Hello PoetryVoting

Vote

Voting-Boards

Home

HomeFollowingInboxNotifications

Read

ReadLiftedFeedsHeartedHistoryMy poemsNew poem

Explore

ExploreOrbitsWordsTagsClassics
Log in
0
Stars
0
Embers
0
Alerts
0
Inbox

Vote

Voting-Boards

Home

HomeFollowingInboxNotifications

Read

ReadLiftedFeedsHeartedHistoryMy poemsNew poem

Explore

ExploreOrbitsWordsTagsClassics
Log in
0
Stars
0
Embers
0
Alerts
0
Inbox

Romance i dice cómo el cid vengó a su padre

Pensativo estaba el Cid   viéndose de pocos años

para vengar a su padre   matando al conde Lozano;

miraba el bando temido   del poderoso contrario

que tenía en las montañas   mil amigos asturianos;

miraba cómo en la corte   de ese buen rey Don Fernando

era su voto el primero,   y en guerra el mejor su brazo;

todo le parece poco   para vengar este agravio,

el primero que se ha hecho   a la sangre de Lain Calvo;

no cura de su niñez,   que en el alma del hidalgo

el valor para crecer   no tiene cuenta a los años.

Descolgó una espada vieja   de Mudarra el castellano,

que estaba toda mohosa,   por la muerte de su amo.

«Haz cuenta, valiente espada,   que es de Mudarra mi brazo

y que con su brazo riñes   porque suyo es el agravio.

Bien puede ser que te corras   de verte así en la mi mano,

mas no te podrás correr   de volver atrás un paso.

Tan fuerte como tu acero   me verás en campo armado;

tan bueno como el primero,   segundo dueño has cobrado;

y cuando alguno te venza,   del torpe hecho enojado,

hasta la cruz en mi pecho   te esconderé muy airado.

Vamos al campo, que es hora   de dar al conde Lozano

el castigo que merece   tan infame lengua y mano».

Determinado va el Cid,   y va tan determinado,

que en espacio de una hora   mató al conde y fue vengado.

a
Written by
Anónimo
Spanish
Lines·Words
24·236
AboutBlogFAQPrivacyTermsContact
© 2009-2026 Hello Poetry/v27.0 by @eliotyork
Explore
Hello PoetryVoting
Write