Hello Poetry
Submit your work and get some sparkles! Create free account
"ruleta" poems
Volando del vértice del mal y del bien, es independiente la saltapared. Y su principado, la ermita que fue granero después. Sobre los tableros de la ruina fiel, la saltapared juega su ajedrez, sin tumbar la reina, sin tumbar al rey... Ave matemática, nivelada es como una ruleta que baja y que sube feliz, a cordel. Su voz vergonzante llora la doblez con que el mercader se llevó al canario y al gorrión también a la plaza pública, a sacar la suerte del señor burgués. Del tejado bebe agua olvidadiza de los aguaceros, porque transparente su cuerpo albañil gratuito nivel. Y al ángel que quiere reconstruir la ermita del eterno Rey, sirve de plomada la saltapared.
0
1.4k
La saltapared
Ako ay tumaya sa pag ikot ng ruleta Tumaya dahil umaasang sakin ito'y tatama Sa sobrang dami ng aking tinaya tila'y nawalan ng pagasa Pano ba naman ni isang beses ako'y hindi pinagpala
0
Mar 7, 2020
Mar 7, 2020 at 7:42 AM UTC
Ruleta
Mucho les importa la poesía. Hablan constantemente de la poesía, y se prueban metáforas como putas sostenes ante el oval espejo de las oes pulidas que la admiración abre en las bocas afines. Aman la intimidad, sus interioridades les producen orgasmos repentinos: entreabren las sedas de su escote, desatan cintas, desanudan lazos, y misteriosamente, con señas enigmáticas que el azar mitifica, llaman a sus adeptos: -Mira, mira… Detrás de las cortinas, en el lujo en penumbra de los viejos salones que los brocados doran con resplandor oscuro, sus adiposidades brillan pálidamente un instante glorioso. Eso les basta. Otras tardes de otoño reconstruyen el esplendor de un tiempo desahuciado por deudas impagables, perdido en la ruleta de un lejano Casino junto a un lago por el que se deslizan cisnes, cisnes cuyo perfil -anotan sonrientes- susurra, intermitente, eses silentes: aliterada letra herida, casi exhalada -puesto que surgida de la aterida pulcritud del ala- en un S. O. S. que resbala y que un peligro inadvertido evoca. ¡Y el cisne-cero-cisne que equivoca al agua antes tranquila y ya alarmada, era tan sólo nada-cisne-nada! Pesados terciopelos sus éxtasis sofocan.
0
327
Oda a los nuevos bardos