Se fue el pasto,
el arroyo.
Se fueron los caballos.
Los árboles,
la casa,
los caminos se fueron.
La costa ya no estaba,
ni la mar,
ni la arena.
Me quedaban las nubes,
pero también partieron.
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Se fue el pasto,
el arroyo.
Se fueron los caballos.
Los árboles,
la casa,
los caminos se fueron.
La costa ya no estaba,
ni la mar,
ni la arena.
Me quedaban las nubes,
pero también partieron.
