Hello Poetry
Submit your work and get some sparkles! Create free account
¡Que tenga yo, Señor, atrevimiento (¿quién me lo oye decir que no se espanta?) de procurar con los pecados míos agotar tu piedad o tu tormento! La lengua se me pega a la garganta; agua a mis ojos falta, a mi voz bríos; nada me desengaña; el mundo me ha hechizado. ¿Dónde podré esconderme de tu saña, sin que el rastro que deja mi pecado, por dondequiera que mis pasos llevo, no me descubra a tu rigor de nuevo?
0
292
Salmo iv
¡Que tenga yo, Señor, atrevimiento (¿quién me lo oye decir que no se espanta?) de procurar con los pecados míos agotar tu piedad o tu tormento! La lengua se me pega a la garganta; agua a mis ojos falta, a mi voz bríos; nada me desengaña; el mundo me ha hechizado. ¿Dónde podré esconderme de tu saña, sin que el rastro que deja mi pecado, por dondequiera que mis pasos llevo, no me descubra a tu rigor de nuevo?