Hello Poetry
Submit your work and get some sparkles! Create free account
"burlar" poems
Mirando por la ventana la luna veo una pregunta nace la que dice ¿Estará mirando la misma cara de la luna? Caminando por la calle me tomo un momento para sentir la brisa pasar por mi cuerpo. Y de repente una pregunta surge la que contiene la siguiente duda ¿ Será que esta brisa, la que me abraza ya ha pasado por allí? O...¿ Será que se está dirigiendo allí? ¿Y si uso la brisa y la luna como aliadas? El envío de besos y abrazos no sólo me saldrían baratos, pero llegarían más rápido que siendo enviados por correo normal. Me pregunto luego, si podría detener el tiempo sujetándome fuerte de las agujetas del reloj más grande que encuentre Si ese método resultara eficiente, ¿me darías un beso? Si pudiera burlar las cuatro dimensiones...¿Sólo entonces podríamos llamar a nuestro amor eterno?
0
Oct 15, 2010
Oct 15, 2010 at 9:42 PM UTC
Poema de una muchacha con un plan
Déjame, sí, déjame, dios o ángel, demonio. Déjame a solas, turba angélica, solo conmigo, con mi multitud. Estoy con uno como yo, que no me reconoce y me muestra mis armas; con uno que me abraza y me hiere -y se dice mi hijo-; con uno que huye con mi cuerpo; con uno que me odia porque yo soy él mismo. Mira, tú que huyes, aborrecible hermano mío, tú que enciendes las hogueras terrestres, tú, el de las islas y el de las llamaradas, mírate y dime: ese que corre, ese que alza lenguas y antorchas para llamar al cielo y lo incendia; ese que es una estrella lenta que desciende; aquel que es como un arma resonante, ¿es el tuyo, tu ser, hecho de horas y voraces minutos? ¿Quién sabe lo que es un cuerpo, un alma, y el sitio en que se juntan y cómo el cuerpo se ilumina y el alma se obscurece, hasta fundirse, carne y alma, en una sola y viva sombra? ¿Y somos esa imagen que soñamos, sueños al tiempo hurtados, sueños del tiempo por burlar al tiempo? En soledad pregunto, a soledad pregunto. Y rasgo mi boca amante de palabras y me arranco los ojos henchidos de mentiras y apariencias, y arrojo lo que el tiempo deposita en mi alma, miserias deslumbrantes, ola que se retira… Bajo del cielo puro, metal de tranquilos, absortos resplandores, pregunto, ya desnudo: me voy borrando todo, me voy haciendo un vago signo sobre el agua, espejo en un espejo.
0
1.6k
Pregunta
Tal vez por un capricho más triste que galante cuente un día una historia que casi no es de amor. Tal vez estés ausente, o acaso estés delante, pero si estás delante lo contaré mejor. Diré que hubo una copa tallada de diamante, una flor sin rocío y un blanco surtidor. Pero aunque se moría de sed un caminante le negaron el agua para regar la flor. Como ves es una historia que puede no ser mía, pues habla de un suceso que ocurre cada día; burlar a un vagabundo, negar una merced. Pero al fin de este cuento ****** y cotidiano, tú sentirás la copa de diamante en tu mano, y yo estaré de nuevo muriéndome de sed.
0
968
La copa de diamante
Rey de los hidalgos, señor de los tristes, que de fuerza alientas y de ensueños vistes, coronado de áureo yelmo de ilusión; que nadie ha podido vencer todavía, por la adarga al brazo, toda fantasía, y la lanza en ristre, toda corazón.Noble peregrino de los peregrinos, que santificaste todos los caminos con el paso augusto de tu heroicidad, contra las certezas, contra las conciencias y contra las leyes y contra las ciencias, contra la mentira, contra la verdad...¡Caballero errante de los caballeros, varón de varones, príncipe de fieros, par entre los pares, maestro, salud! ¡Salud, porque juzgo que hoy muy poca tienes, entre los aplausos o entre los desdenes, y entre las coronas y los parabienes y las tonterías de la multitud!¡Tú, para quien pocas fueron las victorias antiguas y para quien clásicas glorias serían apenas de ley y razón, soportas elogios, memorias, discursos, resistes certámenes, tarjetas, concursos, y, teniendo a Orfeo, tienes a orfeón!Escucha, divino Rolando del sueño, a un enamorado de tu Clavileño, y cuyo Pegaso relincha hacia ti; escucha los versos de estas letanías, hechas con las cosas de todos los días y con otras que en lo misterioso vi.¡Ruega por nosotros, hambrientos de vida, con el alma a tientas, con la fe perdida, llenos de congojas y faltos de sol, por advenedizas almas de manga ancha, que ridiculizan el ser de la Mancha, el ser generoso y el ser español!¡Ruega por nosotros, que necesitamos las mágicas rosas, los sublimes ramos de laurel Pro nobis ora, gran señor. ¡Tiembla la floresta de laurel del mundo, y antes que tu hermano vago, Segismundo, el pálido Hamlet te ofrece una flor!Ruega generoso, piadoso, orgulloso; ruega casto, puro, celeste, animoso; por nos intercede, suplica por nos, pues casi ya estamos sin savia, sin brote, sin alma, sin vida, sin luz, sin Quijote, sin piel y sin alas, sin Sancho y sin Dios.De tantas tristezas, de dolores tantos de los superhombres de Nietzsche, de cantos áfonos, recetas que firma un doctor, de las epidemias, de horribles blasfemias de las Academias, ¡líbranos, Señor!De rudos malsines, falsos paladines, y espíritus finos y blandos y ruines, del hampa que sacia su canallocracia con burlar la gloria, la vida, el honor, del puñal con gracia, ¡líbranos, Señor!Noble peregrino de los peregrinos, que santificaste todos los caminos, con el paso augusto de tu heroicidad, contra las certezas, contra las conciencias y contra las leyes y contra las ciencias, contra la mentira, contra la verdad...¡Ora por nosotros, señor de los tristes que de fuerza alientas y de ensueños vistes, coronado de áureo yelmo de ilusión! ¡que nadie ha podido vencer todavía, por la adarga al brazo, toda fantasía, y la lanza en ristre, toda corazón!
0
1k
Letanía de nuestro señor don quijote
Rey de los hidalgos, señor de los tristes, que de fuerza alientas y de ensueños vistes, coronado de áureo yelmo de ilusión; que nadie ha podido vencer todavía, por la adarga al brazo, toda fantasía, y la lanza en ristre, toda corazón.Noble peregrino de los peregrinos, que santificaste todos los caminos con el paso augusto de tu heroicidad, contra las certezas, contra las conciencias y contra las leyes y contra las ciencias, contra la mentira, contra la verdad...¡Caballero errante de los caballeros, varón de varones, príncipe de fieros, par entre los pares, maestro, salud! ¡Salud, porque juzgo que hoy muy poca tienes, entre los aplausos o entre los desdenes, y entre las coronas y los parabienes y las tonterías de la multitud!¡Tú, para quien pocas fueron las victorias antiguas y para quien clásicas glorias serían apenas de ley y razón, soportas elogios, memorias, discursos, resistes certámenes, tarjetas, concursos, y, teniendo a Orfeo, tienes a orfeón!Escucha, divino Rolando del sueño, a un enamorado de tu Clavileño, y cuyo Pegaso relincha hacia ti; escucha los versos de estas letanías, hechas con las cosas de todos los días y con otras que en lo misterioso vi.¡Ruega por nosotros, hambrientos de vida, con el alma a tientas, con la fe perdida, llenos de congojas y faltos de sol, por advenedizas almas de manga ancha, que ridiculizan el ser de la Mancha, el ser generoso y el ser español!¡Ruega por nosotros, que necesitamos las mágicas rosas, los sublimes ramos de laurel Pro nobis ora, gran señor. ¡Tiembla la floresta de laurel del mundo, y antes que tu hermano vago, Segismundo, el pálido Hamlet te ofrece una flor!Ruega generoso, piadoso, orgulloso; ruega casto, puro, celeste, animoso; por nos intercede, suplica por nos, pues casi ya estamos sin savia, sin brote, sin alma, sin vida, sin luz, sin Quijote, sin piel y sin alas, sin Sancho y sin Dios.De tantas tristezas, de dolores tantos de los superhombres de Nietzsche, de cantos áfonos, recetas que firma un doctor, de las epidemias, de horribles blasfemias de las Academias, ¡líbranos, Señor!De rudos malsines, falsos paladines, y espíritus finos y blandos y ruines, del hampa que sacia su canallocracia con burlar la gloria, la vida, el honor, del puñal con gracia, ¡líbranos, Señor!Noble peregrino de los peregrinos, que santificaste todos los caminos, con el paso augusto de tu heroicidad, contra las certezas, contra las conciencias y contra las leyes y contra las ciencias, contra la mentira, contra la verdad...¡Ora por nosotros, señor de los tristes que de fuerza alientas y de ensueños vistes, coronado de áureo yelmo de ilusión! ¡que nadie ha podido vencer todavía, por la adarga al brazo, toda fantasía, y la lanza en ristre, toda corazón!
Continue reading...
64
Con cartas sus mensajeros   el rey al Carpio envió: Bernardo, como es discreto,   de traición se receló: las cartas echó en el suelo   y al mensajero habló: -Mensajero eres, amigo,   no mereces culpa, no, mas al rey que acá te envía   dígasle tú esta razón: que no le estimo yo a él   ni aun a cuantos con él son; mas por ver lo que me quiere   todavía allá iré yo. Y mandó juntar los suyos,   de esta suerte les habló: -Cuatrocientos sois, los míos,   los que comedes mi pan: los ciento irán al Carpio   para el Carpio guardar, los ciento por los caminos,   que a nadie dejen pasar; doscientos iréis conmigo   para con el rey hablar; si mala me la dijere,   peor se la he de tornar. Por sus jornadas contadas   a la corte fue a llegar: -Dios os mantenga, buen rey,   y a cuantos con vos están. -Mal vengades vos, Bernardo,   traidor, hijo de mal padre, dite yo el Carpio en tenencia,   tú tómaslo en heredad. -Mentides, el rey, mentides,   que no dices la verdad, que si yo fuese traidor,   a vos os cabría en parte; acordáseos debía   de aquella del Encinal, cuando gentes extranjeras   allí os trataron tan mal, que os mataron el caballo   y aun a vos querían matar; Bernardo, como traidor,   de entre ellos os fue a sacar. Allí me diste el Carpio   de juro y de heredad, prometísteme a mi padre,   no me guardaste verdad. -Prendedlo, mis caballeros,   que igualado se me ha. -Aquí, aquí los mis doscientos,   los que comedes mi pan, que hoy era venido el día   que honra habemos de ganar. El rey, de que aquesto viera,   de esta suerte fue a hablar: -¿Qué ha sido aquesto, Bernardo;   que así enojado te has? ¿Lo que hombre dice de burla   de veras vas a tomar? Yo te dó el Carpio, Bernardo,   de juro y de heredad. -Aquestas burlas, el rey   no son burlas de burlar; llamásteme de traidor,   traidor, hijo de mal padre: el Carpio yo no lo quiero,   bien lo podéis vos guardar, que cuando yo lo quisiere,   muy bien lo sabré ganar.
0
777
Entrevista de bernardo con el rey
Con cartas sus mensajeros   el rey al Carpio envió: Bernardo, como es discreto,   de traición se receló: las cartas echó en el suelo   y al mensajero habló: -Mensajero eres, amigo,   no mereces culpa, no, mas al rey que acá te envía   dígasle tú esta razón: que no le estimo yo a él   ni aun a cuantos con él son; mas por ver lo que me quiere   todavía allá iré yo. Y mandó juntar los suyos,   de esta suerte les habló: -Cuatrocientos sois, los míos,   los que comedes mi pan: los ciento irán al Carpio   para el Carpio guardar, los ciento por los caminos,   que a nadie dejen pasar; doscientos iréis conmigo   para con el rey hablar; si mala me la dijere,   peor se la he de tornar. Por sus jornadas contadas   a la corte fue a llegar: -Dios os mantenga, buen rey,   y a cuantos con vos están. -Mal vengades vos, Bernardo,   traidor, hijo de mal padre, dite yo el Carpio en tenencia,   tú tómaslo en heredad. -Mentides, el rey, mentides,   que no dices la verdad, que si yo fuese traidor,   a vos os cabría en parte; acordáseos debía   de aquella del Encinal, cuando gentes extranjeras   allí os trataron tan mal, que os mataron el caballo   y aun a vos querían matar; Bernardo, como traidor,   de entre ellos os fue a sacar. Allí me diste el Carpio   de juro y de heredad, prometísteme a mi padre,   no me guardaste verdad. -Prendedlo, mis caballeros,   que igualado se me ha. -Aquí, aquí los mis doscientos,   los que comedes mi pan, que hoy era venido el día   que honra habemos de ganar. El rey, de que aquesto viera,   de esta suerte fue a hablar: -¿Qué ha sido aquesto, Bernardo;   que así enojado te has? ¿Lo que hombre dice de burla   de veras vas a tomar? Yo te dó el Carpio, Bernardo,   de juro y de heredad. -Aquestas burlas, el rey   no son burlas de burlar; llamásteme de traidor,   traidor, hijo de mal padre: el Carpio yo no lo quiero,   bien lo podéis vos guardar, que cuando yo lo quisiere,   muy bien lo sabré ganar.
Continue reading...
36
«A los moros por dinero; a los cristianos de balde». ¿Quién es ésta que lo cumple? Dígasmelo tú, el romance. Yo, con mi fe de bautismo, tras ella bebo los aires; por moro me tienen todas: dinero quieren que gaste. En lenguaje de mujeres, que es diferente lenguaje, de balde es dos veces dé, cosa que no entendió nadie. Todas me llaman Antón, todas me cobran Azarque, y son, al daca y al pido, mis billetes Alcoranes. El sombrero que les quito se les antoja turbante, y mi prosa, algarabía, por más español que hable. Sin duda, romance aleve, que, por sólo el consonante, a los pordioseros fieles les diste alegrón tan grande. Y aquella maldita hembra, para burlar el linaje de los Baldeses de paga, tocó a barato una tarde. Iuego que el romance oí, me llamaba por las calles cristianísimo, sin miedo del rey de Francia y sus Pares. ¿Adónde están los cristianos que gozan de aqueste lance?: que en el reino de Toledo los Pedros pagan por Tarfes. Si la que lo prometiste en esa cazuela yaces, más gente harás, si te nombras, que las banderas de Flandes. Doña Urraca diz que fue la del pregón detestable: que cosa tan mal cumplida no pudo ser de otras aves.
0
500
Romance
cuentos de hadas y lugares distantes lleno mi sueno y me llevan lejano por lo tanto imagino como nino no puedo olvidar de mi pasado pensando en momentos pesan pesados por no sabia el saber de vivir en este momentos me da un razón para que me pasa y para que no rendir me siento el dolor de yo había fallado sin querer queriendo a fracasar pero en mi fracaso me encuentro la esperanza que me hace caminar por lo bueno yo ha vivido sino lo malo muestra su cara para burlar de mi y me sonrisa se brilla en su contra diciendo la respuesta lo que sentí dando y dando lo que me enfrente defiendo mi razón sin ser débil intentando de olvidar lo que me frena mi pasión de ser digno y fiel
0
Oct 15, 2017
Oct 15, 2017 at 6:50 PM UTC
Esperanza Caminando