"junco" poems
sand
cherry blossom
vintage clothing
poem
grass...
You Are These, My Love.
like a fairy
is like a dark-eyed Junco, twitter-pated in snowfall apocalypse
like a painter's palette, engrossed in the notion
of gone from me. like chocolate. a sun down
feathering our bed.
like water and thunder
blasting sand
through the blossom
of my cherished -
cherishing.
a
vintage
ache
clothing the naked risk
of my honest poesy.
like the grass roots of joy
fairly gaming the
opaque eye -
of some rara avis-
blinking outside Caravaggio
palette...
a
deep cocoa
of divine waters,
that flood the ludicrous
of your charms
like austerity
is plush
our heart's are vintage clothing
and we must.
what's a metaphor like ? do you simile -
the way I am a valentine ?
or do you
love
me
?
deluge
[ ? ]
Feb 4, 2013
Feb 4, 2013 at 7:41 PM UTC
I look out the window
Into the yard
I see a fluffy Junco
Sitting comfortably on the fence
I see him look around
Then fly over to the feeders
I watch as he gets some seeds
Then goes back to the fence
He puffs back up
And then out of nowhere
A baby Junco
Crookedly and excited
Flies in
Sits next to his dad
And his dad feeds him
And then his dad is off again
To get more food
For his baby
Over the weeks
I watch the Goldfinches,
The Grosbeaks, the Finches,
The Doves, and
The Sparrows.
All gathering on the fence
With their families
To eat
And I am reminded
Of my family
Gathering around the dinner table
Everynight
Chattering, coming and going
But then I think
That those birds must have it far easier
Than we do
All they worry about is surviving
While we have discussions on
Politics, school, wars
Gossip, rumors, things of unimportance
That's when I think back
To my childhood dream
“I want to be a bird when I grow up”
Because they are worry free
Unlike me
May 22, 2016
May 22, 2016 at 1:21 PM UTC
El campo
de olivos
se abre y se cierra
como un abanico.
Sobre el olivar
hay un cielo hundido
y una lluvia oscura
de luceros fríos.
Tiembla junco y penumbra
a la orilla del río.
Se riza el aire gris.
Los olivos,
están cargados
de gritos.
Una bandada
de pájaros cautivos,
que mueven sus larguísimas
colas en lo sombrío.
1.7k
Qué estará haciendo esta hora
mi andina y dulce Rita de junco y capulí;
ahora que me asfixia Bizancio, y que dormita
la sangre, como flojo cognac, dentro de mí.
Dónde estarán sus manos que en actitud contrita
planchaban en las tardes blancuras por venir;
ahora, en esta lluvia que me quita
las ganas de vivir.
Qué será de su falda de franela; de sus
afanes; de su andar;
de su sabor a cañas de mayo del lugar.
Ha de estarse a la puerta mirando algún celaje,
y al fin dirá temblando: «Qué frío hay... Jesús!»
y llorará en las tejas un pájaro salvaje.
1.4k
¡Qué tranquilidad violeta
por el sendero a la tarde!
A caballo va el poeta...
¡Qué tranquilidad violeta!
La rica brisa del río,
olorosa a junco y agua,
le refresca el albedrío...
La brisa rica del río.
A caballo va el poeta...
Y el corazón se le pierde
contento y embalsamado
en la madreselva verde...
Y el corazón se le pierde.
¡Qué tranquilidad violeta!
Caballo y él son ya uno.
El mismo corazón lento
en campo como ninguno...
Caballo y él van en uno.
A caballo va el poeta...
Se está la orilla dorando.
El último pensamiento
del sol la deja soñando...
Se va la orilla dorando.
¡Qué tranquilidad violeta!
1.3k
Small, different hues of brown
Little black eyes and tiny pink feet
Junco
Eating the seeds on the ground
Inspiring something inside
The next day,
Clear tubes with red perches
Showed off the mix of seeds
Waiting for the first customer
Disappointed when nothing came
The next week,
Losing hope
Still looking, but not as often
Nothing, the one single Junco
Gone
Then that one day
There were two
Hopping off the fence
Onto those little red perches
Draining the tubes of the food
That had been waiting for them
Slowly but surely
More started coming
New birds
New numbers
Sparrows, finches, thrushes, doves
New feeders
New house
Getting the birds back
A new feeder
Filled with nectar
Waiting patiently
Now knowing it could take a while
And then
One day
Watching out the window
Hoping
That one just one might come
Then not one but three!
All in that one day!
Male and female Anna’s
Male Rufous
Zooming and glimmering
Light reflecting off gorgets
Creating the otherworldly hues
Of purple, red, green
In the days that followed
More feeders
More birds
More knowledge
Much more learned
A new hobby
A new love
That will continue
from that day on
Thanks
To that little
Junco
Apr 21, 2016
Apr 21, 2016 at 9:13 PM UTC
De sombra, sol y muerte, volandera
grana zumbando, el ruedo gira herido
por un clarín de sangre azul torera.
Abanicos de aplausos, en bandadas,
descienden, giradores, del tendido,
la ronda a coronar de los espadas.
Se hace añicos el aire, y violento,
un mar por media luna gris mandado
prende fuego a un farol que apaga el viento.
¡Buen caballito de los toros, vuela,
sin más jinete de oro y plata, al prado
de tu gloria de azúcar y canela!
Cinco picas al monte, y cinco olas
sus lomos empinados convirtiendo
en verbena de sangre y banderolas.
Carrusel de claveles y mantillas
de luna macarena y sol, bebiendo,
de naranja y limón, las banderillas.
Blonda negra, partida por dos bandas,
de amor injerto en oro la cintura,
presidenta del cielo y las barandas,
rosa en el palco de la muerte aún viva,
libre y por fuera sanguinaria y dura,
pero de corza el corazón, cautiva.
Brindis, cristiana mora, a ti, volando,
cuervo mudo y sin ojos, la montera
del áureo espada que en el sol lidiando
y en la sombra, vendido, de puntillas,
da su junco a la media luna fiera,
y a la muerte su gracia, de rodillas.
Veloz, rayo de plata en campo de oro
nacido de la arena y suspendido,
por un estambre, de la gloria, al toro,
mar sangriento de picas coronado,
en Dolorosa grana convertido,
centrar el ruedo manda, traspasado.
Feria de cascabel y percalina,
muerta la media luna gladiadora,
de limón y naranja, remolina
de la muerte, girando, y los toreros,
bajo una alegoría voladora
de palmas, abanicos y sombreros.
1.4k
wafting cherry blossom-flakes
snowing into downy clouds
alight upon dark skeleton bones
no longer bare
as falling puffs of winter feathers
gather gently how I wish
I knew to construct a home
so sound
as that little architect
who tests each twig upon
the ground
Mar 10, 2014
Mar 10, 2014 at 4:34 PM UTC
from the series, Winter Birds
Unseen shivers of song
Junco’s busy gray visit
Amid the sudden flash of white
Arctic scissor-wedge of tail
in hoods of
Charcoal-heated nervous fleet
wheels round the eaves
on unnerving cold
to land on secret signal
Twits on crystal
Jan 3, 2018
Jan 3, 2018 at 7:55 PM UTC
Ven a Guadalajara, dictador de cadenas,
carcelaria mandíbula de canto:
verás la retiradas miedosa de tu hienas,
verás el apogeo del espanto.
Rumoras provincia de colmenas,
la patria del panal estremecido,
la dulce Alcarria, amarga como el llanto,
amarga te ha sabido.
Ven y verás, mortífero bandido,
ruedas de tus cañones,
banderas de tu ejército, carne de tus soldados,
huesos de tus legiones,
trajes y corazones destrozados.
Una extensión de muertos humeantes:
muertos que humean ante la colina,
muertos bajo la nieve,
muertos sobre los páramos gigantes,
muertos junto a la encina,
muertos dentro del agua que les llueve.
Sangre que no se mueve
de convertida en hielo.
Vuela sin pluma un ala numerosa,
rojo y audaz, que abarca todo el cielo
y abre a cada italiano la explosión de una fosa.
Un titánico vuelo
de aeroplanos de España
te vence, te tritura,
ansiosa telaraña,
con su majestuosa dentadura.
Ven y verás sobre la gleba oscura
alzarse como un fósforo glorioso,
sobreponerse al hambre, levantarse del barro,
desprenderse del barro con emoción y brío
vívidas esculturas sin reposo,
españoles del bronce más bizarro,
con el cabello blanco de rocío.
Los verás rebelarse contra el frío,
de no beber la boca dilatada,
mas vencida la sed con la sonrisa:
de no dormir extensa la mirada,
y destrozada a tiros la camisa.
Manda plomo y acero
en grandes emisiones combativas,
con esa voluntad de carnicero
digna de que la entierren las más sucias salivas.
Agota las riquezas italianas,
la cantidad preciosa de sus seres,
deja exhaustas sus minas, sin nadie sus ventanas,
desiertos sus arados y mudos sus talleres.
Enviuda y desangra sus mujeres:
nada podrás contra este pueblo mío,
tan sólido y tan alto de cabeza,
que hasta sobre la muerte mueve su poderío,
que hasta del junco saca fortaleza.
Pueblo de Italia, un hombre te destroza:
repudia su dictamen con un gesto infinito.
Sangre unánime viertes que ni roza,
ni da en su corazón de teatro y granito.
Tus muertos callan clamorosamente
y te indican un grito
liberador, valiente.
Dictador de patíbulos, morirás bajo el diente
de tu pueblo y de miles.
Ya tus mismos cañones van contra tus soldados,
y alargan hacia ti su hierro los fusiles
que contra España tienes vomitados.
Tus muertos a escupirnos se levanten:
a escupirnos el alma se levanten los nuestros
de no lograr que nuestros vivos canten
la destrucción de tantos eslabones siniestros.
928
¡Qué tranquilidad violeta
por el sendero a la tarde!
A caballo va el poeta...
¡Qué tranquilidad violeta!
La dulce brisa del río,
olorosa a junco y agua,
le refresca el señorío...
La brisa leve del río.
A caballo va el poeta...
¡Qué tranquilidad violeta!
Y el corazón se le pierde,
doliente y embalsamado,
en la madreselva verde...
Y el corazón se le pierde.
A caballo va el poeta...
¡Qué tranquilidad violeta!
Se está la orilla dorando.
El último pensamiento
del sol la deja soñando...
Se está la orilla dorando.
¡Qué tranquilidad violeta
por el sendero, a la tarde!
A caballo va el poeta...
¡Qué tranquilidad violeta!
825
Sal tú, bebiendo campos y ciudades,
en largo ciervo de agua convertido,
hacia el mar de las albas claridades,
del martín-pescador mecido nido;
que yo saldré a esperarte, amortecido,
hecho junco, a las altas soledades,
herido por el aire y requerido
por tu voz, sola entre las tempestades.
Deja que escriba, débil junco frío,
mi nombre en esas aguas corredoras,
que el viento llama, solitario, río.
Disuelto ya en tu nieve el nombre mío,
vuélvete a tus montañas trepadoras,
ciervo de espuma, rey del monterío.
821
A single junco hopping carefree;
pecking stray seed in the snow.
The bird fully embraces the world it knows.
It's tiny heart thumps in gratitude;
for the wondrous discovery of food.
There is a difference between nice and kind;
you will hopefully someday find.
Being nice, you are pleasant and agreeable;
only to make yourself shine
in another's judgemental eye.
If you are kind, you have a deeper level of compassion
for a person's needy cry.
Apr 8, 2025
Apr 8, 2025 at 5:57 PM UTC
Sunny day
Sunny sway
See the green weeds thrush
hear the warblers and Chestnut
Striped Chickadees chirp.
Feel the equipped hush
of bright Spring’s push
to uncover anew, if only to know
like knew the new leaves, green
as they speak in sunlight
as it drifts, in peak, in song
so swift. Smell the hot sun
gallop, resting on blue sky
as wise as truthful lies.
Grasp shadows streaming off
gleaming off, preening off
Black-eyed Junco’s
call that echo in the in the
outside field, so yield
and breathe such nature
as it believes to crouch in,
crouch out, near road,
near sound. White budded
Baby’s Breath tickles the
green field, green earth. So
covered and fresh. Flowers
so sweet they choose to
peek out of the grass
and weeded leaf.
Sunny day
Sunny sway
Pine trees chuckle
in the blowy, breezy heat.
Never in their own defeat
but capturing carbon dioxide
(unlike wheat) letting pure
oxygen seep through thudded
bark, so brown it shells
their delicate rings. The clouds
dissipate to cornflower blue
so intoxicating it fills the
street, next door, with
glistening light or heavenly dew.
Jan 15, 2016
Jan 15, 2016 at 10:45 PM UTC
Mi memoria conserva apenas solo
el eco vacilante de su alta melodía:
lamento de metal, rumor de alambre,
voz de junco, también
latido, vena.
Recuerdo claramente su erre temblorosa,
su estremecida erre suspendida
sobre un abismo de silencio y ámbar,
desprendiéndose casi
de la música oscura que por detrás la asía,
defendiéndose apenas
del cálido misterio que la alzaba en el aire
creando un solo cuerpo de luz y de belleza.
Luminosa y precisa,
yo la sentía en mi ser profundamente,
sabía su sentido,
descifraba sin llanto su mensaje,
porque acaso ella fuese
-o sin acaso: cierto-
la única palabra irrefrenable
que mi sangre entendía y pronunciaba:
una palabra para estar seguro,
talismán infalible
significando aquello que nombraba.
Como un perfume que lo explica todo,
como una luz inesperada,
su presencia de viento y melodía
hería los sentidos, golpeaba
el corazón,
estremecía la carne
con el presentimiento verdadero
de la honda realidad que descubría.
Pronunciarla despacio equivalía
a ver, a amar, a acariciar un cuerpo,
a oler el mar, a oír la primavera,
a morder una fruta de piel dulce.
Todo ocurría así, hasta que un día
la dije bien, y no entendí su cántico.
La grité clara, la repetí dura,
y esperé avidamente,
y percibí, lejano,
un eco inexplicable, infiel
reflejo
que en vez de iluminar, oscurecía,
que en vez de revelar, cubrió de tierra
la imprecisa nostalgia de su antiguo mensaje.
Cuando un nombre no nombra, y se vacía,
desvanece también, destruye, mata
la realidad que intenta su designio.
687
Un bello niño de junco,
anchos hombros, fino talle,
piel de nocturna manzana,
boca triste y ojos grandes,
nervio de plata caliente,
ronda la desierta calle.
Sus zapatos de charol
rompen las dalias del aire,
con los dos ritmos que cantan
breves lutos celestiales.
En la ribera del mar
no hay palma que se le iguale,
ni emperador coronado,
ni lucero caminante.
Cuando la cabeza inclina
sobre su pecho de jaspe,
la noche busca llanuras
porque quiere arrodillarse.
Las guitarras suenan solas
para San Gabriel Arcángel,
domador de palomillas
y enemigo de los sauces.
San Gabriel: El niño llora
en el vientre de su madre.
No olvides que los gitanos
te regalaron el traje.
Anunciación de los Reyes,
bien lunada y mal vestida,
abre la puerta al lucero
que por la calle venía.
El Arcángel San Gabriel,
entre azucena y sonrisa,
bisnieto de la Giralda,
se acercaba de visita.
En su chaleco bordado
grillos ocultos palpitan.
Las estrellas de la noche
se volvieron campanillas.
San Gabriel: Aquí me tienes
con tres clavos de alegría.
Tu fulgor abre jazmines
sobre mi cara encendida.
Dios te salve, Anunciación.
Morena de maravilla.
Tendrás un niño más bello
que los tallos de la brisa.
¡Ay, San Gabriel de mis ojos!
¡Gabrielillo de mi vida!,
Para sentarte yo sueño
un sillón de clavellinas.
Dios te salve, Anunciación,
bien lunada y mal vestida.
Tu niño tendrá en el pecho
un lunar y tres heridas.
¡Ay, San Gabriel que reluces!
¡Gabrielillo de mi vidal!
En el fondo de mis pechos
ya nace la leche tibia.
Dios te salve, Anunciación.
Madre de cien dinastías.
Áridos lucen tus ojos,
paisajes de caballista.
El niño canta en el seno
de Anunciación sorprendida.
Tres balas de almendra verde
tiemblan en su vocecita.
Ya San Gabriel en el aire
por una escala subía.
Las estrellas de la noche
se volvieron siemprevivas.
643
Ruido
ronco
de tronco
caído.
Arlarido desolado
de las aguas del Bredunco
horro de nao o de junco
-pero que no da vado-.
Poeta
desde la orilla
de arenas flavas o fuscas
la natura interpreta
-oh maravilla!-
(como en las eras sánscritas o etruscas?)
419
La noche es suave y muelle
tal cual si fuera hecha
con los vellones blandos
de alguna oveja negra.
No hay luna. Vago a oscuras
por el campo hechizado.
Huelo frescor de juncos,
de sauces y de álamos.
Voy junto a la laguna,
¡oh misterio del agua!
El agua es un ser vivo
que me contempla y calla.
La laguna, esta noche,
parece pensativa.
Mi alma se alarga a ella
como una serpentina.
¡Cuánto me gusta el agua!
¡Cuánto me gusta el agua!
Hacia ella se inclina
cual un junco mi alma.
Acaso, en otra vida
ancestral, yo habré sido
antes de ser de carne,
cisterna, fuente o río...
410
Verte desnuda es recordar la Tierra.
La Tierra lisa, limpia de caballos.
La Tierra sin un junco, forma pura
cerrada al porvenir: confín de plata.
Verte desnuda es comprender el ansia
de la lluvia que busca débil talle
o la fiebre del mar de inmenso rostro
sin encontrar la luz de su mejilla.
La sangre sonará por las alcobas
y vendrá con espada fulgurante,
pero tú no sabrás dónde se ocultan
el corazón de sapo o la violeta.
Tu vientre es una lucha de raíces,
tus labios son un alba sin contorno,
bajo las rosas tibias de la cama
los muertos gimen esperando turno.
422
we walk the path to the spring
where the waters come constant
from the ground unfreezing
warm enough for duckweed to thrive
even in blue winter,
deep with snow.
the air holds few sounds,
the snap and tumble of tree limb,
river's crashing iced sheets,
the click and kew of the junco,
wind, amplified one hundred fold
razor sharp in the cold.
how does the waters know
who told it; here.
it's here that you will rise,
at the end of a path in a small cleft,
said by locals to be the gathering
place of the ancients, the fairies
and the dead who died before their time?
we come to the spring and beside it
as deep in the snow
as we are in its mysteries,
we become a part of the story
reassured that the promise
of the thaw is as constant
as the coming march sun
and the ever flowing water
at our feet.
Sep 29, 2025
Sep 29, 2025 at 4:41 AM UTC
leaves fall slowly to the ground as pine trees take over the land scape
scenting the earth with there lovely scent.
Birds of summer have flown south,
as junco's arrive and cardinals dance.
Thoughts of times past, of faces gone.
Remembered shadows of lost friendship's.
The moon rises full through the clouds.
wind blows into the night,
soon snow will blanket the ground in soft white.
by DS
november 19th 2013
Sep 2, 2022
Sep 2, 2022 at 11:13 PM UTC