Hello Poetry
Submit your work and get some sparkles! Create free account
Las mariposas blancas me seguían y bendecía el Padre mi ganado, las eras con el pan, y los amados seres que el Paraíso me extendían. Los selváticos tigres que venían a beber sangre, calmos y amansados por mi aureola de paz, eran sagrados huéspedes que en mi sueño subvivían. Ahora ya soy el ángel del lamento junto al hombre caído en el momento cenital de la dicha y su aventura con el cielo y el mundo. Amargamente sin comprender me hundo en la corriente de la ría letal, ancha y oscura.
0
284
Abel
Las mariposas blancas me seguían y bendecía el Padre mi ganado, las eras con el pan, y los amados seres que el Paraíso me extendían. Los selváticos tigres que venían a beber sangre, calmos y amansados por mi aureola de paz, eran sagrados huéspedes que en mi sueño subvivían. Ahora ya soy el ángel del lamento junto al hombre caído en el momento cenital de la dicha y su aventura con el cielo y el mundo. Amargamente sin comprender me hundo en la corriente de la ría letal, ancha y oscura.