Hello Poetry
Submit your work and get some sparkles! Create free account
"llegamos" poems
Circundada por selvas, bajo el cielo Siempre azulado, nuestra casa era Algo como el plumón y el terciopelo: Un tibio corazón de primavera. Se hablaba quedo en nuestra casa; Cierto que cobijaba tantas aves, Que nos salían las palabras suaves Como si las dijéramos a un muerto. Pero nada era triste: la dulzura Poníamos tan dócil armonía Que hasta el suspiro tenue presentía En sus patios sombreados de verdura. El mármol blanco de los corredores Parecía dormir un sueño largo. Las fuentes compartían su letargo. Soñaban las estatuas con amores. Cedían los sillones blandamente, Como un pecho materno, y era fino, Muy fino el aire, así como divino, Cuando filtraba el oro del poniente. ¡Cómo me acuerdo de la noche aquella En que entré sostenida por tu brazo! Moría casi bajo el doble abrazo De tu mirada y de la noche bella. ¡Moría casi! Me llevaste tierno Por largas escaleras silenciosas Y ni tuve conciencia de las cosas: Era un cuerpo cansado y sin gobierno. No sé cómo llegamos a una estancia. La penumbra interior, los pasos quedos, Tus besos que morían en mis dedos Me tornaron el alma una fragancia. Abriste una ventana: allá, lejano, Plateaba el río y el silencio era Dulce y enorme, y era primavera, Y se movía el río sobre el llano. Caminaba hacia el mar con tal dulzura Que parecía una palabra buena. Iba a darse sin fin; la quieta arena Mirábalo pasar con amargura. Y mi alma también rodó en el río, Se hundió con él en perfumadas frondas, Siguiéndolo hasta el mar cayó en sus ondas, Y suyo fue el divino poderío. Se curvó blanda en el enorme vaso, De allí se desprendió como un suspiro, Ascendió por los buques y el retiro De otras mujeres sorprendió de paso. Subió hasta las ciudades de otro mundo; Dormían todos, todo estaba blanco, Luego vio cada mundo como un banco De arena muerta en el azul profundo. Y desde aquel azul que todo abisma Miró en la tierra esta ventana abierta: ¿Quién era esa criatura medio muerta? Y se bajó a mirar. ¡Y era yo misma! Cuando volvió del viaje, envejecida De tanto haber vagado unos instantes La esperaban tus ojos suplicantes: Se hundió por ellos y encontró la vida. ¿Recuerdas tú? La casa era un arrullo, Un perfume infinito, un nido blando: Nunca se dijo la palabra cuándo. Se decía, muy quedo: mío y tuyo.
0
5.6k
La casa
Circundada por selvas, bajo el cielo Siempre azulado, nuestra casa era Algo como el plumón y el terciopelo: Un tibio corazón de primavera. Se hablaba quedo en nuestra casa; Cierto que cobijaba tantas aves, Que nos salían las palabras suaves Como si las dijéramos a un muerto. Pero nada era triste: la dulzura Poníamos tan dócil armonía Que hasta el suspiro tenue presentía En sus patios sombreados de verdura. El mármol blanco de los corredores Parecía dormir un sueño largo. Las fuentes compartían su letargo. Soñaban las estatuas con amores. Cedían los sillones blandamente, Como un pecho materno, y era fino, Muy fino el aire, así como divino, Cuando filtraba el oro del poniente. ¡Cómo me acuerdo de la noche aquella En que entré sostenida por tu brazo! Moría casi bajo el doble abrazo De tu mirada y de la noche bella. ¡Moría casi! Me llevaste tierno Por largas escaleras silenciosas Y ni tuve conciencia de las cosas: Era un cuerpo cansado y sin gobierno. No sé cómo llegamos a una estancia. La penumbra interior, los pasos quedos, Tus besos que morían en mis dedos Me tornaron el alma una fragancia. Abriste una ventana: allá, lejano, Plateaba el río y el silencio era Dulce y enorme, y era primavera, Y se movía el río sobre el llano. Caminaba hacia el mar con tal dulzura Que parecía una palabra buena. Iba a darse sin fin; la quieta arena Mirábalo pasar con amargura. Y mi alma también rodó en el río, Se hundió con él en perfumadas frondas, Siguiéndolo hasta el mar cayó en sus ondas, Y suyo fue el divino poderío. Se curvó blanda en el enorme vaso, De allí se desprendió como un suspiro, Ascendió por los buques y el retiro De otras mujeres sorprendió de paso. Subió hasta las ciudades de otro mundo; Dormían todos, todo estaba blanco, Luego vio cada mundo como un banco De arena muerta en el azul profundo. Y desde aquel azul que todo abisma Miró en la tierra esta ventana abierta: ¿Quién era esa criatura medio muerta? Y se bajó a mirar. ¡Y era yo misma! Cuando volvió del viaje, envejecida De tanto haber vagado unos instantes La esperaban tus ojos suplicantes: Se hundió por ellos y encontró la vida. ¿Recuerdas tú? La casa era un arrullo, Un perfume infinito, un nido blando: Nunca se dijo la palabra cuándo. Se decía, muy quedo: mío y tuyo.
Continue reading...
64
Sin querer, te di un beso amoroso bien suave. Mirándote a tus ojos de luna, que me decían, por favor un beso otra vez. Te acaricié la piel y te dije, vamos despacio esta ves. La locura del momento no esperaba lo que iba suceder. Después de el beso, nos miramos unos a otro con una sonrisa de placer. Fue con una pasión intensa que llegamos asta el amanecer. Tus labios de miel, nunca me olvidare. Te di el beso de tus suenos para que pronto nos veremos otra vez. Por: Michael M. De La Fuente
0
Jul 6, 2014
Jul 6, 2014 at 9:18 PM UTC
Mujer de Miel
Mal humor en una mañana de resaca, reza así el titular. ¿Qué pasó anoche? Nada. Traición en la noche. De expectativas, de miradas, traición de bebida y de risas y roces. Traición invisible en la noche; mía, quizás. Otra vez. —mala secuela, recibe 2 estrellas y la tachan de repetitiva— Llegamos in medias res, lleva tiempo la cinta. Estrellas y personas flotan en la piscina. Ella flota al lado de mí en la piscina —sin verme—, yo floto por puro orgullo en la piscina, —aguas de fracaso—, y él flota también, sin verlo yo a él, —a su lado—. Distraido por premisas inconclusas, por un cielo de ebrias estrellas en el que nos zambullimos por la noche... por la noche distraido, y distraido por la noche... no noto cuando despega el dolor de pecho y estómago. La noche no se para para mí —iluso, eso está reservado— pero bebo para aminorar, ¿quizás demasiado? ¿La bacanal fiesta se retrasa? Tonto, empezó ya sin ti. La estatua de dos, a lo lejos, se muestra en un trago de verdad. Toca tierra el dolor de pecho y estómago. Lo noto. A falta de pistola sirve botella en boca. Se vaticina mal humor en una mañana de resaca.
0
Jul 15, 2016
Jul 15, 2016 at 5:02 PM UTC
Mal humor en una mañana de resaca
Me desespera ser tan yo no se si es porque tengo el periodo pero ya no me soporto estoy harta de como soy y no lo puedo cambiar por mas que intente y siempre me trae problemas y mi inseguridad y mi inmadurez y mi falta de capacidad y mi forma de dejar que cualquier cosa me haga mierda soy una pendeja estoy hasta la madre de todo y no lo puedo cambiar quisiera poder desaparecer a un lugar tranquilo un bosque y tomar muchas fotos y quedarme dormida pero a la vez quisiera ser mas madura no ser como yo a veces quisiera ser otra persona mas segura mas madura con experiencia como cuando llegamos a playa era super segura mas madura valoraba todo quisiera poder levantarme el animo yo sola, no necesitar de nadie quisiera dejar de tener problemas hormonales quisiera dejar de estar tan pinche loca ser menos desesperada pero para eso tendría que ser otra persona porque yo ya intenté cambiar y no se puede entonces me doy cuenta de que preferiria morirme pero no puedo y mi hermana? y tu? y todos mis seres queridos? y la gente que me quiere ? y mi talento ? entonces siento que nada tiene solución y quiero explotar y quiero llorar y ser otra persona y ser yo y vivir y morir.
0
May 19, 2016
May 19, 2016 at 9:17 PM UTC
Quisiera
La sociedad a creado una dictadura, una totalmente atroz. Se a creado un estereotipo en el cual la mujer "gorda" se considera fea pero la flaca se considera hermosa. Un gran porcentaje de los que establecieron esto fueron los hombres & lamentablemente el otro por ciento lo cubrimos nosotras mismas. Hemos dejado que eso nos afecté a tal punto en el que nos llegamos a odiar, nos sentimos feas, nos damos asco, tomamos medidas drásticas todo por cumplir con las expectativas que rigen hoy día. Ahora les pregunto ¿vale la pena sentirnos humilladas por el qué dirán? ¿Tenemos que poner nuestra vida en peligro sólo por bajar de peso & complacerlos a ellos? ¿Quieres seguir perdiendote de la vida sólo porque eres "gorda"? Te invito a que te desprendas de ese montón de ideas tontas que tienes en la cabeza causado por ellos mismos, mándalos al carajo a todos si es necesario. Eres mujer, fuerte, libre, hermosa, vida. No permitas ser marginada ni humillada por nadie & muchos menos por ti misma. Aprende a amarte que si tu lo haces no necesitas a más nadie.
0
Jul 27, 2014
Jul 27, 2014 at 7:43 PM UTC
La sociedad & sus mierdas.
Soy el tipo de persona que pasa más de 7 minutos buscando su separador porque ya tiene sueño y debe de dejar de leer pero se rinde y memoriza la página del libro porque no encontró lo que buscaba. Soy el tipo de persona que puede no importarle no salir si nunca arregló algún plan, pero que cuando quiere hacer algo, se vuelve loca si no lo hace. Soy el tipo de persona que se puede considerar tranquila pero al final del día cuando nos llegamos a conocer, te das cuenta que soy una persona muy ocurrente. Soy el tipo de persona que en los problemas y para las decisiones siempre toma la respuesta correcta. Pero cuando hablamos de relaciones con el **** opuesto, siempre se enamora del equivocado.
0
Aug 3, 2013
Aug 3, 2013 at 6:14 AM UTC
Who I am.
Señor, yo no soy digna siquiera de rogarte: mi corazón ignora la palabra del arte. Sólo vengo a decirte que no me han comprendido, porque los hombres hablan con el orgullo herido. Cubren con bellas frases su más ****** deseo, que a veces me turbaron, pero que ya no creo. Sin embargo, a los dos me di con alegría. Lo comprendo, Señor: ¡toda la culpa es mía! En los brazos de uno me entregué plenamente, y en los del otro... ¿Sabes lo que una mujer siente? Pregúntale a la Virgen, cuando ella era mujer, todo lo que nosotras llegamos a querer. Perdóname la audacia, pero aquella María, no supo del abrazo viril que me rendía. No miró aquellos ojos fijos en mi hermosura, como dedos ardientes sobre mi carne impura. Y no tembló aquel canto de amor en sus oídos que pudo abrir en músicas la flor de mis sentidos. Tú también sabes que el hombre se acerca a la mujer, ebrio por la promesa de su propio placer. Pero la mujer llora, se resiste, Señor, y cuando al fin se ofrece, sueña con el amor. Pues, mientras en el hombre la vida se hace fuerte, la mujer se desmaya con un poco de muerte. Quizás tuve un amante que me sedujo un día, ¡tan malo que, por eso, me gusta todavía!
0
1.1k
Respuesta al poema de la culpa (ella)
Te pidieron permiso para existir? O sin saberlo se te fue otorgado. Descubrimos belleza y encontramos horrores, aprendimos a ser humanos. Siempre entre alegría y dolor sin poder nunca evitarlo. Y si tanto tengo que sufrir? No es menor ni empezarlo? Dar vida y su creación. El orgullo de un dios amargo. Que egoísta hay que ser para crear un ser vivo y al mundo atarlo. Si tras sufrir acabara por morir... No es mejor ni evitarlo? Y para salvarnos a todos parar la rueda y el ciclo terminarlo. Todos juntos silenciosos hermanos bajo las estrellas cogernos de la mano Y como ellas, uno a uno apagarnos Y en armonía a nuestro destino llegamos.
0
Oct 15, 2017
Oct 15, 2017 at 5:47 PM UTC
Lo más noble que podemos hacer los humanos
Somos criaturas diseñadas solo para amar. A la luz llegamos para amar a Dios, a nosotros mismos, a la naturaleza, a la familia, a los amigos y a nuestros amantes. Somos todos los productos de un acto de Amor. Aunque a veces puede ser el producto de un acto ******* o puramente ****** Eso es otro asunto. Perfectos nacimos pero la sociedad nos deforma, nos cambia a propósito a través de la media y del sistema educacional. Así somos manipulados, somos los peones en este juego de ajedrez y ellos son los reyes y las reinas. Pero anda, vuelva a tus raíces, desnúdate y vistéate de ropa suntuosa. Ocupa tu gran puesto en el sol. Vuelva a querer, a desear y amar para siempre. Nacimos para amar.
0
Sep 8, 2015
Sep 8, 2015 at 1:25 PM UTC
NACIMOS PARA AMAR
Como llegamos a la venta -desde donde, a lo hondo, se oye el río- desmontamos de las cabalgaduras: en las piedras cantaron los espolines canción de estrellas teñidas de sangre... -Ah de la venta! ah de la venta! Cantaron nuestras vozarrones. Luego cantaron canción de burbujas y de cristales, las copas traslúcidas. E inquirimos por el tesoro de la venta serrana: Ya se irá, ya se va, si no se ha ido... En la venta se cruzan vientos duros -la venta, en la garganta de la sierra desnuda-. Cantaba el viento, cantaba el viento. Allá en el fondo, a lo hondo, la línea del río y el treno del río. Luego de la canción de las burbujas cantó el fuego en las piedras del hogar. Cantaba la sangre peán de lujuria. Más tarde iban cantando las estrellas vigías, su silenciosa música. Y rezongaban preces las viejas de la venta... Tornamos a inquirir: -¿dónde está María-Luz, de los bezos de moras? Ya se irá, ya se va, si no se ha ido. Y volvimos a las cabalgaduras piafantes. La Cruz del Sur en la linde del monte y el cielo. Cantó el hierro en los cantos redondos. Callados iniciamos el descenso por el camino en caracoles y en escalas; por el camino en lumbre tamizada de violetas; por el camino en perfumes del viento que susurra; por el camino en perfumes ásperos del monte; por el camino en músicas de las aguas dormidas y de las aguas que se despeñan. De su prisión de vidrio verde saltó el claro cristal: gorjear de burbujas y del perfume del anís montañero. Íbamos silenciosos. Cada cual dialogaba tácitamente con su amigo de vidrio. Mas uno de nosotros -el viandante de la barba taheña- cantó, cantó (que taladró la noche con su voz recia) El Rey de los Alisos, malamente... E inquirió con voz más ruda: -¿qué se haría el tesoro de la venta? Ya se irá, ya se va, si no se ha ido... Tornó a cantar la voz de las burbujas y del claro cristal... Y al río, al fin, llegamos... -¿Si Nuño Ansúrez no nos pasa en la barca...? -Bah! da lo mismo!                                     -Bah! da lo mismo! Nueva canción de vidrio y de burbujas y fresco trasegar diamantes vívidos. Media noche. En las márgenes del río qué limpia media noche!                                             Esta es la selva de múrice y de oro!                                     Esta es la abierta vida innúmera! -¿Y qué se haría el tesoro de la venta? -¿Dónde está María-Luz, de ojos de hulla, de melena de hulla, y boca sombreada...? Ya se irá, ya se va, si no se ha ido...
0
822
Relato de claudio monteflavo
Como llegamos a la venta -desde donde, a lo hondo, se oye el río- desmontamos de las cabalgaduras: en las piedras cantaron los espolines canción de estrellas teñidas de sangre... -Ah de la venta! ah de la venta! Cantaron nuestras vozarrones. Luego cantaron canción de burbujas y de cristales, las copas traslúcidas. E inquirimos por el tesoro de la venta serrana: Ya se irá, ya se va, si no se ha ido... En la venta se cruzan vientos duros -la venta, en la garganta de la sierra desnuda-. Cantaba el viento, cantaba el viento. Allá en el fondo, a lo hondo, la línea del río y el treno del río. Luego de la canción de las burbujas cantó el fuego en las piedras del hogar. Cantaba la sangre peán de lujuria. Más tarde iban cantando las estrellas vigías, su silenciosa música. Y rezongaban preces las viejas de la venta... Tornamos a inquirir: -¿dónde está María-Luz, de los bezos de moras? Ya se irá, ya se va, si no se ha ido. Y volvimos a las cabalgaduras piafantes. La Cruz del Sur en la linde del monte y el cielo. Cantó el hierro en los cantos redondos. Callados iniciamos el descenso por el camino en caracoles y en escalas; por el camino en lumbre tamizada de violetas; por el camino en perfumes del viento que susurra; por el camino en perfumes ásperos del monte; por el camino en músicas de las aguas dormidas y de las aguas que se despeñan. De su prisión de vidrio verde saltó el claro cristal: gorjear de burbujas y del perfume del anís montañero. Íbamos silenciosos. Cada cual dialogaba tácitamente con su amigo de vidrio. Mas uno de nosotros -el viandante de la barba taheña- cantó, cantó (que taladró la noche con su voz recia) El Rey de los Alisos, malamente... E inquirió con voz más ruda: -¿qué se haría el tesoro de la venta? Ya se irá, ya se va, si no se ha ido... Tornó a cantar la voz de las burbujas y del claro cristal... Y al río, al fin, llegamos... -¿Si Nuño Ansúrez no nos pasa en la barca...? -Bah! da lo mismo!                                     -Bah! da lo mismo! Nueva canción de vidrio y de burbujas y fresco trasegar diamantes vívidos. Media noche. En las márgenes del río qué limpia media noche!                                             Esta es la selva de múrice y de oro!                                     Esta es la abierta vida innúmera! -¿Y qué se haría el tesoro de la venta? -¿Dónde está María-Luz, de ojos de hulla, de melena de hulla, y boca sombreada...? Ya se irá, ya se va, si no se ha ido...
Continue reading...
61
-Boscán, tarde llegamos -¿Hay posada? -Llamad desde la posta, Garcilaso. -¿Quién es? -Dos caballeros del Parnaso. -No hay donde nocturnar palestra armada. -No entiendo lo que dice la criada. Madona, ¿qué decís? -Que afecten paso, que obstenta limbos el mentido ocaso y el sol depinge la porción rosada. -¿Estás en ti, mujer? -Negóse al tino el ambulante huésped-. ¡Que en tan poco tiempo tal lengua entre cristianos haya! Boscán, perdido habemos el camino, preguntad por Castilla, que estoy loco, o no habemos salido de Vizcaya.
0
677
A la nueva lengua
En la imponente nave del templo bizantino, vi la gótica tumba a la indecisa luz que temblaba en los pintados vidrios. Las manos sobre el pecho, y en las manos un libro, una mujer hermosa reposaba sobre la urna, del cincel prodigio. Del cuerpo abandonado, al dulce peso hundido, cual si de blanda pluma y raso fuera se plegaba su lecho de granito. De la sonrisa última el resplandor divino guardaba el rostro, como el cielo guarda del sol que muere el rayo fugitivo. Del cabezal de piedra sentados en el filo, don ángeles, el dedo sobre el labio, imponían silencio en el recinto. No parecía muerta; de los arcos macizos parecía dormir en la penumbra, y que en sueños veía el paraíso. Me acerqué de la nave al ángulo sombrío con el callado paso que llegamos junto a la cuna donde duerme un niño. La contemplé un momento, y aquel resplandor tibio, aquel lecho de piedra que ofrecía próximo al muro otro lugar vacío, en el alma avivaron la sed de lo infinito, el ansia de esa vida de la muerte para la que un instante son los siglos... Cansado del combate en que luchando vivo, alguna vez me acuerdo con envidia de aquel rincón oscuro y escondido. De aquella muda y pálida mujer me acuerdo y digo: -¡Oh, qué amor tan callado, el de la muerte! ¡Qué sueño el del sepulcro, tan tranquilo!
0
639
Rima lxxvi
-Te invito a dar un paseo, de esos mágicos, como en cuentos. En tu música me baso y a la melodía, le pongo el canto. -Caminaría tus paseos, el lugar es el palmar, el momento es febrero. Pero rehuso nusetro encuentro, acallo al deseo. Sin dudas me encantaría; pero hay un gran rio entre tu ciudad y la mia. -Va a ser tan lindo hacer un puente, unir nuestros puntos terrestres, cueste lo que cueste. Acompañame a construirlo, dos es mejor que uno más uno. - Allí en tu lejanía, diviso una luz. Faro que me guías cuando me encuentro a la deriva. No necesito mapas, guía o cruz del sur, la luz, mi luz sos tu. Iré a tu encuentro, pueblo a pueblo y de bus en bus. - Olvidate del bus. Sonará alocado. Pero estando por dosmil años luz separados. ¿Por qué no llegamos volando?
0
Feb 18, 2018
Feb 18, 2018 at 6:43 PM UTC
Sudestada
inmerso en un caparazón fuertes vientos amenazan la ventana y si cambia el clima nos desvanecemos en el polvo cambio si pienso pensar en cambio me abrazo a mis ideas y las asfixio y me duele el tiempo y me asusta la calma y me inquieta el silencio salto a un foso lleno de fuego y me quema el frío cura rápido, pero más duele el remedio que olvidar olvidar que andamos recordándonos como constante y que lo que nos ancla a esta tierra a esta vida son las memorias al fondo del espiral de la concha marina en la que estamos en la que estoy siento en la piel el rebotar de mil voces que me despiertan mientras crecen mis ojeras y se opaca mi espíritu un haz de luz tras otro, tras otro, me bañan de esperanza y no me dejo y dejo que los rayos del sol sigan, y reboten y se vayan lejos humo se escapa de mi nariz mientras muero de frío presumo estar en control mientras los venenos queman mi cuerpo por dentro y no hago nada y sí puedo y un perro pasa caminando por el frente le ladra a un desconocido no pasa nada y eso es todo vivimos en una casa de caracol mientras más entramos, más bajamos, más seguimos, mientras, hay menos salidas y nunca llegamos al final del camino
0
Nov 19, 2018
Nov 19, 2018 at 2:45 PM UTC
Casa de Caracol
Poco a poco nuestros corazones Empiezan a recordar y acostumbrarse a tenerte a mi lado Sin darnos cuenta en realidad que ya no nos amamos Y que solo es por comodidad y no más heridas que presenciar Sin saberlo nos alejamos más y nuestro amor que ya esta en el pasado Se vuelve confuso Y desconocido, sin presenciar de nuevo la felicidad Y la historia termina aquí sin saber como llegamos Tan lejos sin darnos cuenta Que todo acabo hace tiempo.
0
Mar 13, 2017
Mar 13, 2017 at 7:54 PM UTC
Lejos de Amarte
Te entregue un libro naviero, un florilegio de todas mis experiencias, que guiara tu pensar y entendieras mi biografía, ya sabiéndote educado, juntos recopilar una nueva antología. Intempestivo es tu lamento..,ha finalizo el cuento, se escribió la última página, y, no llegamos ilesos. Se acabaron las palabras, la tinta se agotó, las letras, que mi amor le declamaba, a tu corazón roñoso e impiadoso.., tu alma no cautivo. Te entregue un libro abierto, autografiado en su interior, con la tinta de un pasado, que en tu pluma, se firmaría con sonrisas, en la certeza del presente, ¡titular tantas trilogías! en la esperanza del mañana…completar una historia con rimas. Mas ¡olvidaste leerlo! El polvo fue arruinando las páginas y a corolario de tu abandono.., hoy están esas hojas amarillas y manchadas. De esa historia solo quedan; letras amarga relatando una historia.., talvez ociosamente narrada, talvez mal trazadas, talvez, ¡quizás! fue una visión, fragmentos de una viva imaginación y tu personaje es una entelequia- que categoriza mí libro como una lírica de Elegías. Ya las hojas vuelvan al viento, con ellas, palabras relatando mi bendita soledad humillada, un amor olvidado en estantes literarios y un lamento por no poder cambiar……el final de este jácara. LeydisProse 2/7/2018 https://m.facebook.com/LeydisProse/
0
Feb 8, 2018
Feb 8, 2018 at 11:45 AM UTC
HOJAS VOLANDO AL VIENTO
Para el altar de nuestro amor Traigo una ofrenda sencilla Un poema de amor, dos candelas Una gardenia y una rosa de Castilla. Antes de encender nuestras velas Recitare el poema: Como nosotros, muy pocos Como nuestro amor, ninguno. Tal vez Romeo y Julieta, Pero ese par fueron ficticios Creados por El Bardo Aquel Inglés poeta Que si nos hubiera conocido, Tal vez hubiera escrito de nosotros. Los dos viajamos lejos de nuestra tierra El Destino nos guió y no lo sabiamos. El destino? No lo sé. Nunca sabremos. Lo importante es que tu y yo Nos encontramos. Para donde, amor, para donde? Este amor, como la vida, es un maraton. Despacio, Y llegamos a nuestra meta, mi amor.
0
Jul 3, 2022
Jul 3, 2022 at 4:18 AM UTC
Para Celina
Cuando el mirlo, en lo verde nuevo, un día vuelve, y silba su amor, embriagado, meciendo su inquietud en fresco de oro, nos abre, ***** con su rojo pico, carbón vivificado por su ascua, un alma de valores armoniosos mayor que todo nuestro ser. No cabemos, por él, redondos, plenos, en nuestra fantasía despertada. (El sol, mayor que el sol, inflama el mar real o imajinario, que resplandece entre el azul frondor, mayor que el mar, que el mar.) Las alturas nos vuelcan sus últimos tesoros, preferimos la tierra donde estamos, un momento llegamos, en viento, en ola, en roca, en llama, al imposible eterno de la vida. La arquitectura etérea, delante, con los cuatro elementos sorprendidos, nos abre total, una, a perspectivas inmanentes, realidad solitaria de los sueños, sus embelesadoras galerías. La flor mejor se eleva a nuestra boca, la nube es de mujer, la fruta seno nos responde sensual. Y el mirlo canta, huye por lo verde, y sube, sale por lo verde, y silba, recanta por lo verde venteante, libre en la luz y la tersura, torneado alegremente por el aire, dueño completo de su placer doble; entra, vibra silbando, ríe, habla, canta... Y ensancha con su canto la hora parada de la estación viva. y nos hace la vida suficiente. ¡Eternidad, hora ensanchada, paraíso de lustror único, abierto a nosotros mayores, pensativos, por un ser diminuto que se ensancha! ¡Primavera, absoluta primavera, cuando el mirlo ejemplar, una mañana, enloquece de amor entre lo verde!
0
393
Mirlo fiel
Cuando el mirlo, en lo verde nuevo, un día vuelve, y silba su amor, embriagado, meciendo su inquietud en fresco de oro, nos abre, ***** con su rojo pico, carbón vivificado por su ascua, un alma de valores armoniosos mayor que todo nuestro ser. No cabemos, por él, redondos, plenos, en nuestra fantasía despertada. (El sol, mayor que el sol, inflama el mar real o imajinario, que resplandece entre el azul frondor, mayor que el mar, que el mar.) Las alturas nos vuelcan sus últimos tesoros, preferimos la tierra donde estamos, un momento llegamos, en viento, en ola, en roca, en llama, al imposible eterno de la vida. La arquitectura etérea, delante, con los cuatro elementos sorprendidos, nos abre total, una, a perspectivas inmanentes, realidad solitaria de los sueños, sus embelesadoras galerías. La flor mejor se eleva a nuestra boca, la nube es de mujer, la fruta seno nos responde sensual. Y el mirlo canta, huye por lo verde, y sube, sale por lo verde, y silba, recanta por lo verde venteante, libre en la luz y la tersura, torneado alegremente por el aire, dueño completo de su placer doble; entra, vibra silbando, ríe, habla, canta... Y ensancha con su canto la hora parada de la estación viva. y nos hace la vida suficiente. ¡Eternidad, hora ensanchada, paraíso de lustror único, abierto a nosotros mayores, pensativos, por un ser diminuto que se ensancha! ¡Primavera, absoluta primavera, cuando el mirlo ejemplar, una mañana, enloquece de amor entre lo verde!
Continue reading...
44
Empezamos este camino pensando que iba a ser sencillo, soñando con llegar a la luna, creyendo en la infinidad de nuestros años, aún siendo conscientes de que todo tiene un inicio y un final, pensábamos que el fin quedaría distante, tan lejano como la luna misma. Pero yo siempre miré al cielo sabiendo que todo lo puedo en Cristo que me fortalece, y así fue, partimos en ese viaje. El camino no fue recto, sino un entramado de senderos desviados y bifurcaciones inciertas, donde cada paso cargaba el peso de decisiones y cada tropiezo era una lección que ardía en la piel. El futuro se volvió un abismo de incertidumbre que se hacía cada vez más grande con cada paso que dábamos. En medio de todo, llegamos a un hermoso lago, pero pronto descubrimos que no era agua tranquila, sino un río impredecible, un huracán que giraba sobre sí mismo. Mezclaba pasado y presente, arrastraba sueños rotos y esperanzas nacientes. Entendimos que el camino era la prueba y el tiempo, el juicio. Pero no uno imparcial, sino un reflejo de nuestras propias luchas y silencios. Porque en cada caída, en cada cicatriz, en cada decisión que tomamos, le arrancamos un fragmento al tiempo para hacerlo nuestro. Empezábamos a encontrar ese final ya cercano, como si fueran las últimas páginas de un libro, y recordábamos todo lo que escribimos con tinta sobre el papel de nuestras vidas. Finalmente, llegamos a ese punto inevitable, donde el polvo del camino se asentó y el eco de nuestros pasos se desvaneció. Dios, contento al ver nuestra valentía, sonreía desde el cielo. La luna, llena de alegría, brillaba como nunca. Y ya en el final del camino, nos miramos a los ojos para darnos cuenta de lo que el tiempo hizo con nosotros y de lo que nosotros hicimos con el tiempo.
0
Mar 18, 2025
Mar 18, 2025 at 11:33 AM UTC
Viaje de ida
Empezamos este camino pensando que iba a ser sencillo, soñando con llegar a la luna, creyendo en la infinidad de nuestros años, aún siendo conscientes de que todo tiene un inicio y un final, pensábamos que el fin quedaría distante, tan lejano como la luna misma. Pero yo siempre miré al cielo sabiendo que todo lo puedo en Cristo que me fortalece, y así fue, partimos en ese viaje. El camino no fue recto, sino un entramado de senderos desviados y bifurcaciones inciertas, donde cada paso cargaba el peso de decisiones y cada tropiezo era una lección que ardía en la piel. El futuro se volvió un abismo de incertidumbre que se hacía cada vez más grande con cada paso que dábamos. En medio de todo, llegamos a un hermoso lago, pero pronto descubrimos que no era agua tranquila, sino un río impredecible, un huracán que giraba sobre sí mismo. Mezclaba pasado y presente, arrastraba sueños rotos y esperanzas nacientes. Entendimos que el camino era la prueba y el tiempo, el juicio. Pero no uno imparcial, sino un reflejo de nuestras propias luchas y silencios. Porque en cada caída, en cada cicatriz, en cada decisión que tomamos, le arrancamos un fragmento al tiempo para hacerlo nuestro. Empezábamos a encontrar ese final ya cercano, como si fueran las últimas páginas de un libro, y recordábamos todo lo que escribimos con tinta sobre el papel de nuestras vidas. Finalmente, llegamos a ese punto inevitable, donde el polvo del camino se asentó y el eco de nuestros pasos se desvaneció. Dios, contento al ver nuestra valentía, sonreía desde el cielo. La luna, llena de alegría, brillaba como nunca. Y ya en el final del camino, nos miramos a los ojos para darnos cuenta de lo que el tiempo hizo con nosotros y de lo que nosotros hicimos con el tiempo.
Continue reading...
21