Hello Poetry
Submit your work and get some sparkles! Create free account
"percibo" poems
Siento la cálida piel del deseo, percibo el aroma sutil del recuerdo. Mi cuerpo sobre el tuyo, desplazándonos suavemente por todo el volumen de la habitación. Hipnotizado en la curvatura trazada de tus caderas, las sujeto aferrándome a ellas, las acaricio en ocasiones recorriendo la suavidad de tu fino vientre mientras beso tu cuello lentamente. Y mientras el mundo se detiene y el tiempo mismo para en el instante que tu blusa cae al piso. La piel tersa de esas curvas que repaso con infinita fascinación me arraigan a un solo deseo incontrolable de tenerte. La suavidad de tus senos, la perfecta curva de tu abdomen, el lírico contraste de tus nalgas y los dos pequeños hoyuelos en tu la parte trasera de tu espalda, casi a la altura de tu profundo y lacio cabello ***** fluyendo en movimientos ondulantes sobre mi al par que toda esa obra de arte magnificente que llamas cuerpo.
0
Jan 31, 2015
Jan 31, 2015 at 6:27 PM UTC
Dulzura.
¿Por qué tocas mi pecho nuevamente? Llegas, silenciosa, secreta, armada, tal los guerreros a una ciudad dormida; quemas mi lengua con tus labios, pulpo, y despiertas los furores, los goces, y esta angustia sin fin que enciende lo que toca y engendra en cada cosa una avidez sombría. El mundo cede y se desploma como metal al fuego. Entre mis ruinas me levanto, solo, desnudo, despojado, sobre la roca inmensa del silencio, como un solitario combatiente contra invisibles huestes. Verdad abrasadora, ¿a qué me empujas? No quiero tu verdad, tu insensata pregunta. ¿A qué esta lucha estéril? No es el hombre criatura capaz de contenerte, avidez que sólo en la sed se sacia, llama que todos los labios consume, espíritu que no vive en ninguna forma mas hace arder todas las formas con un secreto fuego indestructible. Pero insistes, lágrima escarnecida, y alzas en mí tu imperio desolado. Subes desde lo más hondo de mí, desde el centro innombrable de mi ser, ejército, marea. Creces, tu sed me ahoga, expulsando, tiránica, aquello que no cede a tu espada frenética. Ya sólo tú me habitas, tú, sin nombre, furiosa sustancia, avidez subterránea, delirante. Golpean mi pecho tus fantasmas, despiertas a mi tacto, hielas mi frente y haces proféticos mis ojos. Percibo el mundo y te toco, sustancia intocable, unidad de mi alma y de mi cuerpo, y contemplo el combate que combato y mis bodas de tierra. Nublan mis ojos imágenes opuestas, y a las mismas imágenes otras, más profundas, las niegan, ardiente balbuceo, aguas que anega un agua más oculta y densa. En su húmeda tiniebla vida y muerte, quietud y movimiento, son lo mismo. Insiste, vencedora, porque tan sólo existo porque existes, y mi boca y mi lengua se formaron para decir tan sólo tu existencia y tus secretas sílabas, palabra impalpable y despótica, sustancia de mi alma. Eres tan sólo un sueño, pero en ti sueña el mundo y su mudez habla con tus palabras. Rozo al tocar tu pecho la eléctrica frontera de la vida, la tiniebla de sangre donde pacta la boca cruel y enamorada, ávida aún de destruir lo que ama y revivir lo que destruye, con el mundo, impasible y siempre idéntico a sí mismo, porque no se detiene en ninguna forma ni se demora sobre lo que engendra. Llévame, solitaria, llévame entre los sueños, llévame, madre mía, despiértame del todo, hazme soñar tu sueño, unta mis ojos con aceite, para que al conocerte me conozca.
0
1.7k
La poesía
¿Por qué tocas mi pecho nuevamente? Llegas, silenciosa, secreta, armada, tal los guerreros a una ciudad dormida; quemas mi lengua con tus labios, pulpo, y despiertas los furores, los goces, y esta angustia sin fin que enciende lo que toca y engendra en cada cosa una avidez sombría. El mundo cede y se desploma como metal al fuego. Entre mis ruinas me levanto, solo, desnudo, despojado, sobre la roca inmensa del silencio, como un solitario combatiente contra invisibles huestes. Verdad abrasadora, ¿a qué me empujas? No quiero tu verdad, tu insensata pregunta. ¿A qué esta lucha estéril? No es el hombre criatura capaz de contenerte, avidez que sólo en la sed se sacia, llama que todos los labios consume, espíritu que no vive en ninguna forma mas hace arder todas las formas con un secreto fuego indestructible. Pero insistes, lágrima escarnecida, y alzas en mí tu imperio desolado. Subes desde lo más hondo de mí, desde el centro innombrable de mi ser, ejército, marea. Creces, tu sed me ahoga, expulsando, tiránica, aquello que no cede a tu espada frenética. Ya sólo tú me habitas, tú, sin nombre, furiosa sustancia, avidez subterránea, delirante. Golpean mi pecho tus fantasmas, despiertas a mi tacto, hielas mi frente y haces proféticos mis ojos. Percibo el mundo y te toco, sustancia intocable, unidad de mi alma y de mi cuerpo, y contemplo el combate que combato y mis bodas de tierra. Nublan mis ojos imágenes opuestas, y a las mismas imágenes otras, más profundas, las niegan, ardiente balbuceo, aguas que anega un agua más oculta y densa. En su húmeda tiniebla vida y muerte, quietud y movimiento, son lo mismo. Insiste, vencedora, porque tan sólo existo porque existes, y mi boca y mi lengua se formaron para decir tan sólo tu existencia y tus secretas sílabas, palabra impalpable y despótica, sustancia de mi alma. Eres tan sólo un sueño, pero en ti sueña el mundo y su mudez habla con tus palabras. Rozo al tocar tu pecho la eléctrica frontera de la vida, la tiniebla de sangre donde pacta la boca cruel y enamorada, ávida aún de destruir lo que ama y revivir lo que destruye, con el mundo, impasible y siempre idéntico a sí mismo, porque no se detiene en ninguna forma ni se demora sobre lo que engendra. Llévame, solitaria, llévame entre los sueños, llévame, madre mía, despiértame del todo, hazme soñar tu sueño, unta mis ojos con aceite, para que al conocerte me conozca.
Continue reading...
82
Cuando percibo tu aroma cierro mis ojos y sonrío Te quiero tener junto a mí para no sentir este vacío El mero hecho de estar sin ti me provoca escalofrío Nunca te dejes de perfumar y siempre serás mío
0
Oct 13, 2015
Oct 13, 2015 at 11:05 PM UTC
Aroma
Líneas, trazos, sonidos, me he dado cuenta que percibo frases ocultas, sin presencia verbal, literalmente perceptibles desde mi nube, creo que empiezo con imaginar un fin, hechos del futuro, idea tras idea, haciendo historias de un segundo que han durado una eternidad. ¿No es así como pasa? Inicias con la página en blanco, a menudo se acerca una pluma, un momento de vacío; el destino puede elegir cualquier dirección, me apodera la curiosidad, ahí, en ese momento, la pluma me esta usando, llenando los vacíos con líneas de locura, desangrándose su tinta me dibuja, y a los demás, de esa forma oscura y a la vez multicolor; trazos en mis líneas que van sin sentido, un mundo alterno, vertical a lo que podría ser involuntariamente, si cayera en la gravedad.
0
Sep 6, 2015
Sep 6, 2015 at 2:06 PM UTC
Trazos
Hago noche en el monte esperando la aurora. Me comporto como un necio. He olvidado que en la noche todavía se incendia el firmamento en el fuego del día primero. Pero yo no lo veo. No percibo los portales que vinculan en la noche unos y otros universos. Hace tiempo que estoy ciego para ellos. Las ventanas se cerraron por las que solía meter la cabeza en el cielo. Ignorante me he quedado y hago noche en el monte aguardando a la aurora como un necio.
0
Nov 24, 2011
Nov 24, 2011 at 5:30 PM UTC
Vigilia
Este viaje esta durando tanto mi corazón se ha roto tantas veces que ya ni siquiera siento tu contacto. En 3 días dejo de ser un niño y mentiría si dijese que no me da miedo. Vuelvo al dolor, en cada parte de mi y la tristeza besando de nuevo mis labios la pistola humeante entre las manos. Últimamente siento que la vida ha estado probándome, valorando cuanto valgo, cuanto aguanto. Hoy en la oscuridad recuerdo, mama, las palabras que me dijiste en la cena intentando ser un buen hijo, no solo para ti Al final del día, cierro mis ojos conteniendo saladas lágrimas de desesperación pues se que nada de lo malo que puedas decir salvará mi alma de ti. Quiero que sepas que te defiendo, a capa y a espada, a sangre y carne, con hierro y oro. Acurrucada en el llanto de mi habitación rodeada de un ***** cielo “morir ahora sería una forma sencilla de acabar” Nunca hubo un año como este nunca amé a alguien tanto como a él adicta intento mirarte a los ojos, aunque ya no puedo las razones son obvias A ti, Yo te maldigo te maldigo por darme de tu veneno, los abrazos rotos en la madrugada, te maldigo por no quererme como te quiero, dejándome sola todas las noches. Hablando con mi Dios Se que a veces quieren más los jóvenes a personas erróneas que a ellos mismos. Me das miedo porque me conozco lo suficiente para saber lo que me sucede todas las veces que tu mirada toca la mía No he nacido triste. Conozco los caminos por los que no volveré a pasar En el juicio todos gritan sé que Belcebú tiene ya un destino para mi, La forma en la que percibo a la gente está rota, por eso intento aferrarme a ti antes que dejarte ir. Mama, Los cascabeles sonarán en mi cabeza cada vez, que, para verte, al cielo ascienda con certeza, sé, todas las veces que has llorado yo también lo he hecho en mi cuarto... Hasta que la madera del suelo se ha inflado y agrietado. Me pregunto quien vendrá a cenar mañana He llegado al límite, superando al bien y al mal. Te pido. Llévame en tus brazos, como solías hacer, como si no fuese la primera vez Lo siento. Desciendo a los infiernos y siento que te necesito Señor, déjame entender... Desciendo a los infiernos, estoy cayendo. No se que hacer.
0
Dec 26, 2020
Dec 26, 2020 at 1:40 PM UTC
15. Descenso a los Infiernos (Fin)
Este viaje esta durando tanto mi corazón se ha roto tantas veces que ya ni siquiera siento tu contacto. En 3 días dejo de ser un niño y mentiría si dijese que no me da miedo. Vuelvo al dolor, en cada parte de mi y la tristeza besando de nuevo mis labios la pistola humeante entre las manos. Últimamente siento que la vida ha estado probándome, valorando cuanto valgo, cuanto aguanto. Hoy en la oscuridad recuerdo, mama, las palabras que me dijiste en la cena intentando ser un buen hijo, no solo para ti Al final del día, cierro mis ojos conteniendo saladas lágrimas de desesperación pues se que nada de lo malo que puedas decir salvará mi alma de ti. Quiero que sepas que te defiendo, a capa y a espada, a sangre y carne, con hierro y oro. Acurrucada en el llanto de mi habitación rodeada de un ***** cielo “morir ahora sería una forma sencilla de acabar” Nunca hubo un año como este nunca amé a alguien tanto como a él adicta intento mirarte a los ojos, aunque ya no puedo las razones son obvias A ti, Yo te maldigo te maldigo por darme de tu veneno, los abrazos rotos en la madrugada, te maldigo por no quererme como te quiero, dejándome sola todas las noches. Hablando con mi Dios Se que a veces quieren más los jóvenes a personas erróneas que a ellos mismos. Me das miedo porque me conozco lo suficiente para saber lo que me sucede todas las veces que tu mirada toca la mía No he nacido triste. Conozco los caminos por los que no volveré a pasar En el juicio todos gritan sé que Belcebú tiene ya un destino para mi, La forma en la que percibo a la gente está rota, por eso intento aferrarme a ti antes que dejarte ir. Mama, Los cascabeles sonarán en mi cabeza cada vez, que, para verte, al cielo ascienda con certeza, sé, todas las veces que has llorado yo también lo he hecho en mi cuarto... Hasta que la madera del suelo se ha inflado y agrietado. Me pregunto quien vendrá a cenar mañana He llegado al límite, superando al bien y al mal. Te pido. Llévame en tus brazos, como solías hacer, como si no fuese la primera vez Lo siento. Desciendo a los infiernos y siento que te necesito Señor, déjame entender... Desciendo a los infiernos, estoy cayendo. No se que hacer.
Continue reading...
71