Y decidí lo más nocivo para mí: contemplarte y hacerme estragos con eso.
Absorto, sumergido en las desconsideradas formas de tu belleza.
Inmóvil, aparentemente inerte.
Vaya torpeza.
Y decidí lo más nocivo para mí: contemplarte y hacerme estragos con eso.
Absorto, sumergido en las desconsideradas formas de tu belleza.
Inmóvil, aparentemente inerte.
Vaya torpeza.