"logran" poems
Cuando todas las cosas existían sin nombre,
bajo el azul intacto de los cielos serenos,
Jehová le dio músculos poderosos al hombre,
y a la mujer los senos.
Esa, sin duda alguna, fue su obra más alta;
esa ha sido, sin duda, su más perfecta obra:
con ella, a la mujer nada le sobra;
sin ella, a la mujer todo le falta.
Senos que pugnan por erguir sus conos,
rebeldemente erectos tras la tela;
senos agudos como dos enconos,
como dos rutas blancas que nacen de una estela.
Senos que ostentan terciopelos rubios,
como la piel de los melocotones,
y que fingen minúsculos Vesubios,
creciendo horizontales sobre los corazones.
Tímidos senos de las colegialas,
que, en su gemela redondez de frutos,
sugieren temblorosos nacimientos
de alas a la salida de los Institutos.
Senos de novia casta, traviesamente austeros,
que excitan en la sombra los goces solitarios
de los adolescentes y de los marineros,
de los seminaristas y de los presidiarios.
Toscos pechos de aldeana,
que estiran los cordones del corpiño;
pechos en los que triunfa la carne firme y sana,
la incitación del hombre y la salud del niño.
Pechos macizos de las solteronas,
que, en los hondos escotes del verano,
exhiben sus prestigios de inexploradas zonas
y su angustia de surco que floreciera en vano.
Senos exangües de la obrera,
senos de ayunos largos y de higienes precarias;
senos que disfrutaron de fugaz primavera
sobre los mostradores de madera
o entre el resuello de las maquinarias.
Senos ajados de la prostituta,
que la ruda caricia despojó de su seda,
tal como se despoja de corteza una fruta,
después de haber pagado por ella una moneda.
Senos de extrañas razas y de remotos climas,
bajo lunas de nieve, bajo soles de brasa...
Senos que son dos inquietantes rimas,
senos que son dos temblorosas cimas
en la mujer que llega y en la mujer que pasa...
Senos que, en el más noble sacrificio,
en las maternidades magullaron sus flores,
y, en una primavera de artificio,
aún logran el consuelo de un esplendor ficticio
con la falsa apariencia de los ajustadores.
Senos que se alzan sólidos tras la blusa ceñida,
o bajo una inconsútil transparencia de encaje;
senos que fueron lo mejor de un viaje,
y que son, casi siempre, lo mejor de la vida.
Sí: hizo bien Jehová, cuando, a la clara
fulguración primera de los cielos serenos,
le otorgó a la mujer la gloria de los senos,
¡y los ojos al hombre, para que los mirara!
1.3k
¡Si una espina me hiere, me aparto de la espina,
...pero no la aborrezco! Cuando la mezquindad
envidiosa en mí clava los dardos de su inquina,
esquívase en silencio mi planta, y se encamina,
hacia más puro ambiente de amor y caridad.
¿Rencores? ¡De qué sirven! ¡Qué logran los rencores!
Ni restañan heridas, ni corrigen el mal.
Mi rosal tiene apenas tiempo para dar flores,
y no prodiga savias en pinchos punzadores:
si pasa mi enemigo cerca de mi rosal,
se llevará las rosas de más sutil esencia;
y si notare en ellas algún rojo vivaz,
¡será el de aquella sangre que su malevolencia
de ayer, vertió, al herirme con encono y violencia,
y que el rosal devuelve, trocada en flor de paz!
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Tanto sol, tanta curva, tantos blancos
a mucho más aspiran.
Estas esbeltas formas que las olas,
-apuntes de Afroditas-,
inventan por doquier, ¿van a quedarse
sin sus diosas, vacías?
No; por numen secreto convocadas
acuden las olímpicas.
Vuelve el mar a su tiempo el inocente,
ignorante de quillas,
sin carga de mortales, suelo undoso
de las mitologías.
Con verdes curvas, con espumas vagas,
la luz, primera artista,
modela para diosas inminentes
hechuras fugitivas.
Un gran hervor de cuerpos en proyecto
alumbra la marina.
No hay onda que no sueñe en dar su carne
transparente a una ninfa.
Viento tornero en blanda masa verde
redondeces perfila.
Juntos surten la diosa, y a su lado
afán que la persiga.
Gozosa crin despliega el hipocampo:
va en su grupa, cautiva,
altas quejas de espuma dando al aire,
Nereida estremecida.
Hay torsos verdes, hay abrazos truncos,
todo son tentativas,
deseos que se alzan, casta espuma;
ugas hay, ligerísimas.
Cuerpo saltante de una cresta en otra,
escápase la ondina
de un ansia que se muere en mil cristales,
monstruo que la quería.
Hay blancuras que logran entenderse,
amores que se inician;
en la mañana estrenan sus idilios
fábulas, a la vista.
¿Olas? Tetis, Papone, Calatea,
glorias que resucitan.
Resurrección es esto, no oleaje,
querencia muy antigua.
Si el agua que dio bulto a ninfa rápida
muere, apenas erguida,
si espuma que soñaba en durar mármol,
desfallece en la orilla,
de entre tanto fracaso, ellas, las diosas,
se salvan, infinitas.
Se hunden las cien, las mil, las incontables
figuras cristalinas;
de una en otra, evadiéndose, ligeras
permanecen las ninfas.
Tejiendo, destejiendo, permanecen
sobre fúlgida pista,
juegos de raudo amor, las figurantas
de la ópera divina.
El mar se ciñe, más y más redondo,
cerco de la alegría.
Y se colman de asombro, en una playa,
dos ojos, que lo miran.
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Un amor que se encontró en un pensamiento,
entre líneas de un verso escrito al viento,
deseando algo más etéreo,
algo más completo como lo es el firmamento.
Amantes que diseñaron su amor en un silencio,
en una revelación divina,
una tenue luz guiando su pluma,
trazando línea tras rima,
soñando despiertos logran disipar aquella
inquietante agonía de ¡que si algún día llegaría¡
eso tan preciado, ese sueño tan añorado.
Ese sentimiento depositado…a veces en un cuerpo erizado,
a veces en el hechizo de un pasado,
a veces en el ímpetu viento,
y fueron plasmando letras con dueños sin caras,
pero dueños en almas,
que no se reconocían,
mas siempre se escribían,
llamándolos con el pensamiento,
por si estaban listos,
por si ya habían aprendido,
por si ya les premiaba el destino.
Siempre con una constante esperanza
de que hubiese alguien que supiera descifrarlo,
esos códigos disfrazados en prosa,
ese poema largo, como lo es el océano,
ya que larga fue la espera..,
un escrito, un poema, una canción llena de sensibilidad,
llena de erotismo,
llena de un amor que se añeja como el vino,
Y
escribían sus prosas esperando un mundo distinto.
En un instante de agonía por pensar que ya habían escrito sus últimos versos,
cansados de embozos disfrazados de amor,
en una agobiante desolación,
escribieron un último verso lleno de resignación.
Y vuelve el destino, tarde pero justo a tiempo,
leen un verso escrito a un tiempo sin dirección,
que les ha relevado que sus últimos versos serán escrito
en el reencuentro de cuerpos rimando de deseo y amor.
LeydisProse
10/18/2017
https://www.facebook.com/LeydisProse/
Oct 18, 2017
Oct 18, 2017 at 3:47 PM UTC
Con su ritual de acero
sus grandes chimeneas
sus sabios clandestinos
su canto de sirenas
sus cielos de neón
sus ventas navideñas
su culto de dios padre
y de las charreteras
con sus llaves del reino
el norte es el que ordena
pero aquí abajo abajo
el hambre disponible
recurre al fruto amargo
de lo que otros deciden
mientras el tiempo pasa
y pasan los desfiles
y se hacen otras cosas
que el norte no prohíbe
con su esperanza dura
el sur también existe
con sus predicadores
sus gases que envenenan
su escuela de chicago
sus dueños de la tierra
con sus trapos de lujo
y su pobre osamenta
sus defensas gastadas
sus gastos de defensa
con su gesta invasora
el norte es el que ordena
pero aquí abajo abajo
cada uno en su escondite
hay hombres y mujeres
que saben a qué asirse
aprovechando el sol
y también los eclipses
apartando lo inútil
y usando lo que sirve
con su fe veterana
el sur también existe
con su corno francés
y su academia sueca
su salsa americana
y sus llaves inglesas
con todos sus misiles
y sus enciclopedias
su guerra de galaxias
y su saña opulenta
con todos sus laureles
el norte es el que ordena
pero aquí abajo abajo
cerca de las raíces
es donde la memoria
ningún recuerdo omite
y hay quienes se desmueren
y hay quienes se desviven
y así entre todos logran
lo que era un imposible
que todo el mundo sepa
que el sur también existe
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La brisa trae cenizas que
me ensucian la cara
y se meten en mis ojos,
las pestañas largas
no logran impedirlo.
Me hace llorar
y los ojos rojos
se desangran.
La decadencia
jamás fue
tan vívida.
Nov 21, 2017
Nov 21, 2017 at 2:48 AM UTC
yo aún no he aprendido a vivir
solo por el hecho de que algún día me voy a morir
las chispas de un llanto
jodiendome a mi mismo
por estar en mi jaula de oro
mira como brilla
y una foto de mi mamá
la arena de un ***** puro
todavía la siento entre mis dientes
vidrios y altura
quemando dólares por gusto
pensando en un escape
no hay escape
y los rascacielos que no logran llegar a tocar mi **** ego
ni todo lo que alguna vez pudo ser
así así
sí sí
cuida a tu fífí
antes de que venga a romperle el cuello
por haberme negado de cualquier experiencia
buses llenos insurgentes
metro línea nuevos ministerios
y para mientras pensar en ese acento
no era el hecho de comprarte un trago
es que en ese momento estaba listo
para darte el mundo entero
Mar 17, 2024
Mar 17, 2024 at 12:22 PM UTC