que esa belleza fugaz que me regaló, nacida de sus propias manos
se marchitará tan pronto
con su partida;
que su luz, brillara en mí apenas un instante
tan breve, tan engañosamente, como una falsa eternidad.
Quizá le dolería
no haber tenido tiempo
de amar
o ser amado.
Porque hubo tanto
que pudo haber sido,
y ahora solo vive
en nuestra memoria.
J. Felix
Oct 30, 2025
Oct 30, 2025 at 1:58 AM UTC
Envuelta entre mantas,
te estremeces —inquieta—
El silencio se arrastra por los muros
no proviene del aire, sino del vacío que respira contigo.
Algo se ha interrumpido en tu morada: una sombra
que se desliza bajo tu puerta —un soplo de muerte—
Toda calla, salvo tu pecho, que intenta recordar el ritmo de un corazón ajeno.
¡¡Un mal presagio!!
La noche se inclina sobre ti
como un animal hambriento.
Miras el umbral,
esperas —todavía—
Solo anhelas volver a ver
sus pasos —tan largos, tan lentos—
pero solo hay vacío que se pierden en el tiempo,
sin dejar rastro,
sin dejarte nada.
¡Oh, mujer!
En esta quietud sombría, el cielo ***** y sordo—
prepara el regreso de un cuerpo sin alma, a vuestra casa.
No aguardes su sombra por el sendero
pues el camino ha devorado sus pasos
ya no volverá pues la muerte ya lo abraza.
¡Oh, joven viuda!
Tu amante yace entre la escarcha,
sepultado por la nieve y el abandono,
su carne se ha mezclado con la tierra del silencio.
Tú —flor sin savia—
no lo siguas esperando,
con el alma ardiendo bajo el frío,
pues el amor no resucitara a un fantasma.
El mundo continúa, pero tú no.
Te quedas ahí, atada, con los ojos abiertos esperando que la muerte te pronuncie con su misma voz.
Te preguntas ansiosa: ¿Quién ama a los que esperan,
cuando ya nadie regresa?
J. Felix
Oct 28, 2025
Oct 28, 2025 at 1:39 AM UTC
¿Es posible acostumbrarse a la espera?
A veces me descubro hablándote en voz baja,
como si aún existieras en esta habitación sin ventanas.
Hay una taza de café que reposa en la mesa desde hace horas.
Es para ti — por si acaso vuelves—
Sé que no lo harás.
Pero me consuela fingir que sí.
Que hay trenes que llegan tarde.
Que hay cartas que algún día serán abiertas.
Que hay palabras que valen la pena, aunque nunca sean oídas.
Lo terrible no es que te hayas ido.
Lo insoportable es que sigues aquí a mi alrededor
—Un recuerdo tan vivo—
Como un perfume que no se disipa.
Como un sueño que se repite, un sueño que se hace pesadilla…
—Carta IV—
J. Felix
Oct 28, 2025
Oct 28, 2025 at 1:37 AM UTC
Escribo con la esperanza de alguna vez ser escuchada,
Aunque el silencio sea mi única respuesta.
Escribo cartas que nunca encontraran su camino
Y sigo esperando respuestas que nunca llegaron — ni llegaran—
Escribo con el corazón en mano y
A la memoria de todos a los que alguna vez quise y sigo queriendo a pesar de la distancia y el tiempo. — Y a las terribles tempestades que nos distanciaron convirtiéndonos en desconocidos —
Escribo para todos esos “nosotros”
Que quedaron en el olvido y el remordimiento.
J. Felix
Oct 28, 2025
Oct 28, 2025 at 1:35 AM UTC
Extraño a mi amante
Mi Fiel confidente, tan encantador
como los claveles coronados
que crecen en aquellos prados,
¡¡Si!! Aquel lugar, en aquellas colinas rocosas
donde solíamos pasear cada tarde de verano.
Con aquella tierna sonrisa, tan suya
Y con aquellos ojos que me deslumbraban cada mañana
¡¡Oh, mi amante!!
Qué difícil es vivir sin ti a mi lado.
Sueño con tu regreso, cada noche, cada instante
¡¡Tan lleno de vida!! Como la primera vez que nos conocimos.
Añoro aquellos recuerdos, cuando la indiferencia y la amargura
aun no consumía nuestro amor.
Me duele, saber que me olvidaste, pensar que ni tu desprecio merezca de ti.
Aun así, Vuestra existencia sigue viviendo en mi
Ardiendo sobre mi piel, quemando todo mi ser.
¡¡No me dejes sin tu amor!! ¡¡Te lo ruego por favor!!
Mi alma ya siente frio, y desea de nuevo tu calor…
J. Felix
Oct 1, 2025
Oct 1, 2025 at 9:46 PM UTC
«Este es el primero que te dedico…
o eso me digo a mí misma,
para fingir que no guardo otros comienzos escondidos.
La tinta tiembla como si supiera que no hay regreso.
Te escribo con la torpeza y la fragilidad de quien ha olvidado como hablar sin romperse.
No busco una respuesta, tampoco la espero…
Con el simple acto de escribirte es ya una forma de volver a ti sin que lo sepas.
Me pregunto:
¿Dónde se guardan las palabras que nunca se dijeron?
¿Se pudren en el pecho o se hacen eco en algún rincón del universo?
Yo, las guardo aquí —En el Corazón—
Como un poema que no se atreve a existir.
Que su sola existencia es una fechoría...»
—Carta I—
J. Felix
Sep 23, 2025
Sep 23, 2025 at 7:09 PM UTC
Tristă ne e povestea,
Și așa va fi pe veci,
Frântă-n valuri ne e calea,
În căutări de glasuri reci.
De uitare dătătoare
E tăcerea dintre noi,
O iubire trecătoare
Stinsă-n ceasuri fără ploi.
Se înalță norii-n vânt,
Peste tulburea mare
Poartă al nostru trist cânt
În cerul fără de hotare.
Jun 20, 2025
Jun 20, 2025 at 9:34 AM UTC
No puedes darme lo que necesito. Dentro de una luna linda, al fondo, un mar ilumina. Un lago natural, luciérnagas danzan iluminando la noche, mientras las estrellas reflejan vida.
El valor no es la marca impuesta, el valor es la marca de tus páginas de vida. Un libro abierto, esperando ser leído; un libro finalizado, repleto de memorias. Flor hermosa, cielo atardecido, nubes brindando su llanto embuido. Cada gota, una sinfonía nacida en el silencio.
Amor, querer, regresa, prohibido.
Una gota en mi rostro grita su enfoque de ruido. Un sentimiento aguardado resuena entre premio y castigo, un sonido melancólico.
Sadboys, sonido blanco en un silencio vacío, con frases que evocan el trueno de un corazón destruido. Poetas sin letras, expresando un dolor sombrío.
Una noche, fogata, pesca, río... Hasta el café amargo hace recordar el marrón de sus ojos prohibidos, propenso a que el pecho duela y escuchen gritos.
Te abracé tanto en mis sueños, que ahora se han vuelto ritos. Mientras el fuego calienta, el café desprende un lindo aroma, y mis ojos ahora lo expresan.
May 26, 2025
May 26, 2025 at 2:21 AM UTC
Todo lo que nos queda
Es una flor en los labios
Que no se pronunció.
El ser de aquel encuentro
Fue una piedra apresurada
En deshacer el tiempo.
Te eché de menos
Y un ojo a mitad de la noche
Me regaló tu sombra.
Oct 12, 2014
Oct 12, 2014 at 12:55 AM UTC
Falta-me progressiva consistência
que me tire desta constante inércia do recordar.
Permeiam-me contrarreações ilógicas do universo;
do meu universo.
Irrisório inaceitável tempo
que desfaleça minha imutável memória
atormentada por falsas angustiadas imagens.
Maldito brilho
que por vezes ofusca meu coeso e desejável
leal raciocínio.
Fatos agora estáveis foram,
por vezes,
acontecimentos importunos,
que propuseram ao meu bem estar uma obscuridade incontínua,
porém intransigível.
Embora uma situação não muito clara e nítida a mim mesmo,
pude perceber confessadamente o que de caótica maneira me ponderava
– e que talvez ainda o faça -
meu oneroso conivente dionisíaco.
Ainda não compreendo
porém,
se estou franqueado disto que mal posso interpretar;
que nem mesmo sei se ainda existe legitimamente.
É tudo inevitavelmente sobre eles,
os olhos que me acorrentam por anos em um relance de ódio freudiano;
a mais esplêndida e simplesmente bela face de todo e qualquer universo:
hei de conquistá-la em meus sonhos platônicos
ou tristemente afogá-la em minha morte
vividamente devotada em tê-la.
May 22, 2013
May 22, 2013 at 8:09 PM UTC
Sou peste que borbulha e transborda em poluídos rios,
pelo ódio e pela mágoa,
no mais profundo de sua alma.
Sou a tralha que marcha e caminha movida pelo ópio;
o próprio ópio que envenena minha mente,
que sustenta os meus pés
e me coloca sempre um passo atrás.
Acima de tudo, o que me faz são suas palavras;
eu sou a hipocrisia diluída em boas porções de guilhotinas e navalhas ensanguentadas,
juntamente servidas com meu já cometido suicídio de amor.
Sou a natureza doentia que mata,
eu sou você.
May 21, 2013
May 21, 2013 at 3:06 PM UTC
Vindouras lágrimas de outras dimensões, de aleatórias caixas, de onde emanam as palavras que sustentam o tempo passado pensando e perdido em certa densa desordem por mim criada e alimentada; confusão estendida e desfocada que me faz, ainda hoje, perder o senso, obscurece a visão e me torna apropriadamente observador do incompreensível momentâneo. A tentar não expor o que não compreendo, não vejo calmaria ostentável, plano exponencial de trajetória constante, não vejo a solução vendida em caras garrafas italianas previamente datadas.
Faço uso da máquina para aliviar sua tensão perante tolas invenções por mim proferidas; também consulto meus cálculos lógicos de verdadeira atração; me vejo então este pacifico vivente, com todas as respostas para não fazer perguntas. O silêncio está duradouro e enlouquecedor.
May 3, 2014
May 3, 2014 at 2:26 PM UTC