"comienza" poems
Manuel del Río, natural
de España, ha fallecido el sábado
11 de mayo, a consecuencia
de un accidente. Su cadáver
está tendido en D'Agostino
Funeral Home. Haskell. New Jersey.
Se dirá una misa cantada
a las 9,30 en St. Francis.
Es una historia que comienza
con sol y piedra, y que termina
sobre una mesa, en D'Agostino,
con flores y cirios eléctricos.
Es una historia que comienza
en una orilla del Atlántico.
Continúa en un camarote
de tercera, sobre las olas
-sobre las nubes- de las tierras
sumergidas ante Poseidón.
Halla en América su término
con una grúa y una clínica,
con una esquela y una misa
cantada, en la iglesia de St. Francis.
Al fin y al cabo, cualquier sitio
da lo mismo para morir:
el que se aroma de romero,
el tallado en piedra o en nieve,
el empapado de petróleo.
Da lo mismo que un cuerpo se haga
piedra, petróleo, nieve, aroma.
Lo doloroso no es morir
acá o allá...
Requiem æternam,
Manuel del Río. Sobre el mármol
en D'Agostino, pastan toros
de España, Manuel, y las flores
(funeral de segunda, caja
que huele a abetos del invierno)
cuarenta dólares. Y han puesto
unas flores artificiales
entre las otras que arrancaron
al jardín... Libera me domine
de morte æterna...
Cuando mueran
James o Jacob verán las flores
que pagaron Giulio o Manuel...
Ahora descienden a tus cumbres
garras de águila. Dies irae.
Lo doloroso no es morir
Dies illa acá o allá;
sino sin gloria...
Tus abuelos
fecundaron la tierra toda,
la empaparon de la aventura.
Cuando caía un español
se mutilaba el Universo.
Los velaban no en D'Agostino
Funeral Home, sino entre hogueras,
entre caballos y armas. Héroes
para siempre. Estatuas de rostro
borrado. Vestidos aún
sus colores de papagayo,
de poder y de fantasía.
Él no ha caído así. No ha muerto
por ninguna locura hermosa.
(Hace mucho que el español
muere de anónimo y cordura,
o en locuras desgarradoras
entre hermanos: cuando acuchilla
pellejos de vino derrama
sangre fraterna). Vino un día
porque su tierra es pobre. El Mundo,
Liberanos Domine, es patria.
Y ha muerto. No fundó ciudades.
No dio su nombre a un mar. No hizo
más que morir por diecisiete
dólares (él los pensaría
en pesetas). Requiem æternam.
Y en D'Agostino lo visitan
los polacos, los irlandeses,
los españoles, los que mueren
en el week-end.
Requiem æternam.
Definitivamente todo
ha terminado. Su cadáver
está tendido en D'Agostino
Funeral Home. Haskell. New Jersey.
Se dirá una misa cantada
por su alma.
Me he limitado
a reflejar aquí una esquela
de un periódico de New York.
Objetivamente. Sin vuelo
en el verso. Objetivamente.
Un español como millones
de españoles. No he dicho a nadie
que estuve a punto de llorar.
1.7k
Hora de soledad y de melancolía,
en que casi es de noche y casi no es de día.
Hora para que vuelva todo lo que se fue,
hora para estar triste, sin preguntar por qué.
Todo empieza a morir cuando nace el olvido.
Y es tan dulce buscar lo que no se ha perdido.
Y es tan agria esta angustia terriblemente cierta
de un gran amor dormido que de pronto despierta.
Viendo pasar las nubes se comprende mejor
que así como ellas cambian, va cambiando el amor,
y aunque decimos: «Todo se olvida, todo pasa...»,
en las cenizas, a veces nos sorprende una brasa.
Porque es triste creer que se secó una fuente,
y que otro beba el agua que brota nuevamente;
o una estrella apagada que vuelve a ser estrella,
y ver que hay otros ojos que están fijos en ella.
Decimos: «Todo pasa, porque todo se olvida»,
y el recuerdo entristece lo mejor de la vida.
Apenas ha durado para amarte y perderte
este amor que debía durar hasta la muerte.
Fugaz como el contorno de una nube remota,
tu amor nace en la espiga muriendo en la gaviota.
Tu amor, cuando era mío, no me pertenecía.
Hoy, aunque vas con otro, quizás eres más mía.
Tu amor es como el viento que cruza de repente:
Ni se ve, ni se toca, pero existe y se siente.
Tu amor es como un árbol que renunció a su altura,
pero cuyas raíces abarcan la llanura.
Tu amor es como un viaje por el sueño de un loco, 1
porque nunca comienza ni termina tampoco. 1
Tu amor me negó siempre lo poco que pedí,
y hoy me da esta alegría de estar triste por ti.
Y, aunque creí olvidarte, pienso en ti todavía,
cuando, aún sin ser de noche, dejó de ser de día.
1.7k
Ruidos confusos, claridad incierta
Otro día comienza.
Es un cuarto en penumbra
y dos cuerpos tendidos.
En mi frente me pierdo
por un llano sin nadie.
Ya las horas afilan sus navajas.
Pero a mi lado tú respiras;
entrañable y remota
fluyes y no te mueves.
Inaccesible si te pienso,
con los ojos te palpo,
te miro con las manos.
Los sueños nos separan
y la sangre nos junta:
somos un río de latidos.
Bajo tus párpados madura
la semilla del sol.
El mundo
no es real todavía,
el tiempo duda:
sólo es cierto
el calor de tu piel.
En tu respiración escucho
la marea del ser,
la sílaba olvidada del Comienzo.
1.5k
No estoy seguro qué es lo que comienza.
Los gallos avivan al cosmos
lo alientan a latir, a expresarse
como el fuego avivado alienta al corazón
a agitar su latido.
(marea de circunstancias
heme aquí, postrado en el oleaje
muriéndome por nadar)
El vacío deja caer sus moldes de reloj
para que la vastedad suceda:
comienza, sí, la aventura
el juego circular
la alta-experiencia fallida
la confusión de nombrar
sin decir lo correcto.
Nombrar y mal|decir, maldefinir, malvivir.
Se entona un habla sin provecho
un habla sin adagio.
La expresión se desgaja: sus trozos se evaporan con la neblina
parecen esferas sufriendo de aplanamiento.
La claridad se enrarece: mueren los magos creadores
se colman de caídas sin conciencia
y paracaídas sin usar.
Sobrevivo aquí, en la marea del error
a u s e n t e d e s e n t i d o
laberinto lúdico laberinto
del que olvido su carácter de juego.
Malnombro mi estado: me pierdo.
Volver ¿a dónde?
¿Ayudaría la luz
a nombrar de nuevo?
Volver a la luz
perder la palabra
desposeer
comenzar.
¿Comenzar por la luz, terminar restituidos
en la más seglar de las gnosis?
¿Terminar
como estrella que alumbra el signo
como estrella que devela el sentido oscuro?
Bifurcación múltiple
ramales pletóricos
ah, las nervaduras del árbol metafísico
ah, la oquedad de la oferta.
¿A dónde van a dar los caminos
que, sumiso, veo abrirse ante mi?
Oct 11, 2014
Oct 11, 2014 at 11:05 PM UTC
Entonces, es ahí cuando todo comienza a cambiar.
Crees tener esperanzas, pero todo sigue igual.
Cada noche me desvelo pensando en un día nuevo,
cuando las cosas sean distintas y no exista la monotonía.
La falta de amor se siente.
Las noches de locura
se convirtieron en algo poco frecuente.
Los detalles, las sonrisas y todos aquellos momentos especiales
se encuentran navegando en los mares.
¿Qué pasó con aquellos días?
En los que solíamos amanecernos
hablando sobre nuestras vidas.
Ahora el silencio las opaca.
Las conversaciones se vuelven cortas
y cada vez más amargas.
Hay algo en nosotros que ha cambiado
¿aún nos seguiremos amando?
Durante el día pienso,
pero cuando el cielo se torna oscuro
se vuelve más intenso.
No sé si te pasa igual,
mas cierto es,
las cosas están por cambiar.
Muchas veces nos hemos fallado
y el dolor seguirá presente
mientras lo tengamos en nuestras mentes.
Nostálgica y afligida me he podido sentir,
pero en mi interior está esa fe por ti.
Mirándome al espejo, en falta de cariño
me he encontrado
y en lo único que pienso es
en estar a tu lado.
Una vida tranquila
quisiera presenciar.
Sin problemas ni escándalos
y gente entrometida en la vida de los demás.
¿Podremos nosotros seguir adelante?
¿O será otra historia con un final espeluznante?
Jan 9, 2015
Jan 9, 2015 at 3:46 PM UTC
Una curva comienza a delinearse en tus labios
Se asoma la felicidad en tus ojos
Se desprende de ti el dolor
Desparece la angustia
Te encuentras en la curva imperfecta que refleja tu alma
Parece que estaba extraviada
Vagando alrededor tuyo sin saber cómo volver
Pero ha encontrado el camino de vuelta a su hogar
Y hoy más que nunca
Vive en tu rostro
Y finalmente le devuelve al mundo lo que tanto extrañaba
El fenómeno detiene el tiempo
Por segundos esa curva es todo lo que existe
La vida depende de su presencia
Las miradas se suspenden en el aire
Y cuando se queda a vivir en ti
El corazón comienza a moverse en tu pecho
Y el mundo puede escuchar cada uno de sus latidos
El flujo de la vida por tu cuerpo
Y todo por esa curva en tu rostro
Jan 16, 2015
Jan 16, 2015 at 7:55 PM UTC
El río desemboca en el océano
sin darse cuenta.
La bahía
no sabe dónde comienza
dónde acaba el mar, dónde el peñasco…
Así tu boca me confunde
dejándome incapaz de saber
dónde están los bordes
en que comienzo yo
en que acabas tú.
Un ritmo como el oleaje
me marea:
desembocamos juntos:
cómo llamar a este nuevo cuerpo
cómo si está ocupado el aliento
en arreciarnos
a cada bocado.
Oct 15, 2014
Oct 15, 2014 at 9:26 PM UTC
Cada mañana comienza tu último día.
Cada mañana es el último te amo.
Cada mañana mi vida se detiene unos segundos
sólo para escucharte respirar.
Le temo a los días y a las noches,
a las horas y a los minutos.
No consigo una noche de sueño,
por miedo a esa pesadilla que pronto será realidad.
El recuerdo de tu sonrisa
siempre aparece en mi memoria,
aquella última verdadera sonrisa
y aquel último beso.
Jun 22, 2016
Jun 22, 2016 at 6:58 PM UTC
Y entonces me pegó como una de esas cosas que no te esperas, directo en lo que les gusta llamar corazón, en el que has estado revolviendo y resolviendo últimamente. ¿Cómo es que no te vas de mi mente? Y vaya que me he estado hundiendo en la densidad de la necesidad de huir de esta ciudad, pero apareces y me congelo. Es tu nombre, tu voz, tu esencia, tu confusión. Mi confusión. Se me olvida la depresión, la represión. Que te quiero como posesión pero sin serlo, te quiero cerca y te quiero lejos. Te quiero aquí o allá. Qué fácil se me hace darlo todo cuando se trata de ti, y qué difícil soltar tan poco cuando se trata de ti. ¿Ves mis contradicciones? Que si es contigo, yo voy. Y si es sin ti, yo dudo y dudo y dudo. Ni la más clara de mis decisiones ni el más grande de mis anhelos topan el suelo en la balanza de mis prioridades si viene a dar contigo. Si comienza con tu nombre, termina con el mío, y si comienza con el mío, me las arreglo de que tú conmigo. ¿Trotar mundos? Con vos, solo si somos dos. ¿Trotar mundos? Con voz, sólo si somos dos.
Jun 18, 2014
Jun 18, 2014 at 6:04 PM UTC
Aquí, desde este muro,
mirando el mar abierto,
siento de pronto el descontento oscuro
de un buque abandonado que envejece en el puerto.
Aquí el ancla se aferra,
pero el velamen pugna por volar;
aquí comienza el mar para el que está en tierra,
pero aquí el mar termina, para el que está el mar.
Y por eso quizás amo este muro
sobre el que salta a veces el oleaje;
este muro que mira hacia el futuro
con la esperanza de emprender un viaje...
Amo este puerto claro,
y este Morro que puja su montaña,
y el giratorio resplandor del faro,
única luz que supo dar España...
Y amo el manso canal de entrada angosta,
que hasta sus arrecifes se conmueve,
cuando, a todo lo largo de la costa,
retiembla el cañonazo de las nueve.
Amo este puerto de hálitos salobres,
con un gran muro que parece chico
para el coloquio de los novios pobres
y para los bostezos del matrimonio rico.
Amo este puerto femenino y macho,
con su agua honda y su emoción sencilla,
igual que la mirada de un muchacho
que remienda sus redes en la orilla;
o como la sonrisa del marino
de idioma gutural y vacilante pierna,
que nadie ha de saber de dónde vino,
pero que siempre va hacia la taberna;
como esos buques de actitud mendiga,
mugriento casco y remendadas lonas,
tan llenos de humildad y de fatiga,
que, sin saber por qué, nos parecen personas.
Amo este puerto, donde tantas veces
el ciclón antillano frenaba sus embates,
entre el súbito brillo de los peces
y la esbelta blancura de los yates.
Y amo los botes lentos,
de remo largo y corta travesía,
con las maderas llenas de lamentos,
donde viajan de noche los amores de un día...
Amo este puerto, donde las gaviotas
hacen su nido en las arboladuras,
respirando fragancias de las islas remotas
donde no llegarían sus alas inseguras.
Y amo este puerto, abierto
derechamente al mar, igual que un río,
que en su dormida paz está despierto
y en su cálido amparo siente frío,
porque mi corazón también es como un puerto
que poco a poco se quedó vacío...
920
¿Qué hemos de hacer nosotros los negros
que no sabemos ni leer?
Fregar escupideras en los grandes hoteles
encerar y barrer
manejar ascensores
en el Gran Club servirles de beber
o hacer que el cadillac sea más lujoso
vistiendo la librea de chofer.
Tenemos la respuesta siempre lista:
en París "oui, monsieur"
y en Georgia, en Lousiana o en Virginia
un eterno "yes sir..."
Los negros, pobres negros de este mundo
¿qué cosa hemos de hacer
debiendo de comer todos los días
(y a veces sin comer)?
Bajar la testa reverente
y a lo mismo de ayer.
Hasta que llega un blanco y "nos descubre"
nos mete al ring
y aquí comienza para mal de males
el principio del fin
Footing, training, sombra;
saco, pera, soga;
upper cuta
hook
cross.
Duchazos, masajes,
fotos, reportajes.
¡Okey, boss...!
El cañaveral de mi lejana tierra
me dio estos fuertes bíceps.
Los buques cargueros de todos los muelles
me dieron envidiable complexión.
Y corriendo, voceando millones de diarios
fortalecí
muslo
pierna
y
pie.
Ahora, en el Madison Square Garden
de New York,
dice mi manager:
¡No whisky!
¡No tobacco!
¡No girls!
(No money)
Negros acomodadores
ubican a los blancos en ring side.
Perder esta pelea
significa volver con ellos:
Con Blackie de Maniatan.
Con Brown de Alabama
Con "Nando" Rodríguez de Puerto Rico
...y entonces
no whiksy
no tobacco
no girls
no money
and
¡knock-out!
My challenger
es ***** como yo
Si pierde le espera lo mismo
(Aquí los únicos
que nunca pierden
son nuestros managers y el promotor).
Comienza el round, voy hacia el centro
-en este plan voy a perder-
este es el round numero trece
¡voy a demostrarle quién es quién!
Me está llevando hacia una esquina,
si caigo aquí me cuentan diez.
¡Virgen del Cobre estoy perdido!
No puedo ver
No... pue.. do... ver...
La gente aplaude al que me mata
El referee no dice "break".
Que mi mujer no sepa nada...
Mi nombre es BENNY "KID" PARET.
923
Contemplar las palabras
sobre el papel escritas,
medirlas, sopesar
su cuerpo en el conjunto
del poema, y después,
igual que un artesano,
separarse a mirar
cómo la luz emerge
de la sutil textura.
Así es el viejo oficio
del poeta, que comienza
en la idea, en el soplo
sobre el polvo infinito
de la memoria, sobre
la experiencia vivida,
la historia, los deseos,
las pasiones del hombre.
La materia del canto
nos lo ha ofrecido el pueblo
con su voz. Devolvamos
las palabras reunidas
a su auténtico dueño.
819
Muévese el verso dentro de mí,
Buscando dónde escapar.
Cuando pienso que me piensas,
Mi lápiz empieza a sangrar:
Hemorragia rimas,
Escupe poesías,
Tose canciones…
Porque mueves mis emociones,
Mis pensamientos.
Decoras mis momentos;
Mi corazón deja de palpitar
Y mi lápiz comienza a sangrar…
Tatúa el papel,
Con los colores de tu mirada,
Asi, perfecta, despeinada.
Sangra mi lápiz,
Haciendo mundos con mis versos,
Con palabras crean universos,
Y todo nace de tu sonreír.
Porque mueves mis emociones,
Mis pensamientos.
Decoras mis momentos;
Mi corazón deja de palpitar
Y mi lápiz comienza a sangrar…
Cobra vida propia,
la musa acopia,
Y se desborda sin parar…
Y mi lápiz comienza a sangrar.
Jul 12, 2017
Jul 12, 2017 at 11:53 AM UTC
El libro
el vaso
el verde obscuramente tallo
el disco
lecho de la bella durmiente la música
las cosas anegadas en sus nombres
decirlas con los ojos
en un allá no sé donde
clavarlas
ámpara lápiz retrato
esto que veo
clavarlo
como un templo vivo
plantarlo
como un árbol
un dios
coronarlo
con un nombre
inmortal
irrisoria corona de espinas
¡Lenguaje!
El tallo y su flor inminente
sol-sexo-sol
la flor sin sombra
la palabra
se abre
en un allá sin donde
extensión inmaculada
transparencia que sostiene a las cosas
caídas
por la mirada
levantadas
en un reflejo suspendidas
Haz de mundos
instantes
racimos encendidos
selvas andantes de astros
sílabas errantes
marea
todos los tiempos del tiempo
SER
una fracción de segundo
lámpara lápiz retrato
en un aquí no sé donde
Un nombre
comienza
asirlo plantarlo decirlo
como un bosque pensante
encarnarlo
Un linaje comienza
en un nombre
un adán
como un templo vivo
nombre sin sombra
clavado
como un dios
en este aquí sin donde
¡Lenguaje!
Acabo en su comienzo
en esto que digo
acabo
SER
sombra de un nombre instantáneo
NUNCA SABRÉ MI DESENLACE
733
Tu alumbras las noches oscuras
Mi corazón comienza palpitar
Y el sentido es eufórico
Toma mas tiempo conmigo
Quiero mas tiempo contigo
Apr 21, 2018
Apr 21, 2018 at 1:28 AM UTC
Ven.
Ven, que llevo siete mundos en mi cintura,
un planeta con nueve lunas, para que te deleites con mi sabrosura.
Ven.
Ven, que tengo una estrella que se estalla en tu picara mirada.
Una estrella que quiere alumbrar tu noche oscura.
Ven.
Ven, que llevo una constelación de pasión en mis adentros.
Un borboteo con suficiente combustible para incendiar tu fuego.
Ven,
que quiero desnudarme y admirar la explosión de matices que hemos causado.
Ven,
que soy un cometa que si se acerca a su sol me derrito,
y,
en tu pasión evapora toda el agua de mi intemperancia,
de mi impaciencia,
de mis excesos.
Y al revés, me pasa si no vienes,
sin tu calor, tu que eres mi sol
mis partes más calientes se convierten nieve,
se polvorizan, cristalizan, y estancan este ardor.
Ven,
que llevo un planeta en mis caderas con místicas resonancias,
que reverberan mi estrella, en el susurro de una poesía, que comienza de tu saliva en mis labios.
Ven,
que podemos ser asteroides, meteoritos, explotando entre galaxias.
Ven, que he inventado una universo para nosotros;
escaparnos, saciarnos,
vivirnos, amarnos.
Ven que necesito eclipsarme.
Ven que necesito romper todas las ficciones sobre lo prohibido.
Ven que solo contigo, puedo romper en estallido.
Ven que te necesito.
Ven,
que tú eres de todo el universo,
el único espacio que necesito.
LeydisProse
6/8/2017
https://m.facebook.com/LeydisProse/
Jun 8, 2017
Jun 8, 2017 at 3:41 PM UTC
Te pienso, bruta,
Y te siento ajena.
Camino la ruta
Que me lleve a menos pena.
¿Dónde comienza, entonces,
La que me lleva
A la muerte?
Oct 14, 2015
Oct 14, 2015 at 12:59 PM UTC
Aquí te amo.
En los oscuros pinos se desenreda el viento.
Fosforece la luna sobre las aguas errantes.
Andan días iguales persiguiéndose.
Se desciñe la niebla en danzantes figuras.
Una gaviota de plata se descuelga del ocaso.
A veces una vela. Altas, altas estrellas.
O la cruz negra de un barco.
Solo.
A veces amanezco, y hasta mi alma está húmeda.
Suena, resuena el mar lejano.
Este es un puerto.
Aquí te amo.
Aquí te amo y en vano te oculta el horizonte.
Te estoy amando aún entre estas frías cosas.
A veces van mis besos en esos barcos graves,
que corren por el mar hacia donde no llegan.
Ya me veo olvidado como estas viejas anclas.
Son más tristes los muelles cuando atraca la tarde.
Se fatiga mi vida inútilmente hambrienta.
Amo lo que no tengo. Estás tú tan distante.
Mi hastío forcejea con los lentos crepúsculos.
Pero la noche llega y comienza a cantarme.
La luna hace girar su rodaje de sueño.
Me miran con tus ojos las estrellas más grandes.
Y como yo te amo, los pinos en el viento, quieren cantar tu nombre con sus hojas de alambre.
554
Si el camino comienza en ti, terminará donde & cuando tú quieras.
Sep 23, 2014
Sep 23, 2014 at 6:03 PM UTC
Confiaremos en la mala memoria de la gente,
ordenaremos los restos,
perdonaremos a los sobrevivientes,
daremos libertad a los encarcelados,
seremos generosos, magnánimos y prudentes.
Nos han metido las ideas exóticas como una lavativa,
pero instauramos la paz,
consolidamos las instituciones;
los comerciantes están con nosotros,
los banqueros, los políticos auténticamente mexicanos,
los colegios particulares,
las personas respetables.
Hemos destruido la conjura,
aumentamos nuestro poder:
ya no nos caeremos de la cama
porque tendremos dulces sueños.
Tenemos Secretarios de Estado capaces
de transformar la mierda en esencias aromáticas,
diputados y senadores alquimistas,
líderes inefables, chulísimos,
un tropel de putos espirituales
enarbolando nuestra bandera gallardamente.
Aquí no ha pasado nada.
Comienza nuestro reino.
470
Por la calle brinca y corre
caballo de larga cola,
mientras juegan o dormitan
viejos soldados de Roma.
Medio monte de Minervas
abre sus brazos sin hojas.
Agua en vilo redoraba
las aristas de las rocas.
Noche de torsos yacentes
y estrellas de nariz rota
aguarda grietas del alba
para derrumbarse toda.
De cuando en cuando sonaban
blasfemias de cresta roja.
Al gemir, la santa niña
quiebra el cristal de las copas.
La rueda afila cuchillos
y garfios de aguda comba.
Brama el toro de los yunques,
y Mérida se corona
de nardos casi despiertos
y tallos de zarzamora.
Flora desnuda se sube
por escalerillas de agua.
El Cónsul pide bandeja
para los senos de Olalla.
Un chorro de venas verdes
le brota de la garganta.
Su **** tiembla enredado
como un pájaro en las zarzas.
Por el suelo, ya sin norma,
brincan sus manos cortadas
que aún pueden cruzarse en tenue
oración decapitada.
Por los rojos agujeros
donde sus pechos estaban
se ven cielos diminutos
y arroyos de leche blanca.
Mil arbolillos de sangre
le cubren toda la espalda
y oponen húmedos troncos
al bisturí de las llamas.
Centuriones amarillos
de carne gris, desvelada,
llegan al cielo sonando
sus armaduras de plata.
Y mientras vibra confusa
pasión de crines y espadas,
el Cónsul porta en bandeja
senos ahumados de Olalla.
Nieve ondulada reposa.
Olalla pende del árbol.
Su desnudo de carbón
tizna los aires helados.
Noche tirante reluce.
Olalla muerta en el árbol.
Tinteros de las ciudades
vuelcan la tinta despacio.
Negros maniquíes de sastre
cubren la nieve del campo
en largas filas que gimen
su silencio mutilado.
Nieve partida comienza.
Olalla blanca en el árbol.
Escuadras de níquel juntan
los picos en su costado.
Una Custodia reluce
sobre los cielos quemados
entre gargantas de arroyo
y ruiseñores en ramos.
¡Saltan vidrios de colores!
Olalla blanca en lo blanco.
Ángeles y serafines
dicen: Santo, Santo, Santo.
495
¡Ya su perfil zancudo en el regato,
en el azul el cielo de ballesta,
o, sobre el ancho nido de ginesta,
en torre, torre y torre, el garabato
de la cigüeña!... En la memoria mía
tu recuerdo a traición ha florecido;
y hoy comienza tu campo empedernido
el sueño verde de la tierra fría.
Soria pura, entre montes de violeta.
Di tú, avión marcial, si el alto Duero
adonde vas, recuerda a su poeta
al revivir su rojo Romancero;
¿o es, otra vez, Caín, sobre el planeta,
bajo tus alas, moscardón guerrero?
406
La lluvia ha dejado goteras en los arboles
el trueno ha destruido medio bosque
las tres lunas anuncian la noche
alumbran a las criaturas, alertan sus voces
aullidos de violines despiertan a los habitantes
la mujer pantera sale a cazar
sangrientos corazones.
Pelaje de terciopelo con ligero movimiento
acaricia con sus garras el suave viento
colmillos crema de afilado marfil
que asoman de su rostro violento
ensuciando y devorando a un conejo muerto.
El olor ha atraído a otros entre la bruma
en busca de delicado alimento
jaguares en la colina se disputan
en un felino enfrentamiento
mientras los pájaros huyen y se asustan.
Un disparo seco y lento
anuncia de los cazadores
provenientes del desierto,
monstruos de mis adentros
escapar de este infierno
no merece la pena vivir en mi interior
pues todo aquí ya esta muerto,
criaturas de los bosques
no os lo pedí cuando me hicisteis
para siempre vuestro rey
ahora viviremos bajo la tierra
hasta que la noche llegue.
El gruñido del animal rompió el silencio
la manada de jaguar con piel de leopardo
y alma de cordero huye con desespero
se refugian entre las ramas con anhelo
entierran su cuerpo en el caliente suelo
La orquesta comienza su crescendo
Los fogonazos de fuegos golpean el firmamento
rebotando y estrellándose contra el riachuelo
y las garras de la pantera
arañan el rostro del animal-hombre
sumiéndolo en un eterno sueño
devorado por las fieras.
No fue capaz de vivir por siempre.
Lluvia de espíritus en el claro del bosque
los dioses enfurecidos susurran su nombre
la sangre de líquido hierro brota por el suelo
el alma de la vida y la muerte alza su vuelo.
Dos de las tres lunas permanecen en el cielo
mientras dos soles asoman
tímidos por las montañas,
las flores se balancean haciendo sonar
las campanas que son sus semillas
el aire es frío y huele a mañanas
comienza un día nuevo, se consume el fuego
la arena se levanta escurridiza en el desierto
y los arboles dejan sus colores morados
para otro tiempo.
La reina del bosque, la mujer pantera,
se refugia junto a sus hermanas en la cueva
y la hierba y la maleza
tapan los restos del cuerpo despedazado
otra presa, pasto de las bestias.
Dec 27, 2020
Dec 27, 2020 at 7:33 AM UTC
La compañía y el capitán
para el asalto, callados van.
Son unos ciento. Por la hondonada
sopla aura fresca de madrugada.
De un lado y otro fue lucha a muerte…
y a sangre y fuego rindiose el fuerte.
La compañía y el capitán
ya celebrando el triunfo están.
A los soldados el jefe abraza,
y es alegría toda la plaza.
Son de cornetas y de tambores…
Al pueblo vuelven los vencedores.
A su hijo entonces dice la madre:
«Esta corona para tu padre.
Cuando lo veas, a él correrás
y la corona le entregarás».
Fueron entrando los vencedores,
se agolpa el pueblo. ¡Vivas y flores!
La compañía y el capitán
-Son como ochenta- pasando van…
El niño mira, de angustia opreso,
Con la corona lista y un beso.
Desfila lenta la compañía
A los postreros rayos del día.
Pasan soldados... mas él no pasa...
el niño entonces piensa en su casa.
Con la corona comienza a andar...
y al verse solo, rompió a llorar.
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