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"grandes" poems
Puedo escribir los versos mas tristes esta noche. Escribir, por ejemplo: 'La noche esta estrellada, y tiritan, azules, los astros, a lo lejos.' El viento de la noche gira en el cielo y canta. Puedo escribir los versos mas tristes esta noche. Yo la quise, y a veces ella tambien me quiso. En las noches como esta la tuve entre mis brazos. La bese tantas veces bajo el cielo infinito. Ella me quiso, a veces yo tambien la queria. Como no haber amado sus grandes ojos fijos. Puedo escribir los versos mas tristes esta noche. Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido. Oir la noche inmensa, mas inmnesa sin ella. Y el verso cae al alma como al pasto el rocio. Que importa que mi amor no pudiera guadarla. La noche esta estrellada y ella no esta conmigo. Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos. Mi alma no se contenta con haberla perdido. Como para acercarla mi mirada la busca. Mi corazon la busca, y ella no esta conmigo. La misma noche que hace blanquear los mismos arboles. Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos. Ya no la quiero, es cierto, pero cuanto la quise. Mi voz buscaba el viento para tocar su oido. De otro. Sera de otro. Como antes de mis besos. Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos. Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero. Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido. Porque en noches como esta la tuve entre mis brazos, mi alma no se contenta con haberla perdido. Aunque este sea el ultimo dolor que ella me causa, y estos sean los ultimos versos que yo le escribo.
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Puedo Escribir
Puedo escribir los versos mas tristes esta noche. Escribir, por ejemplo: 'La noche esta estrellada, y tiritan, azules, los astros, a lo lejos.' El viento de la noche gira en el cielo y canta. Puedo escribir los versos mas tristes esta noche. Yo la quise, y a veces ella tambien me quiso. En las noches como esta la tuve entre mis brazos. La bese tantas veces bajo el cielo infinito. Ella me quiso, a veces yo tambien la queria. Como no haber amado sus grandes ojos fijos. Puedo escribir los versos mas tristes esta noche. Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido. Oir la noche inmensa, mas inmnesa sin ella. Y el verso cae al alma como al pasto el rocio. Que importa que mi amor no pudiera guadarla. La noche esta estrellada y ella no esta conmigo. Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos. Mi alma no se contenta con haberla perdido. Como para acercarla mi mirada la busca. Mi corazon la busca, y ella no esta conmigo. La misma noche que hace blanquear los mismos arboles. Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos. Ya no la quiero, es cierto, pero cuanto la quise. Mi voz buscaba el viento para tocar su oido. De otro. Sera de otro. Como antes de mis besos. Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos. Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero. Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido. Porque en noches como esta la tuve entre mis brazos, mi alma no se contenta con haberla perdido. Aunque este sea el ultimo dolor que ella me causa, y estos sean los ultimos versos que yo le escribo.
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La mayoría de los triunfos grandes en el vida son desconocidos. Son superaciones privadas, intentos silenciosos, la reapertura de un corazón destrozado. El camino real de los campeones se encuentra dentro de la transformación del sufrimiento en crecimiento. La limpieza de escombros, la construcción de un autoconcepto saludable, la re-creacion de un espiritu perdido. Los grandes guerreros han encontrado una manera de creer en algo inexplicable a pesar de ser fracturados en los campos de batalla de la vida. Usted es uno de ellos. Todos hemos sido campeones en un momento de nuestras vidas. Usted ha conquistado tus propios demonios. Usted ha conquistado a tus enemigos. No importa lo que sientes que en tu vida te hace falta. Ya eres campeóna. Somos campeones. Y campeones merecen descansar.
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Sep 21, 2014
Sep 21, 2014 at 11:32 PM UTC
Campeones.
Verde que te quiero verde. Verde viento. Verdes ramas. El barco sobre la mar y el caballo en la montaña. Con la sombra en la cintura ella sueña en su baranda, verde carne, pelo verde, con ojos de fría plata. Verde que te quiero verde. Bajo la luna gitana, las cosas le están mirando y ella no puede mirarlas. Verde que te quiero verde. Grandes estrellas de escarcha, vienen con el pez de sombra que abre el camino del alba. La higuera frota su viento con la lija de sus ramas, y el monte, gato garduño, eriza sus pitas agrias. ¿Pero quién vendrá? ¿Y por dónde...? Ella sigue en su baranda, verde carne, pelo verde, soñando en la mar amarga.Compadre, quiero cambiar mi caballo por su casa, mi montura por su espejo, mi cuchillo por su manta. Compadre, vengo sangrando, desde los montes de Cabra. Si yo pudiera, mocito, ese trato se cerraba. Pero yo ya no soy yo, ni mi casa es ya mi casa. Compadre, quiero morir decentemente en mi cama. De acero, si puede ser, con las sábanas de holanda. ¿No ves la herida que tengo desde el pecho a la garganta? Trescientas rosas morenas lleva tu pechera blanca. Tu sangre rezuma y huele alrededor de tu faja. Pero yo ya no soy yo, ni mi casa es ya mi casa. Dejadme subir al menos hasta las altas barandas, dejadme subir, dejadme, hasta las verdes barandas. Barandales de la luna por donde retumba el agua.Ya suben los dos compadres hacia las altas barandas. Dejando un rastro de sangre. Dejando un rastro de lágrimas. Temblaban en los tejados farolillos de hojalata. Mil panderos de cristal, herían la madrugada.Verde que te quiero verde, verde viento, verdes ramas. Los dos compadres subieron. El largo viento, dejaba en la boca un raro gusto de hiel, de menta y de albahaca. ¡Compadre! ¿Dónde está, dime? ¿Dónde está mi niña amarga? ¡Cuántas veces te esperó! ¡Cuántas veces te esperara, cara fresca, ***** pelo, en esta verde baranda!Sobre el rostro del aljibe se mecía la gitana. Verde carne, pelo verde, con ojos de fría plata. Un carámbano de luna la sostiene sobre el agua. La noche su puso íntima como una pequeña plaza. Guardias civiles borrachos, en la puerta golpeaban. Verde que te quiero verde. Verde viento. Verdes ramas. El barco sobre la mar. Y el caballo en la montaña.
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Romance sonámbulo
Verde que te quiero verde. Verde viento. Verdes ramas. El barco sobre la mar y el caballo en la montaña. Con la sombra en la cintura ella sueña en su baranda, verde carne, pelo verde, con ojos de fría plata. Verde que te quiero verde. Bajo la luna gitana, las cosas le están mirando y ella no puede mirarlas. Verde que te quiero verde. Grandes estrellas de escarcha, vienen con el pez de sombra que abre el camino del alba. La higuera frota su viento con la lija de sus ramas, y el monte, gato garduño, eriza sus pitas agrias. ¿Pero quién vendrá? ¿Y por dónde...? Ella sigue en su baranda, verde carne, pelo verde, soñando en la mar amarga.Compadre, quiero cambiar mi caballo por su casa, mi montura por su espejo, mi cuchillo por su manta. Compadre, vengo sangrando, desde los montes de Cabra. Si yo pudiera, mocito, ese trato se cerraba. Pero yo ya no soy yo, ni mi casa es ya mi casa. Compadre, quiero morir decentemente en mi cama. De acero, si puede ser, con las sábanas de holanda. ¿No ves la herida que tengo desde el pecho a la garganta? Trescientas rosas morenas lleva tu pechera blanca. Tu sangre rezuma y huele alrededor de tu faja. Pero yo ya no soy yo, ni mi casa es ya mi casa. Dejadme subir al menos hasta las altas barandas, dejadme subir, dejadme, hasta las verdes barandas. Barandales de la luna por donde retumba el agua.Ya suben los dos compadres hacia las altas barandas. Dejando un rastro de sangre. Dejando un rastro de lágrimas. Temblaban en los tejados farolillos de hojalata. Mil panderos de cristal, herían la madrugada.Verde que te quiero verde, verde viento, verdes ramas. Los dos compadres subieron. El largo viento, dejaba en la boca un raro gusto de hiel, de menta y de albahaca. ¡Compadre! ¿Dónde está, dime? ¿Dónde está mi niña amarga? ¡Cuántas veces te esperó! ¡Cuántas veces te esperara, cara fresca, ***** pelo, en esta verde baranda!Sobre el rostro del aljibe se mecía la gitana. Verde carne, pelo verde, con ojos de fría plata. Un carámbano de luna la sostiene sobre el agua. La noche su puso íntima como una pequeña plaza. Guardias civiles borrachos, en la puerta golpeaban. Verde que te quiero verde. Verde viento. Verdes ramas. El barco sobre la mar. Y el caballo en la montaña.
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Que grande a geração, a de Camões, Saia de Belém, num pranto oral... Dizia adeus a grandes multidões! Olhava o horizonte pequeno Portugal Traçado o rumo do futuro, Passado o mar forte e indeciso, Pegava no leme, firme e duro, Sem dor, frio ou bramido. As ninfas, rodeavam o leme, O Sol, queimava a proa do navio, O capitão nada teme Naquele mar, escuro e bravio... Victor Marques e Atavio Nelson Chegamos a outros pontos, Do globo esférico, sem saber! Que hoje são contos, Que ainda temos de ler. Desde Ourique, Calado e Cala trava Com turbantes brancos reluzentes Os portugueses lutaram com palavra Com alegria mostravam seus dentes. Correram os desertos, tão estéreis Na defesa de um Santo Universal Pela cruz combateram infiéis Dentro e fora de Portugal. Oh.Isabel que suaves eram tuas flores! Que rosas encarnadas pueris Que as músicas sejam cantadas para seus amores Prendes-te por milagre o teu Diniz. OH Coimbra.que tiranas do fadário Oh Sé velha, cheia de segredos Que encantos lá havia do Hilário Ainda hoje escritos nos penedos... Santa Clara, no alto...que te vê clarissa Jovem, esbelta coimbrã! Foste, cedo freira e noviça. Salva-me deste fado, minha irmã! Olá Marquez, és do Pombal Traidor, usurpador, ladrão. NO ódio foste genial. E TUDO, tudo metia no gibão. Malandro, enganas-te o teu Rei Iludiste-o, meu falso...e mandas-te O Távora, inocente para o cadafalso Maldito sejas! Isso não foi Portugal...mas foi No norte, que uma mulher Forte, com seios apertados E espada no dentes bem cerrados Em serpente e com sua gente Em zip filas genial Firme.destinada Deu a vida mas Acabou com o Cabral Sim ali, no monte Naquele lugar Maria da Fonte Só com gente destemida, como eu ! Tal como o Lusitano no Gerez Esta pátria com um plebeu Concebeu o Tavares com um grande PORTUGUÊS Victor Marques
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Dec 10, 2009
Dec 10, 2009 at 10:27 PM UTC
Portugal....
Que grande a geração, a de Camões, Saia de Belém, num pranto oral... Dizia adeus a grandes multidões! Olhava o horizonte pequeno Portugal Traçado o rumo do futuro, Passado o mar forte e indeciso, Pegava no leme, firme e duro, Sem dor, frio ou bramido. As ninfas, rodeavam o leme, O Sol, queimava a proa do navio, O capitão nada teme Naquele mar, escuro e bravio... Victor Marques e Atavio Nelson Chegamos a outros pontos, Do globo esférico, sem saber! Que hoje são contos, Que ainda temos de ler. Desde Ourique, Calado e Cala trava Com turbantes brancos reluzentes Os portugueses lutaram com palavra Com alegria mostravam seus dentes. Correram os desertos, tão estéreis Na defesa de um Santo Universal Pela cruz combateram infiéis Dentro e fora de Portugal. Oh.Isabel que suaves eram tuas flores! Que rosas encarnadas pueris Que as músicas sejam cantadas para seus amores Prendes-te por milagre o teu Diniz. OH Coimbra.que tiranas do fadário Oh Sé velha, cheia de segredos Que encantos lá havia do Hilário Ainda hoje escritos nos penedos... Santa Clara, no alto...que te vê clarissa Jovem, esbelta coimbrã! Foste, cedo freira e noviça. Salva-me deste fado, minha irmã! Olá Marquez, és do Pombal Traidor, usurpador, ladrão. NO ódio foste genial. E TUDO, tudo metia no gibão. Malandro, enganas-te o teu Rei Iludiste-o, meu falso...e mandas-te O Távora, inocente para o cadafalso Maldito sejas! Isso não foi Portugal...mas foi No norte, que uma mulher Forte, com seios apertados E espada no dentes bem cerrados Em serpente e com sua gente Em zip filas genial Firme.destinada Deu a vida mas Acabou com o Cabral Sim ali, no monte Naquele lugar Maria da Fonte Só com gente destemida, como eu ! Tal como o Lusitano no Gerez Esta pátria com um plebeu Concebeu o Tavares com um grande PORTUGUÊS Victor Marques
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Ha quedado un olor entre los cañaverales; una mezcla de sangre y cuerpo, un penetrante pétalo nauseabundo. Entre los cocoteros las tumbas están llenas de huesos demolidos, de estertores callados. El delicado sátrapa conversa con copas, cuellos y cordones de oro. El pequeño palacio brilla como un reloj y las rápidas risas enguantadas atraviesan a veces los pasillos y se reúnen a las voces muertas y a las bocas azules frescamente enterradas. El llanto está escondido como una planta cuya semilla cae sin cesar sobre el suelo y hace crecer sin luz sus grandes hojas ciegas. El odio se ha formado escama a escama, golpe a golpe, en el agua terrible del pantano, con un hocico lleno de légamo y silencio.
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Los dictadores
Douro que corres por querer Correr sem direcção por encostas esculpidas, Brilho nas noites de luar em que te sentes só, Amanhecer com névoas ainda adormecidas, Rio meu, de meus pais e avós.... Tua melancolia que parece humana, Nas tuas margens sargaço que emana, Rio que escondes segredos e enganos, Sejam eles grandes ou pequenos. Douro dourado de um sol fatigante, Rio feito de amor por sua gente. Esbate teu amor nas sombras do salgueiro, Sublime e excelente conselheiro. Rio Douro esverdeado e também azulinho, A tua límpida água parece ser puro vinho, Rio do Douro belo que à alma dá prazer, Sede de sempre tua água beber. Victor Marques
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Apr 24, 2014
Apr 24, 2014 at 1:54 PM UTC
Douro que Corre por Correr
My favorite fruit la mas sabrosa La mas Hermosa mi querida Esposa la bella rosa pienso en ti Me muero sin ti Ya te vi Cambiastes bien mucho Pero todavia te quiero mas Y bien mucho estas mas shorty Es lo de menos me gustan tus cenos No muy grandes tampoco chicos Soy tu chico de tu tipo Tus labios estan jugozos Con amor los gozo Comerte entera como el ozo Eres mayor que yo en edad Pero soy mas grande en realidad No importa si no eres la mas bella Para mi eres una estrella La Luna Que Alumnae Mi Camino No tengas miedo, para mi nunca Seras fea, para mi siempre seras La Mas Bella
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Mar 26, 2015
Mar 26, 2015 at 7:46 AM UTC
My Fruity Mango
II. Oh ! vers ces vétérans quand notre esprit s'élève, Nous voyons leur front luire et resplendir leur glaive, Fertile en grands travaux. C'étaient là les anciens. Mais ce temps les efface ! France, dans ton histoire ils tiennent trop de place. France, gloire aux nouveaux ! Oui, gloire à ceux d'hier ! ils se mettent cent mille, Sabres nus, vingt contre un, sans crainte, et par la ville S'en vont, tambours battants. À mitraille ! leur feu brille, l'obusier tonne, Victoire ! ils ont tué, carrefour Tiquetonne, Un enfant de sept ans ! Ceux-ci sont des héros qui n'ont pas peur des femmes Ils tirent sans pâlir, gloire à ces grandes âmes ! Sur les passants tremblants. On voit, quand dans Paris leur troupe se promène, Aux fers de leurs chevaux de la cervelle humaine Avec des cheveux blancs ! Ils montent à l'assaut des lois ; sur la patrie Ils s'élancent ; chevaux, fantassins, batterie, Bataillon, escadron, Gorgés, payés, repus, joyeux, fous de colère, Sonnant la charge, avec Maupas pour vexillaire Et Veuillot pour clairon. Tout, le fer et le plomb, manque à nos bras farouches, Le peuple est sans fusils, le peuple est sans cartouches, Braves ! c'est le moment ! Avec quelques tribuns la loi demeure seule. Derrière vos canons chargés jusqu'à la gueule Risquez-vous hardiment ! Ô soldats de décembre ! ô soldats d'embuscades Contre votre pays ! honte à vos cavalcades Dans Paris consterné ! Vos pères, je l'ai dit, brillaient comme le phare ; Ils bravaient, en chantant une haute fanfare, La mort, spectre étonné ; Vos pères combattaient les plus fières armées, Le prussien blond, le russe aux foudres enflammées, Le catalan bruni, Vous, vous tuez des gens de bourse et de négoce. Vos pères, ces géants, avaient pris Saragosse, Vous prenez Tortoni ! Histoire, qu'en dis-tu ? les vieux dans les batailles Couraient sur les canons vomissant les mitrailles ; Ceux-ci vont, sans trembler, Foulant aux pieds vieillards sanglants, femmes mourantes Droit au crime. Ce sont deux façons différentes De ne pas reculer. Jersey, du 7 au 13 janvier 1853.
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À l'obéissance passive (II)
II. Oh ! vers ces vétérans quand notre esprit s'élève, Nous voyons leur front luire et resplendir leur glaive, Fertile en grands travaux. C'étaient là les anciens. Mais ce temps les efface ! France, dans ton histoire ils tiennent trop de place. France, gloire aux nouveaux ! Oui, gloire à ceux d'hier ! ils se mettent cent mille, Sabres nus, vingt contre un, sans crainte, et par la ville S'en vont, tambours battants. À mitraille ! leur feu brille, l'obusier tonne, Victoire ! ils ont tué, carrefour Tiquetonne, Un enfant de sept ans ! Ceux-ci sont des héros qui n'ont pas peur des femmes Ils tirent sans pâlir, gloire à ces grandes âmes ! Sur les passants tremblants. On voit, quand dans Paris leur troupe se promène, Aux fers de leurs chevaux de la cervelle humaine Avec des cheveux blancs ! Ils montent à l'assaut des lois ; sur la patrie Ils s'élancent ; chevaux, fantassins, batterie, Bataillon, escadron, Gorgés, payés, repus, joyeux, fous de colère, Sonnant la charge, avec Maupas pour vexillaire Et Veuillot pour clairon. Tout, le fer et le plomb, manque à nos bras farouches, Le peuple est sans fusils, le peuple est sans cartouches, Braves ! c'est le moment ! Avec quelques tribuns la loi demeure seule. Derrière vos canons chargés jusqu'à la gueule Risquez-vous hardiment ! Ô soldats de décembre ! ô soldats d'embuscades Contre votre pays ! honte à vos cavalcades Dans Paris consterné ! Vos pères, je l'ai dit, brillaient comme le phare ; Ils bravaient, en chantant une haute fanfare, La mort, spectre étonné ; Vos pères combattaient les plus fières armées, Le prussien blond, le russe aux foudres enflammées, Le catalan bruni, Vous, vous tuez des gens de bourse et de négoce. Vos pères, ces géants, avaient pris Saragosse, Vous prenez Tortoni ! Histoire, qu'en dis-tu ? les vieux dans les batailles Couraient sur les canons vomissant les mitrailles ; Ceux-ci vont, sans trembler, Foulant aux pieds vieillards sanglants, femmes mourantes Droit au crime. Ce sont deux façons différentes De ne pas reculer. Jersey, du 7 au 13 janvier 1853.
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Mi primer amor tenía doce años y uñas negras. Mi primer amor tiene ojos grandes y una sonrisa de cachete a cachete, Aunque nunca te miraba a los ojos, Y nunca sonreía en fotos. Mi primer amor me rompio el corazón. Lo fue sacando de pedazo en pedazo, Y yo la deje… En autos, en parques, en cines, Me entregue.
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Mar 4, 2016
Mar 4, 2016 at 1:13 AM UTC
Mi Primer Amor
Pequeño por fuera, enorme por dentro cazador de nacido, mañoso aprendido de orejas grandes y cola parada. El mejor amigo, mi mejor amigo distraído, te llamaba el instinto me querías y yo te quiero Solo espero que estés en un cielo donde vivan grillos y conejos donde comas como tanto te gustaba donde juegues hasta no poder, donde duermas como nunca, donde puedas darte un baños de sol donde el agua no te falte y tengas amigos con quien compartir. Si no hay cielo para perros ven a mi corazón que aquí te quiero. Ojala pudiera haber estado ahí para cuidarte y acariciarte, rascarte la panza y pasear contigo.
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Aug 20, 2018
Aug 20, 2018 at 11:40 PM UTC
Pequeño por fuera, enorme por dentro.
Adieu chère maison de mes ancêtres Cette fois ci, le sort en est jeté, Les acquéreurs improbables, les propriétaires chimériques, ont consigne la somme convenue sur les fonds du notaire. Et toi, chère maison, tu vas changer de famille et d'amours. Désormais, nos enfances envolées, ne retrouveront plus le secours, des vielles boiseries et des tapisseries centenaires, de toutes ces armoire en châtaignier et ces commodes de noyer, auxquels nous rattache encor comme un fil invisible, tant de senteurs, d'images et souvenirs fanés. Et le tic-tac mélodieux de la vieille horloge dans l'entrée du 19. Et ces mansardes, chargées d'objets hétéroclites que nous aimons tant fouiller. Quant au jardin qui aurait pu être un parc, comment oublier ses massifs de groseilliers et ses fraises des bois ? Et les plants de rhubarbe, la sauge aux grandes vertus, aux dires de grand-mère. Ainsi que les allées de marguerites, attirant les abeilles, plus **** remplacées par des rosiers blancs, roses et rouges si odorants. Cette maison de famille qui résista a tant de coups du sort, a péri des impôts et des frais d'entretien du jardin, du manque de modernisation aussi. Alors que tant de logements sans âme étaient construits. Surtout de l'âge et du départ de sa chère maîtresse, ma mère, qui y avait trop froid et ne pouvait y vivre seule. Et aussi un peu, ma franchise l'admet, du manque d'initiatives et de goût pour l'association de nous tous, de notre fratrie. Certes l'on pourra trouver bien des excuses. Les uns furent trop **** les autres manquèrent de moyens. Mais dans mon fors intérieur, Je sais que cette maison manqua surtout de notre audace et de notre courage commun a la faire vivre. Aussi notre maison de famille fut comme abandonnée a son sort par ses enfants disperses par la vie. Pauvre maison, nous n'avons su te garder; puisses-tu tomber désormais dans des mains aimantes, artistes et vertes ! Paul Arrighi
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Oct 28, 2015
Oct 28, 2015 at 9:25 AM UTC
Adieu chère maison de mes ancêtres ( Good Bye, dear House, of our ancestors)
Adieu chère maison de mes ancêtres Cette fois ci, le sort en est jeté, Les acquéreurs improbables, les propriétaires chimériques, ont consigne la somme convenue sur les fonds du notaire. Et toi, chère maison, tu vas changer de famille et d'amours. Désormais, nos enfances envolées, ne retrouveront plus le secours, des vielles boiseries et des tapisseries centenaires, de toutes ces armoire en châtaignier et ces commodes de noyer, auxquels nous rattache encor comme un fil invisible, tant de senteurs, d'images et souvenirs fanés. Et le tic-tac mélodieux de la vieille horloge dans l'entrée du 19. Et ces mansardes, chargées d'objets hétéroclites que nous aimons tant fouiller. Quant au jardin qui aurait pu être un parc, comment oublier ses massifs de groseilliers et ses fraises des bois ? Et les plants de rhubarbe, la sauge aux grandes vertus, aux dires de grand-mère. Ainsi que les allées de marguerites, attirant les abeilles, plus **** remplacées par des rosiers blancs, roses et rouges si odorants. Cette maison de famille qui résista a tant de coups du sort, a péri des impôts et des frais d'entretien du jardin, du manque de modernisation aussi. Alors que tant de logements sans âme étaient construits. Surtout de l'âge et du départ de sa chère maîtresse, ma mère, qui y avait trop froid et ne pouvait y vivre seule. Et aussi un peu, ma franchise l'admet, du manque d'initiatives et de goût pour l'association de nous tous, de notre fratrie. Certes l'on pourra trouver bien des excuses. Les uns furent trop **** les autres manquèrent de moyens. Mais dans mon fors intérieur, Je sais que cette maison manqua surtout de notre audace et de notre courage commun a la faire vivre. Aussi notre maison de famille fut comme abandonnée a son sort par ses enfants disperses par la vie. Pauvre maison, nous n'avons su te garder; puisses-tu tomber désormais dans des mains aimantes, artistes et vertes ! Paul Arrighi
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De cada uno de estos días negros como viejos hierros, y abiertos por el sol como grandes bueyes rojos, y apenas sostenidos por el aire y por los sueños, y desaparecidos irremediablemente y de pronto, nada ha substituido mis perturbados orígenes, y las desiguales medidas que circulan en mi corazón allí se fraguan de día y de noche, solitariamente, y abarcan desordenadas y tristes cantidades. Así, pues, como un vigía tornado insensible y ciego, incrédulo y condenado a un doloroso acecho, frente a la pared en que cada día del tiempo se une, mis rostros diferentes se arriman y encadenan como grandes flores pálidas y pesadas tenazmente substituidas y difuntas.
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Sistema sombrío
O Zé-ninguém da minha escola Olhos tristes e sempre meigos, Faltam-te doces beijos. Hesitante e por vezes calmo, Sentes o belo salmo. Rouquidão dum velho pastor, Teu sorriso encantador. Resposta por vezes certa, Galo que te desperta. Insegurança desmedida, Rosto facetado pela vida. Incompreendido nesse mundo teu, Tens o carinho que Deus te deu. Tens o nome de António, de José, Percorres o País de lés-a-lés, As tuas vitórias são grandes conquistas, Que não são sociais ou políticas. Victor Marques
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Oct 27, 2010
Oct 27, 2010 at 10:20 AM UTC
O zé ninguém da minha escola...
Te he aprendido a amar con tus imperfecciones, pues tú has aprendido a amarme con las mías. Has cautivado cada parte de mi ser. Esa curvatura insaciable que conjuga tu estatura de almirante. Mi iris se centra en ti, en tu mirada penetrante, cada vez que soy parte de tu horizonte. Te he aprendido a amar con tus marcas de combate y las he apreciado como si hubiesen sido talladas por el más pretigiado escultor. Haces que de mi rostro reluzca un símbolo de paz, esa risa coqueta que solo se presenta cuando tú estás. Tus dedos forman parte de la más perfecta obra musical, mis oídos se percatan de cada nota que en el aire flota. Te he aprendido a amar en las peores circunstancias y orgullosa me siento por haber sido ese necesitado sustento que siempre has merecido. Seré tu camino al placer por el tiempo que desees, al igual que seré tu mejor amiga cuando sientas que tu pecho desahogar debes. No me importa tu cuerpo, ni nada que la sociedad clasifique como algo "imperfecto", la belleza corporal se va y quienes se quedan son los sentimientos. Esa gentileza y sentido del humor fueron los que me inclinaron hacia ti, eres mi musa, mi inspiración. Sobre ti puedo contar las más grandes aventuras. Te he aprendido a amar, en todos los aspectos, duele cuando dudas sobre lo que por ti siento. Aunque los años pasen y nuestros seres ya no sean encontrados, mis sentimientos por ti permanecerán intactos.
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Apr 17, 2015
Apr 17, 2015 at 1:25 PM UTC
Piel morena, ojos café
La alcachofa de tierno corazón se vistió de guerrero, erecta, construyó una pequeña cúpula, se mantuvo impermeable bajo sus escamas, a su lado los vegetales locos se encresparon, se hicieron zarcillos, espadañas, bulbos conmovedores, en el subsuelo durmió la zanahoria de bigotes rojos, la viña resecó los sarmientos por donde sube el vino, la col se dedicó a probarse faldas, el orégano a perfumar el mundo, y la dulce alcachofa allí en el huerto, vestida de guerrero, bruñida como una granada, orgullosa, y un día una con otra en grandes cestos de mimbre, caminó por el mercado a realizar su sueño: la milicia. En hileras nunca fue tan marcial como en la feria, los hombres entre las legumbres con sus camisas blancas eran mariscales de las alcachofas, las filas apretadas, las voces de comando, y la detonación de una caja que cae, pero entonces viene María con su cesto, escoge una alcachofa, no le teme, la examina, la observa contra la luz como si fuera un huevo, la compra, la confunde en su bolsa con un par de zapatos, con un repollo y una botella de vinagre hasta que entrando a la cocina la sumerge en la olla. Así termina en paz esta carrera del vegetal armado que se llama alcachofa, luego escama por escama desvestimos la delicia y comemos la pacífica pasta de su corazón verde.
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Oda a la alcachofa
Quando eu vejo as suntuosas flores Eu penso dela Quando eu leio as cartas de amor de os grandes autores Eu penso dela Quando eu me perco no céu azul Eu penso dela Se eu trabalho,ela é quem eu trabalho pela De todos os meus assuntos, o seu amor é o cônsul Você tem as chaves de meu sorriso não posso ser feliz sem você Mais de quo o ar, eu te preciso Porque sem ti minha vida é tolice
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Jan 28, 2013
Jan 28, 2013 at 7:45 AM UTC
Saudade
Geografia I Quando a Vila Jaiara era do mundo O centro vital; se mais longe houvesse, Lá chegara, aos saltos, de susto tomado Em mim mesmo; silente rezava o missal. Corria pelos campos – a savana, cerrado. O medo do sistema heliocêntrico Ainda não perdera: o medo de ser Só. Eu vivia com meus irmãos e irmãs – Éramos uma centena de bichinhos Em torno de nossa mãe adotada, A quem chamávamos de Senhora. E em torno dela, tudo girava, girava... Os grandes mandavam-nos, sorrateiros, Andar pelo cerrado em busca de tudo: Gabirobas, cajuzinhos, goiabas ... Na Vila Jaiara havia tanta coisa mais. A casa de Helena; de deuses onde doces. Que à caminhada tornava clara para nós. Centro luminoso em que a ceia do Senhor. Não havia São Paulo ou Rio de Janeiro – No máximo: Belo Horizonte, Araxá Povoavam nossos sonhos. E talvez Ouro Preto e Divinópolis – Onde Dora reinava... - Goiânia, São Petersburgo e Tegucigalpa – só no Atlas. Anápolis era outra estória: a cidade, o comércio longe demais... Ali na Jaiara estava o centro de tudo e no centro de tudo o amor: Laíde Epifânia me nomeara “Maninho”. Naquele tempo, na nossa vila, não passava um rio. Mas havia a fábrica de tecidos, onde Jorge – Noivo de minha irmã – tecia a união e afeto E me ensinava a andar de bicicleta. Do Vietnã,  só soube no ginásio. ./.
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Feb 7, 2016
Feb 7, 2016 at 5:28 PM UTC
Geography I
¡Preparados! Sonido... Cámara... ¡Acción! Las cámaras graban la acción inexistente. El sonido del silencio se cuela por todos lados. No hay estímulos que generen reacciones. No hay ideas inteligentes sobre las cuales trabajar. Cortometraje de una idea profana. Audiencia torpe, insensible e ignorante. Imágenes de cuerpos desmembrados, mutilados; un apuesto "gobernante" calmará a la sociedad. Realidades alternas de ficción inexistente. Emociones creadas por alguien más para ti. Risa embotellada. Aplauso pre grabado. Drama familiar público sin fin. Grandes monopolios se apoderan de tu mente. Haces lo que dicen. Piensas lo que quieren. No eres ya dueño de ti mismo. Debes tu existencia y tu "cultura" a él. Las estrellas y el azteca ya no son lo que antes fueron. Luceros en la noche. Fieros guerreros. Tan solo defienden sus propios intereses mientras nosotros les seguimos dando de comer. Despidan el programa que se acabó el tiempo por hoy. Asegurémonos de dejar limpio el plató, así como las mentes y bolsillos de nuestros televidentes. Apaga las luces y vámonos.
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Aug 23, 2013
Aug 23, 2013 at 12:54 PM UTC
Cultura Para Idiotas.
Qué pura eres de sol o de noche caída, qué triunfal desmedida tu órbita de blanco, y tu pecho de pan, alto de clima, tu corona de árboles negros, bienamada, y tu nariz de animal solitario, de oveja salvaje que huele a sombra y a precipitada fuga tiránica. Ahora, qué armas espléndidas mis manos, digna su pala de hueso y su lirio de uñas, y el puesto de mi rostro, y el arriendo de mi alma están situados en lo justo de la fuerza terrestre. Qué pura mi mirada de nocturna influencia, caída de ojos obscuros y feroz acicate, mi simétrica estatua de piernas gemelas sube hacia estrellas húmedas cada mañana, y mi boca de exilio muerde la carne y la uva, mis brazos de varón, mi pecho tatuado en que penetra el vello como ala de estaño, mi cara blanca hecha para la profundidad del sol, mi pelo hecho de ritos, de minerales negros, mi frente penetrante como golpe o camino, mi piel de hijo maduro, destinado al arado, mis ojos de sal ávida, de matrimonio rápido, mi lengua amiga blanda del dique y del buque, mis dientes de horario blanco, de equidad sistemática, la piel que hace a mi frente un vacío de hielos y en mi espalda se torna, y vuela en mis párpados, y se repliega sobre mi más profundo estímulo, y crece hacia las rosas en mis dedos, en mi mentón de hueso y en mis pies de riqueza. Y tú como un mes de estrella, como un beso fijo, como estructura de ala, o comienzos de otoño, niña, mi partidaria, mi amorosa, la luz hace su lecho bajo tus grandes párpados dorados como bueyes, y la paloma redonda hace sus nidos blancos frecuentemente en ti. Hecha de ola en lingotes y tenazas blancas, tu salud de manzana furiosa se estira sin límite, el tonel temblador en que escucha tu estómago, tus manos hijas de la harina y del cielo. Qué parecida eres al más largo beso, su sacudida fija parece nutrirte, y su empuje de brasa, de bandera revuelta, va latiendo en tus dominios y subiendo temblando y entonces tu cabeza se adelgaza en cabellos, y su forma guerrera, su círculo seco, se desploma de súbito en hilos lineales como filos de espadas o herencias del humo.
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Juntos nosotros
Qué pura eres de sol o de noche caída, qué triunfal desmedida tu órbita de blanco, y tu pecho de pan, alto de clima, tu corona de árboles negros, bienamada, y tu nariz de animal solitario, de oveja salvaje que huele a sombra y a precipitada fuga tiránica. Ahora, qué armas espléndidas mis manos, digna su pala de hueso y su lirio de uñas, y el puesto de mi rostro, y el arriendo de mi alma están situados en lo justo de la fuerza terrestre. Qué pura mi mirada de nocturna influencia, caída de ojos obscuros y feroz acicate, mi simétrica estatua de piernas gemelas sube hacia estrellas húmedas cada mañana, y mi boca de exilio muerde la carne y la uva, mis brazos de varón, mi pecho tatuado en que penetra el vello como ala de estaño, mi cara blanca hecha para la profundidad del sol, mi pelo hecho de ritos, de minerales negros, mi frente penetrante como golpe o camino, mi piel de hijo maduro, destinado al arado, mis ojos de sal ávida, de matrimonio rápido, mi lengua amiga blanda del dique y del buque, mis dientes de horario blanco, de equidad sistemática, la piel que hace a mi frente un vacío de hielos y en mi espalda se torna, y vuela en mis párpados, y se repliega sobre mi más profundo estímulo, y crece hacia las rosas en mis dedos, en mi mentón de hueso y en mis pies de riqueza. Y tú como un mes de estrella, como un beso fijo, como estructura de ala, o comienzos de otoño, niña, mi partidaria, mi amorosa, la luz hace su lecho bajo tus grandes párpados dorados como bueyes, y la paloma redonda hace sus nidos blancos frecuentemente en ti. Hecha de ola en lingotes y tenazas blancas, tu salud de manzana furiosa se estira sin límite, el tonel temblador en que escucha tu estómago, tus manos hijas de la harina y del cielo. Qué parecida eres al más largo beso, su sacudida fija parece nutrirte, y su empuje de brasa, de bandera revuelta, va latiendo en tus dominios y subiendo temblando y entonces tu cabeza se adelgaza en cabellos, y su forma guerrera, su círculo seco, se desploma de súbito en hilos lineales como filos de espadas o herencias del humo.
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Helo, helo por do viene   el moro por la calzada, caballero a la jineta   encima una yegua baya, borceguíes marroquíes   y espuela de oro calzada, una adarga ante los pechos   y en su mano una azagaya. Mirando estaba Valencia,   como está tan bien cercada: -¡Oh, Valencia, oh Valencia,   de mal fuego seas quemada! Primero fuiste de moros   que de cristianos ganada. Si la lanza no me miente,   a moros serás tornada; aquel perro de aquel Cid   prenderélo por la barba, su mujer, doña Jimena,   será de mí cautivada, su hija, Urraca Hernando,   será mi enamorada, después de yo harto de ella   la entregaré a mi compaña. El buen Cid no está tan lejos,   que todo bien lo escuchaba. -Venid vos acá, mi hija,   mi hija doña Urraca; dejad las ropas continas   y vestid ropas de pascua. Aquel moro hi·de·perro   detenédmelo en palabras, mientras yo ensillo a Babieca   y me ciño la mi espada. La doncella, muy hermosa,   se paró a una ventana; el moro, desque la vido,   de esta suerte le hablara: -Alá te guarde, señora,   mi señora doña Urraca. -Así haga a vos, señor,   buena sea vuestra llegada. Siete años ha, rey, siete,   que soy vuestra enamorada. -Otros tantos ha, señora,   que os tengo dentro en mi alma. Ellos estando en aquesto   el buen Cid que se asomaba. -Adiós, adiós, mi señora,   la mi linda enamorada, que del caballo Babieca   yo bien oigo la patada. Do la yegua pone el pie,   Babieca pone la pata. Allí hablará el caballo   bien oiréis lo que hablaba: -¡Reventar debía la madre   que a su hijo no esperaba! Siete vueltas la rodea   alrededor de una jara; la yegua, que era ligera,   muy adelante pasaba hasta llegar cabe un río   adonde una barca estaba. El moro, desque la vido,   con ella bien se holgaba, grandes gritos da al barquero   que le allegase la barca; el barquero es diligente,   túvosela aparejada, embarcó muy presto en ella,   que no se detuvo nada. Estando el moro embarcado,   el buen Cid que llegó al agua, y por ver al moro en salvo,   de tristeza reventaba; mas con la furia que tiene,   una lanza le arrojaba, y dijo: -Recoged, mi yerno,   arrecogedme esa lanza, que quizás tiempo vendrá   que os será bien demandada.
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Romance del rey moro que perdió valencia
Helo, helo por do viene   el moro por la calzada, caballero a la jineta   encima una yegua baya, borceguíes marroquíes   y espuela de oro calzada, una adarga ante los pechos   y en su mano una azagaya. Mirando estaba Valencia,   como está tan bien cercada: -¡Oh, Valencia, oh Valencia,   de mal fuego seas quemada! Primero fuiste de moros   que de cristianos ganada. Si la lanza no me miente,   a moros serás tornada; aquel perro de aquel Cid   prenderélo por la barba, su mujer, doña Jimena,   será de mí cautivada, su hija, Urraca Hernando,   será mi enamorada, después de yo harto de ella   la entregaré a mi compaña. El buen Cid no está tan lejos,   que todo bien lo escuchaba. -Venid vos acá, mi hija,   mi hija doña Urraca; dejad las ropas continas   y vestid ropas de pascua. Aquel moro hi·de·perro   detenédmelo en palabras, mientras yo ensillo a Babieca   y me ciño la mi espada. La doncella, muy hermosa,   se paró a una ventana; el moro, desque la vido,   de esta suerte le hablara: -Alá te guarde, señora,   mi señora doña Urraca. -Así haga a vos, señor,   buena sea vuestra llegada. Siete años ha, rey, siete,   que soy vuestra enamorada. -Otros tantos ha, señora,   que os tengo dentro en mi alma. Ellos estando en aquesto   el buen Cid que se asomaba. -Adiós, adiós, mi señora,   la mi linda enamorada, que del caballo Babieca   yo bien oigo la patada. Do la yegua pone el pie,   Babieca pone la pata. Allí hablará el caballo   bien oiréis lo que hablaba: -¡Reventar debía la madre   que a su hijo no esperaba! Siete vueltas la rodea   alrededor de una jara; la yegua, que era ligera,   muy adelante pasaba hasta llegar cabe un río   adonde una barca estaba. El moro, desque la vido,   con ella bien se holgaba, grandes gritos da al barquero   que le allegase la barca; el barquero es diligente,   túvosela aparejada, embarcó muy presto en ella,   que no se detuvo nada. Estando el moro embarcado,   el buen Cid que llegó al agua, y por ver al moro en salvo,   de tristeza reventaba; mas con la furia que tiene,   una lanza le arrojaba, y dijo: -Recoged, mi yerno,   arrecogedme esa lanza, que quizás tiempo vendrá   que os será bien demandada.
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Preguntaréis: Y dónde están las lilas? Y la metafísica cubierta de amapolas? Y la lluvia que a menudo golpeaba sus palabras llenándolas de agujeros y pájaros? Os voy a contar todo lo que me pasa. Yo vivía en un barrio de Madrid, con campanas, con relojes, con árboles. Desde allí se veía el rostro seco de Castilla como un océano de cuero.                                           Mi casa era llamada la casa de las flores, porque por todas partes estallaban geranios: era una bella casa con perros y chiquillos.                                   Raúl, te acuerdas? Te acuerdas, Rafael?                                 Federico, te acuerdas debajo de la tierra, te acuerdas de mi casa con balcones en donde la luz de junio ahogaba flores en tu boca?                                                                 Hermano, hermano! Todo eran grandes voces, sal de mercaderías, aglomeraciones de pan palpitante, mercados de mi barrio de Argüelles con su estatua como un tintero pálido entre las merluzas: el aceite llegaba a las cucharas, un profundo latido de pies y manos llenaba las calles, metros, litros, esencia aguda de la vida,                           pescados hacinados, contextura de techos con sol frío en el cual la flecha se fatiga, delirante marfil fino de las patatas, tomates repetidos hasta el mar. Y una mañana todo estaba ardiendo y una mañana las hogueras salían de la tierra devorando seres, y desde entonces fuego, pólvora desde entonces, y desde entonces sangre. Bandidos con aviones y con moros, bandidos con sortijas y duquesas, bandidos con frailes negros bendiciendo venían por el cielo a matar niños, y por las calles la sangre de los niños corría simplemente, como sangre de niños. Chacales que el chacal rechazaría, piedras que el cardo seco mordería escupiendo, víboras que las víboras odiaran! Frente a vosotros he visto la sangre de España levantarse para ahogaros en una sola ola de orgullo y de cuchillos! Generales traidores: mirad mi casa muerta, mirad España rota: pero de cada casa muerta sale metal ardiendo en vez de flores, pero de cada hueco de España sale España, pero de cada niño muerto sale un fusil con ojos, pero de cada crimen nacen balas que os hallarán un día el sitio del corazón. Preguntaréis por qué su poesía no nos habla del sueño, de las hojas, de los grandes volcanes de su país natal? Venid a ver la sangre por las calles venid a ver la sangré por las calles, venid a ver la sangre por las calles!
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Explico algunas cosas
Preguntaréis: Y dónde están las lilas? Y la metafísica cubierta de amapolas? Y la lluvia que a menudo golpeaba sus palabras llenándolas de agujeros y pájaros? Os voy a contar todo lo que me pasa. Yo vivía en un barrio de Madrid, con campanas, con relojes, con árboles. Desde allí se veía el rostro seco de Castilla como un océano de cuero.                                           Mi casa era llamada la casa de las flores, porque por todas partes estallaban geranios: era una bella casa con perros y chiquillos.                                   Raúl, te acuerdas? Te acuerdas, Rafael?                                 Federico, te acuerdas debajo de la tierra, te acuerdas de mi casa con balcones en donde la luz de junio ahogaba flores en tu boca?                                                                 Hermano, hermano! Todo eran grandes voces, sal de mercaderías, aglomeraciones de pan palpitante, mercados de mi barrio de Argüelles con su estatua como un tintero pálido entre las merluzas: el aceite llegaba a las cucharas, un profundo latido de pies y manos llenaba las calles, metros, litros, esencia aguda de la vida,                           pescados hacinados, contextura de techos con sol frío en el cual la flecha se fatiga, delirante marfil fino de las patatas, tomates repetidos hasta el mar. Y una mañana todo estaba ardiendo y una mañana las hogueras salían de la tierra devorando seres, y desde entonces fuego, pólvora desde entonces, y desde entonces sangre. Bandidos con aviones y con moros, bandidos con sortijas y duquesas, bandidos con frailes negros bendiciendo venían por el cielo a matar niños, y por las calles la sangre de los niños corría simplemente, como sangre de niños. Chacales que el chacal rechazaría, piedras que el cardo seco mordería escupiendo, víboras que las víboras odiaran! Frente a vosotros he visto la sangre de España levantarse para ahogaros en una sola ola de orgullo y de cuchillos! Generales traidores: mirad mi casa muerta, mirad España rota: pero de cada casa muerta sale metal ardiendo en vez de flores, pero de cada hueco de España sale España, pero de cada niño muerto sale un fusil con ojos, pero de cada crimen nacen balas que os hallarán un día el sitio del corazón. Preguntaréis por qué su poesía no nos habla del sueño, de las hojas, de los grandes volcanes de su país natal? Venid a ver la sangre por las calles venid a ver la sangré por las calles, venid a ver la sangre por las calles!
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Minha filha Victória, Dou graças a Deus por tudo que me tem dado, o melhor de tudo foste tu teres nascido e durante estes anos compreender e apreender as melhores facetas e ensinamentos que tu mesma descobriste e aperfeiçoastes. Fico muito feliz com o sucesso que tens tido em todas as vertentes da tua vida e com o final de ano com a tua licenciatura em Medicina Dentária. Sou pai orgulhoso, amigo e confidente e podes sempre contar comigo no futuro, sem eu nunca querer impor regras ou princípios. Peço desculpa pelas vezes em que não consegui dar-te o apoio infinito que tu sempre mereces, por não ser mais calmo em todas as circunstâncias que a vida por vezes nos submete. Quero te agradecer pela filha maravilhosa que és, pela tua sabedoria, pelo teu carinho, pelo teu amor de filha que sempre guardo no meu coração. Deus deu-me este grande privilégio e espero que continue por largos anos a poder privar da tua doce e excelsa companhia. Neste tempo de grandes transformações quero que esteja sempre presente na tua vida: o poder da alma, do amor, do respeito por todos os seres humanos, e pela natureza pura e imaculada que eu tanto divulgo e aprecio. Obrigado filha por tu também teres contribuído para eu me tornar um ser humano melhor, mais amigo, mais companheiro, mais sonhador. Se todos os Pais amassem os seus filhos da forma mais genuína como as avezinhas amam os seus teríamos um mundo muito melhor. Dar liberdade e confiança ajuda sempre para se ter a certeza do caminho a seguir. Eu sou daqueles que quer que a minha filha seja muito melhor do que eu, que tenha uma vida mais feliz, que tenha tudo sempre muito melhor do que eu. Esta é a minha forma de pensar e de viver e porque não dizer o quanto te quero bem. Adoro-te filha Victor Marques
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May 25, 2015
May 25, 2015 at 9:44 AM UTC
Minha filha Victória
Minha filha Victória, Dou graças a Deus por tudo que me tem dado, o melhor de tudo foste tu teres nascido e durante estes anos compreender e apreender as melhores facetas e ensinamentos que tu mesma descobriste e aperfeiçoastes. Fico muito feliz com o sucesso que tens tido em todas as vertentes da tua vida e com o final de ano com a tua licenciatura em Medicina Dentária. Sou pai orgulhoso, amigo e confidente e podes sempre contar comigo no futuro, sem eu nunca querer impor regras ou princípios. Peço desculpa pelas vezes em que não consegui dar-te o apoio infinito que tu sempre mereces, por não ser mais calmo em todas as circunstâncias que a vida por vezes nos submete. Quero te agradecer pela filha maravilhosa que és, pela tua sabedoria, pelo teu carinho, pelo teu amor de filha que sempre guardo no meu coração. Deus deu-me este grande privilégio e espero que continue por largos anos a poder privar da tua doce e excelsa companhia. Neste tempo de grandes transformações quero que esteja sempre presente na tua vida: o poder da alma, do amor, do respeito por todos os seres humanos, e pela natureza pura e imaculada que eu tanto divulgo e aprecio. Obrigado filha por tu também teres contribuído para eu me tornar um ser humano melhor, mais amigo, mais companheiro, mais sonhador. Se todos os Pais amassem os seus filhos da forma mais genuína como as avezinhas amam os seus teríamos um mundo muito melhor. Dar liberdade e confiança ajuda sempre para se ter a certeza do caminho a seguir. Eu sou daqueles que quer que a minha filha seja muito melhor do que eu, que tenha uma vida mais feliz, que tenha tudo sempre muito melhor do que eu. Esta é a minha forma de pensar e de viver e porque não dizer o quanto te quero bem. Adoro-te filha Victor Marques
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Green, yellow, red, stop. I walked through a busy market in Paris until I hit a stoplight that left me without the knowledge of misfortune or pleasure awaiting me. Either way, I'm glad I waited because moments later here I am staring at what I hoped would be; the one. I remember you were seated on your pastel blue bicycle, the ones with the basket in the front carrying a baguette I mean, how french can one get? You had blonde hair, you were blue eyed I still remember what you looked like. You looked exactly like someone I thought I would never be right by Face to face You looked back at me and smiled. It kinda reminded me of that one story by John Green where this dude named Augustus Waters met this girl named Hazel Grace and he falls in love with her in an instant so on and so forth because This was something similar. I didn't know you, But I felt as if we potentially were operating on the same wavelength, and I loved that. It's crazy how only three seconds can paint out a situation that makes it feel like a lifetime of what seemed to be only pure bliss. Three seconds was all it took. Three seconds was all it took for the stars that bled through your eyes to align with mine- a constellation that only happened once in a lifetime But who you think you are to me was just a girl riding her bicycle. And I was just a boy pointing his camera at a direction towards someone of both beauty and of worth. It was almost as though you were just a vision in my dream as she looked comforted Yet her eyes stood out as if she had just smelled the scent of coffee. In perfect constrast, her eyes, they glimmered, they shined brighter than all the stars within her. But both beauty and worth couldn't comprehend to this feeling. She was unstoppable and she took everything she ever wanted with a smile. Red, yellow, green, go. Three seconds turned out to what seemed to be that moment where time and only time stood still. Three seconds turned out to what seemed to be three lifetimes. Three seconds was all it took to imagine what my life would be without you by my side. L’amour fait les plus grandes douceurs et les plus sensibles infortunes de la vie. Love makes the greatest pleasures and most sensitive misfortunes of life.
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Mar 25, 2016
Mar 25, 2016 at 10:14 PM UTC
A Poem About How I Broke My Heart in Three Seconds
Green, yellow, red, stop. I walked through a busy market in Paris until I hit a stoplight that left me without the knowledge of misfortune or pleasure awaiting me. Either way, I'm glad I waited because moments later here I am staring at what I hoped would be; the one. I remember you were seated on your pastel blue bicycle, the ones with the basket in the front carrying a baguette I mean, how french can one get? You had blonde hair, you were blue eyed I still remember what you looked like. You looked exactly like someone I thought I would never be right by Face to face You looked back at me and smiled. It kinda reminded me of that one story by John Green where this dude named Augustus Waters met this girl named Hazel Grace and he falls in love with her in an instant so on and so forth because This was something similar. I didn't know you, But I felt as if we potentially were operating on the same wavelength, and I loved that. It's crazy how only three seconds can paint out a situation that makes it feel like a lifetime of what seemed to be only pure bliss. Three seconds was all it took. Three seconds was all it took for the stars that bled through your eyes to align with mine- a constellation that only happened once in a lifetime But who you think you are to me was just a girl riding her bicycle. And I was just a boy pointing his camera at a direction towards someone of both beauty and of worth. It was almost as though you were just a vision in my dream as she looked comforted Yet her eyes stood out as if she had just smelled the scent of coffee. In perfect constrast, her eyes, they glimmered, they shined brighter than all the stars within her. But both beauty and worth couldn't comprehend to this feeling. She was unstoppable and she took everything she ever wanted with a smile. Red, yellow, green, go. Three seconds turned out to what seemed to be that moment where time and only time stood still. Three seconds turned out to what seemed to be three lifetimes. Three seconds was all it took to imagine what my life would be without you by my side. L’amour fait les plus grandes douceurs et les plus sensibles infortunes de la vie. Love makes the greatest pleasures and most sensitive misfortunes of life.
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Puedo escribir los versos más tristes esta noche. Escribir, por ejemplo: «La noche está estrellada, y tiritan, azules, los astros, a lo lejos.» El viento de la noche gira en el cielo y canta. Puedo escribir los versos más tristes esta noche. Yo la quise, y a veces ella también me quiso. En las noches como ésta la tuve entre mis brazos. La besé tantas veces bajo el cielo infinito. Ella me quiso, a veces yo también la quería. Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos. Puedo escribir los versos más tristes esta noche. Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido. Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella. Y el verso cae al alma como al pasto el rocío. Qué importa que mi amor no pudiera guardarla. La noche está estrellada y ella no está conmigo. Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos. Mi alma no se contenta con haberla perdido. Como para acercarla mi mirada la busca. Mi corazón la busca, y ella no está conmigo. La misma noche que hace blanquear los mismos árboles. Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos. Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise. Mi voz buscaba el viento para tocar su oído. De otro. Será de otro. Como antes de mis besos. Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos. Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero. Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido. Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos, Mi alma no se contenta con haberla perdido. Aunque éste sea el último dolor que ella me causa, y éstos sean los últimos versos que yo le escribo. ― Pablo Neruda
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May 23, 2014
May 23, 2014 at 6:55 PM UTC
Poema **
Puedo escribir los versos más tristes esta noche. Escribir, por ejemplo: «La noche está estrellada, y tiritan, azules, los astros, a lo lejos.» El viento de la noche gira en el cielo y canta. Puedo escribir los versos más tristes esta noche. Yo la quise, y a veces ella también me quiso. En las noches como ésta la tuve entre mis brazos. La besé tantas veces bajo el cielo infinito. Ella me quiso, a veces yo también la quería. Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos. Puedo escribir los versos más tristes esta noche. Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido. Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella. Y el verso cae al alma como al pasto el rocío. Qué importa que mi amor no pudiera guardarla. La noche está estrellada y ella no está conmigo. Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos. Mi alma no se contenta con haberla perdido. Como para acercarla mi mirada la busca. Mi corazón la busca, y ella no está conmigo. La misma noche que hace blanquear los mismos árboles. Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos. Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise. Mi voz buscaba el viento para tocar su oído. De otro. Será de otro. Como antes de mis besos. Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos. Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero. Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido. Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos, Mi alma no se contenta con haberla perdido. Aunque éste sea el último dolor que ella me causa, y éstos sean los últimos versos que yo le escribo. ― Pablo Neruda
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