Hello Poetry
Submit your work and get some sparkles! Create free account
"vagabundo" poems
Mi perro ha muerto. Lo enterré en el jardín junto a una vieja máquina oxidada. Allí, no más abajo, ni más arriba, se juntará conmigo alguna vez. Ahora él ya se fue con su pelaje, su mala educación, su nariz iría. Y yo, materialista que no cree en el celeste cielo prometido para ningún humano, para este perro o para todo perro creo en el cielo, sí, creo en un cielo donde yo no entraré, pero él me espera ondulando su cola de abanico para que yo al llegar tenga amistades. Ay no diré la tristeza en la tierra de no tenerlo más por compañero, que para mí jamás fue un servidor. Tuvo hacia mí la amistad de un erizo que conservaba su soberanía, la amistad de una estrella independienre sin más intimidad que la precisa, sin exageraciones: no se trepaba sobre mi vestuario llenándome de pelos o de sarna, no se frotaba contra mi rodilla como otros perros obsesos sexuales. No, mi perro me miraba dándome la atención que necesito, la atención necesaria para hacer comprender a un vanidoso que siendo perro él, con esos ojos, más puros que los míos, perdía el tiempo, pero me miraba con la mirada que me reservó toda su dulce, su peluda vida, su silenciosa vida, cerca de mí, sin molestarme nunca, y sin pedirme nada. Ay cuántas veces quise tener cola andando junto a él por las orillas del mar, en el invierno de Isla Negra, en la gran soledad: arriba el aire traspasado de pájaros glaciales, y mi perro brincando, hirsuto, lleno de voltaje marino en movimiento: mi perro vagabundo y olfatorio enarbolando su cola dorada frente a frente al Océano y su espuma. Alegre, alegre, alegre como los perros saben ser felices, sin nada más, con el absolutismo de la naturaleza descarada. No hay adiós a mi perro que se ha muerco. Y no hay ni hubo mentira entre nosotros. Ya se fue y lo enterré, y eso era todo.
0
2.2k
Un perro ha muerto
Mi perro ha muerto. Lo enterré en el jardín junto a una vieja máquina oxidada. Allí, no más abajo, ni más arriba, se juntará conmigo alguna vez. Ahora él ya se fue con su pelaje, su mala educación, su nariz iría. Y yo, materialista que no cree en el celeste cielo prometido para ningún humano, para este perro o para todo perro creo en el cielo, sí, creo en un cielo donde yo no entraré, pero él me espera ondulando su cola de abanico para que yo al llegar tenga amistades. Ay no diré la tristeza en la tierra de no tenerlo más por compañero, que para mí jamás fue un servidor. Tuvo hacia mí la amistad de un erizo que conservaba su soberanía, la amistad de una estrella independienre sin más intimidad que la precisa, sin exageraciones: no se trepaba sobre mi vestuario llenándome de pelos o de sarna, no se frotaba contra mi rodilla como otros perros obsesos sexuales. No, mi perro me miraba dándome la atención que necesito, la atención necesaria para hacer comprender a un vanidoso que siendo perro él, con esos ojos, más puros que los míos, perdía el tiempo, pero me miraba con la mirada que me reservó toda su dulce, su peluda vida, su silenciosa vida, cerca de mí, sin molestarme nunca, y sin pedirme nada. Ay cuántas veces quise tener cola andando junto a él por las orillas del mar, en el invierno de Isla Negra, en la gran soledad: arriba el aire traspasado de pájaros glaciales, y mi perro brincando, hirsuto, lleno de voltaje marino en movimiento: mi perro vagabundo y olfatorio enarbolando su cola dorada frente a frente al Océano y su espuma. Alegre, alegre, alegre como los perros saben ser felices, sin nada más, con el absolutismo de la naturaleza descarada. No hay adiós a mi perro que se ha muerco. Y no hay ni hubo mentira entre nosotros. Ya se fue y lo enterré, y eso era todo.
Continue reading...
57
Vivemos num sono profundo Os rios correm sem parar, As estrelas enlaçadas no luar. Ser comum de viver vagabundo, Embriagado num sono profundo. As montanhas inertes, transformadas, Arvores mal tratadas. Borboletas que poisam sobre as flores, Riachos sem rouxinóis reprodutores. Joio e as belas searas aloiradas, Uvas e suas lagaradas. Alegria e tristeza neste mundo controverso, Caminhar num caminho incerto. Estalar de dedos sobre sobreirais do destino, Vaguear nos sonhos de menino… As ervas daninhas e as grandes constelações, Me adormecem com um sono de ilusões. Victor Marques
0
Oct 10, 2013
Oct 10, 2013 at 9:02 AM UTC
Vivemos num sono profundo
Escrevo com a pena do amor Com a simplicidade de um pobre, Com coração sempre nobre, Com a pureza da flor sem mágoa, Sobre o vento que traz água. Com pontos de vista diferentes, Com amor a nossos semelhantes, Revejo-me em mil tornados, Escrevo em casebres abandonados. Com alegria e tristeza, Com amor e exuberante leveza, No espírito vagabundo, Revejo-me num infinito sem ter idade, Com amor e lealdade, Escrevo ligado á eternidade. Victor Marques
0
Oct 30, 2013
Oct 30, 2013 at 2:33 AM UTC
Escrevo com a pena do amor...
Entre la muchedumbre que ríe y se divierte por las iluminadas calles de la ciudad, me llega tu recuerdo con un sabor de muerte, mujer de mis tristeza y mi felicidad. Y así, esta noche alegre tengo los ojos tristes, tristes de la tristeza de ir contigo y sin ti, mujer que existes y no existes, mujer que nunca tuve, pero que ya perdí. Voy andando en la noche, desterrado del mundo, y de pronto, surgiendo de entre la multitud, me sale al paso un perro vagabundo, desorientado y triste como mi juventud. En sus húmedos ojos se duplica mi ensueño, y los dos nos miramos con un mismo dolor: Él, un perro sin dueño; yo, un hombre sin amor.
0
1.1k
Poema de la navidad
Tal vez por un capricho más triste que galante cuente un día una historia que casi no es de amor. Tal vez estés ausente, o acaso estés delante, pero si estás delante lo contaré mejor. Diré que hubo una copa tallada de diamante, una flor sin rocío y un blanco surtidor. Pero aunque se moría de sed un caminante le negaron el agua para regar la flor. Como ves es una historia que puede no ser mía, pues habla de un suceso que ocurre cada día; burlar a un vagabundo, negar una merced. Pero al fin de este cuento ****** y cotidiano, tú sentirás la copa de diamante en tu mano, y yo estaré de nuevo muriéndome de sed.
0
968
La copa de diamante
Tus manos son mi caricia mis acordes cotidianos te quiero porque tus manos trabajan por la justicia     si te quiero es porque sos     mi amor mi cómplice y todo     y en la calle codo a codo     somos mucho más que dos tus ojos son mi conjuro contra la mala jornada te quiero por tu mirada que mira y siembra futuro tu boca que es tuya y mía tu boca no se equivoca te quiero porque tu boca sabe gritar rebeldía     si te quiero es porque sos     mi amor mi cómplice y todo     y en la calle codo a codo     somos mucho más que dos y por tu rostro sincero y tu paso vagabundo y tu llanto por el mundo porque sos pueblo te quiero y porque amor no es aureola ni cándida moraleja y porque somos pareja que sabe que no está sola te quiero en mi paraíso es decir que en mi país la gente viva feliz aunque no tenga permiso     si te quiero es porque sos     mi amor mi cómplice y todo     y en la calle codo a codo     somos mucho más que dos.
0
952
Te quiero
Si yo fuera hombre, ¡qué hartazgo de luna, De sombra y silencio me había de dar! ¡Cómo, noche a noche, solo ambularía Por los campos quietos y por frente al mar! Si yo fuera hombre, ¡qué extraño, qué loco, Tenaz vagabundo que había de ser! ¡Amigo de todos los largos caminos Que invitan a ir lejos para no volver! Cuando así me acosan, ansias andariegas, ¡Qué pena tan honda me da ser mujer!
0
859
Mujer
Alimento del alma trigo en la mente. Transporte invisible maquina del tiempo. Castillo vagabundo voz del universo. Si hay dios del tiempo eres la diosa omnisciente. Ritmo cardiaco instrumento del mundo. Risas de niños crujir en la madera. Te escucho, te siento y luego te canto.
0
Nov 25, 2017
Nov 25, 2017 at 4:34 PM UTC
Música
eu gosto tanto de você mas é difícil dizer que depois de tanto tempo eu ainda tenho saudade e eu já quis tanto te ver e ver contigo o sol nascer nos nossos meios de nada ou no centro da cidade eu queria que o fim não fosse coisa ruim que impedisse de te ver e iniciasse tempestade dói dentro de mim saber que agora é assim eu pra cá, você pra lá e no meio, às vezes, maldade me faz falta te abraçar e com carinho escutar o que cê tem a dizer sobre eu e você e a nossa cumplicidade eu queria é que o mundo a essa hora tão vagabundo criasse alguma compaixão e extinguisse essa saudade minha saudade de te ter
0
Sep 21, 2016
Sep 21, 2016 at 3:52 PM UTC
tempos em falta
Igual que San Lazaro bendito diambulas las calles vagabundo Un trago de vino Para apaciguar el recuerdo profundo La memoria opaca Vas viajando por el mundo Tembloroso e inaudito Igual que San Lazaro bendito
0
Apr 10, 2014
Apr 10, 2014 at 2:41 PM UTC
April poetry: igual que San Lazaro
Juan de la Cruz, dime si merecía la pena descolgarte, por la noche, de tu prisión al Tajo, ser herido por las palabras y las disciplinas, soportar corazones, bocas, ojos rigurosos, beber la soledad... -¿Otro whisky? La pelirroja -caderas anchas, ojos verdes- ofrece ginebra a un amigo. Hombros y pechos le palpitan en el reír. ¡Oh llama de amor viva, que dulcemente hieres!... Junto al embajador de China, detrás de la cantante sueca, el agregado militar de Estados Unidos de América, Juan de la Cruz bebe un licor de luz de miel...                       (Dime si merecía la pena, Juan de Yepes, vadear noches, llagas, olvidos, hielos, hierros, adentrar en la nada el cuerpo, hacer que de él nacieran las palabras vivas, en silencio y tristeza, Juan de Yepes... Amor, llama, palabras- poesía, tiempo abolido... Di si merecía la pena para esto...)                               El aplaudido autor con el puro del éxito, la amiguita del productor velando su pudor de nylon, las mejillas que se aproximan femeninamente: «Mi rouge mancha, preciosa...» (Mancha amor cuando en las bocas no hay amor). (Juan de la Cruz, dime si merecía la pena padecer con fuego y sombra, beber los zumos de la pesadumbre, batir la carne contra el yunque, Juan de Yepes, para esto... Vagabundo por el amor, y huérfano de amor...)
0
619
Yepes cocktail
En sueños yo te salvo sin querer, Y vuelvo hasta el antaño en un segundo, Pensando en lo vano, en lo profundo, En lo sincero y en lo vagabundo; Y cuando tú apareces, mediodía, Con el sol paralelo a tu sonrisa, Desarmas las estrategias y guías Y ganas la batalla por un día. De noche yo te abrazo de costumbre, Buscando el calorcito de tus brazos, Escondiéndome como un niño en tu regazo, Huyendo realidades con engaños. Y a veces tú me miras "diadeberas", Te das cuenta que existo y me liberas, De lo mortificante que es quererte, Sin a veces saber que puedes verme. Quizás yo por mi letra y mis consejos, Debería de quitarme de complejos, Buscando algún guiño en aquel espejo, O una señal de vida en tus montañas. Yo soy expedición de vez en cuando, Y tú un dios que se esconde en el ocaso, Me vuelvo eterno como el firmamento, A ver si en tu creación te pertenezco. No quiero ser tu vida o tu sustento, Ni tú necesidad semi-quimera, Quiero ser tentación y vicio eterno, Ser algo como una suave condena. Vivimos entre espuma y medianoche, Entre miel que nos cubre los adentros, Llenando poco a poco los silencios, Yo me lleno de ti Y tú Me salvas luego.
0
Jan 29, 2018
Jan 29, 2018 at 3:33 PM UTC
Salvacion
Hay dos españas, la del soldado y la del poeta.             La de la espada fratricida y la de la canción             vagabunda.             Hay dos españas y una sola canción. Y esta es la             canción del poeta vagabundo: Franco, tuya es la hacienda, la casa, el caballo, la pistola. Mía es la voz antigua de la tierra. Tú te quedas con todo y me dejas desnudo y errante por el mundo... más yo te dejo mudo... ¡Mudo! Y, ¿cómo vas a recoger el trigo y a alimentar el fuego si yo me llevo la canción?
0
655
Franco
Parto como o vento Sigo estrada fora Estou a milhas de casa Vou moribundo O meu nome nada significa Estou sem sono Na velha rua vazia ninguém para ver O poeta está acabado A sombra do vagabundo rasteja Nada tem a perder No olhar melancólico A ânsia de viver.
0
May 26, 2014
May 26, 2014 at 4:41 PM UTC
o vagabundo
Ya era muy viejecita... Y un año y otro año se fue quedando sola con su tiempo sin fin. Sola con su sonrisa de que nada hace daño, sola como una hermana mayor en su jardín. Se fue quedando sola con los brazos abiertos, que es como crucifican los hijos que se van, con su suave manera de cruzar los cubiertos, y aquel olor a limpio de sus batas de holán. Déjenme recordarla con su vals en el piano, como yéndose un poco con lo que se le fue; y con qué pesadumbre se mira la mano cuando le tintineaba su taza de café. Se fue quedando sola, sola... sola en su mesa, en su casita blanca y en su lento sillón; y si alguien no conoce que soledad es esa, no sabe cuánta muerte cabe en un corazón. Y diré que en la tarde de aquel viernes con rosas, en aquel «hasta pronto» que fue un adiós final, aprendí que unas manos pueden ser mariposas, dos mariposas tristes volando en su portal. Sé que murió de noche. No quiero saber cuándo. Nadie estaba con ella, nadie, cuando murió: Ni su hijo Guillermo, ni su hijo Fernando, ni el otro, el vagabundo sin patria, que soy yo.
0
490
Ya era muy viejecita
En sueños yo te salvo sin querer, Y vuelvo hasta el antaño en un segundo, Pensando en lo vano, en lo profundo, En lo sincero y en lo vagabundo; Y cuando tú apareces, mediodía, Con el sol paralelo a tu sonrisa, Desarmas las estrategias y guías Y ganas la batalla por un día. De noche yo te abrazo de costumbre, Buscando el calorcito de tus brazos, Escondiéndome como un niño en tu regazo, Huyendo realidades con engaños. Y a veces tú me miras "diadeberas", Te das cuenta que existo y me liberas, De lo mortificante que es quererte, Sin a veces saber que puedes verme. Quizás yo por mi letra y mis consejos, Debería de quitarme de complejos, Buscando algún guiño en aquel espejo, O una señal de vida en tus montañas. Yo soy expedición de vez en cuando, Y tú un dios que se esconde en el ocaso, Me vuelvo eterno como el firmamento, A ver si en tu creación te pertenezco. No quiero ser tu vida o tu sustento, Ni tú necesidad semi-quimera, Quiero ser tentación y vicio eterno, Ser algo como una suave condena. Vivimos entre espuma y medianoche, Entre miel que nos cubre los adentros, Llenando poco a poco los silencios, Yo me lleno de ti Y tú Me salvas luego.
0
Aug 6, 2017
Aug 6, 2017 at 4:32 AM UTC
Salvacion
São quatro e vinte da madrugada E o fraco ainda resiste. O dia nasce não tarda E continua a sina daquele triste. Será ele um poeta, Um que se viu de alma abandonada Ou um cuja profissão é a mais antiga que existe? O seu coração pinga solidão, que se tenta encobrir, Fundida pela malfadada escuridão que o rodeia E que goza do ferir. O vagabundo olha à volta como se tivesse casa cheia E ouve, gota a gota, a gota, abusadamente, cair. Repete-se todas as noites a ladainha No aconchego de sua cama quentinha. Para este fraco, viver é ousadia. Limita-se a existir e até isso é um ultraje. Vê o sol que na janela luzia; Vai ao espelho ver se este lhe traz Aquele brilho que outrora o seduzia E que há muito não o via. Depara-se com o rotineiro: O pesar do vazio corriqueiro Que em forma de sombra breu Sobre si subtilmente desceu. Fatalidade que o destino por si escolheu. É este o tal fado De quem não se sente satisfeito Nem é valorizado P'las cicatrizes que carrega ao peito. Dizem que tem vida de vadio. Terminará o triste por rir De quem um dia dele se riu? É esta a "pseudoprofecia" Que o acompanha noite e dia. É só mais um que não vive o ultraje que é existir.
0
May 1, 2018
May 1, 2018 at 4:15 PM UTC
O ultraje que é existir
Una angustia infinita, Un rostro trágico, No hay razón alguna, Somos perfectos, Tú eres la imperfecta, Te has hecho todo un ocho, Solita te agonizas, Solo te explicamos que eres un error, Que te vistes como un vagabundo, Que hablas en tonos deformes, Que tienes gustos distintos, Olvida la fémina, Abraza lo normal, Solías ser normal.
0
Oct 18, 2020
Oct 18, 2020 at 12:07 PM UTC
Quiero bajar
ahora miguel ángel cruza la noche del país va en un caballito de fuego / se le caen palabras que tiemblan como el sur tira balazos de esperanza ¿es verdad que te hicieron pedazos en la tortura militar? ¿te caíste a pedacitos? / ¿y qué crece de cada pedacito tuyo? / ¿acaso otro ángel / miguel? ¿los demás? / ¿un vagabundo? / ¿una triste? / ¿un viejo sentimiento inmortal? / ¿santa teresa la obrera / que montaba un caballo de fuego para vivir cada vez? / ¿cómo el olor de tu alma? pedazos de la amadora escaparon a las uñas del tiempo pregunto estas cosas para saber cómo me va envuelto estás en pólvora y horrores tus poemas cruzan la noche del país tu ternura trabaja / obrera / delicada andás por plazas y por calles con la memoria en la mano llega la luz del alba torpemente aquí ninguno da perdón / te deshacés / miguel /juntando cielo pero me acuerdo de cuando vas a volver pegado a tu destino como una roca / limpiándole la muerte a cada noche / montado en un caballito de fuego
0
372
Ahora
Debo burlarme de mí mismo, vagabundo con pasaje de ida y vuelta. Fabricante de nubes, inquieta el viento de otoño. Debo burlarme de mí mismo, de mi niñez de sotana. 1 En el texto escolar hipopótamos y caníbales. Recuerdo haber paleado arena en una goleta de cabotaje. ¡Era tan hermoso el crepúsculo desde la cabaña abandonada! Y aquel viejo bergantín encallado, con los mástiles ennegrecidos, y los largos libros bancarios con viruelas de tinta. Ah sí, debo burlarme de mí mismo en aquel otro ausente que ya apenas soy yo en el fondo de sus retratos.
0
315
Debo burlarme de mí mismo