"careta" poems
Careta era o cavalo
A quem o sal dado
Em mim sangrava.
Tinka, um dos 2 cachorros –
Meu predileto era o Leão.
Brigavam como cães e gatos.
I Think era como o chamava -
ao primeiro dos cães
o americano missionário.
Shibiu, ou será Chibiu?
– era o cachorro de dona Modesta
Nossa mãe adotada: sempre atenta
A que nenhum bicho nos agarrasse.
Lembro-me também do Bito –
Aquele disgramado, culpado duas
Vezes por esta cicatriz que trago
No meio das costelas e no fardo
Pessoal que carregamos vida afora.
Bito não era bode expiatório
– mas cabrito imolado tampouco.
Acho que era o diabo tocando viola.
Eu alimentava os porcos
Sem expulsar ninguém
Morro abaixo...
Jun 14, 2015
Jun 14, 2015 at 7:51 AM UTC
Geografia (2)
Havia a lua a conquistar: magno evento.
Mas a vida corria normal em solo firme
Ah, e os sustos: o estômago puro vento
Eu silente, exausto, adormecia inerme.
Entanto, no cerrado havia muitas frutinhas.
E havia a revolução, e reuniões de oração.
Quando dormia no meio do Pai-Nosso.
Uma centena de orantes à espera de um milagre.
Então Seu Roque viajava para o Interior –
Com seu carrossel de slides e nossas fotos
Não havia quem não doasse alguma coisa:
- Um capado, um saco de arroz, bananas
Em cachos; voltava no fordinho velho
Mas bem fornido; tão feliz, e barbado.
& The United Brothers enviavam cartas.
Dentro dessas meu primeiro bookmark
E o desejo de conhecer o estrangeiro...
Na escola dominical, aprendi os 10 Mandamentos.
Ficava triste nas tardes de domingo; ainda agora.
Um gosto de mangaba e o dedão do pé doendo
Como quando chutava lobeiras em lugar de bolas.
O abrigo era o melho lugar do mundo limpo
O quintal; o milharal capinado; havia o Careta
Nosso cavalo; o Thinka – latindo para o Leão.
Éramos tão felizes quando banhados à espera
De vovó Cecília e seus doces de buritis...
Jesus, como era o teu nome chamado.
Até que o Filemon teve convulsão e tudo desabou
Sobre nossas cabeças como o Apocalipse de S. João.
Fim.
./.
Feb 8, 2016
Feb 8, 2016 at 12:17 PM UTC
Para el asombro de las greyes planas
suelo zurcir abstrusas cantilenas.
Para la injuria del coplero ganso
torno mis brumas cada vez más densas.
Para el mohín de los leyente docto
marco mis versos de bizarro rictus,
(leyente docto: abléptico pedante)
tizno mis versos de macabros untos.
Para mí... no hago nada, nada, nada,
A qué contar a la olvidosa gente
si el amor en mi pecho llora o canta?
(a la olvidosa gente, es a saber:
al aire, al viento, al sol, al río, al mar...)
o a qué decir si el alma poesía,
-gruña así o grazne la trivial raleaa
qué decir si el alma poesía
huésped es de mi torre o de mi rúa?
Y que (como Villon el su tabardo,
su buitre prometeiico Atlas el Sordo,
como Nerón la púrpura, y la toga
César el Calvo, y ponzoñosa daga
el Valentino de mirar buido,
y, de la Tour de Nesle precipitado,
el saco Buridán, oh Margarita!)
yo porto, a más del tirso y la careta,
yo porto, en mí, la sombra del fastidio,
signo fatal, exilio sin remedio?
(como Nerón la púrpura, o la toga
César el Calvo, o la siniestra daga
el Valentino César, cuando arruga
su ceño ante las turbas enemigas!)
Un ignorado ritmo, dócil, terso,
donde el absurdo corazón esparzo,
¡eso será la impertinente estrofa
en que de todo mi desdén se befa,
y más de mí!: desdén, sobrio estilete
y el más seguro amigo en el combate
contra la tribu inulta! ¡Oh Muchedumbre!:
qué vales tú, si topas con el Hombre?
(y el Hombre, dí, si topa con el Hambre?
y Muchedumbre y Hombre con la Hembra?).
Para mí no hago nada, nada, nada,
¡sino soñar, sólo vivir la vida!
Para mí no hago nada... ¿acaso humo
cuando en la pipa blondo aroma quemo,
-si en el magín devano las ideas
humo también, color de fantasía...-?
Para mí no hago nada, nada, sólo
soñar, vivir la vida a contrapelo.
Sin un sueño de Amor más que divino
-por tener de ideal y ser humano que
da objeto y razón a mi durar...
sin ése Amor, mejor fuérame ser
una Sombra en la Sombra: quieto Buda
dormitando en la Muerte o en la Vida.
Para el asombro de las greyes planas
suelo zurcir abstrusas cantilenas.
Para ofender la mesocracia ambiente
mi risa hago sonar de monte a monte;
tizno mis versos de bizarro rictus
para el mohín de lo leyente docto;
para divertimento de mí mismo
trovas pergeño: absurdos y sarcasmos!
Y busco algo de ensueño y de aventura
dentro la noche...! y doy la vida entera
por el Amor, oh tú, sola Mujer!
mientras viene el morir!
1.2k
Mirando mi calavera
un nuevo Hamlet dirá:
He aquí un lindo fósil de una
careta de carnaval.
840
Fui ateu
Fui macumbeiro
Ocultista
tétrico
cheio de espinhas
Fui galã
Roqueiro
Maconheiro
Careta
Fui a uma adivinha
leu minha mão
acertou que não trabalho
tirou as cartas
me mandou embora quando eu quis apostar
me mandou ao diabo
Fui rindo
só sabia rir
May 13, 2015
May 13, 2015 at 1:14 PM UTC
Aquesta es la pipa de todo el maíz.
Aquesta es la pipa del loco Legris
archilunático.
Con ella dialoga cuando la saudade
de su montañoso terruño le invade...
Cuando está antipático...
Cuando ya no ríe... Cuando ya no teje
su canción extraña, su canción hereje,
libre, parabólica:
cuando está soñando con la Bien-querida,
la novia lejana, la suave elegida
dulce y melancólica!
Ella!... que le hurtara su ser arbitrario,
su manía absurda, su ultraplanetario
devenir errante;
Ella que le doma, le rinde y sujeta,
y que no le deja tirar la careta
y echar adelante!...
La dueña de todas sus cosas no malas!
La que en su joroba le pone dos alas
azules, azules!
...Aquesta es la pipa que le rememora
ya un instante alegre, ya una triste hora,
velados por tules,
por tules humosos, de acerada brurna!
Aquesta es la pipa en que fuma y fuma
cuando está soñando;
en que fuma y fuma cuando triste y solo
vaga y vaga y vaga de un Polo a otro Polo
sin cómo ni cuándo...
La paisana pipa tan original! 1
Pipa que es regalo del trascendental
señor Aldecoa...
Aquesta es la pipa de todo el maíz.
Aquesta es la pipa del loco Legris
quien así la loa!
611
En Londres o Madrid, Ginebra o Roma,
ha sorprendido, ingenuo paseante,
el mismo taedium vitae en vario idioma,
en múltiple careta igual semblante.
Atrás las manos enlazadas lleva,
y hacia la tierra, al pasear, se inclina;
todo el mundo a su paso es senda nueva,
camino por desmonte o por rüina.
Dio, aunque tardío, el siglo diecinueve
un ascua de su fuego al gran Baroja,
y otro siglo, al nacer, guerra le mueve,
que enceniza su cara pelirroja.
De la rosa romántica, en la nieve,
él ha visto caer la última hoja.
377
Dijo sus secretos el faisán de oro:
-En el gabinete mi blanco tesoro,
de sus claras risas el divino coro,las bellas figuras de los gobelinos,
los cristales llenos de aromados vinos,
las rosas francesas en los vasos chinos.(Las rosas francesas, porque fue allá en Francia
donde en el retiro de la dulce estancia
esas frescas rosas dieron su fragancia.)La cena esperaba. Quitadas las vendas,
iban mil amores de flechas tremendas
en aquella noche de Carnestolendas.La careta negra se quitó la niña,
y tras el preludio de una alegre riña
apuró mi boca vino de su viña.Vino de la viña de la boca loca,
que hace arder el beso, que el mordisco invoca.
¡Oh los blancos dientes de la loca boca!En su boca ardiente yo bebí los vinos,
y, pinzas rosadas, sus dedos divinos
me dieron las fresas y los langostinos.Yo la vestimenta de Pierrot tenía,
y aunque me alegraba y aunque me reía,
moraba en mi alma la melancolía.La carnavalesca noche luminosa
dio a mi triste espíritu la mujer hermosa,
sus ojos de fuego, sus labios de rosa.Y en el gabinete del café galante
ella se encontraba con su nuevo amante,
peregrino pálido de un país distante.Llegaban los ecos de vagos cantares
y se despedían de sus azahares
miles de purezas en los bulevares.Y cuando el champaña me cantó su canto,
por una ventana vi que un ***** manto
de nube, de Febo cubría el encanto.Y dije a la amada un día: -¿No viste
de pronto ponerse la noche tan triste?
¿Acaso la Reina de luz ya no existe?Ella me miraba. Y el faisán cubierto
de plumas de oro: -«¡Pierrot, ten por cierto
que tu fiel amada, que la Luna ha muerto!»
370