Hello PoetryVoting

Vote

Voting-Boards

Home

HomeFollowingInboxNotifications

Read

ReadLiftedFeedsHeartedHistoryMy poemsNew poem

Explore

ExploreOrbitsWordsTagsClassics
Log in
0
Stars
0
Embers
0
Alerts
0
Inbox

Vote

Voting-Boards

Home

HomeFollowingInboxNotifications

Read

ReadLiftedFeedsHeartedHistoryMy poemsNew poem

Explore

ExploreOrbitsWordsTagsClassics
Log in
0
Stars
0
Embers
0
Alerts
0
Inbox

Casualidad

¡Y pensar que pudimos no habernos conocido!

¿No meditas cuán buena nuestra fortuna ha sido

para que al fin estemos uno del otro al lado,

para que seas mía, para ser yo tu amado?

 

«El uno para el otro nacimos...» Así dices.

Pero ¡qué coincidencias para ser tan felices!

Antes de que en la vida, con un amor profundo,

la suerte unido hubiera tu corazón al mío

-siendo el tiempo tan largo, siendo tan grande el mundo-;

vivimos separados, solos, con hondo hastío…

¡Y pudimos entonces, por capricho del hado,

en el haz de la tierra no habernos encontrado!

 

¿No has pensado, en el arduo sendero recorrido,

en los peligros graves y azares que ha corrido

nuestra dicha -esa dicha, manantial de ilusiones,

que el mundo entero ahora nos hace ver hermoso-

cuando el uno hacia el otro, con poder misterioso,

gravitaban callados nuestros dos corazones?

¿No sabes que ese viaje no tenía certeza,

el viaje hacia una noche por mí no presentida,

de que un capricho apenas o un dolor de cabeza

han podido apartarnos para siempre en la vida?

 

Nunca te había dicho, ¡cosa muy rara!, que

cuando por vez primera te vi, no me fijé

en que eras tú bonita; lo digo francamente:

te miré aquella noche con aire indiferente.

Con su risa, tu amiga mi tedio distraía;

fue más tarde cuando ambos cruzamos la mirada,

y si algo sentí entonces que hacia ti me atraía,

tú no lo comprendiste… Mas no me atreví a nada.

 

Si esa noche tu madre te hubiera conducido

más temprano a su casa, ¿qué habría sucedido?

¿Y si el rubor no hubiera de pronto, cuando el manto

te coloqué en los hombros, a tu rostro subido?

Porque ésa fue la causa de todo lo ocurrido.

Aquella noche, aquélla de inolvidable encanto,

un retardo cualquiera, cualquier inconveniente

que en ese viaje hubiera surgido de repente,

esta embriaguez de ahora ninguno sentiría,

ni este placer sin nombre que absorbe nuestra mente.

En mi alma, que es otra, tu amor no existiría,

¡y tu vida, en mi vida nada… nada sería!

Corazoncito mío, que me apartas lo triste

de la vida, y alegras con luz mi porvenir…

Pienso en aquellos días cuando enferma estuviste

y creíamos todos que te ibas a morir.

i
Written by
Ismael Enrique Arciniegas
Colombian
Lines·Words
46·378
AboutBlogFAQPrivacyTermsContact
© 2009-2026 Hello Poetry/v27.0 by @eliotyork
Explore
Hello PoetryVoting
Write