Hello Poetry
Submit your work and get some sparkles! Create free account
No sé qué sepultada artillería dispara desde abajo los claveles, ni qué caballería cruza tronando y hace que huelan los laureles. Sementales corceles, toros emocionados, como una fundición de bronce y hierro, surgen tras una crin de todos lados, tras un rendido y pálido cencerro. Mayo los animales pone airados: la guerra más se aíra, y detrás de las armas los arados braman, hierven las flores, el sol gira. Hasta el cadáver secular delira. Los trabajos de mayo: escala su cenit la agricultura. Aparece la hoz igual que un rayo inacabable en una mano oscura. A pesar de la guerra delirante, no amordazan los picos sus canciones, y el rosal da su olor emocionante porque el rosal no teme a los cañones. Mayo es hoy más colérico y potente: lo alimenta la sangre derramada, la juventud que convirtió en torrente su ejecución de lumbre entrelazada. Deseo a España un mayo ejecutivo, vestido con la enterna plenitud de la era. El primer árbol es su abierto olivo y no va a ser su sangre la postrera. La España que hoy no se ara, se arará toda entera.
0
747
Primero de mayo de 1937
No sé qué sepultada artillería dispara desde abajo los claveles, ni qué caballería cruza tronando y hace que huelan los laureles. Sementales corceles, toros emocionados, como una fundición de bronce y hierro, surgen tras una crin de todos lados, tras un rendido y pálido cencerro. Mayo los animales pone airados: la guerra más se aíra, y detrás de las armas los arados braman, hierven las flores, el sol gira. Hasta el cadáver secular delira. Los trabajos de mayo: escala su cenit la agricultura. Aparece la hoz igual que un rayo inacabable en una mano oscura. A pesar de la guerra delirante, no amordazan los picos sus canciones, y el rosal da su olor emocionante porque el rosal no teme a los cañones. Mayo es hoy más colérico y potente: lo alimenta la sangre derramada, la juventud que convirtió en torrente su ejecución de lumbre entrelazada. Deseo a España un mayo ejecutivo, vestido con la enterna plenitud de la era. El primer árbol es su abierto olivo y no va a ser su sangre la postrera. La España que hoy no se ara, se arará toda entera.