"zares" poems
Escupe gente que no tienen ereccion
y lamen constituciones congeladas !
Escupe la falsa historia de las calles !
Escupe la cabeza del poder !
Escupe comerciantes de sustancias ,
las sotanas de la oscuridad
y santos Zares !
Escupe dioses falsificadores
y templos de atontamiento !
Escupe el preparan ballonetas
y intelectuales militaristas !
Escupe los Nobel de la paz
y dictatores Nobelistas !
Escupe primeros de Mayo vendidos
y lamentos espias !
Esupe al anfitrion de los pueblos
para que no levante cabeza !
Escupe relojes despertadores
que te guian a la tristeza !
Escupe a los que duermen
tranquilos en la noche
y suenan viajes a Marte !
Escupe la Camora de alcahuetes abogados
al fiscal que te escupe alos ojos
y te manda al numero 60
de la pandilla !
Al salario de hambre
y al multilado esperma de tu
emleador escupe !
Escupe la invisible cara de la luna !
Escupe la libertad que te proparsionan Salvadores !
Escupe la poetica antologia
que vomitase este poema mio !
Escupe los 47 anos de tu poeta
como lehan escupido
durante 47 anos continuos
los ratas capitalistas !
Feb 25, 2012
Feb 25, 2012 at 6:26 AM UTC
¿Sabes tú?
Mi vida es como un canto que nadie ha de cantar,
pues tuvo las violentas inquietudes del mar
y el espejismo de la droga hindú...
Yo anduve errante, soñador proscrito,
un año, o veinte, o quizás cien,
y medí las pirámides de Egipto
y las murallas de Jerusalén.
Yo tuve más tesoros que los Zares,
y un diamante mayor que el Gran Mogol,
y en cada uno de los siete mares
me vio náufrago el sol.
Yo visité con tembloroso paso,
como quien rinde un fúnebre tributo,
la húmeda celda de Torcuato Tasso
y el oscuro taller de Benvenuto.
Yo busqué en los jardines de Versalles
la huella leve de María Antonieta,
y lloré por Ronaldo en Roncesvalles
y por Ícaro en Creta.
Y como fin de una aventura rara,
enloquecido por un astro hostil,
fui jeque de un aduar en el Sahara
y negrero en la Costa de Marfil.
Aún guardo en el cristal de una redoma,
para unir mis creencias y mis dudas,
un pelo de la barba de Mahoma
y una hoja del árbol donde se ahorcara Judas.
Tuve un corcel de resonante casco
que florecía en la llanura seca,
y mendigué en las calles de Damasco,
y oré en una mezquita de La Meca.
Y mucho más, que huyó de mi memoria
y que quizás no ha de volver jamás:
días de amor y odio, de fracaso y de gloria;
y mucho más... y mucho más...
¿Sabes tú? Quizás nada ha sido cierto.
Acaso únicamente lo soñé...
-o sé bien si dormido o despierto;
no sé...-
Quizás la vida que he vivido ha sido
tan abrumadoramente ******
que inventé los recuerdos por no morir de olvido,
y nunca vi de cerca el mar.
Pero si sé que he naufragado en una
lágrima de mujer:
fue un naufragio romántico, a la luz de la luna,
y me quedé en el fondo, sin querer.
1.6k
Ojos apagados de brillos efímeros
De labios carmesí entre el delirio más ínfimo,
De brillos angelicales; ropajes monárquicos
Besos cardinales, de encuentros íntimos.
Hija del rey, diosa de diosas; linaje élfico
Cantares de coloquios, en runas remotas
De lenguas perdidas, de zares absurdos
Mi madrigal por nombre, lleva el suyo.
En la ciénaga hueca, de las laderas altas
Bajo la falda de las montañas, dónde la luz es baja.
Sobre rocas, sobre ruina, sobre ti
Cantan en tierras lejanas, de la reina y sobre mí.
Oh, sin el rey que canto ama.
Porque acá sólo hay delito,
¡Ay! ¡Sin ese rey, que tanto aclaman!
Porque este amor es finito.
Un errante peregrino; ambulante de compañía
Señor de nada que se e haya perdido,
Pero de extraña joyería
La reina cabellos de oro, y un mercader vendido.
Jul 14, 2017
Jul 14, 2017 at 4:13 AM UTC