"sepultura" poems
as i said before, the real active ingredient in cigarettes is not nicotine, nicotine is the flavoursome bit, the real active ingredient is carbon monoxide, the thing that spins your head a little on the first cigarette of the day.
oh god my nicotine hangovers
are worse than my alcohol hangovers,
i get this cough when waking
that makes schnitzel from my lungs
on the cough up (you'd think
it was tuberculosis), but recedes
once enough active ingregient in
my addiction is inhaled...
but the odd thing is...
when by odd chance i do get the classical
hangover with a headache...
my nicotine hangover is not apparent,
i don't cough...
and i cure this hangover by not
trying to think, thinking and brain
pain don't work together...
so i lie in bed, sing some rammstein
and later drink enough coffee
for the caffeine cure of increasing
blood pressure / blood flow;
or the classical hangover could be due
to the fact that i was headbanging to
sepultura's ratamahatta...
any coin flip is just as good to explain
this scenario.
Dec 3, 2015
Dec 3, 2015 at 2:31 PM UTC
La vida se me va en las caladas que le das a tu tabaco
Con el fuego me consumo y en humo renazco para desvanecerme con el viento
Atrás queda tan sólo mi perfume oxidado y rancio, impregnando tu ropa y tu cabello
En tu boca se guarda mi último aliento, pesado y asfixiante
En la ***** de tus dedos queda mi cuerpo moribundo, lentamente tornándose en cenizas
Llenas de mi tus pulmones y me expulsas nuevamente con delicada violencia
No reparas en pensar en la última bocanada de disforme humo antes de llevar de nuevo la colilla ahumada a tus labios
El filtro del tabaco no evita que me vaya en él
Tóxica existencia que te fumas en minutos
Y de nuevo yazco entre tus dedos, consumido por completo por el fuego de tu desamor, listo para ser desechado en mi mundana sepultura
De una nueva cajetilla sale un inmaculado cigarrillo
Oct 16, 2016
Oct 16, 2016 at 7:05 PM UTC
*adverts and the internet medium:
d'uh... you forgot the capacity
of the mute button...
wha'? wha'?
audi tt?
(let's expand on the title:
geometry (Y) the three dimensions,
and trigonometry (W)... cosine rule,
i.e. how three-dimensional space behaves).*
i was born in the late 20th century,
and, right now,
i'm seeing the "problem"
you thought jews in europe
were the problem...
ever read anything
on the subject of kabbalah?
i can only reply
with sepultura's:
ra-ta-ma'h-hatta'h...
**** me, the tetragrammaton feels like
licking a pharaoh's toes in linguistic terms...
*and there are always four,
to ensure there's one*.
but at least the aztec pyramids
were not burial grounds, or burial monuments,
rather, sites of capital punishment...
which the conquistadors misunderstood!
only the whites know the concept
of ethno-masochism.
by common-tongue standards
so thoroughly expressed with
the desired eloquence, stated, already.
social sciences are a disease
in terms of science per se...
why isn't there a divine intervention
story with regards to the aztec pyramids?
**** me and the scaffold!
the largest bird on earth,
and instead of flying off,
it sticks its head into the earth
to "hide".
that's pushing it...
that's saying the non-existence of god is based
upon the non-existence of a good joke;
i just don't think he needs to be
revered...
but obviously people have other
plans...
never mind the comedian...
mind the moloch;
so they pray, and pray, and ask, and plead,
and end up looking like amassed lunatics...
they demand praying...
me? i demand of myself thinking about him...
hard to think about nothing,
if i were thinking about nothing,
i simply would be, not thinking;
and you'd probably find me:
painting.
but **** me, aztec pyramids didn't receive
a divine intervention
but the egyptian pyramids did...
clearly the aztec pyramids weren't vanity projects
akin to burial sites / tombs...
clearly...
sites of enforcing capital punishment;
years later mis-translated by conquistadors...
and in militant atheistic form...
said: retarted.
Jun 12, 2017
Jun 12, 2017 at 3:09 PM UTC
Ni el tiempo que al pasar me repetía
que no tendría fin mi desventura
será capaz con su palabra obscura
de resistir la luz de mi alegría,
ni el espacio que un día y otro día
convertía distancia en amargura
me apartará de la persona pura
que se confunde con mi poesía.
Porque para el Amor que se prolonga
por encima de cada sepultura
no existe tiempo donde el sol se ponga.
Porque para el Amor omnipotente,
que todo lo transforma y transfigura,
no existe espacio que no esté presente.
1.3k
Amada, en esta noche tú te has crucificado
sobre los dos maderos curvados de mi beso,
y tu pena me ha dicho que Jesús ha llorado,
y que hay un viernesanto más dulce que ese beso.
En esta noche rara en que tanto me has mirado,
la Muerte ha estado alegre y ha cantado en su hueso.
En esta noche de setiembre se ha oficiado
mi segunda caída y el más humano beso.
Amada, moriremos los dos juntos, muy juntos;
se irá secando a pausas nuestra excelsa amargura;
y habrán tocado a sombra nuestros labios difuntos.
Y ya no habrán reproches en tus ojos benditos;
ni volveré a ofenderte. Y en una sepultura
los dos nos dormiremos, como dos hermanitos.
1.1k
Jornaleros que habéis cobrado en plomo
sufrimientos, trabajos y dineros.
Cuerpos de sometido y alto lomo:
jornaleros.
Españoles que España habéis ganado
labrándola entre lluvias y entre soles.
Rabadanes del hambre y el arado:
españoles.
Esta España que, nunca satisfecha
de malograr la flor de la cizaña,
de una cosecha pasa a otra cosecha:
esta España.
Poderoso homenaje a las encinas,
homenaje del toro y el coloso,
homenaje de páramos y minas
poderoso.
Esta España que habéis amamantado
con sudores y empujes de montaña,
codician los que nunca han cultivado
esta España.
¿Dejaremos llevar cobardemente
riquezas que han forjado nuestros remos?
¿Campos que ha humedecido nuestra frente
dejaremos?
Adelanta, español, una tormenta
de martillos y hoces: ruge y canta.
Tu porvenir, tu orgullo, tu herramienta
adelanta.
Los verdugos, ejemplo de tiranos,
****** y Mussolini labran yugos.
Sumid en un retrete de gusanos
los verdugos.
Ellos, ellos nos traen una cadena
de cárceles, miserias y atropellos.
¿Quién España destruye y desordena?
¡Ellos! ¡Ellos!
Fuera, fuera, ladrones de naciones,
guardianes de la cúpula banquera,
cluecas del capital y sus doblones:
¡fuera, fuera!
Arrojados seréis como basura
de todas partes y de todos lados.
No habrá para vosotros sepultura,
arrojados.
La saliva será vuestra mortaja,
vuestro final la bota vengativa,
y sólo os dará sombra, paz y caja
la saliva.
Jornaleros: España, loma a loma,
es de gañanes, pobres y braceros.
¡No permitáis que el rico se la coma,
jornaleros!
1.2k
Fulge mi cigarrillo;
su luz se limpia en pólvoras de alerta.
Y a su guiño amarillo
entona un pastorcillo
el tamarindo de su sombra muerta.
Ahoga en una enérgica negrura,
el caserón entero
la mustia distinción de su blancura.
Pena un frágil aroma de aguacero.
Están todas las puertas muy ancianas,
y se hastía en su habano carcomido
una insomne piedad de mil ojeras.
Yo las dejé lozanas;
y hoy las telarañas han zurcido
hasta en el corazón de sus maderas,
coágulos de sombra oliendo a olvido.
La del camino, el día
que me miró llegar, trémula y triste,
mientras que sus dos brazos entreabría,
chilló como en un llanto de alegría.
Que en toda fibra existe
para el ojo que ama, una dormida
novia perla, una lágrima escondida.
Con no sé qué memoria secretea
mi corazón ansioso.
-Señora?... -Sí, señor; murió en la aldea;
aún la veo envueltita en su rebozo
Y la abuela amargura
de un cantar neurasténico de paria
¡oh, derrotada musa legendaria!
afila sus melódicos raudales
bajo la noche oscura:
como si abajo, abajo,
en la turbia pupila de cascajo
de abierta sepultura,
celebrando perpetuos funerales,
se quebrasen fantásticos puñales.
Llueve..., llueve... Sustancia el aguacero,
reduciéndolo a fúnebres olores,
el humor de los viejos alcanfores
que velan tahuashando en el sendero
con sus ponchos de hielo y sin sombrero.
1k
Carne de yugo, ha nacido
más humillado que bello,
con el cuello perseguido
por el yugo para el cuello.
Nace, como la herramienta,
a los golpes destinado,
de una tierra descontenta
y un insatisfecho arado.
Entre estiércol puro y vivo
de vacas, trae a la vida
un alma color de olivo
vieja ya y encallecida.
Empieza a vivir, y empieza
a morir de ***** a *****
levantando la corteza
de su madre con la yunta.
Empieza a sentir, y siente
la vida como una guerra
y a dar fatigosamente
en los huesos de la tierra.
Contar sus años no sabe,
y ya sabe que el sudor
es una corona grave
de sal para el labrador.
Trabaja, y mientras trabaja
masculinamente serio,
se unge de lluvia y se alhaja
de carne de cementerio.
A fuerza de golpes, fuerte,
y a fuerza de sol, bruñido,
con una ambición de muerte
despedaza un pan reñido.
Cada nuevo día es
más raíz, menos criatura,
que escucha bajo sus pies
la voz de la sepultura.
Y como raíz se hunde
en la tierra lentamente
para que la tierra inunde
de paz y panes su frente.
Me duele este niño hambriento
como una grandiosa espina,
y su vivir ceniciento
resuelve mi alma de encina.
Lo veo arar los rastrojos,
y devorar un mendrugo,
y declarar con los ojos
que por qué es carne de yugo.
Me da su arado en el pecho,
y su vida en la garganta,
y sufro viendo el barbecho
tan grande bajo su planta.
¿Quién salvará a este chiquillo
menor que un grano de avena?
¿De dónde saldrá el martillo
verdugo de esta cadena?
Que salga del corazón
de los hombres jornaleros,
que antes de ser hombres son
y han sido niños yunteros.
992
Por la manchega llanura
se vuelve a ver la figura
de Don Quijote pasar.
Y ahora ociosa y abollada va en el rucio la armadura,
y va ocioso el caballero, sin peto y sin espaldar,
va cargado de amargura,
que allá encontró sepultura
su amoroso batallar.
Va cargado de amargura,
que allá «quedó su ventura»
en la playa de Barcino, frente al mar.
Por la manchega llanura
se vuelve a ver la figura
de Don Quijote pasar.
Va cargado de amargura,
va, vencido, el caballero de retorno a su lugar.
¡Cuántas veces, Don Quijote, por esa misma llanura,
en horas de desaliento así te miro pasar!
¡Y cuántas veces te grito: Hazme un sitio en tu montura
y llévame a tu lugar;
hazme un sitio en tu montura,
caballero derrotado, hazme un sitio en tu montura
que yo también voy cargado
de amargura
y no puedo batallar!
Ponme a la grupa contigo,
caballero del honor,
ponme a la grupa contigo,
y llévame a ser contigo
pastor.
Por la manchega llanura
se vuelve a ver la figura
de Don Quijote pasar...
931
Bajo un cámbulo en flor, en la llanura,
cerca de clara fuente rumorosa
que va regando a su rededor frescura,
sin cruz la abandonada sepultura,
el poeta suicida en paz reposa.
Caprichoso juguete del destino,
pálido, siempre triste, torvo y ceño,
fue en extrañas regiones peregrino,
siempre buscando su ideal divino,
y siempre en pos de su imposible sueño.
Una tarde, a los últimos fulgores
de Sol, cuando en el viejo campanario
del Ángelus vibraban los clamores,
regresó, con su fardo de dolores,
a su hogar el poeta solitario.
«Mi corazón, nos dijo, paz desea;
escribiré»... Para luchar cobarde
Nada más escribió. Su sola idea
era la de la muerte... Y otra tarde
lo vimos que salía de la aldea.
«Dónde vas?» Le dijimos
«Una cita;
Voy de prisa... me esperan...» Infinita
calma brillaba en su pupila inerte
«¿Quien? No lo sé. Beatriz... o Margarita».
...Y su cita... ¡era cita con la muerte!
Ya duerme... Y a las sombras, a lo ignoto,
a la negra, infinita lontananza,
lanzó el cansado y pálido piloto,
su blanco ensueño, como mástil roto,
como tabla deshecha, la Esperanza.
Como es tierra maldita, no hay camino
a do el triste cantor descansa inerme;
huye su sepultura el campesino,
solo... y en paz, con su laúd divino.
Pero cuando la luna en los desiertos
ámbitos se levantan, como aurora,
como la blanca aurora de los muertos,
desentume el canto los brazos yertos,
y en su huesa callada se incorpora.
¿Qué dulce voz de misterioso encanto
rompe el silencio de la noche? ¿Es una
serenata de amor?... ¿Plegaria o llanto?
¿Notas de arpas celestes?... ¡Es el canto
del poeta, a los rayos de la luna!
Y surgen a su acento, cual visiones,
las bellas heroínas inmortales
de sus castos poemas y canciones...
¡De su vida, las blancas ilusiones;
del poeta, las novias ideales!
Van surgiendo al vibrar de la armonía,
halo de luz sobre la frente, y llenas
de albas rosas las manos... Se diría
de canéforas blanca Teoría,
bajo arcadas de mármol, en Atenas.
En silencio lo escuchan... Ni un acento
Se levanta inoportuno... Ni suspira
Entre las ramas del guadual el viento.
En torno todo es paz, recogimiento;
todo es quietud al sollozar la ira.
Callad al fin las notas armoniosas;
y a la luz de la luna, que en la quieta
llanura se difunde, las hermosas
ponen sobre las sienes del poeta
una corona de laurel y rosas
Vuelve a cantar la brisa... Lentamente
las visiones se extinguen una a una;
como un áureo jardín es el Oriente,
y el poeta en la fosa hunde la frente,
mientras se borra en el azul la luna.
962
Entre los surcos tu cuerpo moreno
es un racimo que a la tierra llega.
Torna los ojos, mírate lo senos,
son dos semillas ácidas y ciegas.
Tu carne es tierra que será madura
cuando el otoño te tienda las manos,
y el surco que será tu sepultura
temblará, temblará, como un humano
al recibir tus carnes y tus huesos
-rosas de pulpa con rosas de cal:
rosas que en el primero de los besos
vibraron como un vaso de cristal-.
¿La palabra de qué concepto pleno
será tu cuerpo? ¡No lo he de saber!
Torna los ojos, mírate los senos,
tal vez no alcanzarás a florecer.
825
Tierra le dieron una tarde horrible
del mes de julio, bajo el sol de fuego. A un paso de la abierta sepultura,
había rosas de podridos pétalos,
entre geranios de áspera fragancia
y roja flor. El cielo
puro y azul. Corría
un aire fuerte y seco. De los gruesos cordeles suspendido,
pesadamente, descender hicieron
el ataúd al fondo de la fosa
los dos sepultureros... Y al reposar sonó con recio golpe,
solemne, en el silencio. Un golpe de ataúd en tierra es algo
perfectamente serio. Sobre la negra caja se rompían
los pesados terrones polvorientos... El aire se llevaba
de la honda fosa el blanquecino aliento. -Y tú, sin sombra ya, duerme y reposa,
larga paz a tus huesos... Definitivamente,
duerme un sueño tranquilo y verdadero.
796
Dichoso tú, que alegre en tu cabaña,
Mozo y viejo espiraste la aura pura,
Y te sirven de cuna y sepultura,
De paja el techo, el suelo de espadaña.
En esa soledad que libre baña
Callado Sol con lumbre más segura,
La vida al día más espacio dura,
Y la hora sin voz te desengaña.
No cuentas por los Cónsules los años;
Hacen tu calendario tus cosechas;
Pisas todo tu mundo sin engaños.
De todo lo que ignoras te aprovechas;
Ni anhelas premios ni padeces daños,
Y te dilatas cuanto más te estrechas.
813
Mi bien nacido de mis propios males,
retrato celestial de mi Belisa,
que en mudas voces y con dulce risa,
mi destierro y consuelo hiciste iguales;
Ciego, llorando, niña de mis ojos,
segunda vez de mis entrañas sales,
mas pues tu blanco pie los cielos pisa,
¿por qué el de un hombre en tierra tan aprisa
quebranta tus estrellas celestiales?
sobre esta piedra cantaré, que es mina
donde el que pasa al indio en propio suelo,
hallé más presto el oro en tus despojos,
las perlas, el coral, la plata fina;
mas, ¡ay!, que es ángel y llevólo al cielo.
695
Un albañil quería... No le faltaba aliento.
Un albañil quería, piedra tras piedra, muro
tras muro, levantar una imagen al viento
desencadenador en el futuro.
Quería un edificio capaz de lo más leve.
No le faltaba aliento. ¡Cuánto aquel ser quería!
Piedras de plumas, muros de pájaros los mueve
una imaginación al mediodía.
Reía. Trabajaba. Cantaba. De sus brazos,
con un poder más alto que el ala de los truenos
iban brotando muros lo mismo que aletazos.
Pero los aletazos duran menos.
Al fin, era la piedra su agente. Y la montaña
tiene valor de vuelo si es totalmente activa.
Piedra por piedra es peso y hunde cuanto acompaña
aunque esto sea un mundo de ansia viva.
Un albañil quería... Pero la piedra cobra
su torva densidad brutal en un momento.
Aquel hombre labraba su cárcel. Y en su obra
fueron precipitados él y el viento.
722
Estoy ahora impregnada toda yo, de dulzura.
Desde que me besaste, toda yo, soy amor.
Y en la vida y la muerte, en lecho y sepultura,
Ya no seré otra cosa que amor, amor, amor...
En la carne y el alma, en la sombra y los huesos,
Yo no tendré más nunca otro olor ni sabor
Que el sabor y el perfume que he absorbido a tus besos.
(Me has dado una fragancia, tersa y viva, de flor).
Hasta el último átomo de mi piel es aroma,
¡Oh mortal podredumbre, te he vencido tal vez!
Eres mi hermano , ¡oh lirio! Eres mi hermana ¡oh, poma!
Desde que él me besara, rosa mi cuerpo es.
594
Tu és um milhão de coisas;
Desejos, pesadelos, alucinações que nem bálsamos aplacam
Olho ao meu redor, e lá estás,
Porém, em meu ser, não te sinto.
A voz do povo, como um roubo de opiniões, revela a lógica
E o absurdo,
Pois o verbo é o que é,
E também o que não pode ser.
Antigas poesias,
Clamando às estrelas e à lua,
Mais um divertimento fugaz.
Sentimentos que não encontram sentido em tua mente turvada,
Como uma epiléptica a observar um estroboscópio sem fim.
Tu fizeste flores brotarem em meus pulmões
E em meu peito;
Embora formosas sejam,
Não consigo respirar.
Arrancaria tais flores e te as entregaria,
Um ramo de “eu te amo” que jamais foram ditos.
Teu nome, como gelo, cala meu coração.
Espero, aguardo, pela próxima mensagem,
Risadas que me impelirem ao retorno,
Ansiedade que confunde o pensamento,
Sofrendo por males que não ocorreram… ou ainda ocorrerão?
Na minha sepultura, portas se fecham,
Meu corpo se desfaz,
As flores se tornam parte de mim,
Pouco chegam a mim as vozes que falam
De uma fantasia.
Resta, enfim, a solidão.
Jan 14, 2025
Jan 14, 2025 at 4:59 PM UTC
Dios mío, estoy llorando el ser que vivo;
me pesa haber tomádote tu pan;
pero este pobre barro pensativo
no es costra fermentada en tu costado:
¡tú no tienes Marías que se van!
Dios mío, si tú hubieras sido hombre,
hoy supieras ser Dios;
pero tú, que estuviste siempre bien,
no sientes nada de tu creación.
Y el hombre sí te sufre: ¡el Dios es él!
Hoy que en mis ojos brujos hay candelas,
como en un condenado,
Dios mío, prenderás todas tus velas,
y jugaremos con el viejo dado...
Tal vez ¡oh jugador! al dar la suerte
del universo todo,
surgirán las ojeras de la Muerte,
como dos ases fúnebres de lodo.
Dios mío, y esta noche sorda, oscura,
ya no podrás jugar, porque la Tierra
es un dado roído y ya redondo
a fuerza de rodar a la aventura,
que no puede parar sino en un hueco,
en el hueco de inmensa sepultura.
498
Señor don Juan, pues con la fiebre apenas
Se calienta la sangre desmayada,
Y por la mucha edad, desabrigada
Tiembla, no pulsa entre la arteria y venas;
Pues que de nieve están las cumbres llenas
La boca de los años saqueada,
La vista enferma en noche sepultada,
Y las potencias de ejercicio ajenas:
Salid a recibir la sepultura,
Acariciad la tumba y monumento,
Que morir vivo es última cordura.
La mayor parte de la Muerte, siento
Que se pasa en contentos y locura;
Y a la menor se guarda el sentimiento.
584
Buscas en Roma a Roma ¡oh peregrino!
y en Roma misma a Roma no la hallas:
cadáver son las que ostentó murallas
y tumba de sí proprio el Aventino.
Yace donde reinaba el Palatino
y limadas del tiempo, las medallas
más se muestran destrozo a las batallas
de las edades que Blasón Latino.
Sólo el Tibre quedó, cuya corriente,
si ciudad la regó, ya sepultura
la llora con funesto son doliente.
¡Oh Roma en tu grandeza, en tu hermosura,
huyó lo que era firme y solamente
lo fugitivo permanece y dura!
472
I don't need
your ******* help
I dug this grave
I can bury myself
Jun 29, 2014
Jun 29, 2014 at 4:29 PM UTC
Diez años de mi vida se ha llevado
En veloz fuga y sorda el Sol ardiente,
Después que en tus dos ojos vi el Oriente,
Lísida, en hermosura duplicado.
Diez años en mis venas he guardado
El dulce fuego que alimento ausente
De mi sangre. Diez años en mi mente
Con imperio tus luces han reinado.
Basta ver una vez grande Hermosura,
Que una vez vista eternamente enciende,
Y en l'alma impresa eternamente dura.
Llama que a la inmortal vida trasciende,
Ni teme con el cuerpo sepultura,
Ni el Tiempo la marchita ni la ofende.
449
¡Tu hogar está sin luz! ¿La noche acaso
Descorrió en él sus lúgubres crespones
Sepultando tu sol en el ocaso?
Hoy no son las amargas decepciones
Las que tu frente dejan abatida
Sobre escombros de bellas ilusiones.
¡Tu hogar está sin luz! llora afligida
La que sobre este mundanal desierto,
Tesoro de tu amor, vela tu vida.
No sueñas el dolor; estás despierto
Y una voz de martirio en tu alma grita:
¡Tu hogar está sin luz! ¡tu padre ha muerto!
Dentro del pecho sin vigor palpita
El corazón que juvenil y ardiente,
Ayer la coronó dicha infinita.
El ser que amante, tierno y reverente
Tiene muerta en los ojos la mirada
El labio mudo y sin calor la frente...
¡Oh destino cruel! la Parca airada,
Lo arrancó de las penas de este suelo,
Para llevarlo a la mansión soñada.
Tiemblas de pena, lloras sin consuelo...
No te conforma su eternal ventura,
Ni puedes con placer mirar el cielo...
Es sagrada y es noble tu amargura,
Llora sobre su cuerpo, y que tu llanto
Riegue en lluvia de amor su sepultura.
Él te veló de niño y te amó tanto,
Que vas a ser un culto en su memoria,
Y un sol eterno en su cariño santo...
Este sol en tu vida transitoria
Donde todo al abismo se derrumba,
Alumbrará tu hogar... verá tu gloria,
¿Quieres que en el pesar tu alma sucumba?
¡Tu hogar está sin luz! ¡y es tu destino
Darle esa luz que le robó la tumba!
Si el hombre es en la tierra un peregrino,
Lucha con el dolor y con la suerte;
Tu padre ayer te señaló un camino,
Síguelo siempre y honrarás su muerte.
428
Con el viento en la popa, bajo azul cristalino,
y huyendo entre los mástiles el faro hora tras hora,
de la costa de Egipto partió al rayar la aurora,
de su barco orgulloso y favorable sino.
Ya no verá en sus días el muelle Alejandrino.
En la desierta arena, la arena bullidora,
abrió su sepultura tormenta asoladora.
El viento allí retuerce un arbusto marino.
En el pliegue más hondo de movediza duna,
En noche sin aurora, sin astros y sin luna,
¡que al fin en paz eterna repose el navegante!
Piedad ¡oh Mar! ¡oh Tierra! para su Sombra os pido,
y en la playa que cubre sus despojos amante,
¡oh Tierra, sele blanda! y ¡oh Mar, no le hagas ruido!
339
Yacen de un home en esta piedra dura
El cuerpo yermo y las cenizas frías:
Médico fue, cuchillo de natura,
Causa de todas las riquezas mías.
Y ahora cierro en honda sepultura
Los miembros que rigió por largos días;
Y aun con ser Muerte yo, no se la diera,
Si dél para matarle no aprendiera.
321