"decente" poems
Se dice, se rumora, afirman en los salones, en las fiestas, alguien o algunos enterados, que Jaime Sabines es un gran poeta. O cuando menos un buen poeta. O un poeta decente, valioso. O simplemente, pero realmente, un poeta.
Le llega la noticia a Jaime y éste se alegra: ¡qué maravilla! ¡Soy un poeta! ¡Soy un poeta importante! ¡Soy un gran poeta!
Convencido, sale a la calle, o llega a la casa, convencido. Pero en la calle nadie, y en la casa menos: nadie se da cuenta de que es un poeta. ¿Por qué los poetas no tienen una estrella en la frente, o un resplandor visible, o un rayo que les salga de las orejas?
¡Dios mío!, dice Jaime. Tengo que ser papá o marido, o trabajar en la fábrica como otro cualquiera, o andar, como cualquiera, de peatón.
¡Eso es!, dice Jaime. No soy un poeta: soy un peatón.
Y esta vez se queda echado en la cama con una alegría dulce y tranquila.
922
El olor del café y de los periódicos.
El domingo y su tedio. La mañana
y en la entrevista página esa vana
publicación de versos alegóricos
de un colega feliz. El hombre viejo
está postrado y blanco en su decente
habitación de pobre. Ociosamente
mira su cara en el cansado espejo.
Piensa, ya sin asombro, que esa cara
es él. La distraída mano toca
la turbia barba y saqueada boca.
No está lejos el fin. Su voz declara:
Casi no soy, pero mis versos ritman
la vida y su esplendor. Yo fui Walt Whitman.
900
Mi patria es el hermoso sol
Mi país no es el invierno duro
Mi país es un edén a menudo verde
Siempre lánguido y tropical al amanecer.
Es un país donde el canto de los gallos
Revive a todos cada mañana
Es un país amueblado con aguanieve sucia y rocas
Donde la naturaleza es un vasto y miserable jardín.
Es un país lleno de historias horribles
Donde los esclavos y la gente decente se rebelan
Contra colonos codiciosos y bucaneros sangrientos
Es donde solo existen recuerdos macabros.
En este ambiente horrible y malhumorado
Donde bromeo todo lo que es negativo
Construiré monumentos positivos
Soñaré y recitaré fábulas.
Mi patria es la luz de la luna
Que da esperanza y fuerza para luchar
Contra los bastardos enmascarados
Y zonbificados. ¡Vaya! Dios, no guardo rencor.
Mi país es la imaginación siempre positiva
Actualmente, no quiero denunciar a nadie.
Sin embargo, silenciaré las campanas que repican
¡Vaya! Es triste ver a mi gente en el éxodo
Junto a las costas de evacuación.
PD Gilles Vigneault, este poema es
Por ti y por nuestra gente.
Copyright © Enero 2023, Hébert Logerie, Todos los derechos reservados
Hébert Logerie es autor de varias colecciones de poesía.
Dec 28, 2024
Dec 28, 2024 at 12:55 PM UTC