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"cordura" poems
Que lenguaje mas hermoso el que produce palabras de alegria como es el te amo, te quiero y te adoro. Dicen que los latinos somos ruidosos, llenos de energia y poca cordura, pero es que no entienden que el español no tiene limites, no tiene volumen, solo frescura. Grita tus palabras indigenas, huracan, coqui, fotuto, Boricua, esas palabras tainas tan bellas que usamos cada dia. Porque tienes miedo cuando te sale el "Spanglish" si los gringos no pueden pronunciar ni "Porto Wico" asi que curate con un  "bad english" porque nunca tendras que procuparte por decir RRRRico como un chino. Mi lenguaje no puede morir porque dentro de sus palabras estan las llamas de un Neruda, la negrura de un Llorens, la fortaleza de un Albizu. Oh cuanto te amo, te quiero, te adoro Puerto Rico por enseñarme el español que uso para enamorar a tus hermosas mujeres. Oh cuanto te amo, te quiero, te adoro Puerto Rico por eseñarme el español que uso para luchar contra los que ya no te quieren.
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Jan 29, 2012
Jan 29, 2012 at 11:23 PM UTC
Mi Lenguaje No Puede Morir
Irrita la garganta y daña el hígado, que bastante ya se ha visto machacado por años de prácticas funestas. El más ****** líquido, encuentra camino en mi esófago, repleto de falsas esperanzas, va camino abajo y patea mis entrañas encargándose de dejar escapar la cordura. Menos por menos es más, y aquello que te vuelva inestable en una casa sin columnas ni vigas, seguro te hará sentir a salvo. Fuerte aroma y tacto cuestionable, aunque lo conozcas desde siempre, todas las veces se siente como el primer beso pero con mordida. Como champaña descorchada, hace florecer cualquier pensamiento, entre palabras que escapan a duras penas de la lengua envenenada y adormecida. El que lo niegue no lo ha probado, y si lo probó y lo negó, tiene ante usted a un ángel limpio y puro, puesto que ésta es la poción de los pisoteados.
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Aug 31, 2017
Aug 31, 2017 at 10:01 AM UTC
Agave
Manuel del Río, natural de España, ha fallecido el sábado 11 de mayo, a consecuencia de un accidente. Su cadáver está tendido en D'Agostino Funeral Home. Haskell. New Jersey. Se dirá una misa cantada a las 9,30 en St. Francis. Es una historia que comienza con sol y piedra, y que termina sobre una mesa, en D'Agostino, con flores y cirios eléctricos. Es una historia que comienza en una orilla del Atlántico. Continúa en un camarote de tercera, sobre las olas -sobre las nubes- de las tierras sumergidas ante Poseidón. Halla en América su término con una grúa y una clínica, con una esquela y una misa cantada, en la iglesia de St. Francis. Al fin y al cabo, cualquier sitio da lo mismo para morir: el que se aroma de romero, el tallado en piedra o en nieve, el empapado de petróleo. Da lo mismo que un cuerpo se haga piedra, petróleo, nieve, aroma. Lo doloroso no es morir acá o allá...                   Requiem æternam, Manuel del Río. Sobre el mármol en D'Agostino, pastan toros de España, Manuel, y las flores (funeral de segunda, caja que huele a abetos del invierno) cuarenta dólares. Y han puesto unas flores artificiales entre las otras que arrancaron al jardín... Libera me domine de morte æterna... Cuando mueran James o Jacob verán las flores que pagaron Giulio o Manuel... Ahora descienden a tus cumbres garras de águila. Dies irae. Lo doloroso no es morir Dies illa acá o allá; sino sin gloria...                       Tus abuelos fecundaron la tierra toda, la empaparon de la aventura. Cuando caía un español se mutilaba el Universo. Los velaban no en D'Agostino Funeral Home, sino entre hogueras, entre caballos y armas. Héroes para siempre. Estatuas de rostro borrado. Vestidos aún sus colores de papagayo, de poder y de fantasía. Él no ha caído así. No ha muerto por ninguna locura hermosa. (Hace mucho que el español muere de anónimo y cordura, o en locuras desgarradoras entre hermanos: cuando acuchilla pellejos de vino derrama sangre fraterna). Vino un día porque su tierra es pobre. El Mundo, Liberanos Domine, es patria. Y ha muerto. No fundó ciudades. No dio su nombre a un mar. No hizo más que morir por diecisiete dólares (él los pensaría en pesetas). Requiem æternam. Y en D'Agostino lo visitan los polacos, los irlandeses, los españoles, los que mueren en el week-end.                         Requiem æternam. Definitivamente todo ha terminado. Su cadáver está tendido en D'Agostino Funeral Home. Haskell. New Jersey. Se dirá una misa cantada por su alma.                   Me he limitado a reflejar aquí una esquela de un periódico de New York. Objetivamente. Sin vuelo en el verso. Objetivamente. Un español como millones de españoles. No he dicho a nadie que estuve a punto de llorar.
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Réquiem
Manuel del Río, natural de España, ha fallecido el sábado 11 de mayo, a consecuencia de un accidente. Su cadáver está tendido en D'Agostino Funeral Home. Haskell. New Jersey. Se dirá una misa cantada a las 9,30 en St. Francis. Es una historia que comienza con sol y piedra, y que termina sobre una mesa, en D'Agostino, con flores y cirios eléctricos. Es una historia que comienza en una orilla del Atlántico. Continúa en un camarote de tercera, sobre las olas -sobre las nubes- de las tierras sumergidas ante Poseidón. Halla en América su término con una grúa y una clínica, con una esquela y una misa cantada, en la iglesia de St. Francis. Al fin y al cabo, cualquier sitio da lo mismo para morir: el que se aroma de romero, el tallado en piedra o en nieve, el empapado de petróleo. Da lo mismo que un cuerpo se haga piedra, petróleo, nieve, aroma. Lo doloroso no es morir acá o allá...                   Requiem æternam, Manuel del Río. Sobre el mármol en D'Agostino, pastan toros de España, Manuel, y las flores (funeral de segunda, caja que huele a abetos del invierno) cuarenta dólares. Y han puesto unas flores artificiales entre las otras que arrancaron al jardín... Libera me domine de morte æterna... Cuando mueran James o Jacob verán las flores que pagaron Giulio o Manuel... Ahora descienden a tus cumbres garras de águila. Dies irae. Lo doloroso no es morir Dies illa acá o allá; sino sin gloria...                       Tus abuelos fecundaron la tierra toda, la empaparon de la aventura. Cuando caía un español se mutilaba el Universo. Los velaban no en D'Agostino Funeral Home, sino entre hogueras, entre caballos y armas. Héroes para siempre. Estatuas de rostro borrado. Vestidos aún sus colores de papagayo, de poder y de fantasía. Él no ha caído así. No ha muerto por ninguna locura hermosa. (Hace mucho que el español muere de anónimo y cordura, o en locuras desgarradoras entre hermanos: cuando acuchilla pellejos de vino derrama sangre fraterna). Vino un día porque su tierra es pobre. El Mundo, Liberanos Domine, es patria. Y ha muerto. No fundó ciudades. No dio su nombre a un mar. No hizo más que morir por diecisiete dólares (él los pensaría en pesetas). Requiem æternam. Y en D'Agostino lo visitan los polacos, los irlandeses, los españoles, los que mueren en el week-end.                         Requiem æternam. Definitivamente todo ha terminado. Su cadáver está tendido en D'Agostino Funeral Home. Haskell. New Jersey. Se dirá una misa cantada por su alma.                   Me he limitado a reflejar aquí una esquela de un periódico de New York. Objetivamente. Sin vuelo en el verso. Objetivamente. Un español como millones de españoles. No he dicho a nadie que estuve a punto de llorar.
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Mi inspiración es escasa, he sentido que algo me falta. Quiero que me toques, que me hagas sentir tuya una vez más, que seamos dueños de la noche, que nos ahoguemos en el deseo. Quiero que seas como águila; que de lejos tomes posesión de mi cuerpo con la mirada y que con garras afiladas me tomes y me lleves al punto más alto. Mantén prisionero mi cuerpo, ten control total. Quiero que seas como serpiente venenosa, que me inyectes de tu substancia, que por más mortífera, me endulces la vida, que así sea por un solo instante, me hagas alucinar. Quiero que me asfixies, que provoques el mayor de los suspiros, dejando parecer que es el último, aunque sepa que luego me dejarás en libertad Quiero que me tomes esta noche, te permito que me optes como presa, que seas como animal feroz hambriento, devorando cada extremidad. Solo una noche, una noche más. Necesito que tomes mi cuerpo, que me devuelvas mi musa, aunque por una noche pierda la cordura.
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Jun 13, 2015
Jun 13, 2015 at 10:10 PM UTC
La última posesión
Probablemente mientras duermes, alrededor de las once yo sigo despierto y dormito ideas, mi cuerpo flota y en el sillón viendo al techo esta tu espacio, un metro cincuenta y ocho, eternos. Una extraña marca en la pared que solo yo puedo ver ha quedado,  me estoy acostumbrando a ella ya que de vez en cuando logro evitar su mirada, sobre todo cuando es de noche y apago la luz; todos lo saben, la noche hace invisible la propia oscuridad y encierra en un dulce  parpadeo la cordura. Y así son las doce y tú duermes, mientras yo camino por las calles, solo para seguir en la luna al reflejo de tus ojos. ¿Has notado como las cosas cambian en la noche?, las horas se doblan sobre otras y hacen perder el hilo de los minutos, la sombra cambia los colores, la forma de la vereda hacia tu casa ya no es tan segura, ni las figuras que se puede imaginar en ella durante el día y quizás en la noche el tiempo pasa más lento en tu boca, pero me queda la duda de que solo sea la noche y no tu boca, ¿cómo saber si el sabor será el mismo mañana a las seis? Y así son las tres, y me pierdo en el mismo lugar al que mi mente llega todas las noches, el desenlace y el terminal al que a esta hora conducen todos los caminos, espejismo. Solo sé que no soy yo el que duerme.
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Jan 28, 2016
Jan 28, 2016 at 11:39 PM UTC
Un metro cincuenta y ocho
Me he entregado a su devoción, y al encanto de sus manos. He sido el canvas que siempre está en blanco, y a su disposición. Le canto en las noches, y se las enmarco en un beso. Colecciono atardeceres, y sus sonrisas. Mi alma baila la pieza que lleva tu nombre Le cuento las pecas, y le pinto los gestos. Dulce martirio que es el vivir alucinando contigo Amarte va más allá de prevalecer con cordura. Y es que ¿Cómo podría pedirle a la luna que solo iluminara mi camino? ¿Dominar el espíritu libre del mar? ¿Decirle al viento que solo revuelque mi cabello? Solo los cuerdos exigen esas cosas. Yo lo quiero rebelde, de colores, egocéntrico. Así que, quédese. Sumérjase en mí. Aunque lluevan gritos, y el sol se caiga. Que lo que le puedo prometer, Es un pedazo de alma más puro que el agua.
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May 31, 2015
May 31, 2015 at 12:09 AM UTC
Más puro que el agua.
Siento tu respiración acelerarse, Pero me cuesta trabajo Empatar mi desbocado corazón Con tu necesitada agonía. Día a día crece el sentimiento, Y me da miendo sentir Esta vulnerabilidad. Te abrazo y estorban los cuerpos, Y esque nunca creí ver en tus ojos Los ojos con los que yo tanto soñe. Me da miedo que un día te levantes, Y te des cuenta que no soy quien esperabas, ni el princepe azul Que tanto anhelabas. Espero tu corazón alcance mis latidos, Y que tu boca no se seque De tanto besar. ¿A caso estoy loco? Pues mi insana mente se enferma De claridad, y una luz se cuele Entre la sombra para enclarecer Lo que nunca tuve claro, O tal vez simplemente me negue a ver. Siempre estuvo frente a mí, Y ahora que la tengo pierdo cordura, Mientras ella se mantiente en sana sobriedad, espero Solo sean ideas mías, y mi luz No se pierda con sombra Pues es para mi solo ella, Y hoy admito que estoy loco, Loco por ella
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Dec 15, 2014
Dec 15, 2014 at 1:08 AM UTC
Loco por ella
Mañana gris. Contribuye a mi desencanto. Mis pies fríos acarician el asfalto ***** azabache. Así como su mirada. La que se pierde en la mía, profunda y tajante. Esas manchas de color Acarician mi piel y me llenan de pavor. El viento me arrastra. Corrientes oscuras. Ya no siento. Ya no pienso con cordura. Que será de mí es este mundo nuevo. En el que las aves no cantan Ni el amor es sincero. Que será de mí si ya no puedo escucharme. Mi voz no se oye. Mis gritos incansables. Existencia dudosa. Sin libertad, cadenas mordaces. Mi voz no se oye. Porque estoy encerrada. Y no puedo ni quiero escaparme De esta caja hermética que para mí fabricaste. Y no fue culpa de nadie. No intentes hacerme tuya. Las alas me cortaste Sin siquiera proponértelo. Porque mi mirada te pertenece. Mi amor por ti crece. Ansío algún dia volver a volar. Pensamientos oscuros y frialdad. La llovizna infame cae sin cesar. Son como puñaladas en el alma. La lluvia suave se lleva mi pena, Se lleva mi pesar.
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Jan 28, 2015
Jan 28, 2015 at 10:10 PM UTC
Otoño eterno.
Suenan campanas difíciles de oír, dentro de ti, son tus metáforas y mi poca cordura en colisión, formando notas que no podemos decir, Surcas la nobleza de decir sin decir, naturalmente quieres que yo diga lo que no puedes contar, pero ante el andar de la duda y tus acertijos prefiero volar inconsciente y darle cabida a un nuevo presente. Quiero decirte que eres vital para mí que con tus besos y tus misterios me haces sonreír, tus recuerdos dibujan conciertos dentro de mí, es lamentable que me tenga que ir.
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Jan 20, 2016
Jan 20, 2016 at 5:58 PM UTC
Volar inconsciente
Amanecemos por la tarde, bajo la sombra de los edificios, huimos del sol por que nos quema y no nos deja pensar, sin lugar a certezas ni a aclaraciones nuestras almas se asoman como la luna (siempre en las noches y solo a veces al final de la tarde). Ya todos los lugares están copados, la sombra es corta en los barrios bajos y hay que acelerar el paso, refugiarnos del sol antes de que el alma salga de pronto y nos sorprendan empezando a gritar; todos lo saben la noche hace invisible la propia oscuridad y encierra en un dulce parpadeo la cordura.
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Aug 3, 2016
Aug 3, 2016 at 1:00 AM UTC
Al final de la tarde
Tiempo para distraer La avalancha vacia que inunda Mi intoxicado cuerpo. Cada vez las voces gritan más fuerte, ya no puedo; Pero el silencio eterno que Emiten mis cansados labios Acalla tan frenetico estruendo. Cada vez más fuerte, No puedo oirlo. Escapa de mi boca, La suave y tibia estela que deja El ultimo aliento de cordura. Cada suspiro calienta Mi gelido pesar. Lentamente se va llenando Mas sin fondo el hueco es. Acallo los llamados haciendo Cada ves más fuerte sus lamentos. Los gritos ya no los oigo, El perpetuo vacio ahora Rebosante de cenizas, Mientras mi ya inutil cuerpo Queda frío, El calido suspiro me arrulla, Y roba mi ultimo aliento.
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Sep 24, 2014
Sep 24, 2014 at 11:30 PM UTC
Frenético estruendo
Llevo pensando mucho en la naturalidad de cada momento, lanzo voces cruzadas y al mismo tiempo escucho las tuyas algo diferentes. El “5-C” y el último piso del ascensor, una película retro, el fin de semana en mi casa y el color de nuestros sentimientos.  Momentos más tensos de otro color, errores y remedios, tiempo para meditar cambiar el contraste y continuar. Yo no te conocía, yo no podía escucharte cantar, yo no sabía que duermes antes de las 10, del azul o que a veces despiertas de madrugada. Después de todo yo quería un misterio no resuelto, que no se disuelva en el viento, yo quería que te falten algunos tornillos y que me estrelles en historias que no podamos contar. Y aunque voy cayendo en no saber que espera  esta historia, ni a las otras que nos rodean aún no acepto toda la cordura y tampoco ella me ha aceptado a mí; porque voy soñando que te conozco. ¿Y acaso te conozco?  Nunca te vi tan cerca de mí.
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Sep 8, 2015
Sep 8, 2015 at 2:14 PM UTC
2306
Dime que me quieres, dime que de ganas mueres, por besarme hasta al alba, de arroparme la duda, entre versos y besos. Besos en noches de locura, versos que besan la luna, que rompen silencios, que rompen cordura. Dime que mi piel sin duda, es el mejor poema que has leído. Que no quieres inventarme letras, sino besos, caricias, noches de delicias. Dime que enredado entre mis piernas quieres enloquecer. Bésame la duda de entregarme otra vez. Hazme el amor sin duda-- como lo hicieron el tango y Gardel. Enrédame en tu pluma, conviérteme en luna. Has de mis dudas de amor el mejor poema de amor, pasión y locura. LeydisProse 2/2017 https://m.facebook.com/LeydisProse/
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Jun 1, 2017
Jun 1, 2017 at 3:14 PM UTC
Bésame la duda
¿Cómo te imaginaria Bajo un cielo sin estrellas? ¿Cómo te imaginaria Bajo un mar sin sol? ¿Cómo te imaginaria En una vida Sin ti? ¿Cómo imaginaria Los colores Del mundo Sin tus ojos? ¿Cómo imaginaria Todos los sonidos De la naturaleza Sin tu riza? ¿Cómo imaginar Como construir Una semblanza de cordura Si no antes perder mi mente Al no encontrarte en esta realidad? Que no haría Por no tener que imaginar… APAD13 – 076 © okpoet
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Mar 19, 2013
Mar 19, 2013 at 4:04 PM UTC
Realidad...
No vivo sin ellas Las necesito; son mi somnífero consentido. Me quitan el traje de la cordura, sin consentimiento. Una enigmática sonrisa emana de ti seguidos por un vaivén que me vuelve loca. Sutiles como tu mirada y suaves como la brisa. Cierro mis ojos ahogada en una lluvia de orgasmos Provocados por ellas, por ti. Me tienen insaciable me tienes enamorada. Y es que, amor, ¿qué sería de mi sin esas inmejorables manos?
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Dec 16, 2014
Dec 16, 2014 at 11:31 PM UTC
Insaciables.
Escribir, para enredarme entre las ideas, ir desapareciendo con la tinta sobre este fondo blanco, desaparecer en mis sequías, en mis grises y colores, en esta cordura incierta de encontrarme cada día en el mismo lugar, sin recordar quien soy. Escribir para huir del tiempo, y sin ser inoportuno, atravesando dimensiones y algunas decisiones para al final tomar el lápiz, como se toma la vida, escribiendo sin regresar, aunque queden dudas. Escribir los pasos, tomar palabras de manera que la mente y el cuerpo se junten en el mismo universo, en cada verso, y en cada estrofa de la historia.
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May 11, 2014
May 11, 2014 at 5:20 PM UTC
Untitled
Venido a menos víking, de poeta (¡y en el Trópico!) estoy. Cuando cavilo: ¿será mi estilo, (por llamarle estilo) -de ése mi estilo (estilo a la jineta) yo mismo en veces (pocas) me horripilo-, barroco estilo, ni motor de escándalos, 1 por descender (si criollo hasta la zeta) de Renanos, Iberos, Godos, Vándalos? De Iberos, (no español de pandereta), de Renanos (si no bajo del tilo romanticoide y menos soto el filo 2 guadañador: el Führer non me peta), de Godos (pero zurdo: y nunca enfilo), de Vándalos (¿por miedo al diablo mándalos el Vulgo?) vengo (y vándalo un asceta?): de Renanos, Iberos, Godos, Vándalos. De inconexo y sin orden, soy veleta. (Llévame el viento -como brizna- en vilo). Ácrata soy, de buen humor tranquilo. Jamás sóbrame duro ni peseta. La Noche es techo de mi sólo asilo. Grandes recorta, mínimos agrándalos, fechos, mi móvil Yo: ¿síntesis? ¿meta? de Renanos, Iberos, Godos, Vándalos. De Enano hace Gigante, y -David- reta verdadero Goliat, que vé pupilo mi fantasía, y aunque corte un hilo su mandoble: y sin honda, ardid ni treta... Y, ante casos minúsculos, vacilo: (casos que un soplo blándulo desbándalos...) Tan vario humor, ¿es zumo que secreta de Renanos, Iberos, Godos, Vándalos? De loco no aprovecho, y la chaveta perdí hace siglos, -y, si despabilo, 3 cuerdo ya soy: de la cordura silo!: más cuerdo que el mejor anacoreta. ¿Cuerdo? ¡Qué vá! Con menos me obnubilo; a Juicio y a Folía, Humor comándalos: ¿heredé Humor, Esplín -y la Pirueta-, de Renanos, Iberos, Godos, Vándalos? De ambas soy cojo, y ando sin muleta. Sordo, y oigo el silencio. Y en sigilo -ciego- oteante el ***** mar vigilo de la cofa. Sin Fe, ni Amor, ni lieta Bienandanza, Ambición, ni Afán, destilo miel -si hiérenme- a ejemplo de los sándalos (y acíbar además...) ¿Suma -incompleta- de Renanos, Iberos, Godos, Vándalos? Príncipe: ¿quién mis trucos interpreta? ¿quién cargará con la que en torre apilo -¿de Babel?- ¿tonterías? ¿Quién no veta balumba tal -inundación del Nilo?- Malos caminos, muy más rápidos ándalos: es decir, rasga ya la Baladeta 4 de Renanos, Iberos, Godos, Vándalos.
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Balada - baladeta en mi
Venido a menos víking, de poeta (¡y en el Trópico!) estoy. Cuando cavilo: ¿será mi estilo, (por llamarle estilo) -de ése mi estilo (estilo a la jineta) yo mismo en veces (pocas) me horripilo-, barroco estilo, ni motor de escándalos, 1 por descender (si criollo hasta la zeta) de Renanos, Iberos, Godos, Vándalos? De Iberos, (no español de pandereta), de Renanos (si no bajo del tilo romanticoide y menos soto el filo 2 guadañador: el Führer non me peta), de Godos (pero zurdo: y nunca enfilo), de Vándalos (¿por miedo al diablo mándalos el Vulgo?) vengo (y vándalo un asceta?): de Renanos, Iberos, Godos, Vándalos. De inconexo y sin orden, soy veleta. (Llévame el viento -como brizna- en vilo). Ácrata soy, de buen humor tranquilo. Jamás sóbrame duro ni peseta. La Noche es techo de mi sólo asilo. Grandes recorta, mínimos agrándalos, fechos, mi móvil Yo: ¿síntesis? ¿meta? de Renanos, Iberos, Godos, Vándalos. De Enano hace Gigante, y -David- reta verdadero Goliat, que vé pupilo mi fantasía, y aunque corte un hilo su mandoble: y sin honda, ardid ni treta... Y, ante casos minúsculos, vacilo: (casos que un soplo blándulo desbándalos...) Tan vario humor, ¿es zumo que secreta de Renanos, Iberos, Godos, Vándalos? De loco no aprovecho, y la chaveta perdí hace siglos, -y, si despabilo, 3 cuerdo ya soy: de la cordura silo!: más cuerdo que el mejor anacoreta. ¿Cuerdo? ¡Qué vá! Con menos me obnubilo; a Juicio y a Folía, Humor comándalos: ¿heredé Humor, Esplín -y la Pirueta-, de Renanos, Iberos, Godos, Vándalos? De ambas soy cojo, y ando sin muleta. Sordo, y oigo el silencio. Y en sigilo -ciego- oteante el ***** mar vigilo de la cofa. Sin Fe, ni Amor, ni lieta Bienandanza, Ambición, ni Afán, destilo miel -si hiérenme- a ejemplo de los sándalos (y acíbar además...) ¿Suma -incompleta- de Renanos, Iberos, Godos, Vándalos? Príncipe: ¿quién mis trucos interpreta? ¿quién cargará con la que en torre apilo -¿de Babel?- ¿tonterías? ¿Quién no veta balumba tal -inundación del Nilo?- Malos caminos, muy más rápidos ándalos: es decir, rasga ya la Baladeta 4 de Renanos, Iberos, Godos, Vándalos.
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Tú, Mi puente de amor. Mi vaivén de ilusiones. Mi agua fluyente. Mi sempiterna carretera de felicidad. El arraigar de toda mi fogosidad. Tú, puerto que va perdiendo su orilla, más siempre anclas en los escondites de mi alma. Hasta ahí navegas, con tu sonrisa pasmada. Ese abrir de tu paraíso entre dientes y labios, que brota de si, el aire que sirve como barandilla para mis miedos. Miedos que van disminuyendo, porque he entendido que no hay barca que pueda nadar el mar que es mi amor por ti. Tú, Mi frontera entre el mar y la tierra. La precipitación de mis desiertos. Desiertos donde moro en tu ausencia. Ausencia que asilo como tesoro del pasado y el fortuito futuro. Futuro que aguarda las respuestas de un pasado alborotador. Tú, El estribo que me hace perder los estribos. Puente de mi esclavitud en libertad. Libertad que aprisiona mi voluntad. Voluntad que flaquea ante tu losa de pasiones, y normaliza todas las contradicciones que puedo ser. Tú. Tú eres el único puente en mi demente cordura que entiendo. El único puente que se y quiero caminar— sea hecho en soga, piedra o de metal. Tú eres mi acueducto de amor si me miras. La autopista hacia el olvido si no llamas. Y el día que dejes de quererme, Probablemente, se hundirá mi puente, en los oleajes del desequilibrio. LeydisProse 5/8/2017 https://m.facebook.com/LeydisProse/
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Jun 1, 2017
Jun 1, 2017 at 3:12 PM UTC
TÚ (el único puente que me sostiene)
Mirame mientras me desnudas el alma. Mirame mientras me muerdes las ansias. Mirame mientras acaricias mis ganas. MIRAME! No apagare la luz. Quiero embrujarme en la luz de tu mirada, mientras nos emburujamos estas ganas. Que nos ganan la cordura, Cobijando esta lujuria de eléctrica magia. Magia que nos va convirtiendo en cómplices. Complicando nuestra existencia. Existiendo solo en ese lecho, en ese espacio, que aún no es nuestro, que no nos pertenece, pero que pretende endeudarnos en pecados, prolongando nuestro infierno, ya que tú y yo …..tenemos otros dueños. Y a nadie queremos herir, Por eso nos arrodillamos y pedimos perdón después de entregarnos, a esta loca devoción que se crea entre tú y yo, cuando hacemos el amor. Por eso, MIRAME. Quiero recordar este momento cuando a la cárcel de mi casa me tenga que ir. LeydisProse 5/4/2017 https://m.facebook.com/LeydisProse/
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Jun 1, 2017
Jun 1, 2017 at 9:19 PM UTC
MIRAME
Nos separamos ambos de mal humor. ¿Por qué? Y después de que tanto prometimos un día Amarnos siempre, pero... la culpa no fue mía, Y aunque insistas, no puedes decir que yo empecé. Fuiste tú. Tú empezaste. Tal vez ambos... Tú... yo... Mas te confieso, no Fuiste tú. ¿Me has oído? Ni yo... Franco seré. Él sólo responsable de todo el amor fue. Y saliste enojada. Tu adiós me sonó mal, Y cambiamos palabras duras en el umbral. Hizo explosión mi orgullo, que tanto tiempo, tanto, Contuve, y reprimías en los ojos el llanto. Extraño es, pero cierto. Desde que nos unimos Parece, así lo creo, que odiándonos vivimos. Y la culpa no es tuya. Tampoco culpa mía. Me quieres. No lo niego. Negarlo no podría, Y te he amado. Y te amo con afecto leal. Mas tal vez las disputas, del carácter igual Que tenemos, dependen; de que siempre nos vemos, Y quizás de que mucho los dos nos conocemos. Así nuestros defectos se muestran con frecuencia, Sin que haya en nuestras almas un poco de indulgencia. Comprenderse de sobra no es nunca conveniente, Porque viene el análisis al punto. Y a la mente La incertidumbre llega fatal. Y no tenemos En el amor confianza, pues de él siempre tememos El vernos traicionados. Mira: un momento hacía Que tú y yo nos amábamos. Pero ambos pretendemos, Como extraña manía, Amarnos en la vida de modo extraordinario, Y, viéndolo bien, eso no es nunca lo ordinario. Y nos atormentamos. Ya amarnos con locura Es difícil. Mas oye. Juzgo que la cordura Exige, de nosotros que menos nos veamos. Cierto es que nos amamos, Mas de hablar de eso siempre se cansa uno y se irrita. Y para estar tranquilos nuestra alma necesita No vernos con frecuencia. Y esto no es un capricho. Verás que cuando vuelvas, muchas cosas tendremos Para decirnos, cosas que no nos hemos dicho, Y entonces, sí, felices, muy felices seremos. Vamos a amarnos mucho, mucho nos amaremos. Pensar en dichas nuevas no es esperanza vana, Estoy de ello seguro. Lo verás, sí, tesoro De mi vida. ¡Te adoro!... Y trata de que vuelvas más temprano mañana.
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Apaciguamiento
Nos separamos ambos de mal humor. ¿Por qué? Y después de que tanto prometimos un día Amarnos siempre, pero... la culpa no fue mía, Y aunque insistas, no puedes decir que yo empecé. Fuiste tú. Tú empezaste. Tal vez ambos... Tú... yo... Mas te confieso, no Fuiste tú. ¿Me has oído? Ni yo... Franco seré. Él sólo responsable de todo el amor fue. Y saliste enojada. Tu adiós me sonó mal, Y cambiamos palabras duras en el umbral. Hizo explosión mi orgullo, que tanto tiempo, tanto, Contuve, y reprimías en los ojos el llanto. Extraño es, pero cierto. Desde que nos unimos Parece, así lo creo, que odiándonos vivimos. Y la culpa no es tuya. Tampoco culpa mía. Me quieres. No lo niego. Negarlo no podría, Y te he amado. Y te amo con afecto leal. Mas tal vez las disputas, del carácter igual Que tenemos, dependen; de que siempre nos vemos, Y quizás de que mucho los dos nos conocemos. Así nuestros defectos se muestran con frecuencia, Sin que haya en nuestras almas un poco de indulgencia. Comprenderse de sobra no es nunca conveniente, Porque viene el análisis al punto. Y a la mente La incertidumbre llega fatal. Y no tenemos En el amor confianza, pues de él siempre tememos El vernos traicionados. Mira: un momento hacía Que tú y yo nos amábamos. Pero ambos pretendemos, Como extraña manía, Amarnos en la vida de modo extraordinario, Y, viéndolo bien, eso no es nunca lo ordinario. Y nos atormentamos. Ya amarnos con locura Es difícil. Mas oye. Juzgo que la cordura Exige, de nosotros que menos nos veamos. Cierto es que nos amamos, Mas de hablar de eso siempre se cansa uno y se irrita. Y para estar tranquilos nuestra alma necesita No vernos con frecuencia. Y esto no es un capricho. Verás que cuando vuelvas, muchas cosas tendremos Para decirnos, cosas que no nos hemos dicho, Y entonces, sí, felices, muy felices seremos. Vamos a amarnos mucho, mucho nos amaremos. Pensar en dichas nuevas no es esperanza vana, Estoy de ello seguro. Lo verás, sí, tesoro De mi vida. ¡Te adoro!... Y trata de que vuelvas más temprano mañana.
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Señor don Juan, pues con la fiebre apenas Se calienta la sangre desmayada, Y por la mucha edad, desabrigada Tiembla, no pulsa entre la arteria y venas; Pues que de nieve están las cumbres llenas La boca de los años saqueada, La vista enferma en noche sepultada, Y las potencias de ejercicio ajenas: Salid a recibir la sepultura, Acariciad la tumba y monumento, Que morir vivo es última cordura. La mayor parte de la Muerte, siento Que se pasa en contentos y locura; Y a la menor se guarda el sentimiento.
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Enseña a morir antes, y que la mayor parte de la muerte es la vida, y ésta no se siente; y la menor, que es el último suspiro, es la que da pena
De falsas astrologías, de costumbres un tanto lúgubres, vertidas en lo inacabable y siempre llevadas al lado, he conservado una tendencia, un sabor solitario. De conversaciones gastadas como usadas maderas, con humildad de sillas, con palabras ocupadas en servir como esclavos de voluntad secundaria, teniendo esa consistencia de la leche, de las semanas muertas, del aire encadenado sobre las ciudades. Quién puede jactarse de paciencia más sólida? La cordura me envuelve de piel compacta de un color reunido como una culebra: mis criaturas nacen de un largo rechazo: ay, con un solo alcohol puedo despedir este día que he elegido, igual entre los días terrestres. Vivo lleno de una sustancia de color común, silenciosa como una vieja madre, una paciencia fija como sombra de iglesia o reposo de huesos. Voy lleno de esas aguas dispuestas profundamente, preparadas, durmiéndose en una atención triste. En mi interior de guitarra hay un aire viejo, seco y sonoro, permanecido, inmóvil, como una nutrición fiel, como humo: un elemento en descanso, un aceite vivo: un pájaro de rigor cuida mi cabeza: un ángel invariable vive en mi espada.
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Sabor
Es una tarde mustia y desabrida de un otoño sin frutos, en la tierra estéril y raída donde la sombra de un centauro yerra.       Por un camino en la árida llanura, entre álamos marchitos, a solas con su sombra y su locura va el loco, hablando a gritos.       Lejos se ven sombríos estepares, colinas con malezas y cambrones, y ruinas de viejos encinares, coronando los agrios serrijones.       El loco vocifera a solas con su sombra y su quimera. Es horrible y grotesta su figura; flaco, sucio, maltrecho y mal rapado, ojos de calentura iluminan su rostro demacrado.       Huye de la ciudad... Pobres maldades, misérrimas virtudes y quehaceres de chulos aburridos, y ruindades de ociosos mercaderes.       Por los campos de Dios el loco avanza. Tras la tierra esquelética y sequiza -rojo de herrumbre y pardo de ceniza- hay un sueño de lirio en lontananza.       Huye de la ciudad. ¡El tedio urbano! -¡carne triste y espíritu villano!-.  No fue por una trágica amargura esta alma errante desgajada y rota; purga un pecado ajeno: la cordura, la terrible cordura del idiota.
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Un loco
Me miras con perfidia pretendiendo domar mi recinto. Presumes tu sabiduría sin saber que yo soy, ¡guía audaz! Que llevo más de diez vidas perfeccionando mis gritos, cuyo sonidos te llevaran al olimpo de los seres invictos. Gimos con algoritmos que descifran los calóricos revoltillos de una mente esculpida que sabe sumergirse; en insondable pozos, complacerte, hasta que logres tu propósito, hasta que digas ¡eureka! la novena maravilla, la he encontrado, en tu llanto pasional. Me miras y pretendes amedrentarme, pretendes que huya de mi desnudez y yo sencillamente, te reto a que te atiborres de mi ser.., a que te pierdas en mi querer; que no te avergüences de mi placer y que escuches en mis suspiros los quejidos de mi erotismo. Me miras como quien pretende impresionar y yo con la mirada fija.., te reto a que descubras mi castidad; Que te enganches de mi honduras, que te aferres a mi cintura, que te enamores de mi sabrosura, que te deshagas de tu cordura y respondas al clamo de mis deseos que te hacen un llamado visceral. Que apruebes conmigo los sabores del tiempo, con feroces besos, que van componiendo la canción perfecta, hasta que lleguemos a nuestro destino pasional. Te dije alguna vez y te lo diré otra vez, “Yo no gimo, yo gruñó como loba, maulló como perra” brinco hasta afincarme en tus cinco sentidos, y logres entender, que tú serás un lobo maldito, pero, a mi amor !no lo puedes someter!
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May 25, 2018
May 25, 2018 at 1:03 PM UTC
GRITOS
No seamos exigentes. La dicha no es accesible A toda clase de gentes. Bueno es ser menos sensible, O con ánimo logrero Tener de sobra dinero... No pidamos lo imposible. Vivir siempre bien hallados Con nosotros, debe ser Lo que se pida a los hados; Y obtener siempre favores De intermitentes amores, Que en eso estriba el placer. Es mucho ser dos, y estar Juntos hasta el porvenir Y mutuamente sufrir, Y nada al otro ocultar En nuestro triste vivir. Y si al fin nos convencemos Que es mucha nuestra exigencia, Prueba eso con suficiencia Que mal carácter tenemos O excesiva inteligencia.
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Cordura