Hello Poetry
Submit your work and get some sparkles! Create free account
Cerrado te quedaste, libro mío. Tú, que con la palabra bien medida me abriste tantas veces la escondida vereda que pedía mi albedrío, esta noche de julio eres un frío mazo de papel blanco. Tu fingida lumbre de buen amor está encendida dentro de mí con no fingido brío. Pero no has muerto, no, buen compañero  que para vida superior te acreces: el oro que guardaba tu venero hoy está libre en mí, no en ti cautivo, y lo que me fingiste tantas veces aquí en mi corazón lo siento vivo.
0
653
24
Cerrado te quedaste, libro mío. Tú, que con la palabra bien medida me abriste tantas veces la escondida vereda que pedía mi albedrío, esta noche de julio eres un frío mazo de papel blanco. Tu fingida lumbre de buen amor está encendida dentro de mí con no fingido brío. Pero no has muerto, no, buen compañero  que para vida superior te acreces: el oro que guardaba tu venero hoy está libre en mí, no en ti cautivo, y lo que me fingiste tantas veces aquí en mi corazón lo siento vivo.