Crepúsculo argentino sin campanas...
¡Qué ganas, sin embargo de rezar,
de juntar nuestras voces humanas
al místico mugido y al balar!
A estas horas marea la pampa como un mar.
663
Crepúsculo argentino sin campanas...
¡Qué ganas, sin embargo de rezar,
de juntar nuestras voces humanas
al místico mugido y al balar!
A estas horas marea la pampa como un mar.
