"derretida" poems
Aquela toca, pernas longas e câmera
Você me faz me sentir como uma criança
Vivo tentando te dizer
Tento, tento, mas não sai nada de mim
Sinto raiva, depois fico derretida, e depois com raiva de novo
E tudo o que você saber falar é sobre alguns números
9, 25, 88, 97, 16...
Eu sou apenas uma adolescente volátil
Sou um panda abandonado
um panda pequeno
E agora você deve estar fotografando várias meninas de 23
uma com piercing no septo e outra com uma tatto da Marilyn
Se eu tivesse nascido em 95 tava tudo bem...
Jul 30, 2013
Jul 30, 2013 at 12:46 AM UTC
Guardaste mis secretos:
los poemas que arranqué del pecho
y lancé hacia tu oscuridad.
Esos versos torpes,
hojas arrugadas por el llanto,
pedazos de alma
que terminaron en tu vientre de metal.
Nadie supo que fuiste
el horno donde quemé
cartas de "siempre"
y sobres de "nunca más".
Tus esquinas aún huelen
a tinta derretida.
Sepultaste las cenizas
sin preguntar nombres.
Ahora esos papeles
—los que sobrevivieron al fuego—
alumbran otras noches ajenas.
¿Quién notaría que eres
solo una papelera?
Que en tu silencio
hay más verdades
que en todos los poemas
que aún no he publicado.
Mel Zalewsky.
May 27, 2025
May 27, 2025 at 12:31 PM UTC
Ya la provincia toda
reconcentra a sus sanas hijas en las caducas
avenidas, y Rut y Rebeca proclaman
la novedad campestre de sus nucas.
Las pobres desterradas
de Morelia y Toluca, de Durango y San Luis,
aroman la Metrópoli como granos de anís.
La parvada maltrecha
de alondras, cae aquí con el esfuerzo
fragante de las gotas de un arbusto
batido por el cierzo.
Improvisan su tienda
para medir, cuadrantes pesarosos,
la ruina de su paz y de su hacienda.
Ellas, las que soñaban
perdidas en los vastos aposentos,
duermen en hospedajes avarientos.
Propietarios de huertos y de huertas copiosas,
regatean las frutas y las rosas.
Con sus modas pasadas
y sus luengos zarcillos
y su mirar somero,
inmútanse a los brillos
de los escaparates de un joyero.
Y después, a evocar la sandía tropa
de pavos, y su susto manifiesto
cuando bajaban por aquel recuesto...
¡Oh siestas regalonas,
melindre ante la jícara que humea,
soponcio ante la recua intempestiva
que tumba las macetas de las pardas casonas;
lotería de nueces,
y Tenorio que flecha el historiado
postigo de las rejas antañonas!
Paso junto a las lentas fugitivas: no saben
en su desgarbo airoso y en su activo quietismo,
la derretida y pura
compensación que logra su ostracismo
sobre mi pecho, para ellas holgadamente
hospitalario, aprensivo y munificente.
Yo os acojo, anónimas y lentas desterradas,
como si a mí viniese
la lúcida familia de las hadas,
porque oléis al opíparo destino
y al exaltado fuero
de los calabazates que sazona
el resol del Adviento, en la cornisa
recoleta y poltrona.
646
con el corazón acelerado,
no es una opción el frenado,
ya que ha empezado,
este loco amor.
llena de dudas y miedos,
en este autobús,
yo te deseo y espero.
tu abrazo me hará sentir viva,
derretida por tus caricias.
May 13, 2025
May 13, 2025 at 4:01 PM UTC