"marchado" poems
Deambula por los barrios más oscuros de Madrid
una joven de ojos claros y labios carmesí.
Pregona a viva voz su mercancía variada;
pócimas para el amor, felicidad enfrascada.
Los clientes extasiados le suplican "¡Venid!";
su gama de productos les induce al frenesí.
A mí honestamente no me interesa nada
más que su sonrisa y su piel inmaculada.
Cruzamos la mirada y me acerco lentamente;
siento en mi interior una alegría antes carente.
Compartimos un saludo, un beso, una caricia.
¿Quién podía adivinar que escondía tanta malicia?
Tomamos una copa y charlamos vagamente.
Reímos y lloramos. Nos besamos tiernamente.
Desnudó ante mí su cuerpo y me amó sin justicia,
pues ahora entiendo; su intención era fictica.
Aún sin amarme me entregó lo que añoro.
Su cuerpo junto al mío fue para mí un tesoro.
Su **** tan dulce. Su entrega pasional.
Mi mano en sus senos y un "Te quiero" banal.
Al llegar el alba vi que se había marchado.
Ese fue el fin de nuestro amor condenado.
El vacío que causó me ha dejado malherido.
Se llevó mi corazón y lo vendió al olvido.
Feb 1, 2014
Feb 1, 2014 at 1:53 PM UTC
A la nada contemplo con el celular entre las manos.
a la nada contemplo con los ojos aguados.
a la nada contemplo con un te amo muerto incluso antes de pensarlo.
a la nada contemplo porque ya te has marchado.
a la nada contemplo mientras el reloj sigue marcando.
a la nada contemplo y hoy es mi cumpleaños.
a la contemplo y la nada le escribo porque es lo único seguro que tendré mientras respiro el aire intoxicado.
Aug 19, 2018
Aug 19, 2018 at 12:40 PM UTC
En medio de la sala. Sobre el piso de madera. Entre la calidez del momento.
Un racimo de flores le da vida a la mesa en la que reposa.
El silencio es un fantasma que posee la casa.
Y han tocado le puerta.
Me sonríe. Se invita a pasar. Se invita a quedar.
Los colores de las flores bailan alrededor de mí. El silencio se ha marchado.
El sol es más brillante. El sol entra por todos lados. El sol es más alegre. El sol ha llegado.
Se invita a marchar.
Los cristales se quiebran. El viento destruye. La casa se inunda. El sol se ha ido.
Los colores están exhaustos. Se han detenido a descansar.
Y yo. Yo tengo que limpiar.
En medio de la sala. Sobre el piso de madera. Entre la calidez del momento.
Y han tocado la puerta. O tal vez yo he tocado la puerta.
Me sonríe. Le invito a pasar.
Habla el idioma de una tierra lejana.
Los colores han aprendido una nueva coreografía. Les he dicho que se detengan, pero están entusiasmados. Corren. Juegan. Bailan.
Es primavera.
El sol brilla. El sol sonríe. El sol ha regresado.
El verde olivo se une a la danza de los colores.
Se invita a marchar. O tal vez yo lo hice.
La luz prepara su discurso de despedida. La brisa se vuelve huracán. Las ventanas colapsan. Las cortinas se sacuden. La casa se inunda.
Tengo que limpiar.
En medio de la sala. Sobre el piso de madera. Entre la calidez del momento.
El silencio regresa como si hubiese sido invocado. Recorre las habitaciones. Escucho la ausencia del sonido subir las escaleras.
No sé qué busca. Le invito a pasar las tardes y las noches conmigo. En la calidez del momento.
Y han tocado la puerta.
Esta vez sin respuesta.
Sep 19, 2020
Sep 19, 2020 at 2:16 PM UTC
Las corolas de mi jardín
completamente se abrirán
festejando que ha llegado ese
día, en que este amor se realizara.
Mi trémulo corazón
de felicidad en mí no cabe,
se han vuelto rojo los Tréboles
que afloran nuestro arrojo.
Enigmática noche llena de ilusión,
viviremos por siempre en plenilunio,
amando esa lluvia de junio,
que despierta los lotos
que iluminaran como foco
los senderos de este amor.
La agorera soledad hoy por fin, ha marchado,
como las laderas de aquellos desencantos hoy tan lejanos
y ha quedado la fortaleza
que florece cuando al amor encontramos.
LeydisProse
11/28/2017
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Nov 28, 2017
Nov 28, 2017 at 6:31 PM UTC
Helen, buscas el amor con demasiado ímpetu
casi con desesperación
como si temieses que nunca nadie te quisiese.
Me gustaría ser
ligera para volar con el viento
para que el cauce del río me arrastrase
hacía su desembocadura y mar adentro.
Sintiendo el dolor bailando en el interior
de mi estomago, recorriendo mi esófago.
Desesperada realidad que intenta huir
por cada poro de mi piel, al respirar
al tragar.
Nunca deberíamos sufrir por amor
nunca deberían permitírnoslo
pero lo hacen, aunque eso no nos haga fuertes
aunque eso nos debilite y nos consuma
hasta dejarnos en pequeñas virutas,
en pequeñas cenizas
tan ligeras como para volar con el viento,
tan pequeñas como para desaparecer
en silencio, con el tiempo.
Helen, tu fuiste una de esas once vírgenes
a las que violó el violador.
Memoriza nuestras conversaciones para poder hacer una segunda lectura a tus palabras,
quiero tu amor, lo necesito.
Memorizo tu abrazo para más tarde recordarlo.
El edificio se desliza hacía ti
Helen, sirena galáctica paseando
tiburones por el espacio
Quiera o no quiera poco a poco
me alejo más de ti.
Es por la noche y ya no estás
Desde las calles observo toda la ciudad
la acera, las plazas y sus bancos,
no hay ningún sitio en el mundo
donde tu no hayas estado
no existe el suelo que tu no hayas pisado.
A solas en tu cuarto solo me pregunto
cuantas cosas habrán visto estás paredes
que yo no puedo
que aún siendo sincera
me ocultas la mentira en los huesos
me atas la soga al cuello.
Intento olvidarme
pero no existe lugar en este mundo
donde tu y yo no hayamos estado.
Helen, es por la mañana y te has marchado
Desde la cama observo toda la habitación
el suelo, los muebles y sus objetos,
no queda nada que tu no hayas tocado,
no queda nada que no tenga tu olor
tu esencia, tu calor.
Dec 27, 2020
Dec 27, 2020 at 7:35 AM UTC