"aprovecha" poems
Tiranos momentos, se encuentran tan lejos.
Gobiernan las vistas, gobiernan lo nuestro.
Difuso y añejo, de tu rostro, el recuerdo.
Ya pocos y fríos son nuestros encuentros.
Tirano es el tiempo, te mueves tan recto.
Inalterable, ni con el mejor beso.
Te esfumas, te aprieto, te escurres de nuevo.
Por favor, sólo este instante deseo.
Y ella, pospone la visita, a mí, enfermo.
Por simples deberes.
Compromisos, trabajos o paseos.
Nuestra despedida, desatada nos viene.
Aprovecha, estoy todavía despierto.
Hay algo que aún no comprendes.
Lo mio por ti, no es eterno.
Estoy aquí, aguardando el llamado.
Ven cuanto antes, que te quiero.
Te espero, te espero escribiendo.
Mar 1, 2018
Mar 1, 2018 at 9:32 PM UTC
_A poem in spanish_
Sé que la gracia se halla
en no llamar ni ser llamado
De ir por ahí, inmiscuido
inexacto, impreciso;
a destiempo | La gracia radica
en lo importuno de la oportunidad
que no se aprovecha, pero
se arrepiente, se duele
"se busca"
El punto es ir dando lástima
lastimando, hastiando
jodiendo; y joder
es un buen verbo
Hay otros tantos que riman
tan bien infinitiva-mente
pero joder es el adecuado;
es polifacético
El punto también es joder
[cuando nos acurrucábamos
en un corruco y
nos buscábamos y
nos amábamos y
nos jodíamos unilateralmente]
Nos jodíamos cuando
nos necesitábamos
tanto
Pero ahora es distinto
Ahora sólo nos presentimos
como espasmos, como fríos
como escalofríos en la espina dorsal
Nos sentimos, lo sentimos; (lo siento)
nos vamos sintiendo
en cada esquina en la cual presentimos -
au/sencia
en la parte de la ciudad en la que
va solo mi brazo
y va rajada tu muñeca;
me jodo solo por estar tan "sólo
pensando" en lo que hubiera dicho
o en cualquier rima que
hubiera callado / sin forma
No hay forma de volver a formarnos,
de volver a ser uno solo,
de no estar deseando
que todo esto acabe,
que sea otra pesadilla
sobre lo miserable que es todo
El punto es ignorarnos
hasta el ocaso,
hasta que se nos olvide
que nos vamos olvidamos
El punto es no hacer daño
dañando a cada rato
(un poco más)
sin perdonarnos, sin buscar
queriendo hacernos más daño
Feb 27, 2018
Feb 27, 2018 at 10:02 PM UTC
Se respira una brisa de tarjeta postal.¡Terrazas! Góndolas con ritmos de cadera. Fachadas que reintegran tapices persas en el agua. Remos que no terminan nunca de llorar.El silencio hace gárgaras en los umbrales, arpegia un pizzicato en las amarras, roe el misterio de las casas cerradas.Al pasar debajo de los puentes, uno aprovecha para ponerse colorado.Bogan en la Laguna, dandys que usan un lacrimatorio en el bolsillo con todas las iridiscencias del canal, mujeres que han traído sus labios de Viena y de Berlín para saborear una carne de color aceituna, y mujeres que sólo se alimentan de pétalos de rosa, tienen las manos incrustadas de ojos de serpiente, y la quijada fatal de las heroínas d'Annunzianas.¡Cuando el sol incendia la ciudad, es obligatorio ponerse un alma de Nerón!En los piccoli canali los gondoleros fornican con la noche,
anunciando su espasmo con un triste cantar, mientras la luna engorda, como en cualquier parte, su mofletudo visaje de portera.Yo dudo que aún en esta ciudad de sensualismo, existan falos más llamativos, y de una erección más precipitada, que la de los badajos del campanile de San Marcos.
409