"esquina" poems
What you can’t tell by looking at me…
is that i wish you could see what i see
but because you don’t you go ahead and without thinking twice,
you point the finger of judgement at me
and through your eyes you think of me as a criminal, illegal, poor
you don’t even question what is deeper inside besides the color of my skin
I wish you could see how much this hurts me
because maybe this isn’t your fault
that you were brought up to see corruption, drugs, violence
but listen to me, and trust me that there is another world out there
one story, one you have yet to hear
and i hope you find some way to appreciate it
until you feel the pain from our struggle
to make you think any different.
make you think I am not less than you
There are so many things you cannot see
this is my culture, soy hispana y orgullosa
and these are my people
my people, who are more than you think they are
for they are doctors, innovators, mathematicians, even scientists
you see, there are many things you have not seen, this is only the beginning
My people struggle for strength
nunca te dejes vencer, porque el triunfo puede estar de la esquina as my mother tells me
because pride is what keeps our will to fight going
it is what makes us want to make a change, una cambio
change your perception from rapists, homeless and corrupt
to normal everyday people
….
i hope one day you are able to see past the color of my skin
and to accept what is there
to know that we are not criminals, or crazed animals than what you set us out to be
no, we are more than that
we are human beings… just like you
Oct 3, 2015
Oct 3, 2015 at 12:09 AM UTC
Los fantasmas iluminados de las casas que son museos se han despertado. El viento huele a lluvia cálida, las escaleras mueren en la más completa oscuridad, ¿cómo una casa se convierte en museo? preguntamos, resguardados en la dulce bruma del vino, no rojo, sino exótico púrpura de tierras lejanas.
¿Cómo las casas se hacen museos, entonces? Ilustres sombras se pasean a nuestro alrededor. No tienen nombres ni rostros. No hay cadenas, ni ruidos, ni matices. Sabemos que están ahí porque tocamos la piedra (tibia, tibia, nunca muy fría) e inferimos su presencia. Son ellos edificios ahora. Son techos y puertas y columnas. Ideas primigenias de resguardo contra la vida. Con o sin caballerizas.
La casa es museo. El museo antes fue una casa. Sea como sea, los gatos se escabullen entre los barrotes de las verjas. Tranquilos, casi elegantes, con los ojos fijos en destinos que nadie puede adivinar, porque ¿qué piensan los gatos? ¿en la vida? ¿en la vida que es suya o qué es nuestra? ¿cuál es más vida, la suya o la nuestra? Delgados y amigos de la sombra, se escabullen. No temen a los muertos, a los vivos, a los carros o a la poesía. Ni a los tejados verdes muy altos, ni a las ventanas de cristal muy grueso.
Somos, entonces, gatos que se escabullen (yo el gris, tú el ***** y la luciérnaga el pardo) y que crean mundos en las casas ahora museos. El vino en los labios, las manos en los bolsillos. Mundos instantáneos, como una mirada fugaz; mundos invisibles, como la idea de una casa o la idea de un museo.
Casas, museos, jardines solitarios, funerarias, escaleras, túneles. La arquitectura de un mundo gatuno. El mundo, vasto edificio, visto desde los ojos temerarios de dos sombras, ágiles y acostumbradas a confundirse entre la muchedumbre, que se refugian en una esquina de una casa que es museo. Pero una Casa y un Hogar después de todo.
Hogar de respiraciones agitadas, de luciérnagas intermitentes, de bocas que son más como estrellas que se dirigen a su inminente destrucción, que son más como olas que se estrellan contra las rocas. Manos y labios violentos. Cuerpos encima de un pedestal. Resguardados, protegidos, venerados. Pedazos de un todo que se han vuelto invaluables y sagrados.
Gatos salvajes, creadores del arte más empíreo, más absoluto. Arte que será puesto a perpetuidad (y por fin encontramos la respuesta a nuestra pregunta) en el museo que antes era una casa.
Jul 9, 2013
Jul 9, 2013 at 5:52 PM UTC
Lo supieron los arduos alumnos de Pitágoras:
los astros y los hombres vuelven cíclicamente;
los átomos fatales repetirán la urgente
Afrodita de oro, los tebanos, las ágoras.
En edades futuras oprimirá el centauro
con el casco solípedo el pecho del lapita;
cuando Roma sea polvo, gemirá en la infinita
noche de su palacio fétido el minotauro.
Volverá toda noche de insomnio: minuciosa.
La mano que esto escribe renacerá del mismo
vientre. Férreos ejércitos construirán el abismo.
(David Hume de Edimburgo dijo la misma cosa).
No sé si volveremos en un ciclo segundo
como vuelven las cifras de una fracción periódica;
pero sé que una oscura rotación pitagórica
noche a noche me deja en un lugar del mundo
que es de los arrabales. Una esquina remota
que puede ser del Norte, del Sur o del Oeste,
pero que tiene siempre una tapia celeste,
una higuera sombría y una vereda rota.
Ahí está Buenos Aires. El tiempo que a los hombres
trae el amor o el oro, a mí apenas me deja
esta rosa apagada, esta vana madeja
de calles que repiten los pretéritos nombres
de mi sangre: Laprida, Cabrera, Soler, Suárez...
Nombres en que retumban (ya secretas) las dianas,
las repúblicas, los caballos y las mañanas,
las felices victorias, las muertes militares.
Las plazas agravadas por la noche sin dueño
son los patios profundos de un árido palacio
y las calles unánimes que engendran el espacio
son corredores de vago miedo y de sueño.
Vuelve la noche cóncava que descifró Anaxágoras;
vuelve a mi carne humana la eternidad constante
y el recuerdo ¿el proyecto? de un poema incesante:
«Lo supieron los arduos alumnos de Pitágoras...»
1.7k
Hoy te extrañé intensamente de la nada y los pequeños recuerdos de nuestra historia cayeron una vez más.
Me puse a pensar que después de tantos años tu rostro todavía me trae felicidad cada que te encuentro sin querer en los lugares más random, y ya sabes, nada es casualidad, o al menos eso me gusta creer a mi, algo así como el destino.
Pienso en ti y en que tus noticias me duelen, y aún que no creo mucho en la Iglesia (algo que probablemente no sepas de mi), si creo en Dios y le pido que tu vida sea la más feliz.
Nuestros recuerdos me han perseguido de maneras que nunca imaginarás, los canto, los grito, los lloro, los escribo..aunque sería mejor enterrarlos en una caja por muchos años, pero falló en el intento cada día a las seis de la mañana, cuando me levanto y me acuerdo que hace algunos amaneceres a esa misma hora me dormía con el sonido de tu voz en el teléfono, pero esos recuerdos algunas veces me hacen sentir mejor, vivir mejor.
Pero en fin, cuando me pienses, recuérdame como se debe, con una sonrisa de esquina a esquina, porque así te recuerdo yo.
No me borres si no te da la gana, y si llegas a borrarme acuérdate de mi.
Que te borré tantas veces y hoy te escribí.
-J
Aug 30, 2016
Aug 30, 2016 at 3:01 AM UTC
A cocachos aprendí
mi labor de colegial
en el Colegio Fiscal
del barrio donde nací.
Tener primaria completa
era raro en mi niñez
(nos sentábamos de a tres
en una sola carpeta).
Yo creo que la palmeta
la inventaron para mí,
de la vez que una rompí
me apodaron "mano 'e fierro",
y por ser tan mataperro
a cocachos aprendí.
Juguetón de nacimiento,
por dedicarme al recreo
sacaba Diez en Aseo
y Once en Aprovechamiento.
De la Conducta ni cuento
pues, para colmo de mal
era mi voz general
"¡chócala pa' la salida!"
dejando a veces perdida
mi labor de colegial.
¡Campeón en lingo y bolero!
¡Rey del trompo con huaraca!
¡Mago haciéndome "la vaca"
y en bolitas, el primero...!
En Aritmética, Cero.
En Geografía, igual.
Doce en examen oral,
Trece en examen escrito.
Si no me "soplan" repito
en el Colegio Fiscal.
Con esa nota mezquina
terminé mi Quinto al tranco,
tiré el guardapolvo blanco
(de costalitos de harina).
Y hoy, parado en una esquina
lloro el tiempo que perdí:
los otros niños de allí
alcanzaron nombre egregio.
Yo no aproveché el Colegio
del barrio donde nací...
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viviré en una casa amarilla
pintada por el sol
una casa en la calle Alegría esquina Luz
y en mi casa amarilla habrá un jardín con flores
sembradas en amor y regadas con esperanza.
de mi casa amarilla hablará todo el mundo
y vendrán niños en bicicletas a ella
para conocer a la mujer con flores en su pelo
y estrellas en sus ojos,
la mujer que usa vestidos con bolsillos llenos de canela y miel.
Jul 25, 2017
Jul 25, 2017 at 5:54 PM UTC
ταυ qndo você me disse adeus
minha tarde em sua ida escureceu
em sua partida fui
em sua sola
em toda parte
ou esquina
agora
NÃO ESTOU.
ταυ louco a maldizer aquela aurora
o dia eu mato a tarde as horas
séculos meses anos, tudo:
desesperado,
não alcanço Porta.
Sep 6, 2009
Sep 6, 2009 at 6:39 AM UTC
Mientras tanto, estás esperando la respuesta de esa persona que es importante en tu vida, pero nada ha llegado.
Comienzas a desesperarte pensando en lo que podría estar pasando.
Es ahí, cuando no aguantas más, decides hacer una pequeña búsqueda y algo terribe te vas a encontrar.
Esa persona ya no es quien creías, te derrumbas por dentro y sin palabras comienzas a llorar.
Te das cuenta de lo mucho que la querías y que por ella cualquier cosa darías, pero vuelves a pensar y caes en cuenta de que a ella nada de eso le va a importar.
Mientras esa persona sigue su vida como si nada pasara, tú te mantienes en una esquina callado, pensando, sin querer alguien a tu lado.
¿Qué más se puede hacer?
Es tiempo de aceptar la realidad y con tu vida seguir, como si esa persona ya no viviera en ti.
Los recuerdos invaden tu mente, pero eso nadie lo ve, claramente.
Sigues tu rutina diaria, sonriendo y pretendiendo, pero nadie sabe que en tu interior sientes que estás muriendo.
Esa es la historia de un niño locamente enamorado, cuando de su confianza y nobleza abusaron, cuando por ella todo lo había dado, cuando todas sus esperanzas han quitado y sus sueños han esbaratado.
Mar 19, 2015
Mar 19, 2015 at 9:32 PM UTC
Mi invitada abre la puerta
cuando casi desespero
la contemplo en medio de mi cuarto
como dueña más bien que como sierva.
Ella el arco me presta
y yo lanzo la flecha.
Y si acierto en el blanco
en el cielo se abre un orificio
más pequeño que el ojo de una aguja
la aguja más pequeña
y caen palabras del cielo
que en mis manos se congregan.
¿En que reino se hallan sus raíces?
empapadas del rocío
que alimenta a las flores de la tierra
¿qué mandato obedecen?
¿y que afán las inquieta
qué espantosa simpatía o qué rechazo?
¿Acaso el de horadar las superficies
y humillar a las pobres apariencias?
¿de un palacio hacer un conventillo
de un patán un caballero?
¿insinuar un portento en cada esquina?
¿embriagarme en una gota de realidad?
Nov 23, 2011
Nov 23, 2011 at 11:09 AM UTC
Marcas de uma noite escura
E uma perspectiva ferida
Pela agulhas de minha frieza
Chegaram a você
E a face que foi me dada
Está jogada em alguma esquina
Com impressões de olhares inferiores
Como faces de um bloco de notas
Eu vou me virando
Vou me virando
Essas alternâncias de oportunidades
São as ultimas coisas que eu queria ver
E com um grito sufocante eu admito
Eu sempre errei
Eu errei
E essa dor despertante
É uma especie de verdade que muda totalmente o caráter
Me fez perceber as paredes se erguendo
No único objetivo que eu foquei
Todas essas maneiras autodestrutivas
Todas essas inclinações para o fundo do poço
E agora eu sei, elas tem justificativas
E eu sei
Acusado de assassinatos impiedosos
Mas não sou que sou "um com a dor"
Que fui forçado a parar na beira da estrada
Porque é de lá que vim
E é para lá que sempre voltarei
Mas, meu deus
Lá é tão distante
E parece que acidentes agora ocorrem por lá
E todos os outros lugares
São cheios e me sufocam
Me sufocam
E eu sou tão inútil que a unica coisa que consigo pensar
É em uma mudança dos tecidos dos tempo
É eu sei
Sou um inútil
E agora sinto como se minha face
Não tivesse nenhuma ligação com os meus pés
E o meu corpo agora fica
Rolando em coisas que não eu não consigo acreditar
Mas eu tentei
Eu realmente tentei
Você sabe que eu tentei
Realmente tentei
Oct 29, 2015
Oct 29, 2015 at 4:26 PM UTC
Una prostituta llego a la iglesia
Buscando una salida una respuesta
Ignorantemente ella llego
Con una minifalda y una camisa descotada
Cuando iba entrando por la puerta de esa iglesia
Un miembro la detuvo y le dijo
Tú no puedes entrar en este lugar vestida así
Y ella se fue con lágrimas sin Jesús
Donde esta el amor
Donde esta el amor
El amor que declaramos conocer
Donde esta el amor
Donde esta el amor
El amor solo se encuentra en el
Doctrinas religiones y tantas cosas por ahí
Que lo único que nos hacen es volver atrás
Envolviéndonos en un mundo y un grito de ansiedad
Solo pensamos en nuestra situación
Y dime donde esta aquella mujer que un día vino
Buscando un poquito de amor
Tal ves ella esta muerta en un callejón
Solo por que tú no tuviste corazón
Donde esta el amor
Donde esta el amor
El amor que declaramos conocer
Donde esta el amor
Donde esta el amor
El amor solo se encuentra en el
Me han burlado
Me han criticado
Es que ellos piensan que me conocen
Pero no importa no me ha parado
Es que mi Cristo a quien yo sirvo
Siempre esta a mi lado
Mi señor
Llévanos a las personas que están llenas de dolor
Mi señor
Enséñanos a amar con tu amor
Enséñanos a amar
Aquel que se encuentra en la cárcel
Aquel que pelea su barrio
Aquella que vende su cuerpo en la esquina del pueblo a diario
Aquel que ha violado y robado
Aquel que sabe lo que es haber matado
Aquel niño desnudo
Aquel huérfano que nunca conoció a su mama
Regresar a la inocencia es lo que yo quiero dios
Regresar aquellas manos que me hicieron
Regresar a la inocencia es lo que yo quiero dios
Regresar aquellas manos que me hicieron
Regresar a la inocencia es lo que yo quiero dios
Regresar aquellas manos que me hicieron………
Nov 7, 2015
Nov 7, 2015 at 1:18 AM UTC
Tener mente de escritor es probablemente una de las más grandes maldiciones que se le puede concebir a una persona.
Primero; comienzas a cuestionar todo a tu alrededor, no pierdes ni un detalle. Ya no es buscar a tu novia, que vive pasando la esquina. Es despertar; ver que el día está algo nublado. Pensar que las nubes grises te gustan y te causan paz y eso te causa cierta bohemia y te da ganas de escribir algo. Ya no es caminar; es andar. Andar viendo el suelo y pensar: "Mis pasos son lentos... a mi alrededor todo es taciturno. Las nubes, oh, dulces nubes. Dulces pero amargas formas que luego destruirán el cielo y mojaran la arena con su transparente sangre".
Segundo; no es ver a tu novia esperando en su puerta; es: "Y ahí estaba ella... tan hermosa... tan delicada. Tan irreal que me causaba gozo sólo existir para poder verla a la vuelta de la esquina...".
Ahora, imaginemos aplicar éste principio mórbido e involuntario a cada aspecto de la vida.
Tener mente de escritor es probablemente una de las más grandes maldiciones que se le puede concebir a una persona.
Jun 19, 2014
Jun 19, 2014 at 7:20 PM UTC
Todos han muerto.
Murió doña Antonia, la ronca, que hacía pan barato en el burgo.
Murió el cura Santiago, a quien placía le saludasen los jóvenes y las mozas, respondiéndoles a todos, indistintamente: «Buenos días, José! Buenos días, María!»
Murió aquella joven rubia, Carlota, dejando un hijito de meses, que luego también murió a los ocho días de la madre.
Murió mi tía Albina, que solía cantar tiempos y modos de heredad, en tanto cosía en los corredores, para Isidora, la criada de oficio, la honrosísima mujer.
Murió un viejo tuerto, su nombre no recuerdo, pero dormía al sol de la mañana, sentado ante la puerta del hojalatero de la esquina.
Murió Rayo, el perro de mi altura, herido de un balazo de no se sabe quién.
Murió Lucas, mi cuñado en la paz de las cinturas, de quien me acuerdo cuando llueve y no hay nadie en mi experiencia.
Murió en mi revólver mi madre, en mi puño mi hermana y mi hermano en mi víscera sangrienta, los tres ligados por un género triste de tristeza, en el mes de agosto de años sucesivos.
Murió el músico Méndez, alto y muy borracho, que solfeaba en su clarinete tocatas melancólicas, a cuyo articulado se dormían las gallinas de mi barrio, mucho antes de que el sol se fuese.
Murió mi eternidad y estoy velándola.
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Ahí es donde queda el sentimiento de necesidad; cuando se conocen las diferentes formas de amor y de como tratarlas, puedes tener algunas pero siempre quedará la que no tienes.
Se sentirá el hueco y el vacío. Seguramente te gustaría dejarla en una esquina, llenarla de polvo hasta que finalmente se llene de la manera correcta, o simplemente te gustará mantenerla fresca, viviente y que aún cuando sea o no sea la forma perfecta de amor sabes que hay algo. Y ese algo, por más mínimo que sea, se siente bien.
Jul 23, 2013
Jul 23, 2013 at 3:08 AM UTC
Sentada en la esquina de mi habitación
pensando en las cosas que me hacen vivir.
Tu pensamiento roza mi mente
¿por qué tuviste que partir?
Te fuiste un día de enero
12 horas en el cielo
para aterrizar y no sé si volverás
El sol se fue contigo, al igual que mi brillo
y no tengo alegría para comprar más.
dime que volverás
aunque te duela la mentira
no me digas que me dejas tirada como una colilla.
Mis lagrimas me abrazan como tú lo hacías
no las quiero a ellas porque están vacias
como el invierno que llega y me agarra
hasta quedar dormida.
Nov 12, 2013
Nov 12, 2013 at 7:08 AM UTC
De vuelta de una gloria inexistente,
después de haber avanzado un paso hacia ella,
retrocedo a velocidad indecible,
alegre casi como quien dobla la esquina de la
calle donde hay una reyerta,
llorando avergonzado como el adolescente
hijo de viuda sexagenaria y pobre
expulsado de la escuela vespertina en la que era becario.
Estoy aquí,
donde yo siempre estuve,
donde apenas hay sitio para mantenerse erguido.
La soledad es un farol certeramente apedreado:
sobre ella me apoyo.
La esperanza es el quicio de una puerta
de la casa que fue desarraigada
de sus cimientos por los huracanes:
quicio-resquicio por donde entro y salgo
cuando paso del nunca (me quisiste) al todavía (te odio),
del tampoco (me escuchas) al también (yo me callo),
del todo (me hace daño) al nada (me lastima).
No importa, sin embargo.
Los aviones de propulsión a chorro salvan rápidamente
la distancia que separa Tokio de Copenhague,
pero con más rapidez todavía
me desplazo yo a un punto situado a diez centímetros
de mí mismo,
de prisa,
muy de prisa,
en un abrir y cerrar de ojos,
en sólo una diezmilésima de segundo,
lo cual supone una velocidad media de setenta kilómetros a la hora,
que me permite,
si mis cálculos son correctos,
estar en este instante aquí,
después mucho más lejos,
mañana en un lugar sito a casi mil millas,
dentro de una semana en cualquier parte
de la esfera terrestre,
por alejada que os parezca ahora.
Consciente de esa circunstancia,
en muchas ocasiones emprendo largos viajes;
pero apenas me desplazo unos milímetros
hacia los destinos más remotos,
la nostalgia me muerde las entrañas,
y regreso a mi posición primera
alegre y triste a un tiempo
-como dije al principio:
alegre,
porque sé que tú eres mi patria,
amor mío;
y triste,
porque toda patria, para los que la amamos,
-de acuerdo con mi personal experiencia de la patria-
tiene también bastante de presidio.
Así,
en ti me quedo,
paseo largamente tus piernas y tus brazos,
asciendo hasta tu boca, me asomo
al borde de tus ojos,
doy la vuelta a tu cuello,
desciendo por tu espalda,
cambio de ruta para recorrer tus caderas,
vuelvo a empezar de nuevo,
descansando en tu costado,
miro pasar las nubes sobre tus labios rojos,
digo adiós a los pájaros que cruzan por tu frente,
y si cierras los ojos cierro también los míos,
y me duermo a tu sombra como si siempre fuera
verano,
amor,
pensando vagamente
en el mundo inquietante
que se extiende -imposible- detrás de tu sonrisa.
1.1k
Por diez centavos lo compré en la esquina
y vendiómelo un ángel desgarbado;
cuando a sacarle ***** lo ponía
lo vi como un cañón pequeño y fuerte.
Saltó la mina que estallaba ideas
y otra vez despuntólo el ángel triste.
Salí con él y un rostro de alto bronce
lo arrió de mi memoria. Distraída
lo eché en el bolso entre pañuelos, cartas,
resecas flores, tubos colorantes,
billetes, papeletas y turrones.
Iba hacia no sé dónde y con violencia
me alzó cualquier vehículo, y golpeando
iba mi bolso con su bomba adentro.
909
Cruza el sol la ventana
Anticipando el atardecer
No tardará en irse
Pues no es aquí a donde pertenece
Su luz alcanza a llegar
A una esquina vacía
][
Que no se cruce una nube
Ni salgan aves a escena
Aquí dos muros y un suelo
Se han rociado de infinito
Feb 4, 2015
Feb 4, 2015 at 11:25 PM UTC
Fue la pasada primavera,
hace ahora casi un año,
En un salón del viejo Temple, en Londres,
Con viejos muebles. Las ventanas daban,
Tras edificios viejos, a lo lejos,
Entre la hierba el gris relámpago del río.
Todo era gris y estaba fatigado
Igual que el iris de una perla enferma.
Eran señores viejos, viejas damas,
En los sombreros plumas polvorientas;
Un susurro de voces allá por los rincones,
Junto a mesas con tulipanes amarillos,
Retratos de familia y teteras vacías.
La sombra que caía
Con un olor a gato,
Despertaba ruidos en cocinas.
Un hombre silencioso estaba
Cerca de mí. Veía
La sombra de su largo perfil algunas veces
Asomarse abstraído al borde de la taza,
Con la misma fatiga
Del muerto que volviera
Desde la tumba a una fiesta mundana.
En los labios de alguno,
Allá por los rincones
Donde los viejos juntos susurraban,
Densa como una lágrima cayendo,
Brotó de pronto una palabra: España.
Un cansancio sin nombre
Rodaba en mi cabeza.
Encendieron las luces. Nos marchamos.
Tras largas escaleras casi a oscuras
Me hallé luego en la calle,
Y mi lado, al volverme,
Vi otra vez a aquel hombre silencioso,
Que habló indistinto algo
Con acento extranjero,
Un acento de niño en voz envejecida.
Andando me seguía
Como si fuera solo bajo un peso invisible,
Arrastrando la losa de su tumba;
Mas luego se detuvo.
«¿España?», dijo. «Un nombre.
España ha muerto.» Había
Una súbita esquina en la calleja.
Le vi borrarse entre la sombra húmeda.
947
Feliz día de San Valentín, amigos y amigas
Es el día de cuidarnos unos a otros
Y donde debemos tomarnos de la mano
La amistad importa, el amor importa
La familia importa, los modales importan
Y las flores también importan, hermanos y hermanas
No te enojes demasiado
Porque el cielo no es azul
Disfrutemos del rocío de la mañana
No estés demasiado triste
Disfrutemos del clima frío y soleado
Hay nieve aquí y allá, pero a la vuelta de la esquina
Es primavera con aire fresco y un ramo de flores
La amistad importa, el amor importa
Hay chispas de fuego de amor en el aire
Disfrutemos de la temporada de amor, paz y cuidado
Es hora de caminar felices de la mano
Juntos caminaremos, juntos nos levantaremos.
P.D. Traducción de “Joyous Saint Valentine’s Day” de Hébert Logerie.
Este poema está dedicado a todos los enamorados del mundo.
Copyright © enero de 2025, Hébert Logerie, Todos los derechos reservados.
Hébert Logerie es autor de varias colecciones de poemas.
Jan 26, 2025
Jan 26, 2025 at 6:29 PM UTC
¿Y fue por este río de sueñera y de barro
que las proas vinieron a fundarme la patria?
Irían a los tumbos los barquitos pintados
entre los camalotes de la corriente zaina.
Pensando bien la cosa, supondremos que el río
era azulejo entonces como oriundo del cielo
con su estrellita roja para marcar el sitio
en que ayunó Juan Díaz y los indios comieron.
Lo cierto es que mil hombres y otros mil arribaron
por un mar que tenía cinco lunas de anchura
y aún estaba poblado de sirenas y endriagos
y de piedras imanes que enloquecen la brújula.
Prendieron unos ranchos trémulos en la costa,
durmieron extrañados. Dicen que en el Riachuelo,
pero son embelecos fraguados en la Boca.
Fue una manzana entera y en mi barrio: en Palermo.
Una manzana entera pero en mitá del campo
expuesta a las auroras y lluvias y suestadas.
La manzana pareja que persiste en mi barrio:
Guatemala, Serrano, Paraguay, Gurruchaga.
Un almacén rosado como revés de naipe
brilló y en la trastienda conversaron un truco;
el almacén rosado floreció en un compadre,
ya patrón de la esquina, ya resentido y duro.
El primer organito salvaba el horizonte
con su achacoso porte, su habanera y su ******
El corralón seguro ya opinaba YRIGOYEN,
algún piano mandaba tangos de Saborido.
Una cigarrería sahumó como una rosa
el desierto. La tarde se había ahondado en ayeres,
los hombres compartieron un pasado ilusorio.
Sólo faltó una cosa: la vereda de enfrente.
A mí se me hace cuento que empezó Buenos Aires:
La juzgo tan eterna como el agua y el aire.
942
¿Qué hemos de hacer nosotros los negros
que no sabemos ni leer?
Fregar escupideras en los grandes hoteles
encerar y barrer
manejar ascensores
en el Gran Club servirles de beber
o hacer que el cadillac sea más lujoso
vistiendo la librea de chofer.
Tenemos la respuesta siempre lista:
en París "oui, monsieur"
y en Georgia, en Lousiana o en Virginia
un eterno "yes sir..."
Los negros, pobres negros de este mundo
¿qué cosa hemos de hacer
debiendo de comer todos los días
(y a veces sin comer)?
Bajar la testa reverente
y a lo mismo de ayer.
Hasta que llega un blanco y "nos descubre"
nos mete al ring
y aquí comienza para mal de males
el principio del fin
Footing, training, sombra;
saco, pera, soga;
upper cuta
hook
cross.
Duchazos, masajes,
fotos, reportajes.
¡Okey, boss...!
El cañaveral de mi lejana tierra
me dio estos fuertes bíceps.
Los buques cargueros de todos los muelles
me dieron envidiable complexión.
Y corriendo, voceando millones de diarios
fortalecí
muslo
pierna
y
pie.
Ahora, en el Madison Square Garden
de New York,
dice mi manager:
¡No whisky!
¡No tobacco!
¡No girls!
(No money)
Negros acomodadores
ubican a los blancos en ring side.
Perder esta pelea
significa volver con ellos:
Con Blackie de Maniatan.
Con Brown de Alabama
Con "Nando" Rodríguez de Puerto Rico
...y entonces
no whiksy
no tobacco
no girls
no money
and
¡knock-out!
My challenger
es ***** como yo
Si pierde le espera lo mismo
(Aquí los únicos
que nunca pierden
son nuestros managers y el promotor).
Comienza el round, voy hacia el centro
-en este plan voy a perder-
este es el round numero trece
¡voy a demostrarle quién es quién!
Me está llevando hacia una esquina,
si caigo aquí me cuentan diez.
¡Virgen del Cobre estoy perdido!
No puedo ver
No... pue.. do... ver...
La gente aplaude al que me mata
El referee no dice "break".
Que mi mujer no sepa nada...
Mi nombre es BENNY "KID" PARET.
923
A mano amada,
cuando la noche impone su costumbre de insomnio
y convierte
cada minuto en el aniversario
de todos los sucesos de una vida;
allí,
en la esquina más negra del desamparo, donde
el nunca y el ayer trazan su cruz de sombras,
los recuerdos me asaltan.
Unos empuñan tu mirada verde,
otros
apoyan en mi espalda
el alma blanca de un lejano sueño,
y con voz inaudible,
con implacables labios silenciosos,
¡el olvido o la vida!,
me reclaman.
Reconozco los rostros.
No hurto el cuerpo.
Cierro los ojos para ver
y siento
que me apuñalan fría,
justamente,
con ese hierro viejo:
la memoria.
648