"registro" poems
*¿Cuantos cuentos habrán contado las montañas, las olas, las ramas?
¿Cuanta vida habrá pasado por aquí?
En cientos y miles de años.¿Cuantos han salido igual a ti?
Hoy el viento me gana el aliento
y la densidad del pensamiento,
cede por fin.
La imaginación da su verdadera cara
se encuentra desnuda, aquí parada.
Susurros del mundo me llaman,
invitándome a la vida sin más palabras.
Porque el olvido se marca en nuestra cara:
Arrugas y canas.
He de partir uno de estos días,
he de vivir uno de estos días,
he de sentir uno de estos días.
He de ser feliz.
Las ganas no se apagarán en el tenue olvido
y cuando llegue el momento de saltar,
no habrá testigo de que existimos.
No le debemos a la vida registro
y ella no nos deberá el habernos conocido.*
Oct 30, 2012
Oct 30, 2012 at 3:08 PM UTC
ventorrales helados quiebran mi rostro
como si se tratara
de navajas
ventanales empapados juegan
con esconder
tu silueta
suave brisa,
si la aceptas
los fuertes vientos se transforman
en ideas
en gotas
que caen pero nunca llegan
tormenta
Aug 11, 2018
Aug 11, 2018 at 3:14 PM UTC
máquina de vapor
acciona su mecanismo
moviendo todos sus engranes
al unísono y al son
que me arriesgo
la máquina mueve también
sus piezas
como bailarinas
no cesan
combustible infinito
el vapor de mi llanto
alimenta los huracanes
de mi mente
y no me deja más lugar
Aug 11, 2018
Aug 11, 2018 at 3:23 PM UTC
no era parte del plan
recaer en malos hábitos
volver a las rutinas
morir esperando la noche
quizás sea necesario
sólo fuiste mi maestro
las escuelas no duran para siempre
inesperado no
más bien inoportuno
duele tenerte aquí
y que estés tan lejos
gracias por enseñarme
a ver, a vivir, a ser
a no pensar que solo debo flotar
sin más
a amar
Aug 11, 2018
Aug 11, 2018 at 3:07 PM UTC
Gira la flor
-¡Tenue, exquisita flor!-
al son del pasar, de lo próximo y lo incierto,
al tacto del rincón eterno del ojo de Cronos
tu vestido nochebuena;
sus sangrientos espirales,
bombeando la vaporosa y gris arquitectura de tu ****
marcando el límite -territorio-
señalando y ordenándome
sentir sino punzante y pedregosa impotencia;
ahogados en fuego llanto
gritamos yo y mi alma en silencio:
-Detente tu girar y date vuelta;
haz dos de tus girares, corazón;
dime, dime una vez más, con tu danzar;
recuérdame cual viejo frío y senil
el cómo te empecé yo a amar.
Y, delimitada mi clemencia, mi suspirar y mi poder
repetiste, con ignorancia, mi razón de lujo amar;
diste el bucle enamorado
recordando el ser de tus frías venas
recostándose en su verde esplendor;
tus contemplaciones, líneas de leer
del parentesco tuyo al griego guerrero
cuya espada y formidable escudo dorado
respondían con insolente vehemencia
a las plegarias del desdichado Héctor;
es tu intrigante idioglosia
tu secreto idioma tambaleante y curvilíneo;
la respuesta onírica, anhelada
bajo tu impetuoso y salvaje vestir nochebuena.
Códigos causantes
bañando el camisón de barroco secreto
de tu sucio y ominoso deseo;
poderíos inexistentes redactados con iris
en el más humano idioma;
la táctil y clara erección de tu registro
lubricado en el sadista idioma tuyo;
el tortuoso y cíclico tremor
de tu vestido nochebuena.
Dec 26, 2019
Dec 26, 2019 at 5:13 AM UTC