"pensarlo" poems
A estos peñascos rudos,
mudos testigos del dolor que siento
-que sólo siendo mudos
pudiera yo fiarles mi tormento,
si acaso de mis penas lo terrible
no infunde lengua y voz en lo insensible-,
quiero contar mis males,
si es que yo sé los males de que muero;
pues son mis penas tales,
que si contarlas por alivio quiero,
le son, una con otra atropellada,
dogal a la garganta, al pecho espada.
No envidio dicha ajena:
que el mal eterno que en mi pecho lidia,
hace incapaz mi pena
de que pueda tener tan alta envidia;
es tan mísero estado en el que peno,
que como dicha envidio el mal ajeno.
No pienso yo si hay glorias;
porque estoy de pensarlo tan distante,
que aun las dulces memorias
de mi pasado bien, tan ignorante
las mira de mi mal el desengaño,
que ignoro si fue bien, y sé que es daño.
Esténse allá en su esfera
los dichosos: que es cosa en mi sentido
tan remota, tan fuera
de mi imaginación, que sólo mido,
entre lo que padecen los mortales,
lo que distan sus males de mis males.
¡Quién tan dichosa fuera,
que de un agravio indigno se quejara!
¡Quién de un desdén llorara!
¡Quién un alto imposible pretendiera!
¡Quién negara, de ausencia o de mudanza,
casi a perder de vista la esperanza!
¡Quién en ajenos brazos
viera a su dueño, y con dolor rabioso
se arrancara a pedazos
del pecho ardiente el corazón celoso!
Pues fuera menor mal que mis desvelos,
el infierno insufrible de los celos.
Pues todos estos males
tienen consuelo o tienen esperanza,
y los más sin iguales
solicitan o animan la venganza;
y sólo de mi fiero mal se aleja
la esperanza, venganza, alivio y queja.
Porque ¿a quién sino al cielo,
que me robó mi dulce prenda amada,
podrá mi desconsuelo
dar sacrílega queja destemplada?
Y él, con sordas, rectísimas orejas,
a cuenta de blasfemias pondrá quejas.
Ni Fabio fue grosero
ni ingrato, ni traidor; antes, amante
con pecho verdadero,
nadie fue más leal ni más constante:
nadie más fino supo, en sus acciones,
finezas añadir a obligaciones.
Sólo el cielo, envidioso,
mi esposo me quitó; la Parca dura,
con ceño riguroso,
fue sólo autor de tanta desventura.
¡Oh Cielo riguroso, oh triste suerte,
que tantas muertes das con una muerte!
¡Ay dulce esposo amado!
¿Para qué te vi yo? ¿Por qué te quise,
y por qué tu cuidado
me hizo, con las venturas, infelice?
¡Oh dicha, fementida y lisonjera,
quién tus amargos fines conociera!
¿Qué vida es esta mía,
que rebelde resiste a dolor tanto?
¿Por qué, necia, porfía,
y en las amargas fuentes de mi llanto
atenuada, no acaba de extinguirse,
si no puede en mi fuego consumirse?
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Esa noche soñé,
soñé que me enredaba un aura,
un aura tan cambiante,
donde de ella emanaban cantos, gritos y reclamos,
que al poco rato,
se tornaban en zafiros
¡unos tan malditos!
que me rasgaban la piel como espinas,
ante la insistencia del recuerdo.
De repente,
tu boca insana me despierta,
pero noto
que no era tu boca,
nunca lo fue,
era la sombra,
una tan vil y desalmada,
que hurtó tú cara,
tú cara,
¡Oh, tú cara!
Tan falsa! Tan dañina!
Por la cual, yo,
tan cegada y entorpecida
gritaba en mis adentros:
"Acércate, acércate,
y líbrame de mi pesar"
Luego,
en claridad perfecta,
hay dos sombras, detrás una tercera,
sin yo saber quién es quién,
sobre ellas vuela el pájaro azul,
el símbolo de mi voluntad,
quebrantando los cristales,
que de tu incertidumbre
me arrastró;
La tercera sombra, la más incomprensible,
dispara la flecha,
la que me aniquiló el corazón.
Y esta sombra, sin pensarlo,
se esfumó,
y cuando su voluntad esboza,
vuelve a mí,
para repetir una vez más su maldad.
¡Fue el veneno!
¡Fue la ira!
¡Fue la venganza!
que me dejó sin alma,
que me permitía escuchar
como aquella se perdía,
tan potente, tan fugaz,
al igual que una avalancha.
Poco a poco aprendí a
nunca más darme cosas comunes que anhelan;
sobre todo,
al atacarme en rayo fiero,
el recuerdo que niego,
estableciendo el rojo en mis mejillas,
por la causa injusta
de tu egoísmo descomedido
que me centella en los ojos.
Apr 9, 2015
Apr 9, 2015 at 3:53 AM UTC
Si supieran los secretos guardados
Mañanas pesadas de aquel ayer
Noches envueltas de frágil placer
Los dulces besos a escondidas dados
El singular color de tu mirada
Recuerdos imperfectos de tu ser
Sin pensarlo me hiciste comprender
Que no hay mejor placer que ser amada
Mentiría al decir que no te extraño
Si tu esencia en mi se ha impregnado
Y tu ausencia me hace tanto daño
Te escondes de la vida, calcinado
Y te sumerges en un vil engaño
No permites amar sin ser amado
Jan 7, 2012
Jan 7, 2012 at 2:50 PM UTC
sos ese pájaro:
plumaje purpura,
azul,
verde bosque....
sos así,
un canto fuerte, claro
retumbante
entre las hojas de los arboles,
fluido,
parecido a los rayos de sol
que se pasean entre las ramas....
sos ese pájaro,
y yo trate,
si que trate,
mantenerte en mi jaula.
pero hasta yo,
deslumbrada como lo estaba
sabia,
sabia desde el fondo de mi corazón
que no estaba bien:
que te conocí silvestre,
libre
y que si así te quise,
así tendría que quererte aun.
abrir esa jaula fue agridulce.
volaste, sin siquiera pensarlo,
sin siquiera voltearme a ver,
una alma bohemia, al fin.
te extraño.
de vez en cuando escucho to dulce canto,
y aunque triste,
se que te sigo queriendo,
y se que así es mejor.
Jan 20, 2013
Jan 20, 2013 at 11:08 PM UTC
Cuando respiras y mi cabeza recostada
Sube y baja y escucho el aire escapar tus pulmones,
Que son míos también,
Me tiembla el corazón,
Que es tuyo también,
De ese sentimiento de saberte mío,
De saberme tuya y de sabernos juntos, siempre.
Cuando sin pensarlo acostados
Cabe la silueta de mi rostro,
Las curvas de mi frente y mi nariz, mis labios,
Contra la curva de tu cuello,
Para qué caiga mi boca justo ahí,
Donde te gustan más los besos, y te hago suspirar,
Me sonrió al pensar que te se cuidar.
Dec 9, 2013
Dec 9, 2013 at 1:17 AM UTC
yo te quiero decir con tanta honestidad esto:
te necesito.
no ha sido fácil llegar a esta conclusión
-de hecho, pasan muy lentas las horas,
torturosas,
al pensarlo-
pero no es posible seguir negándolo.
de hecho, es absurdo,
ante la fragilidad de nuestras vidas,
seguir pretendiendo.
te pienso.
Jan 25, 2013
Jan 25, 2013 at 11:43 PM UTC
Sabía el día de mi perecer,
Navegue sin pensarlo,
Te busque en los campos de café,
En cada grano perfumado,
Me sumergí en los pozos
De líquido arábigo,
Cada sorbo sin hallar valentía,
Te busque en mi cuarto,
Entre el papel, también en mi desorden,
Solo me topé con sentimientos,
Pero no te encontré,
Hasta que te vi al fin
Echo de trigo, de maíz,
Sangrabas café, pero no flaqueaste,
Pude sonreír otra vez.
Héroe te encontré lleno de fuerza,
Y recordaste todas aquellas aventuras
Todas las victorias, al perforar mi mente
pude levantarme y ser héroe de grano perfumado,
De líquido arábigo, con cabello de maíz y corazón de trigo.
Oct 1, 2017
Oct 1, 2017 at 1:44 AM UTC
me juro mil veces en vano
que no te dirigiré ni una mirada,
ni una palabra
pero sin pensarlo
ahí estamos otra vez,
con solo verte llegar
se me olvidan
las horas esperando
una señal,
una palabra,
una mirada;
se me olvida
que ayer no dormí,
por querer de almohada
tus costillas;
que hoy no comí,
por querer probar
tus labios,
que mañana no viviré,
por querer vivir en ti…
y todo eso se me escapa,
al tenerte otra vez aquí,
y sin pensarlo,
vuelvo a soñar, saborear y respirar.
Jan 8, 2013
Jan 8, 2013 at 12:47 AM UTC
A la nada contemplo con el celular entre las manos.
a la nada contemplo con los ojos aguados.
a la nada contemplo con un te amo muerto incluso antes de pensarlo.
a la nada contemplo porque ya te has marchado.
a la nada contemplo mientras el reloj sigue marcando.
a la nada contemplo y hoy es mi cumpleaños.
a la contemplo y la nada le escribo porque es lo único seguro que tendré mientras respiro el aire intoxicado.
Aug 19, 2018
Aug 19, 2018 at 12:40 PM UTC
Como el niño jugando
con desechos del hombre,
un harapo brillante,
papel coloreado o pedazo de vidrio,
a los que su imaginación da vida mágica,
y goza y canta y sueña
a lo largo del día que las horas no miden,
así con tus recuerdos.
No son como las cosas
de que cerciora el tacto,
que contempla los ojos;
de cuerpo más aéreo
que un aroma, un sonido,
sólo tienen la forma prestada por tu mente,
existiendo invisibles para el mundo
aun cuando el mundo para ti lo integran.
Vivir contigo quieres
vida menos ajena que esta otra,
donde placer y pena
no sean accidentes encontrados,
sino faces del alma
que refleja el destino
con la fidelidad trasmutadora
de la imagen brotando en aguas quietas.
Esperan tus recuerdos
el sosiego exterior de los sentidos
para llamarte o para ser llamados,
como esperan las cuerdas en vihuela
la mano de su dueño, la caricia
diestra, que evoca los sonidos
diáfanos, haciendo dulcemente
de su poder latente, temblor, canto.
Vuelto hacia ti prosigues
el divagar enamorado
de lo que fue tal como ser debiera,
y así la vida pasas,
morador de entresueños,
por esas galerías
donde a la luz más bella hace la sombra
y donde a la memoria más pura hace el olvido.
Si morir fuera esto,
un recordar tranquilo de la vida,
un contemplar sereno de las cosas,
cuán dichosa la muerte,
rescatando el pasado
para soñarlo a solas cuando libre,
para pensarlo tal presente eterno,
como si un pensamiento valiese más que el mundo.
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La de amores intermitentes y fugaces.
A quien le dan un intento pero no dos chances.
La de encuentros efímeros a escondidas.
Escapes irreales, soñadas huidas.
Su tímida personalidad versátil
en ocasiones se torna agobiantemente volátil.
Tiene esa extraña energía que la hace genuina,
de cada rosa muerta conserva una letal espina.
La que camina a través de la multitud
con la cabeza en alto y una desafiante actitud,
con su corto vestido ajustado
y labios de rojo tirando a morado.
Muchos la devoran con una mirada ardiente.
Secretamente eso es lo que espera impaciente.
Guiña un ojo e irrumpe sin previo aviso.
Te invita al lado equivocado del paraíso.
Especialmente a vos, nudillos de luchador.
Vos, que llevas ese mote de ganador.
Sus coloridos caprichos a los demás alteran,
pero ella actúa como si no lo supiera.
Y en sus solitarias caminatas a veces hace una parada
en aquel café donde la triste rutina se ve pausada.
Pide un jugo de naranja y se sienta en una mesa de afuera,
el vestido se le sube demasiado pero sabe lo que genera.
Piernas cruzadas provocativamente,
su lengua juega con el sorbete de forma inocente.
Su piel de seda emana cierta energía
que te golpea con imágenes de todo lo que le harías.
La de pícaras sonrisas, labios sabor miel,
sabe que de sólo pensarlo te quema la piel.
Jul 15, 2018
Jul 15, 2018 at 2:06 AM UTC
Voy a soltar frutos
raíces amasadas en mi cráneo
como azúcar querrás frotar tu dedo
y lamer su polvo dulce,
blanco granulado
en mi maceta crecen triángulos de sombras
llenas de cuadrada soledad
en su tierra querrás meter
y embarrar tu dedo
después sin pensarlo te lo acercarás
y te lo meterás a la boca
y ahí en tu lengua
también mis raíces crecerán
Dibujando mé
hasta que en ti quede yo
y en mi termines tu
Soltando raíces
Jan 15, 2019
Jan 15, 2019 at 10:10 AM UTC
Besos que te sobraban en los bolsillos, caricias que hace tiempo expiraron, tus ojos y tus labios que soltaban cantos de sirena me fueron guiando al pantano donde me ahogo. Volví a lanzarme sin pensarlo dos veces y fue lindo mientras duró gracias por las heridas de guerra, algún día seré más fuerte, es hora de volver a mi caparazón, tocar la retirada, entrar en un letargo y lamer las heridas abiertas de par en par.
Nov 12, 2019
Nov 12, 2019 at 11:43 AM UTC
Te extraño.
Te extraño muchísimo.
Te extraño desde el día en que dejaste de quererme, que no necesariamente fue cuando me terminaste.
Te extraño más en las noches, cuando voy a bajar a cenar; a veces sola, a veces con mis papás. Te extraño a ti, a las cervezas que te tomabas, a las películas que veíamos, al espacio del sofá que ocupabas, a las cotufas que quemaba y a las que te quedaban ricas. Extraño los días que nos quedábamos dormidos después de comer y los que no también.
Extraño escucharte; escucharte cuando hablabas de todo y cuando hablabas de nada. Escucharte escribiendo, aunque no dijeras ni una palabra.
Extraño que me asustes, que me fastidies, que me suenes los dedos, la frente.
Extraño que me avises, extraño abrirte la puerta, extraño molestarme porque siempre te ibas temprano y porque nunca me avisabas.
Ahora, cómo me hace falta que te quedes aunque sea hasta las 8:30 acá para que me des el poquito de cariño y atención que me dabas.
Siempre me sentí importante contigo, aunque capaz dentro de tus tantas cosas nunca fui una prioridad. Aprendí a valorar el poquito tiempo que me regalabas y los momenticos chiquitos que me robaba durante el día.
A veces también extraño sentirme culpable por ocuparte tanto, porque sé que siempre tenías algo más importante que hacer.
Después de escribir tan poquito creo que te extraño más.
Extraño al --- de España. Extraño tus recuerdos. Extraño tus helados sorpresa, los primeros chocolates que me trajiste una noche y las últimas galletas que me bajaste del Ávila sin ganas. Extraño invitarte al cine aunque no te gustara. Extraño tus abrazos, creo que es lo que más extraño.
Empecé a extrañarte el día en que empecé a pensar cuándo y cómo tenía que decirte que te quería. Cuando tenía que pensarlo dos veces antes de besarte, abrazarte, escribirte, preguntarte. Desde entonces te extraño tanto, y cada vez más.
Jul 3, 2018
Jul 3, 2018 at 7:45 PM UTC
El ejército se había rebelado y la República estaba en peligro,
Pero éramos solo una pequeña ciudad, ¿qué teníamos que ver con esto?
Mi padre, Manuel Robles, era un sindicalista.
Algunos lo llamaron comunista; solo ahora lo entiendo
El ejército tenía una lista de hombres cuya lealtad era sospechosa
Y cuando estalló la guerra civil vinieron por ellos directamente.
Lo llevaron a él, y a otros, y los alinearon contra una pared.
Fue entonces cuando oí la descarga y vi a mi padre caerse.
Verificaron su trabajo, no puedo olvidar la cara
Del oficial que usó su pistola para dar el golpe de gracia.
Apilaron los cadáveres en su camión y, riendo, se alejaron.
Todos fueron enterrados en una fosa común para esperar el día del Juicio.
Miré con mudo horror el suelo empapado de sangre y sediento
y en las marcas de viruela en esa pared causadas por algunas rondas malgastadas.
No hubo juez, ni jurado, ni veredicto, ni decreto.
Mataron a una docena de hombres desarmados; esa fue su victoria
Asesinaron a mi querido padre sin pensarlo dos veces.
No iría tan fácilmente; hay otros, también, que lucharon.
Ahora Franco tiene mi país y he tenido que huir de España.
Mi corazón está con los huesos de mi Padre. Continúo su nombre.
Aug 10, 2018
Aug 10, 2018 at 11:19 PM UTC