"tonada" poems
Cuento mucho todo y nada ,asi empezo la tonada
con el mar que hay en tus labios, y el desierto de mi boca
podemos hacer que un rio corra
hasta por las mas secas praderas
Dime si estas jugando porque para mi es serio
no se como lo hiciste , pero de mi conciencia te deshiciste
lograste poner todo al revez
ahora soy yo la que no sabe ni leer
No se que pasaria si manana no te encuentro
se oiria mi suplicio, mi tortura y mi lamento,
y es que te has convertido en el aire que respiro, no se como ni donde
pero sin avisar llego a mi como, tornado
revolviendo y destrullendo todo lo que encontro a su paso
Y es que te has convertido en parte de mi alma
eres dueno de mi corazon, de mis suenos y mis primaveras
como podria olvidarte, como podria arrancarte
si te arranco me arranco el corazon
y si te borro me muero de dolor.
Siempre seras parte de mi......
Feb 27, 2012
Feb 27, 2012 at 8:30 PM UTC
Hoy me gusta la vida mucho menos,
pero siempre me gusta vivir: ya lo decía.
Casi toqué la parte de mi todo y me contuve
con un tiro en la lengua detrás de mi palabra.
Hoy me palpo el mentón en retirada
y en estos momentáneos pantalones yo me digo:
¡Tánta vida y jamás!
¡Tántos años y siempre mis semanas!...
Mis padres enterrados con su piedra
y su triste estirón que no ha acabado;
de cuerpo entero hermanos, mis hermanos,
y, en fin, mi ser parado y en chaleco.
Me gusta la vida enormemente
pero, desde luego,
con mi muerte querida y mi café
y viendo los castaños frondosos de París
y diciendo:
Es un ojo éste, aquél; una frente ésta, aquélla... Y repitiendo:
¡Tánta vida y jamás me falla la tonada!
¡Tántos años y siempre, siempre, siempre!
Dije chaleco, dije
todo, parte, ansia, dije casi, por no llorar.
Que es verdad que sufrí en aquel hospital que queda al lado
y está bien y está mal haber mirado
de abajo para arriba mi organismo.
Me gustará vivir siempre, así fuese de barriga,
porque, como iba diciendo y lo repito,
¡tánta vida y jamás! ¡Y tántos años,
y siempre, mucho siempre, siempre, siempre!
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El placer inherente
Y adictivo de mirarte
cierro los ojos y apareces
Y mi mente te besa entre
silencios
Y en tus ojos de miel
Hay un brillo adorado
Y el sabado llega rapido
Pues tus ojos hablan
de ese brillo de saberte
Entenderte y reconocerte
y tus labios rojos y fecundos
Me roban las miradas
besarlos y volverlos mios
Lentamente, Y a mi pecho
conectaste esa Fecunda mirada
Tus ojos y los mios
En una frecuencia que
te vuelve amada
Y los lunares de tu espalda
Marcan un rastro
Un sendero, el camino
En un viaje compartido
Y los de tu estomago y
Tu pecho, mi sendero al
Paraíso
Mi cuerpo brilla al notar
Que fuiste violentamente
Amada
Tierna y violentamente
Nos unimos en silencio
Tu alma brilla en la
oscuridad d tu cama
Y de tus labios salen besos
Silentes, de mujer enamorada
Y de tu cuerpo sale el
mar Mientras te abres
Y mis besos beben de tus
Labios, d lis y miel
Mientras tus ojos sienten
la verdad, y ves el todo
Y tus rios y tu selva, calman
La sensual llamarada
Una llama que tu enciendes
Con tus ojos y tu cuerpo
luego apagas, con tus labios
De mujer enamorada
Mi cuerpo huele al tuyo
Y te recuerda en silencios
en sielncios que tu rompes
Al pensarme desde lejos
Y el placer de mirarte
Sin cadenas ni lazos,
Solo el que usas al amarme
Eres libre y adorada
Y como una gran leona,
eres violentamente amada
Y te muerdo suavemente
Mientras te amo en silencios
Silencios que se rompen, con
Tu labios rojos
Y de ellos mana tu tonada,
El rugido de una leona,
fuerte Completa y adorada.
May 21, 2018
May 21, 2018 at 6:51 PM UTC
el pliegue erogeno,
la piel deseada, y el deseo
en mi mente
camino entre los hombres,
con tu piel en mi mente, la dorada
verdad que emana de ti.
en tus ojos la calma de saberte amada,
deseada, y en tu cuerpo, y en tu mente,
la hermosa veracidad, y el juego
erotico, languido y sensual,
de mirarte a los ojos.
sentir la paz, que emana de
tu cuerpo, el balsamo, pleno
de tu delicada figura, van conmigo.
y la plena ensoñacion, se,
vuelve verdad, en tus ojos,
de leona.
besar tu cuerpo, y abrazarlo en silencio,
hermosa y serena, insegura, fragil
y salvaje, adorada.
cada desicion, no nos separa, nos une
aun mas, sigue tu alma , tu corazon.
en tus ojos y en tu cuerpo, esta mi
ferozidad perdida, y en tu pliegue erogeno,
mi deseo y devocion.
oh leona de montaña, eres la paz, el deseo,
y la serenidad, que me hace fuerte, sereno,
humano, en paz.
en tus ojos y en tu pecho, la bella y dulce tonada,
que arrulla mis sueños, en silencio.
lejos de haber perdido tiempo y vida,
solo preambulos, antes de tu calma, y tu bella
inseguridad.
y en mi mente tus ojos, tu piel,
tu presencia, firme segura, hermosa y
paciente.
y tu aparente fragilidad, es contrastada
con la belleza de tus ojos de leona
de montaña.
Feb 9, 2017
Feb 9, 2017 at 10:26 AM UTC
Íbamos todos al río
En alegre caravana.
Yo, a su lado... La mañana
Era mañana de estío.
Cantando triste tonada
Pasó entonces un boyero;
«Por una mujer me muero,
Pero ella no sabe nada».
Caminando, caminando
Ella cantaba y reía.
Una flor aquí cogía,
Otra allá, siempre cantando.
En el sombrero, albos tules,
Y de albo linón vestida,
¡Cómo brillaba la vida
En sus pupilas azules!...
Y lejos, en el sendero,
Bajo el oscuro pinar,
Se iba perdiendo el cantar:
«Por una mujer me muero...»
Mis ojos se iban tras ella
Mientras vagaba sombrío.
¡Y ella, a la orilla del río,
Entre todas, la más bella!
Al regresar se encendían
Las luces en el poblado.
Yo, en mis ensueños callado,
Y cantaban y reían.
Y pensaba en la tonada
Que oí cantar al boyero.
«Por una mujer me muero,
Pero ella no sabe nada».
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Esta vieja canción que oí contigo,
y que contigo di por olvidada,
surge del fondo de la madrugada
como la voz doliente de un amigo.
(Yo sé que la mujer que va contigo
no puede adivinar en mi mirada
que esa canción que no le dice nada,
le está diciendo lo que yo no digo).
Y, al escuchar de pronto esa tonada,
comprendo la amargura de un mendigo
ante una puerta que le fue cerrada.
Pero intento reír, y lo consigo...
como si no me recordara nada
esta vieja canción que oí contigo.
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La luna del trópico,
¡Qué blanca! ¡Qué grande!
Ya se alza entre nubes de armiño...
De plata es el valle.
Una triste tonada
Viene al través de los árboles,
Y otro canto responde a lo lejos
Mientras mueve la brisa el boscaje.
Los naranjos del patio
¡Cómo aroman el aire!
Son copos de nieve,
-Nieve en el trópico- los níveos azahares.
Tristeza de noches de luna,
Tristeza inefable....
¡Qué triste es la luna en el campo
Cuando cerca no hay nadie!...
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