Hello Poetry
Submit your work and get some sparkles! Create free account
"fardo" poems
Careta era o cavalo A quem o sal dado Em mim sangrava. Tinka, um dos 2 cachorros – Meu predileto era o Leão. Brigavam como cães e gatos. I Think era como o chamava - ao primeiro dos cães o americano missionário. Shibiu, ou será Chibiu? – era o cachorro de dona Modesta Nossa mãe adotada: sempre atenta A que nenhum bicho nos agarrasse. Lembro-me também do Bito – Aquele disgramado, culpado duas Vezes por esta cicatriz que trago No meio das costelas e no fardo Pessoal que carregamos vida afora. Bito não era bode expiatório – mas cabrito imolado tampouco. Acho que era o diabo tocando viola. Eu alimentava os porcos Sem expulsar ninguém Morro abaixo...
0
Jun 14, 2015
Jun 14, 2015 at 7:51 AM UTC
Traduzindo a Infância (Bichos)
Así pasa la vida, como raro espejismo. La rosa azul que alumbra y da el ser al cardo! junto al dogma del fardo matador, el sofisma del Bien y la Razón! Se ha cogido, al acaso, lo que rozó la mano; los perfumes volaron, y entre ellos se ha sentido el moho que a mitad de la ruta ha crecido en el manzano seco de la muerta Ilusión. Así pasa la vida, con cánticos aleves de agostada bacante. Yo voy todo azorado, adelante... adelante, rezongando mi marcha funeral. Van al pie de brahmánicos elefantes reales, y al sórdido abejeo de un hervor mercurial parejas que alzan brindis esculpidos en roca y olvidados crepúsculos una cruz en la boca. Así pasa la vida, vasta orquesta de Esfinges que arrojan al vacío su marcha funeral.
0
1.3k
La voz del espejo
Esperava docemente uma brisa de ar quente, Peguei-te na mão e levei-te, tirei-te os pés do solo, Aproveitei e senti o teu cheiro suave e fluente, Admiração vinda dos teus olhos, em mim ao colo! Levar-te-ei sempre comigo, seja qual for teu peso, Nem que sejas leve como passarinho livre de dor, Nem que teu fardo seja tão pesado, duro e coeso, Minhas forças se unirão, confortando-te de amor! Serenamente provar-te-ei um dia mais distante, Contemplando teus cabelos brancos grisalhos, Vendo tuas rugas da cara e das mãos, ofegante, Beijando-te a alma e o chão sobre teus olhos! Um gostar, amar, suspiro de amigo e de amado, Serei sempre companheiro, do teu movimento, Adepto cativado, pela tua voz e teu ar atento, Seriam dúzias de verdades, de amor adequado! Que nunca precises de um beijo e não te dê dois, Que nunca te faça bem rir e eu te não conte piada, Seja a noite de abraços e os dias verdes logo depois, Seja o vento numa tarde de calor, refresco, amada! Autor: António Benigno Código de autor: 2013.08.13.02.16
0
Aug 31, 2013
Aug 31, 2013 at 5:02 AM UTC
Te desejo hoje e agora
Bajo un cámbulo en flor, en la llanura, cerca de clara fuente rumorosa que va regando a su rededor frescura, sin cruz la abandonada sepultura, el poeta suicida en paz reposa. Caprichoso juguete del destino, pálido, siempre triste, torvo y ceño, fue en extrañas regiones peregrino, siempre buscando su ideal divino, y siempre en pos de su imposible sueño. Una tarde, a los últimos fulgores de Sol, cuando en el viejo campanario del Ángelus vibraban los clamores, regresó, con su fardo de dolores, a su hogar el poeta solitario. «Mi corazón, nos dijo, paz desea; escribiré»... Para luchar cobarde Nada más escribió. Su sola idea era la de la muerte... Y otra tarde lo vimos que salía de la aldea. «Dónde vas?» Le dijimos                                 «Una cita; Voy de prisa... me esperan...» Infinita calma brillaba en su pupila inerte «¿Quien? No lo sé. Beatriz... o Margarita». ...Y su cita... ¡era cita con la muerte! Ya duerme... Y a las sombras, a lo ignoto, a la negra, infinita lontananza, lanzó el cansado y pálido piloto, su blanco ensueño, como mástil roto, como tabla deshecha, la Esperanza. Como es tierra maldita, no hay camino a do el triste cantor descansa inerme; huye su sepultura el campesino, solo... y en paz, con su laúd divino. Pero cuando la luna en los desiertos ámbitos se levantan, como aurora, como la blanca aurora de los muertos, desentume el canto los brazos yertos, y en su huesa callada se incorpora. ¿Qué dulce voz de misterioso encanto rompe el silencio de la noche? ¿Es una serenata de amor?... ¿Plegaria o llanto? ¿Notas de arpas celestes?... ¡Es el canto del poeta, a los rayos de la luna! Y surgen a su acento, cual visiones, las bellas heroínas inmortales de sus castos poemas y canciones... ¡De su vida, las blancas ilusiones; del poeta, las novias ideales! Van surgiendo al vibrar de la armonía, halo de luz sobre la frente, y llenas de albas rosas las manos... Se diría de canéforas blanca Teoría, bajo arcadas de mármol, en Atenas. En silencio lo escuchan... Ni un acento Se levanta inoportuno... Ni suspira Entre las ramas del guadual el viento. En torno todo es paz, recogimiento; todo es quietud al sollozar la ira. Callad al fin las notas armoniosas; y a la luz de la luna, que en la quieta llanura se difunde, las hermosas ponen sobre las sienes del poeta una corona de laurel y rosas Vuelve a cantar la brisa... Lentamente las visiones se extinguen una a una; como un áureo jardín es el Oriente, y el poeta en la fosa hunde la frente, mientras se borra en el azul la luna.
0
961
La balada del poeta
Bajo un cámbulo en flor, en la llanura, cerca de clara fuente rumorosa que va regando a su rededor frescura, sin cruz la abandonada sepultura, el poeta suicida en paz reposa. Caprichoso juguete del destino, pálido, siempre triste, torvo y ceño, fue en extrañas regiones peregrino, siempre buscando su ideal divino, y siempre en pos de su imposible sueño. Una tarde, a los últimos fulgores de Sol, cuando en el viejo campanario del Ángelus vibraban los clamores, regresó, con su fardo de dolores, a su hogar el poeta solitario. «Mi corazón, nos dijo, paz desea; escribiré»... Para luchar cobarde Nada más escribió. Su sola idea era la de la muerte... Y otra tarde lo vimos que salía de la aldea. «Dónde vas?» Le dijimos                                 «Una cita; Voy de prisa... me esperan...» Infinita calma brillaba en su pupila inerte «¿Quien? No lo sé. Beatriz... o Margarita». ...Y su cita... ¡era cita con la muerte! Ya duerme... Y a las sombras, a lo ignoto, a la negra, infinita lontananza, lanzó el cansado y pálido piloto, su blanco ensueño, como mástil roto, como tabla deshecha, la Esperanza. Como es tierra maldita, no hay camino a do el triste cantor descansa inerme; huye su sepultura el campesino, solo... y en paz, con su laúd divino. Pero cuando la luna en los desiertos ámbitos se levantan, como aurora, como la blanca aurora de los muertos, desentume el canto los brazos yertos, y en su huesa callada se incorpora. ¿Qué dulce voz de misterioso encanto rompe el silencio de la noche? ¿Es una serenata de amor?... ¿Plegaria o llanto? ¿Notas de arpas celestes?... ¡Es el canto del poeta, a los rayos de la luna! Y surgen a su acento, cual visiones, las bellas heroínas inmortales de sus castos poemas y canciones... ¡De su vida, las blancas ilusiones; del poeta, las novias ideales! Van surgiendo al vibrar de la armonía, halo de luz sobre la frente, y llenas de albas rosas las manos... Se diría de canéforas blanca Teoría, bajo arcadas de mármol, en Atenas. En silencio lo escuchan... Ni un acento Se levanta inoportuno... Ni suspira Entre las ramas del guadual el viento. En torno todo es paz, recogimiento; todo es quietud al sollozar la ira. Callad al fin las notas armoniosas; y a la luz de la luna, que en la quieta llanura se difunde, las hermosas ponen sobre las sienes del poeta una corona de laurel y rosas Vuelve a cantar la brisa... Lentamente las visiones se extinguen una a una; como un áureo jardín es el Oriente, y el poeta en la fosa hunde la frente, mientras se borra en el azul la luna.
Continue reading...
70
De vosotros, los jóvenes, espero no menos cosas grandes que las que realizaron vuestros antepasados. Os entrego una herencia grandiosa: sostenedla. Amparad ese río de sangre, sujetad con segura mano el tronco de caballos viejísimos, pero aún poderosos, que arrastran con pujanza el fardo de los siglos pasados. Nosotros somos estos que aquí estamos reunidos, y los demás no importan. Tú, Piedra, hijo de Pedro, nieto de Piedra y biznieto de Pedro, esfuérzate para ser siempre piedra mientras vivas, para ser Pedro Petrificado Piedra Blanca, para no tolerar el movimiento para asfixiar en moldes apretados todo lo que respira o que palpita. A ti, mi leal amigo, compañero de armas, escudero, sostén de nuestra gloria, joven alférez de mis escuadrones de arcángeles vestidos de aceituna, sé que no es necesario amonestarte: con seguir siendo fuego y hierro, basta. Fuego para quemar lo que florece. Hierro para aplastar lo que se alza. Y finalmente, tú, dueño del oro y de la tierra poderoso impulsor de nuestra vida, no nos faltes jamás. Sé generoso con aquéllos a los que necesitas, pero guarda, expulsa de tu reino, mantenlos más allá de tus fronteras, déjalos que se mueran, si es preciso, a los que sueñan, a los que no buscan más que luz y verdad, a los que deberían ser humildes y a veces no lo son, así es la vida. Si alguno de vosotros pensase yo le diría: no pienses. Pero no es necesario. Seguid así, hijos míos, y yo os prometo paz y patria feliz, orden, silencio.
0
849
Discurso a los jóvenes
De vosotros, los jóvenes, espero no menos cosas grandes que las que realizaron vuestros antepasados. Os entrego una herencia grandiosa: sostenedla. Amparad ese río de sangre, sujetad con segura mano el tronco de caballos viejísimos, pero aún poderosos, que arrastran con pujanza el fardo de los siglos pasados. Nosotros somos estos que aquí estamos reunidos, y los demás no importan. Tú, Piedra, hijo de Pedro, nieto de Piedra y biznieto de Pedro, esfuérzate para ser siempre piedra mientras vivas, para ser Pedro Petrificado Piedra Blanca, para no tolerar el movimiento para asfixiar en moldes apretados todo lo que respira o que palpita. A ti, mi leal amigo, compañero de armas, escudero, sostén de nuestra gloria, joven alférez de mis escuadrones de arcángeles vestidos de aceituna, sé que no es necesario amonestarte: con seguir siendo fuego y hierro, basta. Fuego para quemar lo que florece. Hierro para aplastar lo que se alza. Y finalmente, tú, dueño del oro y de la tierra poderoso impulsor de nuestra vida, no nos faltes jamás. Sé generoso con aquéllos a los que necesitas, pero guarda, expulsa de tu reino, mantenlos más allá de tus fronteras, déjalos que se mueran, si es preciso, a los que sueñan, a los que no buscan más que luz y verdad, a los que deberían ser humildes y a veces no lo son, así es la vida. Si alguno de vosotros pensase yo le diría: no pienses. Pero no es necesario. Seguid así, hijos míos, y yo os prometo paz y patria feliz, orden, silencio.
Continue reading...
70
Sentada na porta de casa, Paro, reflito. Não sei a função da minha existência... Não sei qual a consequência, De levantar todo dia, Com a mesma rotina, Esperar mudança E não mudar nada. Eu sei, Falha minha. Mas eu não consigo ser descomplicada, Eu só vivo por viver. Sufoco o amor pra não sofrer, E morrendo vou aos poucos, Por não ter coragem suficiente, De assumir o fardo da vida.
0
Oct 18, 2015
Oct 18, 2015 at 9:52 AM UTC
Fardo
Del amor y sus riquezas, del amor y sus pobrezas el amor junto a tu lado.. es el único que me interesa. Si estamos abrigados, sea; en el fardo de heno en el frio aire campestre, en una mansión o en un piso de tierra, no importa donde sea, si en la ciudad de las luces o en la pobreza de Burundi, del amor y sus riquezas, del amor y sus pobrezas, si estoy a tu costado, me siento saciada y plena. No importa si comemos caviar, no importa si no nos toca viajar, bordando sueños en tu dulce mirada, arropada entre tus brazos he encontrado yo, la novena maravilla, en la dulzura de tu sonrisa. Del amor y sus altibajos, me deslizo entre tus labios, tejiendo con ilusión en cada beso la frazada que cobijara este ensueño, de encontrarnos en el trayecto, de reconocer en una mirada el amor que alguna vez decretamos como el único que esperábamos. Del amor y sus riquezas, del amor y sus pobrezas, del amor y sus altibajos, del amor que se promete, de ese que se cansa y luego rejuvenece, en un perdón con un beso en la cabeza, o en el que se engancha a una camisa, remendando aquellas palabras rotas, sea en el fardo de heno, en una mansión o en el suelo, ya que lo único que importa, es vivir este amor con grandeza y con empeño. LeydisProse 11/24/2017 https://m.facebook.com/LeydisProse/
0
Nov 24, 2017
Nov 24, 2017 at 6:57 PM UTC
DEL AMOR Y SUS RIQUEZAS
Si no duerme su cara con Filena, Ni con sus dientes come y su vestido Las tres partes le hurta a su marido, Y la cuarta el afeite le cercena, Si entera con él come y con él cena, Mas debajo del lecho mal cumplido Todo su bulto esconde, reducido A Chapinzanco y Moño por almena, ¿Por qué te espantas, Fabio, que abrazado A su mujer, la busque y la pregone, Si, desnuda, se halla descasado? Si cuentas por mujer lo que compone A la mujer, no acuestes a tu lado La mujer, sino el fardo que se pone.
0
503
Desnuda a la mujer de la mayor parte ajena que la compone
Sinto-me fraco e impotente Quando ouço o que dizes Só para me ver contente. Nessa vã tentativa, eu sorrio Para sentires que cumpriste o objetivo. Dizes-me que estou cada vez mais frio E eu calo-me para não ser repetitivo. Recuso-me a explicar-te novamente Que nada nem ninguém poderá mudar O que vai na minha mente E que ninguém me pode ajudar Mesmo que tente incansavelmente. É algo com que aprendi a lidar Embora contra a minha vontade E mesmo que tentasse explicar Iria ficar pela metade. Vou tentar: Talvez assim me sinta menos cobarde! É um sentimento que vem acompanhado... Por estar neste estado Acabo me sentindo culpado. Culpado por ser insuficiente. Insuficiente para o que quer que seja. Só quero seguir de forma prudente, Não é isso que todo o mundo deseja? Sinto-me um fardo, Não me leves a mal, Mas estou farto. São os sentimentos que se atropelam, Vozes na minha cabeça que não se calam, Dúvidas que se interpelam E outras coisas que me abalam E me deixam ansioso. A ansiedade gera medo E o medo gera ansiedade. É neste ciclo vicioso, Entre medos e outros enredos Que eu me encontro com a realidade.
0
May 1, 2018
May 1, 2018 at 4:11 PM UTC
Eu
Me arrancaré, mujer, el imposible amor de melancólica plegaria, y aunque se quede el alma solitaria huirá la fe de mi pasión risible. Iré muy lejos de tu vista grata y morirás sin mi cariño tierno, como en las noches del helado invierno se extingue la llorosa serenata. Entonces, al caer desfallecido con el fardo de todos mis pesares, guardaré los marchitos azahares entre los pliegues del nupcial vestido.
0
334
A un imposible
Deixo de herança todos os pensamentos Perdidos ao luar, Escritos na página invisível da vida, Impossíveis de partilhar. Deixo de herança todas as garrafas, Que esvaziei e pousei à beira-mar, Com uma carta escondida lá dentro, Incógnita ainda por entregar. Deixo de herança todo o fumo, Que compulsivamente inalei Para tentar matar a doença Da qual nunca me curei. Deixo as pegadas na areia, Que rapidamente se apagaram. Marcas da efémera passagem dos seres Que por mim passaram. Deixo de herança o sol de inverno, Tão apreciado por toda a gente. Desejo que aqueça as almas frias, Que não deixe ninguém indiferente. Deixo de herança o incenso Que nunca acendi. Espalhado pela brisa, Como qualquer cheiro que senti. Deixo de herança toda a música E cada marca que deixou. Atenciosa companheira, Que tantas vezes me salvou. Deixo de herança o rio, No seu mesmo exato lugar. Lembrança eterna que existe um sítio seguro Para onde o desespero nos pode levar. Deixo de herança a pedra afiada, Que me esculpiram no lugar do coração. Memória da crueldade no olhar De quem a infância me roubou. Deixo ligadas as luzes da aldeia, Que me abrigaram no solitário berço. Agarro o impulso que me levou à procura De tudo o que ainda desconheço.    Deixo de herança em papel amarrotado, Algum sangue que derramei. Lágrimas, cicatrizes e o fardo, De ser tão brutalmente consciente De tudo aquilo que sei. Deixo de herança o meu amor, Sorrisos, abraços e essências, Partilhadas no pôr-do-sol. E que nesta viagem de turbulências, Repares na simplicidade do sentimento Que achaste saber de cor. Deixo de herança uma moeda, Ao pedinte que conheci E que nunca a chegou a gastar. Esqueceu-se que para a salvação da vida Não há dinheiro, nem há fornecedor Onde ele a possa ir comprar. Deixo de herança o pássaro branco, Que ainda não se atreveu a pousar. Canta mais alto a cada Primavera, Só para me relembrar, Que as raízes são uma ilusão Criadas por quem não as consegue descolar. Deixo de herança duas mãos quentes, No peito frágil de uma criança, Que nasceu órfão de mãe E cresceu sem esperança. “Nas noites escuras que te abraçam. Nos dias cinzentos a que te entregas Que sintas neste aperto a mensagem De toda a força que carregas.” Deixo de herança este poema, Escrito num sonho que se entranha E do qual nunca acordei. Vem… Traz o mapa que queimei. E encontra-me para lá da montanha Onde também eu me encontrei.
0
Mar 3, 2022
Mar 3, 2022 at 4:09 PM UTC
Deixo-me de herança
Deixo de herança todos os pensamentos Perdidos ao luar, Escritos na página invisível da vida, Impossíveis de partilhar. Deixo de herança todas as garrafas, Que esvaziei e pousei à beira-mar, Com uma carta escondida lá dentro, Incógnita ainda por entregar. Deixo de herança todo o fumo, Que compulsivamente inalei Para tentar matar a doença Da qual nunca me curei. Deixo as pegadas na areia, Que rapidamente se apagaram. Marcas da efémera passagem dos seres Que por mim passaram. Deixo de herança o sol de inverno, Tão apreciado por toda a gente. Desejo que aqueça as almas frias, Que não deixe ninguém indiferente. Deixo de herança o incenso Que nunca acendi. Espalhado pela brisa, Como qualquer cheiro que senti. Deixo de herança toda a música E cada marca que deixou. Atenciosa companheira, Que tantas vezes me salvou. Deixo de herança o rio, No seu mesmo exato lugar. Lembrança eterna que existe um sítio seguro Para onde o desespero nos pode levar. Deixo de herança a pedra afiada, Que me esculpiram no lugar do coração. Memória da crueldade no olhar De quem a infância me roubou. Deixo ligadas as luzes da aldeia, Que me abrigaram no solitário berço. Agarro o impulso que me levou à procura De tudo o que ainda desconheço.    Deixo de herança em papel amarrotado, Algum sangue que derramei. Lágrimas, cicatrizes e o fardo, De ser tão brutalmente consciente De tudo aquilo que sei. Deixo de herança o meu amor, Sorrisos, abraços e essências, Partilhadas no pôr-do-sol. E que nesta viagem de turbulências, Repares na simplicidade do sentimento Que achaste saber de cor. Deixo de herança uma moeda, Ao pedinte que conheci E que nunca a chegou a gastar. Esqueceu-se que para a salvação da vida Não há dinheiro, nem há fornecedor Onde ele a possa ir comprar. Deixo de herança o pássaro branco, Que ainda não se atreveu a pousar. Canta mais alto a cada Primavera, Só para me relembrar, Que as raízes são uma ilusão Criadas por quem não as consegue descolar. Deixo de herança duas mãos quentes, No peito frágil de uma criança, Que nasceu órfão de mãe E cresceu sem esperança. “Nas noites escuras que te abraçam. Nos dias cinzentos a que te entregas Que sintas neste aperto a mensagem De toda a força que carregas.” Deixo de herança este poema, Escrito num sonho que se entranha E do qual nunca acordei. Vem… Traz o mapa que queimei. E encontra-me para lá da montanha Onde também eu me encontrei.
Continue reading...
78