Hello Poetry
Submit your work and get some sparkles! Create free account
"patria" poems
Pacing in endless circles Appearing to be chasing their tails With nothing much to focus on, Eyes reflecting haunted souls unveil A ghost town abandoned long ago With no signs of life and the dust Rising up trying to hide the shame Of a system which failed the public trust. Street smells permeate the air; Sanitation becomes a four-letter word. There's no need for appetite here, Not in this theater of the absurd, And, well, I wouldn't feed the stuff To my worst enemy if I had one. It's a no-kill shelter with defunct inhabitants. If resiliency of the spirit be overdone, The ability to survive incredible odds, Look at souls forever trapped in their cages. As if to mock decency and humanity The signs read "Patria o Muerte."
0
Nov 15, 2013
Nov 15, 2013 at 3:43 PM UTC
Shelter Dogs
Bent double, like old beggars under sacks, Knock-kneed, coughing like hags, we cursed through sludge, Till on the haunting flares we turned our backs And towards our distant rest began to trudge. Men marched asleep. Many had lost their boots But limped on, blood-shod. All went lame; all blind; Drunk with fatigue; deaf even to the hoots Of tired, outstripped Five-Nines that dropped behind. Gas! Gas! Quick, boys! – An ecstasy of fumbling, Fitting the clumsy helmets just in time; But someone still was yelling out and stumbling, And flound'ring like a man in fire or lime . . . Dim, through the misty panes and thick green light, As under a green sea, I saw him drowning. In all my dreams, before my helpless sight, He plunges at me, guttering, choking, drowning. If in some smothering dreams you too could pace Behind the wagon that we flung him in, And watch the white eyes writhing in his face, His hanging face, like a devil's sick of sin; If you could hear, at every jolt, the blood Come gargling from the froth-corrupted lungs, Obscene as cancer, bitter as the cud Of vile, incurable sores on innocent tongues, My friend, you would not tell with such high zest To children ardent for some desperate glory, The old Lie; Dulce et Decorum est Pro patria mori.
0
3.6k
Dulce Et Decorum Est
Bella, como en la piedra fresca del manantial, el agua abre un ancho relámpago de espuma, así es la sonrisa en tu rostro, bella. Bella, de finas manos y delgados pies como un caballito de plata, andando, flor del mundo, así te veo, bella. Bella, con un nido de cobre enmarañado en tu cabeza, un nido color de miel sombría donde mi corazón arde y reposa, bella. Bella, no te caben los ojos en la cara, no te caben los ojos en la tierra. Hay países, hay ríos en tus ojos, mi patria está en tus ojos, yo camino por ellos, ellos dan luz al mundo por donde yo camino, bella. Bella, tus senos son como dos panes hechos de tierra cereal y luna de oro, bella. Bella, tu cintura la hizo mi brazo como un río cuando pasó mil años por tu dulce cuerpo, bella. Bella, no hay nada como tus caderas, tal vez la tierra tiene en algún sitio oculto la curva y el aroma de tu cuerpo, tal vez en algún sitio, bella. Bella, mi bella, tu voz, tu piel, tus uñas, bella, mi bella, tu ser, tu luz, tu sombra, bella, todo eso es mío, bella, todo eso es mío, mía, cuando andas o reposas, cuando cantas o duermes, cuando sufres o sueñas, siempre, cuando estás cerca o lejos, siempre, eres mía, mi bella, siempre.
0
3.7k
Bella
Surgí en mi patria, tiempo después, bajo la luna de Xelajú, hoy te tengo en mis raíces quetzaltecas Y te llevo en la sangre por tus recuerdos gratos. Despierta patria en la que nací, pues tanta violencia te ha agotado, despierta pueblo, pues te a enfermado gente egoísta y corrupta. De las ruinas surge, más fuerte, patria mía despierta a aquellos que siguen nublados con los ojos sellados. Pueblo levántate, pueblo trabaja, pueblo llénate de sabiduría, no dejes que te olviden, ¡Guatemala levántate! Conciudadano, hermano mío, se honesto, fiel, honrado y no seas un ratón mas en en este nido de ilusiones. No dejo de cantar a mi patria, alzo mi canto junto a la bandera celeste y blanco, con el corazón en mi pecho gritando: ¡Guatemala despierta!
0
Apr 4, 2017
Apr 4, 2017 at 7:36 PM UTC
¡Guatemala Despierta!
Los animales fueron imperfectos, largos de cola, tristes de cabeza. Poco a poco se fueron componiendo, haciéndose paisaje, adquiriendo lunares, gracia, vuelo. El gato, sólo el gato apareció completo y orgulloso: nació completamente terminado, camina solo y sabe lo que quiere. El hombre quiere ser pescado y pájaro, la serpiente quisiera tener alas, el perro es un *** desorientado, el ingeniero quiere ser poeta, la mosca estudia para golondrina, el poeta trata de imitar la mosca, pero el gato quiere ser sólo gato y todo gato es gato desde bigote a cola, desde presentimiento a rata viva, desde la noche hasta sus ojos de oro. No hay unidad como él, no tienen la luna ni la flor tal contextura: es una sola cosa como el sol o el topacio, y la elástica línea en su contorno firme y sutil es como la línea de la proa de una nave. Sus ojos amarillos dejaron una sola ranura para echar las monedas de la noche. Oh pequeño emperador sin orbe, conquistador sin patria, mínimo tigre de salón, nupcial sultán del cielo de las tejas eróticas, el viento del amor en la intemperie reclamas cuando pasas y posas cuatro pies delicados en el suelo, oliendo, desconfiando de todo lo terrestre, porque todo es inmundo para el inmaculado pie del gato. Oh fiera independiente de la casa, arrogante vestigio de la noche, perezoso, gimnástico y ajeno, profundísimo gato, policía secreta de las habitaciones, insignia de un desaparecido terciopelo, seguramente no hay enigma en tu manera, tal vez no eres misterio, todo el mundo te sabe y perteneces al habitante menos misterioso, tal vez todos lo creen, todos se creen dueños, propietarios, tíos de gatos, compañeros, colegas, discípulos o amigos de su gato. Yo no. Yo no suscribo. Yo no conozco al gato. Todo lo sé, la vida y su archipiélago el mar y la ciudad incalculable, la botánica, el gineceo con sus extravíos, el por y el menos de la matemática, los embudos volcánicos del mundo, la cáscara irreal del cocodrilo, la bondad ignorada del bombero, el atavismo azul del sacerdote, pero no puedo descifrar un gato. Mi razón resbaló en su indiferencia, sus ojos tienen números de oro.
0
2.5k
Oda al gato
Los animales fueron imperfectos, largos de cola, tristes de cabeza. Poco a poco se fueron componiendo, haciéndose paisaje, adquiriendo lunares, gracia, vuelo. El gato, sólo el gato apareció completo y orgulloso: nació completamente terminado, camina solo y sabe lo que quiere. El hombre quiere ser pescado y pájaro, la serpiente quisiera tener alas, el perro es un *** desorientado, el ingeniero quiere ser poeta, la mosca estudia para golondrina, el poeta trata de imitar la mosca, pero el gato quiere ser sólo gato y todo gato es gato desde bigote a cola, desde presentimiento a rata viva, desde la noche hasta sus ojos de oro. No hay unidad como él, no tienen la luna ni la flor tal contextura: es una sola cosa como el sol o el topacio, y la elástica línea en su contorno firme y sutil es como la línea de la proa de una nave. Sus ojos amarillos dejaron una sola ranura para echar las monedas de la noche. Oh pequeño emperador sin orbe, conquistador sin patria, mínimo tigre de salón, nupcial sultán del cielo de las tejas eróticas, el viento del amor en la intemperie reclamas cuando pasas y posas cuatro pies delicados en el suelo, oliendo, desconfiando de todo lo terrestre, porque todo es inmundo para el inmaculado pie del gato. Oh fiera independiente de la casa, arrogante vestigio de la noche, perezoso, gimnástico y ajeno, profundísimo gato, policía secreta de las habitaciones, insignia de un desaparecido terciopelo, seguramente no hay enigma en tu manera, tal vez no eres misterio, todo el mundo te sabe y perteneces al habitante menos misterioso, tal vez todos lo creen, todos se creen dueños, propietarios, tíos de gatos, compañeros, colegas, discípulos o amigos de su gato. Yo no. Yo no suscribo. Yo no conozco al gato. Todo lo sé, la vida y su archipiélago el mar y la ciudad incalculable, la botánica, el gineceo con sus extravíos, el por y el menos de la matemática, los embudos volcánicos del mundo, la cáscara irreal del cocodrilo, la bondad ignorada del bombero, el atavismo azul del sacerdote, pero no puedo descifrar un gato. Mi razón resbaló en su indiferencia, sus ojos tienen números de oro.
Continue reading...
98
**Bought poetry magazine; It's in English... I do not know if my inability to understand the poems comes from not fully understanding the language, or because I am a not-well-read-ass.** *He comprado una revista de poemas; Está en inglés... No sé si mi incapacidad por entender los poemas proviene de no comprender completamente el idioma o porque soy un asnito que no ha leído lo suficiente en su vida.* I thought Café Americano would translate into American Coffee or just Coffee, but it does not, it is still Café Americano (but I have to order it with a snotty accent to be understood). Pensé que Café Americano se traduciría a American Coffee o sólo a café, pero no, sigue llamándose Café Americano (sólo que tengo debo pedirlo con un acento mamoncito para que me entiendan). **Now, secondary characters in my dreams speak English. They say naughty word; But in this language I am not disturb, Thanks to the my access to american and british media, I am numb.** *Ahora, los personajes secundarios de mis sueños hablan inglés. Dicen palabritas sucias; Pero en este idioma no me perturbo, Gracias a mis años de ver porquerías en el cine, la T.V. e internet, estoy acostumbrada.* Taco Bell's Spicy Chicken Enchilada Platter No puedo evitar desearlo cada que lo veo anunciado, y siento que es traición a mi patria. lol ji ji ji LOL JA JA JA 1 dollar 15.10 pesos. Wow Puta madre. One pomegranate, $2.50 Una granada, $37.75 No pomegranates for me, thank you Puta madre.
0
Feb 7, 2013
Feb 7, 2013 at 11:49 AM UTC
Mild chunky salsa/Tomate picado.
**Bought poetry magazine; It's in English... I do not know if my inability to understand the poems comes from not fully understanding the language, or because I am a not-well-read-ass.** *He comprado una revista de poemas; Está en inglés... No sé si mi incapacidad por entender los poemas proviene de no comprender completamente el idioma o porque soy un asnito que no ha leído lo suficiente en su vida.* I thought Café Americano would translate into American Coffee or just Coffee, but it does not, it is still Café Americano (but I have to order it with a snotty accent to be understood). Pensé que Café Americano se traduciría a American Coffee o sólo a café, pero no, sigue llamándose Café Americano (sólo que tengo debo pedirlo con un acento mamoncito para que me entiendan). **Now, secondary characters in my dreams speak English. They say naughty word; But in this language I am not disturb, Thanks to the my access to american and british media, I am numb.** *Ahora, los personajes secundarios de mis sueños hablan inglés. Dicen palabritas sucias; Pero en este idioma no me perturbo, Gracias a mis años de ver porquerías en el cine, la T.V. e internet, estoy acostumbrada.* Taco Bell's Spicy Chicken Enchilada Platter No puedo evitar desearlo cada que lo veo anunciado, y siento que es traición a mi patria. lol ji ji ji LOL JA JA JA 1 dollar 15.10 pesos. Wow Puta madre. One pomegranate, $2.50 Una granada, $37.75 No pomegranates for me, thank you Puta madre.
Continue reading...
30
IN FLANDERS FIELDS THE POPPIES BLOW* In Flanders fields the poppies blow Here my comrades and I are laden We fought for King and Country Here we are---the fallen. ‘Be proud’, was the national proclamation ‘ You are the chosen’ We left home and our loved ones Here we are—the ill-begotten. Some of us once upon glorious corridors Of Cambridge and Oxford had trodden The best and most fertile of young minds Here we are—the forgotten. How strong we then were, riding on the back of youth Its dreams so sweet and resplendent Rained by bullets in the battlefield Here we are---death has spoken. Pro patria gloria, dulcis pro patria mori (Never mind if our hearts were cruel and rotten We must **** all enemies over the fence) Here we are---the terrible who were chosen. Were we born to destroy and mutilate? But in the battle-front ---all we loved and espoused had been stolen Buried in dark pits of hate and revenge There we were----inhuman and despondent. Those whom we slaughtered and maimed Didn’t they like us once did hold dreams just as golden? Weren’t they who happiness sought as we did? Here we are—to bemoan all the precious from such that had been stolen. In Flanders fields the poppies weep For us who are far from home and have nowhere to return With the wind’s nightly melancholic sighs whispering in our ears Here we are----empty, with dark sins upon us—for absolution is all we yearn. • inspired by the opening line of John McCrae’s poem IN FLANDERS FIELDS published in December 1915 (Flanders is in Belgium where a million died or were maimed). John McCrae (1872—1918) was a Canadian doctor who joined the army as a gunner but later transferred to the medical service. IN 1918 he was made consultant to all the British armies in France but died of pneumonia before taking up the appointment.
0
Aug 30, 2015
Aug 30, 2015 at 6:56 AM UTC
IN FLANDERS FIELDS THE POPPIES BLOW
IN FLANDERS FIELDS THE POPPIES BLOW* In Flanders fields the poppies blow Here my comrades and I are laden We fought for King and Country Here we are---the fallen. ‘Be proud’, was the national proclamation ‘ You are the chosen’ We left home and our loved ones Here we are—the ill-begotten. Some of us once upon glorious corridors Of Cambridge and Oxford had trodden The best and most fertile of young minds Here we are—the forgotten. How strong we then were, riding on the back of youth Its dreams so sweet and resplendent Rained by bullets in the battlefield Here we are---death has spoken. Pro patria gloria, dulcis pro patria mori (Never mind if our hearts were cruel and rotten We must **** all enemies over the fence) Here we are---the terrible who were chosen. Were we born to destroy and mutilate? But in the battle-front ---all we loved and espoused had been stolen Buried in dark pits of hate and revenge There we were----inhuman and despondent. Those whom we slaughtered and maimed Didn’t they like us once did hold dreams just as golden? Weren’t they who happiness sought as we did? Here we are—to bemoan all the precious from such that had been stolen. In Flanders fields the poppies weep For us who are far from home and have nowhere to return With the wind’s nightly melancholic sighs whispering in our ears Here we are----empty, with dark sins upon us—for absolution is all we yearn. • inspired by the opening line of John McCrae’s poem IN FLANDERS FIELDS published in December 1915 (Flanders is in Belgium where a million died or were maimed). John McCrae (1872—1918) was a Canadian doctor who joined the army as a gunner but later transferred to the medical service. IN 1918 he was made consultant to all the British armies in France but died of pneumonia before taking up the appointment.
Continue reading...
37
Tus ojos son la patria del relámpago y de la lágrima, silencio que habla, tempestades sin viento, mar sin olas, pájaros presos, doradas fieras adormecidas, topacios impíos como la verdad, o toño en un claro del bosque en donde la luz canta en el hombro de un árbol y son pájaros todas las hojas, playa que la mañana encuentra constelada de ojos, cesta de frutos de fuego, mentira que alimenta, espejos de este mundo, puertas del más allá, pulsación tranquila del mar a mediodía, absoluto que parpadea, páramo.
0
2k
Tus ojos
Libro, cuando te cierro abro la vida. Escucho entrecortados gritos en los puerros. Los lingotes del cobre cruzan los arenales, bajan a Tocopilla. Es de noche. Entre las islas nuestro océano palpita con sus peces, Toca los pies, los muslos, las costillas calcáreas de mi patria. Toda la noche pega en sus orilla; y con la luz del día amanece cantando como si despertara una guitarra. A mí me llama el golpe del océano. A mí me llama el viento, y Rodríguez me llama, José Antonio, recibí un telegrama del sindicato «Mina» y ella, la que yo amo (no les diré su nombre), me espera en Bucalemu. Libro, tú no has podido empapelarme, no me llenaste de tipografía, de impresiones celestes, no pudiste encuadernar mis ojos, salgo de ti a poblar las arboledas con la ronca familia de mi canto, a trabajar metales encendidos o a comer carne asada junto al fuego en los montes. Amo los libros exploradores, libros con bosque o nieve, profundidad o cielo, pero odio el libro araña en donde el pensamiento fue disponiendo alambre venenoso para que allí se enrede la juvenil y circundante mosca. Libro, déjame libre. Yo no quiero ir vestido de volumen, yo no vengo de un tomo, mis poemas no han comido poemas, devoran apasionados acontecimientos, se nutren de intemperie, extraen alimento de la tierra y los hombres. Libro, déjame andar por los caminos con polvo en los zapatos y sin mitología; vuelve a tu biblioteca, yo me voy por las calles. He aprendido la vida de la vida, el amor lo aprendí de un solo beso, y no pude enseñar a nadie nada sino lo que he vivido, cuanto tuve en común con otros hombres, cuanto luché con ellos: cuanto expresé de todos en mi canto.
0
2.1k
Oda al libro (1)
Libro, cuando te cierro abro la vida. Escucho entrecortados gritos en los puerros. Los lingotes del cobre cruzan los arenales, bajan a Tocopilla. Es de noche. Entre las islas nuestro océano palpita con sus peces, Toca los pies, los muslos, las costillas calcáreas de mi patria. Toda la noche pega en sus orilla; y con la luz del día amanece cantando como si despertara una guitarra. A mí me llama el golpe del océano. A mí me llama el viento, y Rodríguez me llama, José Antonio, recibí un telegrama del sindicato «Mina» y ella, la que yo amo (no les diré su nombre), me espera en Bucalemu. Libro, tú no has podido empapelarme, no me llenaste de tipografía, de impresiones celestes, no pudiste encuadernar mis ojos, salgo de ti a poblar las arboledas con la ronca familia de mi canto, a trabajar metales encendidos o a comer carne asada junto al fuego en los montes. Amo los libros exploradores, libros con bosque o nieve, profundidad o cielo, pero odio el libro araña en donde el pensamiento fue disponiendo alambre venenoso para que allí se enrede la juvenil y circundante mosca. Libro, déjame libre. Yo no quiero ir vestido de volumen, yo no vengo de un tomo, mis poemas no han comido poemas, devoran apasionados acontecimientos, se nutren de intemperie, extraen alimento de la tierra y los hombres. Libro, déjame andar por los caminos con polvo en los zapatos y sin mitología; vuelve a tu biblioteca, yo me voy por las calles. He aprendido la vida de la vida, el amor lo aprendí de un solo beso, y no pude enseñar a nadie nada sino lo que he vivido, cuanto tuve en común con otros hombres, cuanto luché con ellos: cuanto expresé de todos en mi canto.
Continue reading...
76
Cuando miro la forma de América en el mapa, amor, a ti te veo: las alturas del cobre en tu cabeza, tus pechos, trigo y nieve, tu cintura delgada, veloces ríos que palpitan, dulces colinas y praderas y en el frío del sur tus pies terminan su geografía de oro duplicado. Amor, cuando te toco no sólo han recorrido mis manos tu delicia, sino ramas y tierra, frutas y agua, la primavera que amo, la luna del desierto, el pecho de la paloma salvaje, la suavidad de las piedras gastadas por las aguas del mar o de los ríos y la espesura roja del matorral en donde la sed y el hambre acechan. Y así mi patria extensa me recibe, pequeña América, en tu cuerpo. Aún más, cuando te veo recostada veo en tu piel, en tu color de avena, la nacionalidad de mi cariño. Porque desde tus hombros el cortador de caña de Cuba abrasadora me mira, lleno de sudor oscuro, y desde tu garganta pescadores que tiemblan en las húmedas casas de la orilla me cantan su secreto. Y así a lo largo de tu cuerpo, pequeña América adorada, las tierras y los pueblos interrumpen mis besos y tu belleza entonces no sólo enciende el fuego que arde sin consumirse entre nosotros, sino que con tu amor me está llamando y a través de tu vida me está dando la vida que me falta y al sabor de tu amor se agrega el barro, el beso de la tierra que me aguarda.
0
2k
Pequeña américa
Alta sobre la tierra te pusieron, dura, hermosa araucaria de los australes montes, torre de Chile, ***** del territorio verde, pabellón del invierno, nave de la fragancia. Ahora, sin embargo, no por bella te canto, sino por el racimo de tu especie, por tu fruta cerrada, por tu piñón abierto. Antaño, antaño fue cuando sobre los indios se abrió como una rosa de madera el colosal puñado de tu puño, y dejó sobre la mojada tierra los piñones: harina, pan silvestre del indomable Arauco. Ved la guerra: armados los guerreros de Castilla y sus caballos de galvánicas crines y frente a ellos el grito de los desnudos héroes, voz del fuego, cuchillo de dura piedra parda, lanzas enloquecidas en el bosque, tambor, tambor sagrado, y adentro de la selva el silencio, la muerte replegándose, la guerra. Entonces, en el último bastión verde, dispersas por la fuga, las lanzas de la selva se reunieron bajo las araucarias espinosas. La cruz, la espada, el hambre iban diezmando la familia salvaje. Terror, terror de un golpe de herraduras, latido de una hoja, viento, dolor y lluvia. De pronto se estremeció allá arriba la araucaria araucana, sus ilustres raíces, las espinas hirsutas del poderoso pabellón tuvieron un movimiento ***** de batalla: rugió como una ola de leones todo el follaje de la selva dura y entonces cayó una marejada de piñones: los anchos estuches se rompieron contra la tierra, contra la piedra defendida y desgranaron su fruta, el pan postrero de la patria. Así la Araucanía recompuso sus lanzas de agua y oro, zozobraron los bosques bajo el silbido del valor resurrecto y avanzaron las cinturas violentas como rachas, las plumas incendiarias del Cacique: piedra quemada y flecha voladora atajaron al invasor de hierro en el camino. Araucaria, follaje de bronce con espinas, gracias te dio la ensangrentada estirpe, gracias te dio la tierra defendida, gracias, pan de valientes, alimento escondido en la mojada aurora de la patria: corona verde, pura madre de los espacios, lámpara del frío territorio, hoy dame tu luz sombría, la imponente seguridad enarbolada sobre tus raíces y abandona en mi canto la herencia y el silbido del viento que te toca, del antiguo y huracanado viento de mi patria. Deja caer en mi alma tus granadas para que las legiones se alimenten de tu especie en mi canto. Árbol nutricio, entrégame la terrenal argolla que te amarra a la entraña lluviosa de la tierra, entrégame tu resistencia, el rostro y las raíces firmes contra la envidia, la invasión, la codicia, el desacato. Tus armas deja y vela sobre mi corazón, sobre los míos, sobre los hombros de los valerosos, porque a la misma luz de hojas y aurora, arenas y follajes, yo voy con las banderas al llamado profundo de mi pueblo! Araucaria araucana, aquí me tienes!
0
1.8k
Oda a la araucaria araucana
Alta sobre la tierra te pusieron, dura, hermosa araucaria de los australes montes, torre de Chile, ***** del territorio verde, pabellón del invierno, nave de la fragancia. Ahora, sin embargo, no por bella te canto, sino por el racimo de tu especie, por tu fruta cerrada, por tu piñón abierto. Antaño, antaño fue cuando sobre los indios se abrió como una rosa de madera el colosal puñado de tu puño, y dejó sobre la mojada tierra los piñones: harina, pan silvestre del indomable Arauco. Ved la guerra: armados los guerreros de Castilla y sus caballos de galvánicas crines y frente a ellos el grito de los desnudos héroes, voz del fuego, cuchillo de dura piedra parda, lanzas enloquecidas en el bosque, tambor, tambor sagrado, y adentro de la selva el silencio, la muerte replegándose, la guerra. Entonces, en el último bastión verde, dispersas por la fuga, las lanzas de la selva se reunieron bajo las araucarias espinosas. La cruz, la espada, el hambre iban diezmando la familia salvaje. Terror, terror de un golpe de herraduras, latido de una hoja, viento, dolor y lluvia. De pronto se estremeció allá arriba la araucaria araucana, sus ilustres raíces, las espinas hirsutas del poderoso pabellón tuvieron un movimiento ***** de batalla: rugió como una ola de leones todo el follaje de la selva dura y entonces cayó una marejada de piñones: los anchos estuches se rompieron contra la tierra, contra la piedra defendida y desgranaron su fruta, el pan postrero de la patria. Así la Araucanía recompuso sus lanzas de agua y oro, zozobraron los bosques bajo el silbido del valor resurrecto y avanzaron las cinturas violentas como rachas, las plumas incendiarias del Cacique: piedra quemada y flecha voladora atajaron al invasor de hierro en el camino. Araucaria, follaje de bronce con espinas, gracias te dio la ensangrentada estirpe, gracias te dio la tierra defendida, gracias, pan de valientes, alimento escondido en la mojada aurora de la patria: corona verde, pura madre de los espacios, lámpara del frío territorio, hoy dame tu luz sombría, la imponente seguridad enarbolada sobre tus raíces y abandona en mi canto la herencia y el silbido del viento que te toca, del antiguo y huracanado viento de mi patria. Deja caer en mi alma tus granadas para que las legiones se alimenten de tu especie en mi canto. Árbol nutricio, entrégame la terrenal argolla que te amarra a la entraña lluviosa de la tierra, entrégame tu resistencia, el rostro y las raíces firmes contra la envidia, la invasión, la codicia, el desacato. Tus armas deja y vela sobre mi corazón, sobre los míos, sobre los hombros de los valerosos, porque a la misma luz de hojas y aurora, arenas y follajes, yo voy con las banderas al llamado profundo de mi pueblo! Araucaria araucana, aquí me tienes!
Continue reading...
192
Manuel del Río, natural de España, ha fallecido el sábado 11 de mayo, a consecuencia de un accidente. Su cadáver está tendido en D'Agostino Funeral Home. Haskell. New Jersey. Se dirá una misa cantada a las 9,30 en St. Francis. Es una historia que comienza con sol y piedra, y que termina sobre una mesa, en D'Agostino, con flores y cirios eléctricos. Es una historia que comienza en una orilla del Atlántico. Continúa en un camarote de tercera, sobre las olas -sobre las nubes- de las tierras sumergidas ante Poseidón. Halla en América su término con una grúa y una clínica, con una esquela y una misa cantada, en la iglesia de St. Francis. Al fin y al cabo, cualquier sitio da lo mismo para morir: el que se aroma de romero, el tallado en piedra o en nieve, el empapado de petróleo. Da lo mismo que un cuerpo se haga piedra, petróleo, nieve, aroma. Lo doloroso no es morir acá o allá...                   Requiem æternam, Manuel del Río. Sobre el mármol en D'Agostino, pastan toros de España, Manuel, y las flores (funeral de segunda, caja que huele a abetos del invierno) cuarenta dólares. Y han puesto unas flores artificiales entre las otras que arrancaron al jardín... Libera me domine de morte æterna... Cuando mueran James o Jacob verán las flores que pagaron Giulio o Manuel... Ahora descienden a tus cumbres garras de águila. Dies irae. Lo doloroso no es morir Dies illa acá o allá; sino sin gloria...                       Tus abuelos fecundaron la tierra toda, la empaparon de la aventura. Cuando caía un español se mutilaba el Universo. Los velaban no en D'Agostino Funeral Home, sino entre hogueras, entre caballos y armas. Héroes para siempre. Estatuas de rostro borrado. Vestidos aún sus colores de papagayo, de poder y de fantasía. Él no ha caído así. No ha muerto por ninguna locura hermosa. (Hace mucho que el español muere de anónimo y cordura, o en locuras desgarradoras entre hermanos: cuando acuchilla pellejos de vino derrama sangre fraterna). Vino un día porque su tierra es pobre. El Mundo, Liberanos Domine, es patria. Y ha muerto. No fundó ciudades. No dio su nombre a un mar. No hizo más que morir por diecisiete dólares (él los pensaría en pesetas). Requiem æternam. Y en D'Agostino lo visitan los polacos, los irlandeses, los españoles, los que mueren en el week-end.                         Requiem æternam. Definitivamente todo ha terminado. Su cadáver está tendido en D'Agostino Funeral Home. Haskell. New Jersey. Se dirá una misa cantada por su alma.                   Me he limitado a reflejar aquí una esquela de un periódico de New York. Objetivamente. Sin vuelo en el verso. Objetivamente. Un español como millones de españoles. No he dicho a nadie que estuve a punto de llorar.
0
1.7k
Réquiem
Manuel del Río, natural de España, ha fallecido el sábado 11 de mayo, a consecuencia de un accidente. Su cadáver está tendido en D'Agostino Funeral Home. Haskell. New Jersey. Se dirá una misa cantada a las 9,30 en St. Francis. Es una historia que comienza con sol y piedra, y que termina sobre una mesa, en D'Agostino, con flores y cirios eléctricos. Es una historia que comienza en una orilla del Atlántico. Continúa en un camarote de tercera, sobre las olas -sobre las nubes- de las tierras sumergidas ante Poseidón. Halla en América su término con una grúa y una clínica, con una esquela y una misa cantada, en la iglesia de St. Francis. Al fin y al cabo, cualquier sitio da lo mismo para morir: el que se aroma de romero, el tallado en piedra o en nieve, el empapado de petróleo. Da lo mismo que un cuerpo se haga piedra, petróleo, nieve, aroma. Lo doloroso no es morir acá o allá...                   Requiem æternam, Manuel del Río. Sobre el mármol en D'Agostino, pastan toros de España, Manuel, y las flores (funeral de segunda, caja que huele a abetos del invierno) cuarenta dólares. Y han puesto unas flores artificiales entre las otras que arrancaron al jardín... Libera me domine de morte æterna... Cuando mueran James o Jacob verán las flores que pagaron Giulio o Manuel... Ahora descienden a tus cumbres garras de águila. Dies irae. Lo doloroso no es morir Dies illa acá o allá; sino sin gloria...                       Tus abuelos fecundaron la tierra toda, la empaparon de la aventura. Cuando caía un español se mutilaba el Universo. Los velaban no en D'Agostino Funeral Home, sino entre hogueras, entre caballos y armas. Héroes para siempre. Estatuas de rostro borrado. Vestidos aún sus colores de papagayo, de poder y de fantasía. Él no ha caído así. No ha muerto por ninguna locura hermosa. (Hace mucho que el español muere de anónimo y cordura, o en locuras desgarradoras entre hermanos: cuando acuchilla pellejos de vino derrama sangre fraterna). Vino un día porque su tierra es pobre. El Mundo, Liberanos Domine, es patria. Y ha muerto. No fundó ciudades. No dio su nombre a un mar. No hizo más que morir por diecisiete dólares (él los pensaría en pesetas). Requiem æternam. Y en D'Agostino lo visitan los polacos, los irlandeses, los españoles, los que mueren en el week-end.                         Requiem æternam. Definitivamente todo ha terminado. Su cadáver está tendido en D'Agostino Funeral Home. Haskell. New Jersey. Se dirá una misa cantada por su alma.                   Me he limitado a reflejar aquí una esquela de un periódico de New York. Objetivamente. Sin vuelo en el verso. Objetivamente. Un español como millones de españoles. No he dicho a nadie que estuve a punto de llorar.
Continue reading...
96
Pro patria mori Dulce et decorum est Pro patria mori. For generations we've sold these goods to young boys who burn for glory. Dulce et decorum est Pro patria mori. Indeed, how sweet , Pray tell Poppy covered warrior. Dulce et decorum est Pro patria mori. How sweet was the Somme? Such little ground was gained with half a generation gone. Dulce et decorum est Pro patria mori. When weapons far outpace the men what an empty word is glory.
0
Jan 14, 2012
Jan 14, 2012 at 4:27 PM UTC
Pro patria mori
Con diez cañones por banda, viento en popa a toda vela, no corta el mar, sino vuela un velero bergantín; bajel pirata que llaman, por su bravura, el Temido, en todo mar conocido del uno al otro confín. La luna en el mar riela, en la lona gime el viento y alza en blando movimiento olas de plata y azul;  y va el capitán pirata, cantando alegre en la popa, Asia a un lado, al otro Europa, y allá a su frente Estambul; -«Navega velero mío,  sin temor, que ni enemigo navío, ni tormenta, ni bonanza, tu rumbo a torcer alcanza, ni a sujetar tu valor.  »Veinte presas hemos hecho a despecho, del inglés, »y han rendido sus pendones cien naciones a mis pies. »Qué es mi barco: mi tesoro, qué es mi dios: la libertad, mi ley, la fuerza y el viento, mi única patria la mar. »Allá muevan feroz guerra  ciegos reyes por un palmo más de tierra, que yo tengo aquí por mío cuanto abarca el mar bravío, a quien nadie impuso leyes.  »Y no hay playa sea cualquiera, ni bandera de esplendor, »que no sienta mi derecho y dé pecho a mi valor. »Qué es mi barco: mi tesoro, qué es mi dios: la libertad, mi ley, la fuerza y el viento, mi única patria la mar. »A la voz de ¡barco viene!  es de ver cómo vira y se previene a todo trapo a escapar: que yo soy el rey del mar, y mi furia es de temer.  »En las presas yo divido lo cogido por igual: »sólo quiero por riqueza la belleza sin rival. »Qué es mi barco: mi tesoro, qué es mi dios: la libertad, mi ley, la fuerza y el viento, mi única patria la mar. »¡Sentenciado estoy a muerte!;  yo me río; no me abandone la suerte, y al mismo que me condena, colgaré de alguna entena quizá en su propio navío.  »Y si caigo ¿qué es la vida? Por perdida ya la di, »cuando el yugo de un esclavo como un bravo sacudí. »Qué es mi barco: mi tesoro, qué es mi dios: la libertad, mi ley, la fuerza y el viento, mi única patria la mar. »Son mi música mejor  aquilones el estrépito y temblor de los cables sacudidos, del ***** mar los bramidos y el rugir de mis cañones.  »Y del trueno al son violento, y del viento al rebramar, »yo me duermo sosegado arrullado por el mar. »Qué es mi barco: mi tesoro, qué es mi dios: la libertad, mi ley, la fuerza y el viento, mi única patria la mar».  José de Espronceda, 1840
0
1.6k
Canción del pirata
Con diez cañones por banda, viento en popa a toda vela, no corta el mar, sino vuela un velero bergantín; bajel pirata que llaman, por su bravura, el Temido, en todo mar conocido del uno al otro confín. La luna en el mar riela, en la lona gime el viento y alza en blando movimiento olas de plata y azul;  y va el capitán pirata, cantando alegre en la popa, Asia a un lado, al otro Europa, y allá a su frente Estambul; -«Navega velero mío,  sin temor, que ni enemigo navío, ni tormenta, ni bonanza, tu rumbo a torcer alcanza, ni a sujetar tu valor.  »Veinte presas hemos hecho a despecho, del inglés, »y han rendido sus pendones cien naciones a mis pies. »Qué es mi barco: mi tesoro, qué es mi dios: la libertad, mi ley, la fuerza y el viento, mi única patria la mar. »Allá muevan feroz guerra  ciegos reyes por un palmo más de tierra, que yo tengo aquí por mío cuanto abarca el mar bravío, a quien nadie impuso leyes.  »Y no hay playa sea cualquiera, ni bandera de esplendor, »que no sienta mi derecho y dé pecho a mi valor. »Qué es mi barco: mi tesoro, qué es mi dios: la libertad, mi ley, la fuerza y el viento, mi única patria la mar. »A la voz de ¡barco viene!  es de ver cómo vira y se previene a todo trapo a escapar: que yo soy el rey del mar, y mi furia es de temer.  »En las presas yo divido lo cogido por igual: »sólo quiero por riqueza la belleza sin rival. »Qué es mi barco: mi tesoro, qué es mi dios: la libertad, mi ley, la fuerza y el viento, mi única patria la mar. »¡Sentenciado estoy a muerte!;  yo me río; no me abandone la suerte, y al mismo que me condena, colgaré de alguna entena quizá en su propio navío.  »Y si caigo ¿qué es la vida? Por perdida ya la di, »cuando el yugo de un esclavo como un bravo sacudí. »Qué es mi barco: mi tesoro, qué es mi dios: la libertad, mi ley, la fuerza y el viento, mi única patria la mar. »Son mi música mejor  aquilones el estrépito y temblor de los cables sacudidos, del ***** mar los bramidos y el rugir de mis cañones.  »Y del trueno al son violento, y del viento al rebramar, »yo me duermo sosegado arrullado por el mar. »Qué es mi barco: mi tesoro, qué es mi dios: la libertad, mi ley, la fuerza y el viento, mi única patria la mar».  José de Espronceda, 1840
Continue reading...
107
¡Cuán solitaria la nación que un día poblara inmensa gente! ¡La nación cuyo imperio se extendía del Ocaso al Oriente!   Lágrimas viertes, infeliz ahora, soberana del mundo, ¡y nadie de tu faz encantadora borra el dolor profundo!   Oscuridad y luto tenebroso en ti vertió la muerte, y en su furor el déspota sañoso se complació en tu suerte.   No perdonó lo hermoso, patria mía; cayó el joven guerrero, cayó el anciano, y la segur impía manejó placentero.   So la rabia cayó la virgen pura del déspota sombrío, como eclipsa la rosa su hermosura en el sol del estío.   ¡Oh vosotros, del mundo, habitadores!, contemplad mi tormento: ¿Igualarse podrán ¡ah!, qué dolores al dolor que yo siento?   Yo desterrado de la patria mía, de una patria que adoro, perdida miro su primer valía, y sus desgracias lloro.   Hijos espurios y el fatal tirano sus hijos han perdido, y en campo de dolor su fértil llano tienen ¡ay!, convertido.   Tendió sus brazos la agitada España, sus hijos implorando; sus hijos fueron, mas traidora saña desbarató su bando.   ¿Qué se hicieron tus muros torreados? ¡Oh mi patria querida! ¿Dónde fueron tus héroes esforzados, tu espada no vencida?   ¡Ay!, de tus hijos en la humilde frente está el rubor grabado: a sus ojos caídos tristemente el llanto está agolpado.   Un tiempo España fue: cien héroes fueron en tiempos de ventura, y las naciones tímidas la vieron vistosa en hermosura.   Cual cedro que en el Líbano se ostenta, su frente se elevaba; como el trueno a la virgen amedrenta, su voz las aterraba.   Mas ora, como piedra en el desierto, yaces desamparada, y el justo desgraciado vaga incierto allá en tierra apartada.   Cubren su antigua pompa y poderío pobre yerba y arena, y el enemigo que tembló a su brío burla y goza en su pena.   Vírgenes, destrenzad la cabellera y dadla al vago viento: acompañad con arpa lastimera mi lúgubre lamento.   Desterrados ¡oh Dios!, de nuestros lares, lloremos duelo tanto: ¿quién calmará ¡oh España!, tus pesares?, ¿quién secará tu llanto?
0
1.5k
A la patria
¡Cuán solitaria la nación que un día poblara inmensa gente! ¡La nación cuyo imperio se extendía del Ocaso al Oriente!   Lágrimas viertes, infeliz ahora, soberana del mundo, ¡y nadie de tu faz encantadora borra el dolor profundo!   Oscuridad y luto tenebroso en ti vertió la muerte, y en su furor el déspota sañoso se complació en tu suerte.   No perdonó lo hermoso, patria mía; cayó el joven guerrero, cayó el anciano, y la segur impía manejó placentero.   So la rabia cayó la virgen pura del déspota sombrío, como eclipsa la rosa su hermosura en el sol del estío.   ¡Oh vosotros, del mundo, habitadores!, contemplad mi tormento: ¿Igualarse podrán ¡ah!, qué dolores al dolor que yo siento?   Yo desterrado de la patria mía, de una patria que adoro, perdida miro su primer valía, y sus desgracias lloro.   Hijos espurios y el fatal tirano sus hijos han perdido, y en campo de dolor su fértil llano tienen ¡ay!, convertido.   Tendió sus brazos la agitada España, sus hijos implorando; sus hijos fueron, mas traidora saña desbarató su bando.   ¿Qué se hicieron tus muros torreados? ¡Oh mi patria querida! ¿Dónde fueron tus héroes esforzados, tu espada no vencida?   ¡Ay!, de tus hijos en la humilde frente está el rubor grabado: a sus ojos caídos tristemente el llanto está agolpado.   Un tiempo España fue: cien héroes fueron en tiempos de ventura, y las naciones tímidas la vieron vistosa en hermosura.   Cual cedro que en el Líbano se ostenta, su frente se elevaba; como el trueno a la virgen amedrenta, su voz las aterraba.   Mas ora, como piedra en el desierto, yaces desamparada, y el justo desgraciado vaga incierto allá en tierra apartada.   Cubren su antigua pompa y poderío pobre yerba y arena, y el enemigo que tembló a su brío burla y goza en su pena.   Vírgenes, destrenzad la cabellera y dadla al vago viento: acompañad con arpa lastimera mi lúgubre lamento.   Desterrados ¡oh Dios!, de nuestros lares, lloremos duelo tanto: ¿quién calmará ¡oh España!, tus pesares?, ¿quién secará tu llanto?
Continue reading...
68
By night, these figures mute, in the whispers come alive, guardian deities to ancient shrines: tonight, though, after aeons by the gates, alert, they begin to wonder, who do they guard? Gods no longer visit these their abodes on earth. Tall statues, of somber stone, much garlanded, dusty, layered in withering flowers of neglect; Out of season now, but the shadows at noon are wet in tears, this longest day of deep sorrow who did they fight for, to be remembered for? Long has she suffered, matron, deity, enthroned in the shrine, but trodden of the earth, cuffed at her home, weighed down of custom, wearing tradition on her bangle and ankle and bearing honour in her veil, invisible shadow of the race. Like the mythical stream of the distant lore, has this ancient river, at last found her desert? To that man holding the book in his hand, thundering to the empty skies, I ask, what law do you uphold when the jungle invades the land
0
Aug 23, 2013
Aug 23, 2013 at 2:42 PM UTC
Quo vadis, Patria?
Por la alta noche, por la vida entera, de lágrima a papel, de ropa en ropa, anduve en estos días abrumados. Fui el fugitivo de la policía: y en la hora de cristal, en la espesura de estrellas solitarias, crucé ciudades, bosques, chacarerías, puertos, de la puerta de un ser humano a otro, de la mano de un ser a otro ser, a otro ser, Grave es la noche, pero el hombre ha dispuesto sus signos fraternales, y a ciegas por caminos y por sombras llegué a la puerta iluminada, al pequeño punto de estrella que era mío, al fragmento de pan que en el bosque los lobos no habían devorado.       Una vez, a una casa, en la campiña,       llegué de noche, a nadie       antes de aquella noche había visto,       ni adivinado aquellas existencias.       Cuanto hacían, sus horas       eran nuevas en mi conocimiento.       Entré, eran cinco de familia:       todos como en la noche de un incendio       se habían levantado.                                       Estreché una       y otra mano, vi un rostro y otro rostro,       que nada me decían: eran puertas       que antes no vi en la calle,       ojos que no conocían mi rostro,       y en la alta noche, apenas       recibido, me tendí al cansancio,       a dormir la congoja de mi patria. Mientras venía el sueño, el eco innumerable de la tierra con sus roncos ladridos y sus hebras de soledad, continuaba la noche, y yo pensaba: «Dónde estoy? Quiénes son? Por qué me guardan hoy? Por qué ellos, que hasta hoy no me vieron, abren sus puertas y defienden mi canto?». Y nadie respondía sino un rumor de noche deshojada, un tejido de grillos construyéndose: la noche entera apenas parecía temblar en el follaje. Tierra nocturna, a mi ventana llegabas con tus labios, para que yo durmiera dulcemente como cayendo sobre miles de hojas, de estación a estación, de nido a nido, de rama en rama, hasta quedar de pronto dormido como un muerto en tus raíces.
0
1.4k
El fugitivo
Por la alta noche, por la vida entera, de lágrima a papel, de ropa en ropa, anduve en estos días abrumados. Fui el fugitivo de la policía: y en la hora de cristal, en la espesura de estrellas solitarias, crucé ciudades, bosques, chacarerías, puertos, de la puerta de un ser humano a otro, de la mano de un ser a otro ser, a otro ser, Grave es la noche, pero el hombre ha dispuesto sus signos fraternales, y a ciegas por caminos y por sombras llegué a la puerta iluminada, al pequeño punto de estrella que era mío, al fragmento de pan que en el bosque los lobos no habían devorado.       Una vez, a una casa, en la campiña,       llegué de noche, a nadie       antes de aquella noche había visto,       ni adivinado aquellas existencias.       Cuanto hacían, sus horas       eran nuevas en mi conocimiento.       Entré, eran cinco de familia:       todos como en la noche de un incendio       se habían levantado.                                       Estreché una       y otra mano, vi un rostro y otro rostro,       que nada me decían: eran puertas       que antes no vi en la calle,       ojos que no conocían mi rostro,       y en la alta noche, apenas       recibido, me tendí al cansancio,       a dormir la congoja de mi patria. Mientras venía el sueño, el eco innumerable de la tierra con sus roncos ladridos y sus hebras de soledad, continuaba la noche, y yo pensaba: «Dónde estoy? Quiénes son? Por qué me guardan hoy? Por qué ellos, que hasta hoy no me vieron, abren sus puertas y defienden mi canto?». Y nadie respondía sino un rumor de noche deshojada, un tejido de grillos construyéndose: la noche entera apenas parecía temblar en el follaje. Tierra nocturna, a mi ventana llegabas con tus labios, para que yo durmiera dulcemente como cayendo sobre miles de hojas, de estación a estación, de nido a nido, de rama en rama, hasta quedar de pronto dormido como un muerto en tus raíces.
Continue reading...
54
In the last year of Trujillo’s reign, the Dictator decided to eliminate three sisters and then plausibly deny it. Patria, Maria and Minerva were the victims of the plot. Once the three were dead and gone, He‘d make sure folks forgot. On a lonely country road, they were ambushed by his men. They forced the sisters off the road. That’s how it began. The girls must not seem martyrs; Trujillo had made it plain- nothing quick and merciful, like a bullet to the brain. The men used bats to knock them down and smashed their faces in so they could not be recognized by their own next of kin. They placed the bodies in the car and pushed it off the road. “The butterflies are free!” they mocked; “Those girls reaped what they sowed.” In the Dominican Republic, the wheel, if slowly, turned. Trujillo met a ****** end and freedom was regained. The truth was slowly brought to light, the murderers were named. The Maribels were honored and their martyrdom proclaimed. h
0
Nov 26, 2014
Nov 26, 2014 at 9:55 PM UTC
Las Mariposas (the Butterflies)
¿Tengo patria todavía? ¿Aún reconozco fronteras? Hacia el norte el desierto la montaña al oriente y el mar y las islas qué son sino puertas que se abren a todo el universo ¿Qué son sino puertas los hielos eternos? ¿Todavía tengo historia? ¿Tengo todavía monumentos? He olvidado las batallas he olvidado las fechas sólo tengo memoria de caídos por causas ajenas y pequeñas. Mi único héroe guerrea con su verbo. Y yo tengo otro ritmo son otras mis leyes y otras sutiles cacerías con distintos trofeos ocupan mi espacio y mi tiempo. Y tengo tan solo un consejero. Cómo hiere el filo de su lengua. Y también tengo amigos sólo íntimos amigos que me traen caracolas y amatistas y libros y flechas de silex. Momentos dorados comparto con ellos al calor de una taza de té. Momentos surgidos de un sueño. Y se va redondeando nuestra historia sin tambores ni trompetas en la pura amistad y en el silencio. No tenemos fronteras ni queremos monumentos. Nuestro único guerrero combate con el filo de su lengua.
0
Dec 6, 2011
Dec 6, 2011 at 2:54 PM UTC
Apátrida (XI)
En plena guerra te llevó la vida a ser el amor del soldado. Con tu pobre vestido de seda, tus uñas de piedra falsa, te tocó caminar por el fuego. Ven acá, vagabunda, ven a beber sobre mi pecho rojo rocío. No querías saber dónde andabas, eras la compañera de baile, no tenías partido ni patria. Y ahora a mi lado caminando ves que conmigo va la vida y que detrás está la muerte. Ya no puedes volver a bailar con tu traje de seda en la sala. Te vas a romper los zapatos, pero vas a crecer en la marcha. Tienes que andar sobre las espinas dejando gotitas de sangre. Bésame de nuevo, querida. Limpia ese fusil, camarada.
0
1.2k
El amor del soldado
IV These fought in any case, And some believing, pro domo, in any case .. Some quick to arm, some for adventure, some from fear of weakness, some from fear of censure, some for love of slaughter, in imagination, learning later… some in fear, learning love of slaughter; Died some, pro patria, non dulce et non decor.. walked eye-deep in hell believing in old men's lies, then unbelieving **came home, home to a lie, home to many deceits, home to old lies and new infamy; usury age-old and age-thick and liars in public places.** Daring as never before, wastage as never before. Young blood and high blood, Fair cheeks, and fine bodies; fortitude as never before frankness as never before, disillusions as never told in the old days, hysterias, trench confessions, laughter out of dead bellies. from Hugh Selwyn Mauberley
0
Apr 15, 2015
Apr 15, 2015 at 5:36 AM UTC
Ezra Pound
En mi patria hay un monte. En mi patria hay un río. Ven conmigo. La noche al monte sube. El hambre baja al río. Ven conmigo. Quiénes son los que sufren? No sé, pero son míos. Ven conmigo. No sé, pero me llaman y me dicen «Sufrimos». Ven conmigo. Y me dicen: «Tu pueblo, tu pueblo desdichado, entre el monte y el río, con hambre y con dolores, no quiere luchar solo, te está esperando, amigo». Oh tú, la que yo amo, pequeña, grano rojo de trigo, será dura la lucha, la vida será dura, pero vendrás conmigo.
0
1.2k
El monte y el río
‘Pro Rege, Pro Patria,’ you tell me with wistful smile creasing sad eyes. I squint up with narrowed lids, Trying to push scepticism aside as my sight traces the words carved into the stone. ‘Pro Rege, Pro Patria.’ I can barely contain my scoffing. But I do, because as ridiculous as I find it that we are claiming these men actually died for Something, I would never dream of disrespecting them. In fact, in my eyes, They are the kings, The noblemen, The deities. They deserve More Than the riches of their wildest imaginings. They deserve A family, A beating heart, A silver-lined Life. They are worth more Than a fancy inscription On a grey headstone. And some didn’t even get that. Consider this, though: What use is a fancy inscription when you’re a pile of bones under the ground? We can only hope that there is a Heaven. That they are living like Kings. That their divine lives are Silver-lined. That they can’t see how little has changed, Because that is, I think, the saddest thing of all. I look up again, At the clouds sweeping across the sky. It was then that I thought: Just as The clouds keep moving, The Earth keeps turning. And Just as The Earth keeps turning, Humans will never stop fighting. That’s why I can’t help but scorn those words. ‘Pro Rege, Pro Patria,’ you tell me with wistful smile creasing sad eyes. And that’s why I cry: Because I know better.
0
May 18, 2013
May 18, 2013 at 11:22 AM UTC
The Last Post Ceremony (Reflections on World War 1 at Menin Gate)
Y las sombras se abrieron otra vez y mostraron tu cuerpo: tu pelo, otoño espeso, caída de agua solar, tu boca y la blanca disciplina de sus dientes caníbales, prisioneros en llamas tu piel de pan apenas dorado y tus ojos de azúcar quemada, sitios en donde el tiempo no transcurre, valles que sólo mis labios conocen, desfiladero de la luna que asciende a tu garganta entre tus senos, cascada petrificada de la nuca, alta meseta de tu vientre, playa sin fin de tu costado. Tus ojos son los ojos fijos del tigre y un minuto después son los ojos húmedos del perro. Siempre hay abejas en tu pelo. Tu espalda fluye tranquila bajo mis ojos como la espalda del río a la luz del incendio. Aguas dormidas golpean día y noche tu cintura de arcilla y en tus costas, inmensas como los arenales de la luna, el viento sopla por mi boca y su largo quejido cubre con sus dos alas grises la noche de los cuerpos, como la sombra del águila la soledad del páramo. Las uñas de los dedos de tus pies están hechas del cristal del verano. Entre tus piernas hay un pozo de agua dormida, bahía donde el mar de noche se aquieta, ***** caballo de espuma, cueva al pie de la montaña que esconde un tesoro, boca del horno donde se hacen las hostias, sonrientes labios entreabiertos y atroces, nupcias de la luz y la sombra, de lo visible y lo invisible (allí espera la carne su resurrección y el día de la vida perdurable). Patria de sangre, única tierra que conozco y me conoce, única patria en la que creo, única puerta al infinito.
0
1.2k
Cuerpo a la vista
Y las sombras se abrieron otra vez y mostraron tu cuerpo: tu pelo, otoño espeso, caída de agua solar, tu boca y la blanca disciplina de sus dientes caníbales, prisioneros en llamas tu piel de pan apenas dorado y tus ojos de azúcar quemada, sitios en donde el tiempo no transcurre, valles que sólo mis labios conocen, desfiladero de la luna que asciende a tu garganta entre tus senos, cascada petrificada de la nuca, alta meseta de tu vientre, playa sin fin de tu costado. Tus ojos son los ojos fijos del tigre y un minuto después son los ojos húmedos del perro. Siempre hay abejas en tu pelo. Tu espalda fluye tranquila bajo mis ojos como la espalda del río a la luz del incendio. Aguas dormidas golpean día y noche tu cintura de arcilla y en tus costas, inmensas como los arenales de la luna, el viento sopla por mi boca y su largo quejido cubre con sus dos alas grises la noche de los cuerpos, como la sombra del águila la soledad del páramo. Las uñas de los dedos de tus pies están hechas del cristal del verano. Entre tus piernas hay un pozo de agua dormida, bahía donde el mar de noche se aquieta, ***** caballo de espuma, cueva al pie de la montaña que esconde un tesoro, boca del horno donde se hacen las hostias, sonrientes labios entreabiertos y atroces, nupcias de la luz y la sombra, de lo visible y lo invisible (allí espera la carne su resurrección y el día de la vida perdurable). Patria de sangre, única tierra que conozco y me conoce, única patria en la que creo, única puerta al infinito.
Continue reading...
33