Hello Poetry
Submit your work and get some sparkles! Create free account
"acueducto" poems
EL AGUA. Alba circulatoria deposita en boca fresadora incontroladas gotas trazándose en el radio corporal y flores comestibles en acueducto curvo disparan las aguas como fuente dividida a la desembocadura de la boca que sonora diamantada graba en caricias de regadío y sumerge en hábitat de lago la reunión química que eres. Desandada en los abrigos inunda labial esqueje, en el sol del secano, espiga cerrándose que expande granada con el humo breve en camino recortado ajardinado hasta observatorio umbilical. Solar verde con fondo marítimo y el sol crudo penetra efectuando fotosíntesis de lupa en las gotas. Cadena floral circunvala el artificio de la leche protectora y pule suavidad sentada. En un hilo laberíntico se construye flor de los algodones nuevos y vuelve el agua al juego de los brillos a flote, a fondo anclada en peso emerge cerámica náutica que removiendo visualiza celosía de la seda y transparencia de ala delta ante el beso de diluvio indudable. *SafeCreative.org Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 John Desde*
0
Jun 8, 2013
Jun 8, 2013 at 2:16 PM UTC
El AGUA.
Tus dientes son el pulcro y nimio litoral por donde acompasadas navegan las sonrisas, graduándose en los tumbos de un parco festival. Sonríes gradualmente, como sonríe el agua del mar, en la rizada fila de la marea, y totalmente, como la tentativa de un Fiat Lux para la noche del mortal que te vea. Tus dientes son así la más cara presea. Cuídalos con esmero, porque en ese cuidado hay una trascendencia igual a la de un Papa que retoca su encíclica y pule su cayado. Cuida tus dientes, cónclave de granizos, cortejo de espumas, sempiterna bonanza de una mina, senado de cumplidas minucias astronómicas, y maná con que sacia su hambre y su retina la docena de Tribus que en tu voz se fascina. Tus dientes lograrían, en una rebelión, servir de proyectiles zodiacales al déspota y hacer de los discordes gritos, un orfeón; del motín y la ira, inofensivos juegos, y de los sublevados, una turba de ciegos. Bajo las sigilosas arcadas de tu encía, como en un acueducto infinitesimal, pudiera dignamente el más digno mortal apacentar sus crespas ansias... hasta que truene la trompeta del Ángel en el Juicio Final. Porque la tierra traga todo pulcro amuleto y tus dientes de ídolo han de quedarse mondos en la mueca erizada del hostil esqueleto, yo los recojo aquí, por su dibujo neto y su numen patricio, para el pasmo y la gloria de la humanidad giratoria.
0
953
Tus dientes
En un rincón del salón crepuscular O al volver una esquina en la hora indecisa y blasfema, O una mañana parecida a un navío atado al horizonte, O en Morelia, bajo los arcos rosados del antiguo acueducto, Ni desdeñosa ni entregada, centelleas. El telón de este mundo se abre en dos. Cesa la vieja oposición entre verdad y fábula, Apariencia y realidad celebran al fin sus bodas, Sobre las cenizas de las mentirosas evidencias Se levanta una columna de seda y electricidad, Un pausado chorro de belleza. Tú sonríes, arma blanca a medias desenvainada. Niegas al sueño en pleno sueño, Desmientes al tacto y a los ojos en pleno día. Tú existes de otro modo que nosotros, No eres la vida pero tampoco la muerte. Tú nada más estás, Nada más fulges, engastada en la noche.
0
651
Hermosura que vuelve
Tú, Mi puente de amor. Mi vaivén de ilusiones. Mi agua fluyente. Mi sempiterna carretera de felicidad. El arraigar de toda mi fogosidad. Tú, puerto que va perdiendo su orilla, más siempre anclas en los escondites de mi alma. Hasta ahí navegas, con tu sonrisa pasmada. Ese abrir de tu paraíso entre dientes y labios, que brota de si, el aire que sirve como barandilla para mis miedos. Miedos que van disminuyendo, porque he entendido que no hay barca que pueda nadar el mar que es mi amor por ti. Tú, Mi frontera entre el mar y la tierra. La precipitación de mis desiertos. Desiertos donde moro en tu ausencia. Ausencia que asilo como tesoro del pasado y el fortuito futuro. Futuro que aguarda las respuestas de un pasado alborotador. Tú, El estribo que me hace perder los estribos. Puente de mi esclavitud en libertad. Libertad que aprisiona mi voluntad. Voluntad que flaquea ante tu losa de pasiones, y normaliza todas las contradicciones que puedo ser. Tú. Tú eres el único puente en mi demente cordura que entiendo. El único puente que se y quiero caminar— sea hecho en soga, piedra o de metal. Tú eres mi acueducto de amor si me miras. La autopista hacia el olvido si no llamas. Y el día que dejes de quererme, Probablemente, se hundirá mi puente, en los oleajes del desequilibrio. LeydisProse 5/8/2017 https://m.facebook.com/LeydisProse/
0
Jun 1, 2017
Jun 1, 2017 at 3:12 PM UTC
TÚ (el único puente que me sostiene)