Hello Poetry
Submit your work and get some sparkles! Create free account
"veamos" poems
No podemos pretender ser robots por siempre, No somos maquinas, la sangre corre entre nuestras venas, nos picas y no reaccionamos, Repito que no somos de metal, Estamos construidos sobre los huesos de nuestros antepasados, Criados con la carne de nuestras victimas, y eso tristemente nos alegra, Aunque pretendemos ser plasticos y sintizados, Somos todos de una substancia frágil, aunque se idealize un mecanico o una postiza, cuando todo se acabe, Cuando nos veamos a base de quien somos en realidad, nos daremos cuenta de lo débil, de lo exagerado que es nuestro especie, No tenemos ni la capacidad de ser hormigas, Ya, no podemos pretender ser robots.
0
Feb 20, 2015
Feb 20, 2015 at 1:42 AM UTC
No podemos pretender ser robots..
hasta mañana/compañeros/ahora siguen las lógicas del muerto/ la pudrición/la descomposición/ hasta mañana hasta mañana/ aplaudiría al pajarito que se volara de vos/rodolfo/ después de haber comido sangre que resbalaba por tus lentes/ a la iguana llena de luz que revisó las entrañas del haroldo y comió de haroldo/ iguana rápida de luz/ será mañana que veamos o nos veamos/no nos veamos/ o sea que muerto yo alcanzara a ver tu talón/paco/brillar bajo el suelo donde yacés con calavera pensativa por nosotros/pobres de vos/ talón nocturno crepitando como políticas rabiosas para matar al enemigo hoy absolutamente hoy/ talón que pisa el tiempo y parte/
0
847
Nota viii
Nos separamos ambos de mal humor. ¿Por qué? Y después de que tanto prometimos un día Amarnos siempre, pero... la culpa no fue mía, Y aunque insistas, no puedes decir que yo empecé. Fuiste tú. Tú empezaste. Tal vez ambos... Tú... yo... Mas te confieso, no Fuiste tú. ¿Me has oído? Ni yo... Franco seré. Él sólo responsable de todo el amor fue. Y saliste enojada. Tu adiós me sonó mal, Y cambiamos palabras duras en el umbral. Hizo explosión mi orgullo, que tanto tiempo, tanto, Contuve, y reprimías en los ojos el llanto. Extraño es, pero cierto. Desde que nos unimos Parece, así lo creo, que odiándonos vivimos. Y la culpa no es tuya. Tampoco culpa mía. Me quieres. No lo niego. Negarlo no podría, Y te he amado. Y te amo con afecto leal. Mas tal vez las disputas, del carácter igual Que tenemos, dependen; de que siempre nos vemos, Y quizás de que mucho los dos nos conocemos. Así nuestros defectos se muestran con frecuencia, Sin que haya en nuestras almas un poco de indulgencia. Comprenderse de sobra no es nunca conveniente, Porque viene el análisis al punto. Y a la mente La incertidumbre llega fatal. Y no tenemos En el amor confianza, pues de él siempre tememos El vernos traicionados. Mira: un momento hacía Que tú y yo nos amábamos. Pero ambos pretendemos, Como extraña manía, Amarnos en la vida de modo extraordinario, Y, viéndolo bien, eso no es nunca lo ordinario. Y nos atormentamos. Ya amarnos con locura Es difícil. Mas oye. Juzgo que la cordura Exige, de nosotros que menos nos veamos. Cierto es que nos amamos, Mas de hablar de eso siempre se cansa uno y se irrita. Y para estar tranquilos nuestra alma necesita No vernos con frecuencia. Y esto no es un capricho. Verás que cuando vuelvas, muchas cosas tendremos Para decirnos, cosas que no nos hemos dicho, Y entonces, sí, felices, muy felices seremos. Vamos a amarnos mucho, mucho nos amaremos. Pensar en dichas nuevas no es esperanza vana, Estoy de ello seguro. Lo verás, sí, tesoro De mi vida. ¡Te adoro!... Y trata de que vuelvas más temprano mañana.
0
738
Apaciguamiento
Nos separamos ambos de mal humor. ¿Por qué? Y después de que tanto prometimos un día Amarnos siempre, pero... la culpa no fue mía, Y aunque insistas, no puedes decir que yo empecé. Fuiste tú. Tú empezaste. Tal vez ambos... Tú... yo... Mas te confieso, no Fuiste tú. ¿Me has oído? Ni yo... Franco seré. Él sólo responsable de todo el amor fue. Y saliste enojada. Tu adiós me sonó mal, Y cambiamos palabras duras en el umbral. Hizo explosión mi orgullo, que tanto tiempo, tanto, Contuve, y reprimías en los ojos el llanto. Extraño es, pero cierto. Desde que nos unimos Parece, así lo creo, que odiándonos vivimos. Y la culpa no es tuya. Tampoco culpa mía. Me quieres. No lo niego. Negarlo no podría, Y te he amado. Y te amo con afecto leal. Mas tal vez las disputas, del carácter igual Que tenemos, dependen; de que siempre nos vemos, Y quizás de que mucho los dos nos conocemos. Así nuestros defectos se muestran con frecuencia, Sin que haya en nuestras almas un poco de indulgencia. Comprenderse de sobra no es nunca conveniente, Porque viene el análisis al punto. Y a la mente La incertidumbre llega fatal. Y no tenemos En el amor confianza, pues de él siempre tememos El vernos traicionados. Mira: un momento hacía Que tú y yo nos amábamos. Pero ambos pretendemos, Como extraña manía, Amarnos en la vida de modo extraordinario, Y, viéndolo bien, eso no es nunca lo ordinario. Y nos atormentamos. Ya amarnos con locura Es difícil. Mas oye. Juzgo que la cordura Exige, de nosotros que menos nos veamos. Cierto es que nos amamos, Mas de hablar de eso siempre se cansa uno y se irrita. Y para estar tranquilos nuestra alma necesita No vernos con frecuencia. Y esto no es un capricho. Verás que cuando vuelvas, muchas cosas tendremos Para decirnos, cosas que no nos hemos dicho, Y entonces, sí, felices, muy felices seremos. Vamos a amarnos mucho, mucho nos amaremos. Pensar en dichas nuevas no es esperanza vana, Estoy de ello seguro. Lo verás, sí, tesoro De mi vida. ¡Te adoro!... Y trata de que vuelvas más temprano mañana.
Continue reading...
46
Cuando la noche es gris y fría, te espero como esperaría un atardecer colorido cada día. Cuando la montaña se vuelve traicionera, me aferro a ti como a una piedrita que me ayudará y salvará mi vida. Pero cuando esta ciudad se vuelve demasiado exigente, ¿serán nuestro amor el teatro al final de cada agotador mes? Y cuando la vida se vuelve demasiado implacable, ¿sería este hogar el confesionario o la iglesia al fin de cada semana horrible? Pero cuando la música se detenga y todo deje de ser divertido, ¿me seguirás abrazando, manteniéndome a salvo del frío? Y cuando el telón cae y el escenario se oscurece, ¿te quedarás aquí conmigo hasta que veamos el amanecer?
0
Sep 21, 2024
Sep 21, 2024 at 9:58 AM UTC
Mantón de Manila