El pidió un poema
pero se le escapo decirme que no sabe leer.
Así fue comenzando esta novela,
donde todos los días,
le deje un poema junto a su café.
Me esmere como me esforcé,
a escribirle versos como Manzanero.
En denotarle toda la belleza humana
transformada en palabras que sonaban como un Milanes.
Palabras que le afirmaban cuanto lo quería
como me sentía cuando
me tocaba con sus manos ásperas,
pero que en mi piel,
eran suave y pegajosa como la miel.
Que él fue un enigma que yo descifraba
en uno que otro beso se desmantelaban toda
esa pureza que solo en una sumisa y completa entrega se puede obtener.
Y así entre mil palabras,
fui creando rimas, versos, y una que otra poesía,
que yo le dejaba junto a su café.
Él nunca las leía
ya que del amor el nada sabía…..
El pobre no sabía leer.
LeydisProse
1/20/17
Jun 15, 2017
Jun 15, 2017 at 9:10 AM UTC
El pidió un poema
pero se le escapo decirme que no sabe leer.
Así fue comenzando esta novela,
donde todos los días,
le deje un poema junto a su café.
Me esmere como me esforcé,
a escribirle versos como Manzanero.
En denotarle toda la belleza humana
transformada en palabras que sonaban como un Milanes.
Palabras que le afirmaban cuanto lo quería
como me sentía cuando
me tocaba con sus manos ásperas,
pero que en mi piel,
eran suave y pegajosa como la miel.
Que él fue un enigma que yo descifraba
en uno que otro beso se desmantelaban toda
esa pureza que solo en una sumisa y completa entrega se puede obtener.
Y así entre mil palabras,
fui creando rimas, versos, y una que otra poesía,
que yo le dejaba junto a su café.
Él nunca las leía
ya que del amor el nada sabía…..
El pobre no sabía leer.
LeydisProse
1/20/17
