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Toledo

Forjada en la "Fábrica de Armas y Municiones",

la ciudad

muerde con sus almenas

un pedazo de cielo,

mientras el Tajo,

alfanje que se funde en un molde de piedra,

atraviesa los puentes y la Vega,

pintada por algún primitivo castellano

de esos que conservaron

una influencia flamenca.

 

Ya al subir en dirección a la ciudad,

apriétase en las llaves

la empuñadura de una espada,

en tanto que un vientecillo

nos va enmoheciendo el espinazo

para insuflarnos el empaque

que los aduaneros exigen al entrar.

 

¡Silencio!

¡Silencio que nos extravía las pupilas

y nos diafaniza la nariz!

 

¡Silencio!

 

Perros que se pasean de golilla

con los ojos pintados por el Greco.

Posadas donde se hospedan todavía

los protagonistas del "Lazarillo" y del "Buscón".

Puertas que gruñen y se cierran

con las llaves que se le extraviaron a San Pedro.

 

¡Para cruzar sobre las, murallas y el Alcázar

las nubes ensillan con arneses y paramentos medioevales!

 

Hidalgos que se alimentan de piedras y de orgullo,

tienen la carne idéntica a la cera de los exvotos

y un tufo a herrumbre y a ratón.

Hidalgos que se detienen para escupir

con la jactancia con que sus abuelos

tiraban su escarcela a los leprosos.

 

Los pies ensangrentados por los guijarros,

se gulusmea en las cocinas

un olorcillo a inquisición,

y cuando las sombras se descuelgan de los tejados,

se oye la gesta

que las paredes nos cuentan al pasar,

a cuyo influjo una pelambre

nos va cubriendo las tetillas.

 

¡Noches en que los pasos suenan

como malas palabras!

¡Noches, con gélido aliento de fantasma,

en que las piedras que circundan la población

celebran aquelarres goyescos!

 

¡Juro,

por el mismísimo Cristo de la Vega,

que a pesar del cansancio que nos purifica

y nos despoja de toda vanidad,

a veces, al atravesar una calleja,

uno se cree Don Juan!

Written by
Oliverio Girondo
1891-1967 / Male / Argentinean
Lines·Words
54·305
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