Hello PoetryVoting

Vote

Voting-Boards

Home

HomeFollowingInboxNotifications

Read

ReadLiftedFeedsHeartedHistoryMy poemsNew poem

Explore

ExploreOrbitsWordsTagsClassics
Log in
0
Stars
0
Embers
0
Alerts
0
Inbox

Vote

Voting-Boards

Home

HomeFollowingInboxNotifications

Read

ReadLiftedFeedsHeartedHistoryMy poemsNew poem

Explore

ExploreOrbitsWordsTagsClassics
Log in
0
Stars
0
Embers
0
Alerts
0
Inbox

César en casa

Juan, aquel militar de tres abriles,

Que con gorra y fusil sueña en ser hombre,

Y que ha sido en sus guerras infantiles

Un glorioso heredero de mi nombre;

 

Ayer, por tregua al belicoso juego,

Dejando en un rincón la espada quieta,

Tomó por voluntad, no a sangre y fuego,

Mi mesa de escribir y mi gaveta.

 

Allí guardo un laurel, y viene al caso

Repetir lo que saben mis testigos:

Esa corona de oropel y raso

La debo, no a la gloria, a mis amigos.

 

Con sus manos pequeñas y traviesas,

Desató el niño, de la verde guía,

El lazo tricolor en que hay impresas

Frases que él no descifra todavía.

 

Con la atención de un ser que se emociona

Miró las hojas con extraño gesto,

Y poniendo en mis manos la corona,

Me preguntó con intención: -«¿Qué es esto?»

 

-«Esto es -repuse- el lauro que promete

La gloria al genio que en su luz inunda...»

-«¿Y por qué lo tienes?»

                                      -Por juguete,

Le respondió mi convicción profunda.

 

Viendo la forma oval, pronto el objeto

Descubre el niño, de la noble gala;

Se la ciñe, faltándome al respeto

Y hecho un héroe se aleja por la sala.

 

¡Qué hermosa dualidad! Gloria y cariño

Con su inocente acción enlazó ufano,

Pues con el lauro semejaba el niño

Un diminuto emperador romano.

 

Hasta creí que de su faz severa

Irradiaban celestes resplandores,

Y que anhelaba en su imperial litera

Ir al Circo a buscar los gladiadores.

 

Con su nuevo disfraz quedé asombrado

(No extrañéis en un padre estos asombros),

Y corrí por un trapo colorado

Que puse y extendí sobre sus hombros.

 

Mirélo así con cándido embeleso,

Me transformé en su esclavo humilde y rudo,

Y -«¡Ave César!- le dije, dame un beso,

¡Yo que muero de penas, te saludo!»

 

-«¿César?»- me preguntó lleno de susto

Y yo sintiendo que su amor me abrasa,

-«¡César!» -le respondí- «César Augusto

De mi honor, de mi honra y de mi casa»

 

Quitéle el manto, le volví la espada,

Recogí mi corona de poeta,

Y la guardé, deshecha y empolvada,

En el fondo sin luz de mi gaveta.

j
Written by
Juan de Dios Peza
Spanish
Lines·Words
53·354
AboutBlogFAQPrivacyTermsContact
© 2009-2026 Hello Poetry/v27.0 by @eliotyork
Explore
Hello PoetryVoting
Write