Hello Poetry
Submit your work and get some sparkles! Create free account
"veremos" poems
Son las 9:10 pm. Estoy acostada, pensando. Extraño mi família. Extraño a mi primo. El fue como un hermano para mi. Recuerdo cuando me sentía triste y me agarraba de la mano. Me decía que todo iba estar bien. Extraño a mi abuela. Quisiera ir a buscar su tumba y dejarle flores. Quisiera verla pero no puedo. Se que ella esta cuidando a mis hermanos. Se que esta feliz y libre de todo dolor. Quisiera estar en mí país. Sea como sea siempre sera mi tierra. La amo. La extraño. Extraño el calor. Extraño las playas. Cuando me acostaba en la hamaca de mi tío solo para ver las estrellas desde el techo de su casa. Ah, que lindura. Recuerdo un muchacho que deje. Nos quedamos en volvernos a ver pero murió tan joven. No lo volví a ver. Me quedé con la frase "te volvere a ver pronto. En la próxima te invito a cenar o algo..pero que nos veremos nos veremos eso si." Eso fue lo último que le dije. Pero no se cuando me iré. No se cuando, pero me iré para siempre.
0
Jan 15, 2015
Jan 15, 2015 at 12:57 AM UTC
Sólo un recuerdo..
Hasta cuándo estaremos esperando lo que no se nos debe... Y en qué recodo estiraremos nuestra pobre rodilla para siempre! Hasta cuándo la cruz que nos alienta no detendrá sus remos. Hasta cuándo la Duda nos brindará blasones por haber padecido!... Ya nos hemos sentado mucho a la mesa, con la amargura de un niño que a media noche, llora de hambre, desvelado... Y cuándo nos veremos con los demás, al borde de una mañana eterna, desayunados todos! Hasta cuándo este valle de lágrimas, a donde yo nunca dije que me trajeran. De codos todo bañado en llanto, repito cabizbajo y vencido: hasta cuándo la cena durará. Hay alguien que ha bebido mucho, y se burla, y acerca y aleja de nosotros, como negra cuchara de amarga esencia humana, la tumba... Y menos sabe ese oscuro hasta cuándo la cena durará!
0
1.9k
La cena miserable
Sin querer, te di un beso amoroso bien suave. Mirándote a tus ojos de luna, que me decían, por favor un beso otra vez. Te acaricié la piel y te dije, vamos despacio esta ves. La locura del momento no esperaba lo que iba suceder. Después de el beso, nos miramos unos a otro con una sonrisa de placer. Fue con una pasión intensa que llegamos asta el amanecer. Tus labios de miel, nunca me olvidare. Te di el beso de tus suenos para que pronto nos veremos otra vez. Por: Michael M. De La Fuente
0
Jul 6, 2014
Jul 6, 2014 at 9:18 PM UTC
Mujer de Miel
Abre bien las persianas mantén descorridas las cortinas. Aquí siéntete cercano del jardín prometido. ¿Has visto a las parinas cómo en el espejo se reflejan? En aguas como éstas algún día ya veremos al mundo tal cual es. Pues le han dicho a mi amigo sus buenos amigos del otro lado que algo importante se prepara para uno cualquiera de estos días. Abre bien las persianas. Mantén descorridas las cortinas.
0
Dec 13, 2011
Dec 13, 2011 at 7:13 PM UTC
Chungará
Letra: Maria Panoutsou Traducción del Griego: Antonio Chincoa Siéntate, coge una silla y siéntate. el sol está lejos aún cuando llegue la hora lo veremos traerá luz y calor lejos está todavía el sol y hace frío y hace frío es, cuando venga la hora lo sentirás lo sentiremos juntos y te irás siéntate, coge una silla y siéntate
0
Jan 6, 2017
Jan 6, 2017 at 7:04 AM UTC
Siéntate,
Erguida en tu silencio y en tu orgullo, no sé con qué señor que te enamora, comentas a manera de murmullo: «¡Mirad ese es el hombre que me adora!» Yo paso como siempre, absorto,... mudo, y tú nerviosamente te sonríes, sabiendo que detrás de mi saludo, te ahondas y después te me deslíes. Yo sé que ni te busco, ni te sigo, que nada te mendigo, ni reclamo, comento, nada más con un amigo: «Esa es la mujer que yo más amo». Yo sé que mi cariño recriminas, es claro tú no entiendes de esas cosas, qué sabe del perfume y las espinas, quien nunca estuvo al lado de las rosas. Tú sabes que jamás suplico nada, y me sabes cautivo de tus huellas, que vivo en la región de tu mirada, y comparto contigo las estrellas. Un día nos veremos nuevamente, y es lógico que bajes la cabeza, tendrás muchas arrugas en la frente, y el rostro entristecido y sin belleza. Serás menos sensual en la cadera, tus ojos no tendrán aquel hechizo, y aún murmuraré -«¡Si me quisiera!» tú sólo pensarás: «¡Cuánto me quiso!»
0
959
Elegía por nosotros
Todo el amor en una copa ancha como la tierra, todo el amor con estrellas y espinas te di, pero anduviste con pies pequeños, con tacones sucios sobre el fuego, apagándolo. Ay gran amor, pequeña amada! No me detuve en la lucha. No dejé de marchar hacia la vida, hacia la paz, hacia el pan para todos, pero te alcé en mis brazos y te clavé a mis besos y te miré como jamás volverán a mirarte ojos humanos. Ay gran amor, pequeña amada! Entonces no mediste mi estatura, y al hombre que para ti apartó la sangre, el trigo, el agua confundiste con el pequeño insecto que te cayó en la falda. Ay gran amor, pequeña amada! No esperes que te mire en la distancia hacia atrás, permanece con lo que te dejé, pasea con mi fotografía traicionada, yo seguiré marchando, abriendo anchos caminos contra la sombra, haciendo suave la tierra, repartiendo la estrella para los que vienen. Quédate en el camino. Ha llegado la noche para ti. Tal vez de madrugada nos veremos de nuevo. Ay gran amor, pequeña amada!
0
916
El olvido
No duerme nadie por el cielo. Nadie, nadie. No duerme nadie. Las criaturas de la luna huelen y rondan sus cabañas. Vendrán las iguanas vivas a morder a los hombres que no sueñan y el que huye con el corazón roto encontrará por las esquinas al increíble cocodrilo quieto bajo la tierna protesta de los astros. No duerme nadie por el mundo. Nadie, nadie. No duerme nadie. Hay un muerto en el cementerio más lejano que se queja tres años porque tiene un paisaje seco en la rodilla; y el niño que enterraron esta mañana lloraba tanto que hubo necesidad de llamar a los perros para que callase. No es sueño la vida. ¡Alerta! ¡Alerta! ¡Alerta! Nos caemos por las escaleras para comer la tierra húmeda o subimos al filo de la nieve con el coro de las dalias muertas. Pero no hay olvido, ni sueño: carne viva. Los besos atan las bocas en una maraña de venas recientes y al que le duele su dolor le dolerá sin descanso y al que teme la muerte la llevará sobre sus hombros. Un día los caballos vivirán en las tabernas y las hormigas furiosas atacarán los cielos amarillos que se refugian en los ojos de las vacas. Otro día veremos la resurrección de las mariposas disecadas y aún andando por un paisaje de esponjas grises y barcos mudos veremos brillar nuestro anillo y manar rosas de nuestra lengua. ¡Alerta! ¡Alerta! ¡Alerta! A los que guardan todavía huellas de zarpa y aguacero, a aquel muchacho que llora porque no sabe la invención del puente o a aquel muerto que ya no tiene más que la cabeza y un zapato, hay que llevarlos al muro donde iguanas y sierpes esperan, donde espera la dentadura del oso, donde espera la mano momificada del niño y la piel del camello se eriza con un violento escalofrío azul. No duerme nadie por el cielo. Nadie, nadie. No duerme nadie. Pero si alguien cierra los ojos, ¡azotadlo, hijos míos, azotadlo! Haya un panorama de ojos abiertos y amargas llagas encendidas. No duerme nadie por el mundo. Nadie, nadie. Ya lo he dicho. No duerme nadie. Pero si alguien tiene por la noche exceso de musgo en las sienes, abrid los escotillones para que vea bajo la luna las copas falsas, el veneno y la calavera de los teatros.
0
811
Ciudad sin sueño (nocturno del brooklyn bridge)
No duerme nadie por el cielo. Nadie, nadie. No duerme nadie. Las criaturas de la luna huelen y rondan sus cabañas. Vendrán las iguanas vivas a morder a los hombres que no sueñan y el que huye con el corazón roto encontrará por las esquinas al increíble cocodrilo quieto bajo la tierna protesta de los astros. No duerme nadie por el mundo. Nadie, nadie. No duerme nadie. Hay un muerto en el cementerio más lejano que se queja tres años porque tiene un paisaje seco en la rodilla; y el niño que enterraron esta mañana lloraba tanto que hubo necesidad de llamar a los perros para que callase. No es sueño la vida. ¡Alerta! ¡Alerta! ¡Alerta! Nos caemos por las escaleras para comer la tierra húmeda o subimos al filo de la nieve con el coro de las dalias muertas. Pero no hay olvido, ni sueño: carne viva. Los besos atan las bocas en una maraña de venas recientes y al que le duele su dolor le dolerá sin descanso y al que teme la muerte la llevará sobre sus hombros. Un día los caballos vivirán en las tabernas y las hormigas furiosas atacarán los cielos amarillos que se refugian en los ojos de las vacas. Otro día veremos la resurrección de las mariposas disecadas y aún andando por un paisaje de esponjas grises y barcos mudos veremos brillar nuestro anillo y manar rosas de nuestra lengua. ¡Alerta! ¡Alerta! ¡Alerta! A los que guardan todavía huellas de zarpa y aguacero, a aquel muchacho que llora porque no sabe la invención del puente o a aquel muerto que ya no tiene más que la cabeza y un zapato, hay que llevarlos al muro donde iguanas y sierpes esperan, donde espera la dentadura del oso, donde espera la mano momificada del niño y la piel del camello se eriza con un violento escalofrío azul. No duerme nadie por el cielo. Nadie, nadie. No duerme nadie. Pero si alguien cierra los ojos, ¡azotadlo, hijos míos, azotadlo! Haya un panorama de ojos abiertos y amargas llagas encendidas. No duerme nadie por el mundo. Nadie, nadie. Ya lo he dicho. No duerme nadie. Pero si alguien tiene por la noche exceso de musgo en las sienes, abrid los escotillones para que vea bajo la luna las copas falsas, el veneno y la calavera de los teatros.
Continue reading...
49
María Kodama lo descubrió. Pese a su autoridad y a su firmeza, es curiosamente liviano. Quienes lo ven lo advierten; quienes lo advierten lo recuerdan.     Lo miro. Siento que es una parte de aquel imperio, infinito en el tiempo, que erigió su muralla para construir un recinto mágico.     Lo miro. Pienso en aquel Chiang Tzu que soñó que era una mariposa y que no sabía al despertar si era un hombre que había soñado ser una mariposa o una mariposa que ahora soñaba ser un hombre.     Lo miro. Pienso en el artesano que trabajó el bambú y lo dobló para que mi mano derecha pudiera calzar bien en el puño.     No sé si vive aún o si ha muerto.     No sé si es tahoista o budista o si interroga el libro de los sesenta y cuatro hexagramas.     No nos veremos nunca.     Está perdido entre novecientos treinta millones.     Algo, sin embargo, nos ata.     No es imposible que Alguien haya premeditado este vínculo.     No es imposible que el universo necesita este vínculo.
0
711
El bastón de laca
Yo seguiré soñando mientras pasa la vida, y tú te irás borrando lentamente en mi sueño. Un año y otro año caerán como hojas secas de las ramas del árbol milenario del tiempo, y tu sonrisa, llena de claridad de aurora, se alejará en la sombra creciente del recuerdo. Yo seguiré soñando mientras pasa la vida, y quizás, poco a poco, dejaré de hacer versos, bajo el ****** agobio de la rutina diaria, de las desilusiones y los aburrimientos. Tú, que nunca soñaste más que cosas posibles, dejarás, poco a poco, de mirarte al espejo. Acaso nos veremos un día, casualmente, al cruzar una calle, y nos saludaremos. Yo pensaré quizás: «Qué linda es, todavía». Tú, quizás pensarás: «Se está poniendo viejo». Tú irás sola, o con otro. Yo iré solo, o con otra. O tú irás con un hijo que debiera ser nuestro. Y seguirá muriendo la vida, año tras año, igual que un río oscuro que corre hacia el silencio. Un amigo, algún día, me dirá que te ha visto, o una canción de entonces me traerá tu recuerdo. Y en estas noches tristes de quietud y de estrellas, pensaré en ti un instante, pero cada vez menos. Y pasará la vida. Yo seguiré soñando, pero ya no habrá un nombre de mujer en mi sueño. Yo ya te habré olvidado definitivamente, y sobre mis rodillas retozarán mis nietos. Y quizás, para entonces, al cruzar una calle, nos vimos frente a frente, ya sin reconocernos. Y una tarde de sol me cubrirán de tierra, las manos, para siempre, cruzadas sobre el pecho. Tú, con los ojos tristes y los cabellos blancos, te pasarás las horas bostezando y tejiendo. Y cada primavera renacerán las rosas, aunque ya tú estés vieja, y aunque yo me haya muerto.
0
643
Elegía para ti y para mí
Yo seguiré soñando mientras pasa la vida, y tú te irás borrando lentamente en mi sueño. Un año y otro año caerán como hojas secas de las ramas del árbol milenario del tiempo, y tu sonrisa, llena de claridad de aurora, se alejará en la sombra creciente del recuerdo. Yo seguiré soñando mientras pasa la vida, y quizás, poco a poco, dejaré de hacer versos, bajo el ****** agobio de la rutina diaria, de las desilusiones y los aburrimientos. Tú, que nunca soñaste más que cosas posibles, dejarás, poco a poco, de mirarte al espejo. Acaso nos veremos un día, casualmente, al cruzar una calle, y nos saludaremos. Yo pensaré quizás: «Qué linda es, todavía». Tú, quizás pensarás: «Se está poniendo viejo». Tú irás sola, o con otro. Yo iré solo, o con otra. O tú irás con un hijo que debiera ser nuestro. Y seguirá muriendo la vida, año tras año, igual que un río oscuro que corre hacia el silencio. Un amigo, algún día, me dirá que te ha visto, o una canción de entonces me traerá tu recuerdo. Y en estas noches tristes de quietud y de estrellas, pensaré en ti un instante, pero cada vez menos. Y pasará la vida. Yo seguiré soñando, pero ya no habrá un nombre de mujer en mi sueño. Yo ya te habré olvidado definitivamente, y sobre mis rodillas retozarán mis nietos. Y quizás, para entonces, al cruzar una calle, nos vimos frente a frente, ya sin reconocernos. Y una tarde de sol me cubrirán de tierra, las manos, para siempre, cruzadas sobre el pecho. Tú, con los ojos tristes y los cabellos blancos, te pasarás las horas bostezando y tejiendo. Y cada primavera renacerán las rosas, aunque ya tú estés vieja, y aunque yo me haya muerto.
Continue reading...
37
En este mundo universal, cada uno tendrá su espacio. Hay personas pequeñas y grandes, cercanas y distantes. Las hay sólidas e inalterables, como gaseosas y maleables. Hay quienes que por su energía, brillan con luz propia y acogen a quienes las rodean. Como también existen fugitivos: los desprotegidos errantes. Otros, cubrirán con sus polvos de colores a todo lo que les rodea. Mientras que otros, fulgurarán sólo una noche, para quienes despiertos los vean. Ensordecer con un destello es un final, pero desaparecerse en lo oscuro, o morir en el olvido del anillo, también es válido. En grupo, los astros se comportan particularmente. Veremos cúmulos que cerrados, sus miembros, apagándose esperan la muerte. En el otro extremo, aquellos abiertos, son las nuevas y más brillantes generaciones. Como galaxia, tenemos un objetivo (y) final compartido. Más allá de nuestra fauna, provenimos del mismo caos inicial y residuos de estrellas antepasadas. Aún más común será nuestro entrópico final. Los cuerpos se atraen y orbitan, para siempre tenerse a la vuelta. De a pares, intercambian energía, se calientan e iluminan. Será un día que alineados, algún humano los observaría.
0
May 13, 2018
May 13, 2018 at 9:10 PM UTC
Astronomy 101
Tu vida fue con baile y canto Tu muerte no sera  con tristesa ni llanto Ahora estas con Mima en el cielo Y para mi eso es un gran consuelo Ya no estaras en esta vida Pero esto es solo  una corta despedida Algun dia nos veremos otra vez Reunidos todos los Alvarez
0
Dec 17, 2018
Dec 17, 2018 at 12:43 PM UTC
Pipo
Sin ternuras, que entre nosotros sin ternuras nos entendemos. Sin hablarnos, que las palabras nos desaroman el secreto. ¡Tantas cosas nos hemos dicho cuando no era posible vernos! ¡Tantas cosas vulgares, tantas cosas prosaicas, tantos ecos desvanecidos en los años, en la oscura entraña del tiempo! Son esas fábulas lejanas en las que ahora no creemos. Es octubre. Anochece. Un banco solitario. Desde él te veo eternamente joven, mientras nosotros nos vamos muriendo. Mil novecientos treinta y ocho. La Magdalena. Soles. Sueños. Mil novecientos treinta y nueve, ¡comenzar a vivir de nuevo! Y luego ya toda la vida. Y los años que no veremos. Y esta gente que va a sus casas, a sus trabajos, a sus sueños. Y amigos nuestros muy queridos, que no entrarán en el invierno. Y todo ahogándonos, borrándonos. Y todo hiriéndonos, rompiéndonos. Así te he visto: sin ternuras, que sin ellas nos entendemos. Pensando en ti como no eres, como tan solo yo te veo. Intermedio prosaico para soñar una tarde de invierno.
0
435
Paseo
Soy canela y soy sazón mas no soy Dalila amor, no me tengas miedo Sanson, usa tu pluma como bruta fuerza que ahí esta tu destreza, destroza mis miedos en prosa, hazme roció en tu boca. No me invites y cierres la puerta, que tempranito hay que mojar la tierra, con la luna amaneciendo arraigamos los deseos, fertilicemos las pasiones devorando los granos de la cosecha, en una pasión desmedida, con furia se deslizan entre tintas de mil colores que relatan nuestros versos en uno que otro beso, versando sobre el amor, al sol veremos saliendo, amamantándonos los miedos en la cuna de lo prohibido, que suele ser el mismo elixir de la vida. No tengas miedo niño travieso, que en mis brazos hay fuego, en mis caderas hay un túnel con agua fresca que absuelve cada pecado que cometas. No tengas miedo niño travieso, escucharemos a Piero, un poco de Pavarotti y con las Granadas de Placido Domingo culminaremos la noche, con toda la espuma que provocó en tu cuerpo. LeydisProse 1/16/2018 https://m.facebook.com/LeydisProse/
0
Jan 17, 2018
Jan 17, 2018 at 9:17 AM UTC
Niño travieso