"unen" poems
Ellos tienen razón
esa felicidad
al menos con mayúscula
no existe
ah pero si existiera con minúscula
sería semejante a nuestra breve
presoledad
después de la alegría viene la soledad
después de la plenitud viene la soledad
después del amor viene la soledad
ya sé que es una pobre deformación
pero cierto es que en ese durable minuto
uno se siente
solo en el mundo
sin asideros
sin pretextos
sin abrazos
sin rencores
sin las cosas que unen o separan
y en esa sola manera de estar solo
ni siquiera uno se apiada de uno mismo
los datos objetivos son como sigue
Hay diez centímetros de silencio
entre sus manos y mis manos
una frontera de palabras no dichas
entre tus labios y mis labios
y algo que brilla así de triste
entre tus ojos y mis ojos
claro que la soledad no viene sola
Si se mira por sobre el hombro mustio
de nuestras soledades
se verá un largo y compacto imposible
un sencillo respeto por terceros o cuartos
ese percance de ser buenagente
Después de la alegría
después de la plenitud
después del amor
viene la soledad
conforme
pero
qué vendrá después
de la soledad
a veces no me siento
tan solo
si imagino
mejor dicho si sé
que más allá de mi soledad
y de la tuya
otra vez estás vos
aunque sea preguntándote a solas
qué vendrá después
de la soledad.
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Y si quizás en vez de faltar a clase como todo unos locos "enamorados".
hubiésemos tenido la vida normal del niño dedicado?
Si quizás en vez de darnos nuestro primer beso nos hubiésemos dado la mano.
Si quizás en vez de comentarlo a tus amigos no los hubiésemos callado.
Si quizás la historia de nuestra vida no se pareciera tanto.
Si quizás en vez de decidir ser tu amiga no te hubiese hablado.
Si quizás nuestras madres no tuvieran el mismo nombre.
Si quizás nunca te demostré lo que en realidad sentía.
Si quizás no le hubiéramos seguido el juego al mundo.
Si quizás no la hubieses escogido a ella.
Si quizás no me gustaran tanto tus besos.
Si quizás no hubiésemos cometido errores.
Si quizás no nos hubiéramos sentado en aquel banquillo a aquella exacta hora.
Si quizás no te conociera tan bien.
Si quizás te dedicaras mas.
Tan solo si quizás hubiéramos tomado diferentes decisiones en nuestras vidas, si todo cambiara de momento y tal vez tu madre se llamara Rosa o tal vez si tu padre no te hubiese abandonado. Tan solo si quizás tu te hubieses dado cuenta de el tipo de persona que soy desde el primer momento en que tus ojos se toparon con los míos! No fuéramos lo que somos... Quizás ni existiera lo que escribo, tal vez no haya aprendido lo que aprendí al pasar los años porque a la hora de la verdad eres tu tan parte de mi vida como yo de la tuya. Porque nos unen mas cosas de la que algún día imaginaria, porque eres mi amigo y tu tomaste esa decisión. Porque la escogiste a ella porque ella la popular y bonita en vez de a la chica regular y herida. Porque al final siempre me demostraste que me querías como tu primera. Porque si quizás las cosas nunca hubieran sucedido como lo han echo que seria de nuestras vidas, de nuestra historia, de nuestro mundo, de nuestras mentes sin recordar nada.
Si quizás tu te acordaras de las cosas tan exactas como yo las recuerdo.
Tan solo si quizás nos encontráramos en otras vidas que serias de las vidas que vivimos ahora?
No habría historia
ni palabras que contaran porque todo quedaría en el infinito en el cajón oculto de los "quizás".
Si quizás nunca te hubiese querido como lo hice.
Solo si quizás todo empezara nuevamente.
Solo si quizás ...
Sep 24, 2012
Sep 24, 2012 at 1:24 AM UTC
Ya lo extrañaba; el rose de tus manos sobre mi piel, acariciando cada centímetro de mis brazos, mi cuello y mi cara. Extrañaba esa forma de mirar que solo tú y yo comprendemos que nos dice como nos sentimos entre nosotros. Extrañaba esa forma de seducción que aún sin nunca haber probado tus labios, sabía que era una de las cosas que más deseaba y necesitaba.
Aquí estamos de nuevo; la piel desnuda de tus manos contra la piel de mis brazos, pasando suavemente con caricias que mencionan un te quiero. Ahora es real, ahora estamos juntos y la distancia que nos había separado hizo crecer nuestras emociones.
Un día perfecto, una tarde de calor y finalmente el toque no accidental de nuestras bocas. Al final, mi risa junto con tu sonrisa se unen para festejar el sentimiento de nuestros labios juntos por primera vez.
Jul 20, 2013
Jul 20, 2013 at 10:55 AM UTC
Los jóvenes homosexuales y las muchachas amorosas,
y las largas viudas que sufren el delirante insomnio,
y las jóvenes señoras preñadas hace treinta horas,
y los roncos gatos que cruzan mi jardín en tinieblas,
como un collar de palpitantes ostras sexuales
rodean mi residencia solitaria,
como enemigos establecidos contra mi alma,
como conspiradores en traje de dormitorio
que cambiaran largos besos espesos por consigna.
El radiante verano conduce a los enamorados
en uniformes regimientos melancólicos,
hechos de gordas y flacas y alegres y tristes parejas:
bajo los elegantes cocoteros, junto al océano y la luna
hay una continua vida de pantalones y polleras,
un rumor de medias de seda acariciadas,
y senos femeninos que brillan como ojos.
El pequeño empleado, después de mucho,
después del tedio semanal, y las novelas leídas de noche, en cama,
ha definitivamente seducido a su vecina,
y la lleva a los miserables cinematógrafos
donde los héroes son potros o príncipes apasionados,
y acaricia sus piernas llenas de dulce vello
con sus ardientes y húmedas manos que huelen a cigarrillo.
Los atardeceres del seductor y las noches de los esposos
se unen como dos sábanas sepultándome,
y las horas después del almuerzo en que los jóvenes estudiantes,
y las jóvenes estudiantes, y los sacerdotes se masturban,
y los animales fornican directamente,
y las abejas huelen a sangre, y las moscas zumban coléricas,
y los primos juegan extrañamente con sus primas,
y los médicos miran con furia al marido de la joven paciente,
y las horas de la mañana en que el profesor, como por descuido,
cumple con su deber conyugal, y desayuna,
y, más aún, los adúlteros, que se aman con verdadero amor
sobre lechos altos y largos como embarcaciones:
seguramente, eternamente me rodea
este gran bosque respiratorio y enredado
con grandes flores como bocas y dentaduras
y negras raíces en forma de uñas y zapatos.
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Aún recuerdo ese capitulo:
tú, tomando control de mi cuerpo
entre las sábanas blancas
sobre un colchón de alambres obsoletos
Tu mirada se aferraba a la mía;
inseguros si ese era
el instante adecuado
para lo que pronto ocurriría.
Mientras la calefacción
se estaba creando
deslizaste con ternura
tu mano por mi costado.
Nos dejamos llevar por los impulsos
y en menos de un segundo
nuestras figuras
estaban al desnudo
Podía sentir tu boca
creando caminos impecables
dirigiéndose a su destino
de manera prorrogable.
Llegaste al punto de encuentro,
donde dos mundos se unen;
fuentes de vida
donde los humanos se nutren.
Perdimos la noción del tiempo,
miles de teorías fueron reveladas,
en el episodio
de aquella inolvidable madrugada.
May 8, 2015
May 8, 2015 at 8:30 PM UTC
Del bosque en las frondas la brisa callaba,
Las flores dormían, la noche era azul,
y en torres y cumbres, en selvas y campos,
La luna regaba su diáfana luz.
Pensando en su amado que lucha en los mares,
La pálida virgen intenta dormir,
y escucha un acento que pasa y le dice:
«María, no llores, no llores por mí».
Los ojos entreabre, se yergue en el lecho;
«¿Quién es?», dice trémula y empieza a
llorar
Al ver del marino los ojos sin vida,
Sin vida los labios y mustia la faz.
«Mi cuerpo, María, ya está bajo el agua...
¡Qué triste es la ausencia, qué triste es morir!
De un mar borrascoso las olas me cubren,
Mas oye, María, no llores por mí.
»Del mar encrespado las olas fingían
Montañas enormes que alzó el aquilón.
Tres días el barco luchó con las olas,
y al fin en las olas el barco se hundió.
»Entonces, oyendo del mar el rugido,
Volaba mi alma, volaba hasta ti...
Pasó la tormenta, mi cuerpo reposa:
María, no llores, no llores por mí.
»¡Oh virgen!, prepara tu velo de novia.
La playa está cerca que el alma soñó,
La playa en que se unen por siempre las almas,
Do habremos de unirnos por siempre los dos».
…Los gallos cantaron; borrose la sombra;
El aura en el bosque se oía gemir,
y dulce un acento vibraba en los aires:
«María, no llores, no llores por mí».
901
Abrazado a tu cuerpo como el tronco a su tierra,
con todas las raíces y todos los corajes,
¿quién me separará, me arrancará de ti,
madre?
Abrazado a tu vientre, ¿quién me lo quitará,
si su fondo titánico da principio a mi carne?
abrazado a tu vientre, que es mi perpetua casa,
¡nadie!
Madre: abismo de siempre, tierra de siempre: entrañas
donde desembocando se unen todas las sangres:
donde todos los huesos caídos se levantan:
madre.
Decir madre es decir tierra que me ha parido;
es decir a los muertos: hermanos, levantarse;
es sentir en la boca y escuchar bajo el suelo
sangre.
La otra madre es un puente, nada más, de tus ríos.
El otro pecho es una burbuja de tus mares.
Tú eres la madre entera con todo su infinito,
madre.
Tierra: tierra en la boca, y en el alma, y en todo.
Tierra que voy comiendo, que al fin ha de tragarme.
Con más fuerza que antes, volverás a parirme,
madre.
Cuando sobre tu cuerpo sea una leve huella,
volverás a parirme con más fuerza que antes.
Cuando un hijo es un hijo, vive y muere gritando:
¡madre!
Hermanos: defendamos su vientre acometido,
hacia donde los grajos crecen de todas partes,
pues, para que las malas alas vuelen, aún quedan
aires.
Echad a las orillas de vuestro corazón
el sentimiento en límites, los efectos parciales.
Son pequeñas historias al lado de ella, siempre
grande.
Una fotografía y un pedazo de tierra,
una carta y un monte son a veces iguales.
Hoy eres tú la hierba que crece sobre todo,
madre.
Familia de esta tierra que nos funde en la luz,
los más oscuros muertos pugnan por levantarse,
fundirse con nosotros y salvar la primera
madre.
España, piedra estoica que se abrió en dos pedazos
de dolor y de piedra profunda para darme:
no me separarán de tus altas entrañas,
madre.
Además de morir por ti, pido una cosa:
que la mujer y el hijo que tengo, cuando pasen,
vayan hasta el rincón que habite de tu vientre,
madre.
920
Hay algo denso, unido, sentado en el fondo,
repitiendo su número, su señal idéntica.
Cómo se nota que las piedras han tocado el tiempo,
en su fina materia hay olor a edad,
y el agua que trae el mar, de sal y sueño.
Me rodea una misma cosa, un solo movimiento:
el peso del mineral, la luz de la piel,
se pegan al sonido de la palabra noche:
la tinta del trigo, del marfil, del llanto,
las cosas de cuero, de madera, de lana,
envejecidas, desteñidas, uniformes,
se unen en torno a mí como paredes.
Trabajo sordamente, girando sobre mí mismo,
como el cuervo sobre la muerte, el cuervo de luto.
Pienso, aislado en lo extenso de las estaciones,
central, rodeado de geografía silenciosa:
una temperatura parcial cae del cielo,
un extremo imperio de confusas unidades
se reúne rodeándome.
678
No paro de pensar
todo lo que pudo suceder,
todo lo que dejamos caer,
todo lo que pudimos ser.
Y en mi cabeza
mis visiones no tienen fin
Tus lazos me unen a ti.
Logro ver a través de ti,
porque no estás más aquí.
Apr 13, 2018
Apr 13, 2018 at 6:47 PM UTC
Estación invencible! En los lados del cielo un pálido
cierzo se acumulaba, un aire desteñido e invasor, y hacia todo
lo que los ojos abarcaban, como una espesa leche, como una cortina
endurecida existía, continuamente.
De modo que el ser se sentía aislado, sometido a esa
extraña substancia, rodeado de un cielo próximo, con el
mástil quebrado frente a un litoral blanquecino, abandonado de
lo sólido, frente a un transcurso impenetrable y en una casa de
niebla. Condenación y horror! De haber estado herido y
abandonado, o haber escogido las arañas, el luto y la sotana. De
haberse emboscado, fuertemente ahíto de este mundo, y de haber
conversado sobre esfinges y oros y fatídicos destinos. De haber
amarrado la ceniza al traje cotidiano, y haber besado el origen
terrestre con su sabor a olvido. Pero no. No.
Materias frías de la lluvia que caen sombríamente,
pesares sin resurrección, olvido. En mi alcoba sin retratos, en
mi traje sin luz, cuánta cabida eternamente permanece, y el
lento rayo recto del día cómo se condensa hasta llegar a
ser una sola gota oscura.
Movimientos tenaces, senderos verticales a cuya flor final a veces se
asciende, compañías suaves o brutales, puertas ausentes!
Como cada día un pan letárgico, bebo de un agua aislada!
Aúlla el cerrajero, trota el caballo, el caballejo empapado en
lluvia, y el cochero de largo látigo tose, el condenado! Lo
demás, hasta muy larga distancia permanece inmóvil,
cubierto por el mes de junio y sus vegetaciones mojadas, sus animales
callados, se unen como olas. Sí, qué mar de invierno,
qué dominio sumergido trata de sobrevivir, y, aparentemente
muerto, cruza de largos velámenes mortuorios esta densa
superficie?
A menudo, de atardecer acaecido, arrimo la luz a la ventana, y me miro,
sostenido por maderas miserables, tendido en la humedad como un
ataúd envejecido, entre paredes bruscamente débiles.
Sueño, de una ausencia a otra, y a otra distancia, recibido y amargo.
670
Quien soy yo además de areana gastada?
Sin rumbo flotando sin un propósito.
No mas recuerdo el océano y todo su dolor.
Ni se como me miro llo.
Las mareas retroceden de su lugar
Y me deja expuesto al luz del sol.
Rocas preciosas varados en la orilla de la costa
Brillando se rejunta y se unen conmigo.
Corrientes de recuerdos se apresuran a mi mente
Alimentando el agua de mi alma.
Rompiendo la presa que retiene todas mis emociones
Haciendo sentir todo la humanidad.
Arrastrandome con la mitad del miembro formado
Siento un dolor que filtra desde mis huesos.
Pero no lo rechazó con lágrimas
En cambio, lo acepto con una sonrisa acuosa.
El océano quiere detenerme
Escóndeme en las profundidades de mi desesperación.
Chupando el calor de toda mi alegría
Quitando mi voluntad de vivir.
Pero la luna retiene el océano con su fuerza
Protegiéndome de la oscuridad de mi mente.
En lugar de excluirse por mis pecados
Me ama por mis defectos.
El universo abre sus brazos para darme un hogar
Dando me un santuario para escapar todo el dolor.
Aunque quiero perderme en la nada del espacio
Debo vivir en el mundo en el que pasado se enamoró.
Estrellas y galaxias que brillan en la oscuridad
Me dan razon para seguir viviendo en este cruel mundo.
© Sofia Villagrana 2018
Apr 5, 2018
Apr 5, 2018 at 11:57 AM UTC
Sólo tú y yo sabemos lo que ignora la gente
al cambiar un saludo ceremonioso y frío,
porque nadie sospecha que es falso tu desvío,
ni cuánto amor esconde mi gesto indiferente.
Sólo tú y yo sabemos por qué mi boca miente,
relatando la historia de un fugaz amorío;
y tú apenas me escuchas y yo no te sonrío...
Y aún nos arde en los labios algún beso reciente.
Sólo tú y yo sabemos que existe una simiente
germinando en la sombra de este surco vacío,
porque su flor profunda no se ve, ni se siente.
Y así dos orillas tu corazón y el mío,
pues, aunque las separa la corriente de un río,
por debajo del río se unen secretamente.
396
Lento en el alba un joven que han gastado
la larga reflexión y las avaras
vigilias considera ensimismado
los insomnes braseros y alquitaras.
Sabe que el oro, ese Proteo, acecha
bajo cualquier azar, como el destino;
sabe que está en el polvo del camino,
en el arco, en el brazo y en la flecha.
En su oscura visión de un ser secreto
que se oculta en el astro y en el lodo,
late aquel otro sueño de que todo
es agua, que vio Tales de Mileto.
Otra visión habrá; la de un eterno
Dios cuya ubicua faz es cada cosa,
que explicará el geométrico Spinoza
en un libro más arduo que el Averno…
En los vastos confines orientales
del azul palidecen los planetas,
el alquimista piensa en las secretas
leyes que unen planetas y metales.
Y mientras cree tocar enardecido
el oro aquel que matará la Muerte,
Dios, que sabe de alquimia, lo convierte
en polvo, en nadie, en nada y en olvido.
355
Sólo al dejar de ser, Amor es fuerte!
Y la tumba será una gran pupila,
en cuyo fondo supervive y llora
la angustia del amor, como en un cáliz
de dulce eternidad y negra aurora.
Y los labios se encrespan para el beso,
como algo lleno que desborda y muere;
y, en conjunción crispante,
cada boca renuncia para la otra
una vida de vida agonizante.
Y cuando pienso así, dulce es la tumba
donde todos al fin se compenetran
en un mismo fragor;
dulce es la sombra, donde todos se unen
en una cita universal de amor.
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