"salvarme" poems
Luz mañanera de los lunes, esa que ilumina
Aquel vago recuerdo estancado en la almohada.
Un silbido sale de las botellas añejadas bajo la cama
Y la silueta de lo que pudo ser prende un cigarrillo.
Lúgubres desfiles en las tardes
Donde las quejas son el primer acto.
Las quejas de lo que nunca fui
Y de lo que nunca seré.
Acostada en la bañera con otra copa de vino
Y algunas pastillas para dormir
Ahogándome en el vacío que emanan de mis promesas.
“Todo estará bien” me decía “es solo una etapa”.
Cicatrices de inquilinas, arrojándome
A un acantilado sin fondo.
Adentro llovía todos los días y ya no sabía
Como evitar que el agua entrara.
No dormía ni comía
Era un cuerpo vagando entre vivos.
Ilusa la persona que creía poder salvarme
Absurdo el pensar que podía salir de eso.
Estaba en aquella tina contemplando desde mi ventana
El vestido que me tejía la luna y allí
Entre recuerdos, pastillas y alcohol
Quise dejarme ir; liberarme de todo el suplicio
Que jamás me dejo vivir, así que recite
Las últimas palabras antes de dejar esta vida
“Al fin, el fin”.
Aug 3, 2015
Aug 3, 2015 at 6:54 PM UTC
Nosotros somos quien somos.
¡Basta de Historia y de cuentos!
¡Allá los muertos! Que entierren como Dios manda
a sus muertos.
Ni vivimos del pasado,
ni damos cuerda al recuerdo.
Somos, turbia y fresca, un agua que atropella sus comienzos.
Somos el ser que se crece.
Somos un río derecho.
Somos el golpe temible de un corazón no resuelto.
Somos bárbaros, sencillos.
Somos a muerte lo ibero
que aún nunca logró mostrarse puro, entero y verdadero.
De cuanto fue nos nutrimos,
transformándonos crecemos
y así somos quienes somos golpe a golpe y muerto a muerto.
¡A la calle! que ya es hora
de pasearnos a cuerpo
y mostrar que, pues vivimos, anunciamos algo nuevo.
No reniego de mi origen
pero digo que seremos
mucho más que lo sabido, los factores de un comienzo.
Españoles con futuro
y españoles que, por serlo,
aunque encarnan lo pasado no pueden darlo por bueno.
Recuerdo nuestros errores
con mala saña y buen viento.
Ira y luz, padre de España, vuelvo a arrancarte del sueño.
Vuelvo a decirte quién eres.
Vuelvo a pensarte, suspenso.
Vuelvo a luchar como importa y a empezar por lo que empiezo.
No quiero justificarte
como haría un leguleyo,
Quisiera ser un poeta y escribir tu primer verso.
España mía, combate
que atormentas mis adentros,
para salvarme y salvarte, con amor te deletreo.
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Te ando buscando, amor que nunca llegas,
te ando buscando, amor que te mezquinas,
me aguzo por saber si me adivinas,
me doblo por saber si te me entregas.
Las tempestades mías, andariegas,
se han aquietado sobre un haz de espinas;
sangran mis carnes gotas purpurinas
porque a salvarme, oh niño, te me niegas.
Mira que estoy de pie sobre los leños,
que a veces bastan unos pocos sueños
para encender la llama que me pierde.
Sálvame, amor, y con tus manos puras
trueca este fuego en límpidas dulzuras
y haz de mis leños una rama verde.
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Perdido en la oscuridad
no puedo ver, estoy ciego
quien sabe que es la realidad
solo quiero un fuego-
una luz para salvarme
que puede ayudarme escapar
se que no tengo mucho para darte
pero si vienes conmigo,
siempre te voy a adorar
h.l.
May 11, 2013
May 11, 2013 at 4:17 PM UTC
¡Déjenme desahogar mi alma!
Déjenme contarles el dolor que en mí-- ha hecho morada.
Déjenme decirles que la muerte--me vive hablando,
que la desesperación se ha hecho la única religión que conozco!
¡Déjenme desahogar mi alma!
Estos tiros están trizando mi carne,
mi habilidad de pararme,
mi necesidad de salir adelante.
Están jugando fuerzas desconocidas con mi destino,
llámenle principalidades, demonios, ángeles, o amigos.
Doy un paso hacia delante, me siento invencible,
y cuando vuelvo a revisarme…. ¡estoy en el mismo sitio!
Esos tiros me jadean tan fuerte,
que se ha quebrado mi cerebro en mil pedazos.
Quiero sentir algo, sentir que contribuyo,
y veo el reflejo de mi corazón escarchado,
desangrado, escaldado, todo abandonado,
y vuelvo y me rindo.
¿Soy acaso una muñeca,
un títere, una marioneta,
un fantoche, un pelele,
o un maldito espantajo,
que todos pueden manipular a su antojo?
¡Déjenme desahogar mi alma!
tengo los brazos rotos, de tanto forzar la soga para salvarme.
tengo la mirada nublada,
los tiros me roban el oxígeno de tanto esforzarme de ellos librarme.
Veo gente libre, feliz, y consumada,
suspiros cortados me esperanzan un poco,
y lucho y riño por alcanzar mi destino.
Luego, veo mis trozos, mis tiros, y mi vida alterada por las circunstancias.
Siento la soledad que me viste los ojos y el alma.
Me beso la desilusión y la inestabilidad de mis manos,
Me siento y veo el café de mis letras,
salirse por los agujeros de la soga que me sigue triturando.
Pero vuelvo y me paro y la soga me sienta, y me doblega...
¡de mí, quiere adueñarse!
Déjenme desahogar mi alma!
No me miren con pena.
¡Yo de este yugo....he de liberarme!
LeydisProse
6/14/2017
https://www.facebook.com/LeydisProse/about/
Jun 14, 2017
Jun 14, 2017 at 11:23 AM UTC
El silencio del mar
brama un juicio infinito
más concentrado que el de un cántaro
más implacable que dos gotas
ya acerque el horizonte o nos entregue
la muerte azul de las medusas
nuestras sospechas no lo dejan
el mar escucha como un sordo
es insensible como un dios
y sobrevive a los sobrevivientes
nunca sabré que espero de él
ni que conjuro deja en mis tobillos
pero cuando estos ojos se hartan de baldosas
y esperan entre el llano y las colinas
o en calles que se cierran en más calles
entonces sí me siento náufrago
y sólo el mar puede salvarme.
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En la oscuridad claro estoy sola
Única luz que hay son memorias.
Mi cuerpo nomas sabe el frío
En el trinchera nomas hay muerte.
Pero todavía estoy viva
Con mi corazón moviendo lentamente.
La ocean se va y me separa de mis sueños
Dejándome en este cruel mundo.
Cuando quise recordar el pasado
Siento un dolor en mi cabeza que me hace llorar.
No más quiero saber como nadar
Y poder salvarme de estas tinieblas.
Porque se que nadie va venir a sacarme
Me pregunto si realmente alguna vez importé.
Pensamientos suicidas me deja hundir
Tocando el califa al fondo del mar.
Pero no me sofoca la agua
Mi convicción aguante el respiracion.
La superficie del mar esta arriba
Playas afuera de mi alcanzo.
Ni puedo estirar mi manos en esperanza
Se quiebran con el pression de mis errores.
El infierno del mar es el único calor
Abrazando me como un amor perdido.
Calentando me fuertemente
Haciendo me convertir en vidrio.
Pronto el océano me soltara y abandonar
Y criaturas vendrá alrededor de mí a comer.
Lo que me queda de mí se hizo harena
Lla no tengo esperanza a poder regresar al pasado.
© Sofia Villagrana 2018
Apr 1, 2018
Apr 1, 2018 at 11:02 PM UTC
Alguien que me salve de la vida.
Dirán que estamos bien enjuagándose la boca con tanto
tanto vacío familiar. Sí, sí. La vida,
larga vida, adorable viento matutino,
cortinas ligeras ondeando en los ventanales,
sí, sí, larga vida, alegría plena.
Alguien que me salve, por favor.
Pero está bien. Uno encuentra razones.
Pronto lo verás.
Eso dicen y se marchan muy contentos
de haber servido para absolutamente nada.
Tal vez esa es la fuente de la dicha.
Se jactan de la bendita ignorancia como guía
y declaran el patetismo como aspiración intelectual,
sin saberlo claro está. Pero ahora que entiendo
las cosas como son (metafísica de asientos
plásticos de metro y envoltorios abre fácil nada
fáciles de abrir: una tortura común)
puedo disimular un poco mi existencia,
y desfilar mi mal olor en público
limpia la consciencia por las feromonas.
Tantas soluciones para un problema
y siempre la que no se comprende
es la más sencilla,
la más aplicada,
la más conocida,
hablo pues de la errónea que mantiene viva
la creencia.
Alguien termine de salvarme,
que yo solo podría
pero no puedo.
Jul 22, 2017
Jul 22, 2017 at 10:36 PM UTC
Somos el río que invocaste, Heráclito.
Somos el tiempo. Su intangible curso
acarrea leones y montañas,
llorado amor, ceniza del deleite,
insidiosa esperanza interminable,
vastos nombres de imperios que son polvo,
hexámetros del griego y del romano,
lóbrego un mar bajo el poder del alba,
el sueño, ese pregusto de la muerte,
las armas y el guerrero, monumentos,
las dos caras de Jano que se ignoran,
los laberintos de marfil que urden
las piezas de ajedrez en el tablero,
la roja mano de Macbeth que puede
ensangrentar los mares, la secreta
labor de los relojes en la sombra,
un incesante espejo que se mira
en otro espejo y nadie para verlos,
láminas en acero, letra gótica,
una barra de azufre en un armario,
pesadas campanadas del insomnio,
auroras, ponientes y crepúsculos,
ecos, resaca, arena, liquen, sueños.
Otra cosa no soy que esas imágenes
que baraja el azar y nombra el tedio.
Con ellas, aunque ciego y quebrantado,
he de labrar el verso incorruptible
y (es mi deber) salvarme.
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