"cobija" poems
Con mi gorro y mi pipa, con mi luz tenue, mi cobija blanda y el cielo estrellado, pienso en ti; y te mezclo con mi entorno, con mis ideas y mis locuras.
Me río inocentemente, irónicamente, porque son cosas que solo se me ocurrirían a mí, verte bailando con un traje de ballet o un vestido, verte anunciando un producto en televisión, verte ahí parada justo frente a mí, con cara de alegría, como si me hubieras esperado.
verte así de pronto sin pensarte, como algo nuevo que no termino de explorar, verte disfrazada de rebeldía y de seriedad, verte así, sin verte, sentado sin parpadear, enloqueciendo, suspirando y alardeando como si supiera que decir.
Verte así, sin verte, pensando en si algún día pasará, pensándote, así por la mitad, sin saber, si ser o no ser contigo, en una playa, en la vereda; con tus brazos en mis hombros, y mi alma en tu boca,
verte así, lenta y maravillada, verte sonreír, verte enrojecer; me encanta, encanta que yo sienta esto, porque es raro, porque hay q darle vuelta al mundo para lograrlo, porque me gustas así, como un helado, así de simple, así de complicado.
Me gustas, así sin verte, entre la alarma del despertador, entre el volumen de la televisión, en el libro a medio leer, en lo frío que está el piso, en mi taza de café y en mi lápiz azul, mientras te pienso, acostado y con los ojos cerrados.
Oct 10, 2015
Oct 10, 2015 at 3:59 PM UTC
Para devolverme necesito una sombrilla, también la lluvia, los artefactos de la calle que se opacan. Necesito tropezarme con el resto del siglo bruto y evadirlo. Cuántas noches tuve sin explicación. Necesito considerar toda huella, minuciosa, subterránea, llevarla de vuelta al sitio y no dejarla más. Recuperar el año, colgar al tedio en el cielo eléctrico. Someterme al trayecto de los bichos. Dormir con la luz encendida, apostarle mi vida a una cobija. Necesito extinguir la cavidad de los dientes, detenerme, salir ilesa.
Jan 19, 2012
Jan 19, 2012 at 12:25 PM UTC
Ya que todo está en flor, y más que nada
tú en tu mantilla azul, Marcela mía,
abriré como pueda mi poesía
que es hoy una ventana clausurada.
Tras un instante quedará cerrada,
ciego postigo en la mitad del día,
pero antes te dirá lo que quería
o posará en tu frente su mirada.
El tiempo correrá como acostumbra,
el sol alumbrará como hoy alumbra,
recio el árbol será que nos cobija.
Para ti todo me parece eterno,
y yo no seré más que este cuaderno,
unos papeles, ni eso, nieta, hija.
940
El tiempo nos ha cambiado,
ha dejado un zanja de grietas.
Las penas, tristezas, las traiciones
han embadurnado nuestras almas,
dejándolas secas y forradas en piedras.
Nuestra vestidura ha cambiado.
El algodón y las sedas no arrullan nuestra piel,
El cemento del engaño a sellado
nuestros sueños de algún día gozar
de una relación sana y plena.
No somos plomo,
No somos piedra
No somos hierro
Somos almas buscando su mejor melodía.
Su mejor madrigal.
La esperanza vestida en poesía.
Te propongo amartillarnos
los pedazos tiesos con tibios besos,
que vayan humedeciendo las partes más impasibles de nuestras almas.
Con tórridos abrazos que demuelan
las inseguridades de nuestro turbulento pasado.
No estamos hechos de piedra amor,
es una cubierta que ha fraguado el tiempo.
Es un escape a una errante realidad de soledades impuestas.
Es vivir encarcelado a silencios sempiternos,
Poseyendo copiosa libertad .
te aseguro cielo,
es la manera más cobarde de vivir en esta tierra.
No estamos hechos de piedra amor,
tenemos miedo a la entrega,
a las heridas,
a más huellas.
Somos los ecos de una prosa que leímos algún día.
Somos luz en la tenebrosidad,……………….
solo tenemos que buscar nuestro almacén de lámparas.
Solo tenemos que llevar nuestras cálidas manos
a ese espacio que quiere latir
mas nuestra cobija está obstruyendo el paso.
LeydisProse
5/31/2017
https://m.facebook.com/LeydisProse/
Jun 1, 2017
Jun 1, 2017 at 10:41 AM UTC
cuando la noche
nos cobija, nos esconde
no importa lo que hagamos,
si al salir el sol callamos
la luna y las estrellas
serán los únicos testigos,
que no quede ni una huella
de lo que hemos compartido
Aug 2, 2019
Aug 2, 2019 at 12:56 PM UTC
En la quieta impostura virginal de la noche
que cobija al amor con un tenue derroche
de luceros, padrinos del erótico abrazo,
el mundo de Rubén Darío se contrista
por el cordial filósofo que sembró en el regazo
de América esperanzas, por el espectro artista
que hoy arroba al Zodíaco con su arenga optimista.
Yo alabo al confesor de la Santa Esperanza
y a la doncella verde en la misma alabanza.
Esperanza, doncella verde, tu vestidura
es el matiz de una corteza prematura.
Esperanza, en el arco iris, tu cabellera
ameniza los cielos como una enredadera.
Esperanza, los astros en que titila el verde
son el feudo en que moras y en que tu luz se pierde.
Los ojos vegetales con que miras y salvas
parodian a la felpa rústica de las malvas.
En la luz teologal de tus dos ojos claros
se surten las luciérnagas, las joyas y los faros.
Rayan la oscuridad del más oscuro mes
las puntas de esmeralda de tus ínclitos pies.
Y tapizas el antro submarino, y la armónica
cuita de los cipreses, y la paleta agónica.
¡Oh doncella, que guardas los suspiros más graves
del hombre, como guarda un llavero sus llaves:
un relámpago anuncia que el instante se acerca
en que tiñas de ti las aguas de mi alberca,
y a tu paso, fosfórica e inviolable mujer,
mi corazón se abre, pronto a reverdecer!
Y bajo la impostura virginal de la noche
que cobija al amor con un tenue derroche
de luceros, un mito saludable me afianza
y alabo al confesor de la santa Esperanza
y a la doncella verde en la misma alabanza.
501
Quiero irme lejos
A algún pequeño departamento en un 5to piso
Cuatro paredes de ladrillos que me vigilen
Sin calefacción y el frío tocando todo,
Un colchón volador que jamás abandona el piso
Silencio que sirve de abrigo
Junto a los restos de una pizza de hace dos días.
Sostén junto a la esquina desde hace un mes al igual que los platos si lavar
Cigarros asesinados una vez más tratando de vencer mi ansiedad.
Pintura seca y letras escritas sin cesar.
Por la ventana se ve caer constante la lluvia
Haciendo recreación de mis ojos cada noche desde hace un tiempo atrás.
Mi cobija que sirve como armadura
Contra todo aquello que no puedo controlar
Uñas al mínimo,
La depresión gana de nuevo.
Mis bolsillos en 0,
Justo como mis amigos.
Mis sueños atacan, y los dejo jugar a su manera llevándome de un lado a otro
Entrando y saliendo de pesadilla a pesadilla
De realidad a realidad
Recuerdos que queman cuan licor amargo un viernes por la noche.
Notas escritas y mensajes sin borrar
Llamadas perdidas que nunca deseo contestar
Cosas filosas ocultas
Ya que jamás sabes hasta dónde serás capaz de llevar todo este circo
Y eso está bien,
Realmente estoy feliz aquí
En mi pequeño castillo de papel
Que se sacude cada vez que gimo
Cada vez que me levanto gritando
Con cada nota de placer auto creado
En mis pequeñas cuarto paredes.
Sep 8, 2017
Sep 8, 2017 at 8:28 PM UTC