Mientras el motor de la curiosidad
y la incansable búsqueda de conocimiento
siguen intactos,
como la roca ante las embestidas del bravo mar.
La eterna incógnita persiste:
por mucho que se intente,
permanece imposible de descifrar.
Nadie que haya partido
ha venido a contarnos
qué hay más allá.
¿Entonces, si de polvo estelar soy
y a polvo estelar regreso...?
¿Está la evolución humana intrínsecamente ligada
al universo que la contiene?
¿Es este universo un organismo vivo,
consciente de sí mismo
y capaz de pensar?
Algo que, por mucho que se quiera,
es y siempre será
imposible de descifrar.
¡Y así debe ser!
De lo contrario,
¿este juego tendría sentido?
¿No es esa eterna incógnita
la lógica perfecta
y el mayor de los sentidos?
Sin ella,
¿tendría la vida
su lógica y razón de ser?
Y mientras el motor de la curiosidad
y la incansable búsqueda de conocimiento
siguen intactos,
como la roca ante las embestidas del bravo mar.
Entre luces y sombras,
de lo que hay o no más allá:
Aún sin saber nada del inmenso universo que es mi pequeño cerebro,
¿qué sabré yo, cuando ya no esté,
de la vida que sigue?
¡Si el amor es eterno!
Dec 15, 2025
Dec 15, 2025 at 12:36 PM UTC
Mientras el motor de la curiosidad
y la incansable búsqueda de conocimiento
siguen intactos,
como la roca ante las embestidas del bravo mar.
La eterna incógnita persiste:
por mucho que se intente,
permanece imposible de descifrar.
Nadie que haya partido
ha venido a contarnos
qué hay más allá.
¿Entonces, si de polvo estelar soy
y a polvo estelar regreso...?
¿Está la evolución humana intrínsecamente ligada
al universo que la contiene?
¿Es este universo un organismo vivo,
consciente de sí mismo
y capaz de pensar?
Algo que, por mucho que se quiera,
es y siempre será
imposible de descifrar.
¡Y así debe ser!
De lo contrario,
¿este juego tendría sentido?
¿No es esa eterna incógnita
la lógica perfecta
y el mayor de los sentidos?
Sin ella,
¿tendría la vida
su lógica y razón de ser?
Y mientras el motor de la curiosidad
y la incansable búsqueda de conocimiento
siguen intactos,
como la roca ante las embestidas del bravo mar.
Entre luces y sombras,
de lo que hay o no más allá:
Aún sin saber nada del inmenso universo que es mi pequeño cerebro,
¿qué sabré yo, cuando ya no esté,
de la vida que sigue?
¡Si el amor es eterno!
