Hello Poetry
Submit your work and get some sparkles! Create free account
"quebrados" poems
A névoa e a neblina escura se misturam com a fuligem a chama se extinguiu e a fumaça carbônica adentra as narinas daqueles que sofrem chove nos olhos desses que não entendem porque choram talvez seja a irritação da fumaça talvez seja a tristeza mais que profunda Seria novamente o inferno que ganhou uma nova paisagem desolada? Outrora um pântano nojento e repugnante Agora uma caverna vulcânica de enxofre e brumas de veneno e morte Voltei ao inferno e cá estou perdido novamente Os gritos nunca estiveram tão desesperados A dor nunca se tornou tão angustiante Arrepio toda a espinha meu coração está estrangulado minha voz está muda enquanto meu grito interno é desolador é tão tórrido que estou embriagado é tão tórrido que estou congelando e é tão tão frio que minha pele se queima arranco com as unhas a minha própria carne até encontrar meus ossos quebrados estou quebrado, completamente quebrado estou destruído e ainda assim continuo a caminhar Eu mesmo proclamo a minha profecia Eu mesmo sabia o que estaria por vir E esse sorriso triste-alegre carrega o futuro que está chegando Talvez banhar-me no Lethe não seja o fim do mundo Talvez esquecer-me de tudo seja renascer como a fênix a dádiva do Elísio Por hora mergulho no profundo da minha inconsciência Por hora declamo para o mundo Por hora me perco Por hora me encontro Por hora...
0
Mar 17, 2017
Mar 17, 2017 at 1:18 PM UTC
O Tártaro
Debajo de las multiplicaciones hay una gota de sangre de pato. Debajo de las divisiones hay una gota de sangre de marinero. Debajo de las sumas, un río de sangre tierna; un río que viene cantando por los dormitorios de los arrabales, y es plata, cemento o brisa en el alba mentida de New York. Existen las montañas, lo sé. Y los anteojos para la sabiduría, lo sé.  Pero yo no he venido a ver el cielo. He venido para ver la turbia sangre, la sangre que lleva las máquinas a las cataratas y el espíritu a la lengua de la cobra. Todos los días se matan en New York cuatro millones de patos, cinco millones de cerdos, dos mil palomas para el gusto de los agonizantes, un millón de vacas, un millón de corderos y dos millones de gallos que dejan los cielos hechos añicos. Más vale sollozar afilando la navaja o asesinar a los perros en las alucinantes cacerías que resistir en la madrugada los interminables trenes de leche, los interminables trenes de sangre, y los trenes de rosas maniatadas por los comerciantes de perfumes. Los patos y las palomas y los cerdos y los corderos ponen sus gotas de sangre debajo de las multiplicaciones; y los terribles alaridos de las vacas estrujadas llenan de dolor el valle donde el Hudson se emborracha con aceite. Yo denuncio a toda la gente que ignora la otra mitad, la mitad irredimible que levanta sus montes de cemento donde laten los corazones de los animalitos que se olvidan y donde caeremos todos en la última fiesta de los taladros. Os escupo en la cara. La otra mitad me escucha devorando, cantando, volando en su pureza como los niños en las porterías que llevan frágiles palitos a los huecos donde se oxidan las antenas de los insectos. No es el infierno, es la calle. No es la muerte, es la tienda de frutas. Hay un mundo de ríos quebrados y distancias inasibles en la patita de ese gato quebrada por el automóvil, y yo oigo el canto de la lombriz en el corazón de muchas niñas. óxido, fermento, tierra estremecida. Tierra tú mismo que nadas por los números de la oficina. ¿Qué voy a hacer, ordenar los paisajes? ¿Ordenar los amores que luego son fotografías, que luego son pedazos de madera y bocanadas de sangre? No, no; yo denuncio, yo denuncio la conjura de estas desiertas oficinas que no radian las agonías, que borran los programas de la selva, y me ofrezco a ser comido por las vacas estrujadas cuando sus gritos llenan el valle donde el Hudson se emborracha con aceite.
0
838
New york (oficina y denuncia)
Debajo de las multiplicaciones hay una gota de sangre de pato. Debajo de las divisiones hay una gota de sangre de marinero. Debajo de las sumas, un río de sangre tierna; un río que viene cantando por los dormitorios de los arrabales, y es plata, cemento o brisa en el alba mentida de New York. Existen las montañas, lo sé. Y los anteojos para la sabiduría, lo sé.  Pero yo no he venido a ver el cielo. He venido para ver la turbia sangre, la sangre que lleva las máquinas a las cataratas y el espíritu a la lengua de la cobra. Todos los días se matan en New York cuatro millones de patos, cinco millones de cerdos, dos mil palomas para el gusto de los agonizantes, un millón de vacas, un millón de corderos y dos millones de gallos que dejan los cielos hechos añicos. Más vale sollozar afilando la navaja o asesinar a los perros en las alucinantes cacerías que resistir en la madrugada los interminables trenes de leche, los interminables trenes de sangre, y los trenes de rosas maniatadas por los comerciantes de perfumes. Los patos y las palomas y los cerdos y los corderos ponen sus gotas de sangre debajo de las multiplicaciones; y los terribles alaridos de las vacas estrujadas llenan de dolor el valle donde el Hudson se emborracha con aceite. Yo denuncio a toda la gente que ignora la otra mitad, la mitad irredimible que levanta sus montes de cemento donde laten los corazones de los animalitos que se olvidan y donde caeremos todos en la última fiesta de los taladros. Os escupo en la cara. La otra mitad me escucha devorando, cantando, volando en su pureza como los niños en las porterías que llevan frágiles palitos a los huecos donde se oxidan las antenas de los insectos. No es el infierno, es la calle. No es la muerte, es la tienda de frutas. Hay un mundo de ríos quebrados y distancias inasibles en la patita de ese gato quebrada por el automóvil, y yo oigo el canto de la lombriz en el corazón de muchas niñas. óxido, fermento, tierra estremecida. Tierra tú mismo que nadas por los números de la oficina. ¿Qué voy a hacer, ordenar los paisajes? ¿Ordenar los amores que luego son fotografías, que luego son pedazos de madera y bocanadas de sangre? No, no; yo denuncio, yo denuncio la conjura de estas desiertas oficinas que no radian las agonías, que borran los programas de la selva, y me ofrezco a ser comido por las vacas estrujadas cuando sus gritos llenan el valle donde el Hudson se emborracha con aceite.
Continue reading...
71
Por que fazer assim? Complicar tanto as coisas Como se quisesse se afastar de mim. Depois de tudo que vimos E dos fatos escancarados Não há mais o que negar Entar porque não juntar nossos cacos quebrados? Você ja teve alguem que te esmigalhou em pedaços Eu nunca tive alguem que completasse meus espaços Então porque não juntar nossos cacos quebrados?
0
Jan 8, 2016
Jan 8, 2016 at 11:57 AM UTC
Cacos Quebrados
A instancias de mis amigos cuerdos y cautelosos que ya no saben si diagnosticarme prematuro candor o simple chifladura abro el expediente de mi optimismo y uno por uno repaso los datos allá en el paisito quedó mi casa con mi gente mis libros y mi aire desde sus ventanas grandes conmovedoras se ven otras ventanas y otras gentes se oye cómo pasa aullando la muerte son los mismos aullidos verdes y azules son los que acribillaron a mis hermanos los cementerios están lejos pero los hemos acercado con graves excursiones detrás de primaveras y ataúdes y de sueños quebrados y de miradas fijas los calabozos están lejos pero los hemos acercado a nuestro invierno sobre un lecho de odios duermen sin pesadillas muchachos y muchachas que arribaron juntos a la tortura y a la madurez pero hay que aclarar que otras y otros los sueñan noche a noche en las casas oscuras y a la espera la gente la ****** y la silvestre no los filatélicos de hectáreas y vaquitas va al exilio a cavar despacio su nostalgia y en las calles vacías y furiosas queda apenas uno que otro mendigo para ver como pasa el presidente en la cola del hambre nadie habla de fútbol ni de ovnis hay que ahorrar argumentos y saliva y las criaturas que iban a nacer regresan con espanto al confort de la nada ésta es la absurda foja de mi duro optimismo prematuro candor o simple chifladura lo cierto es que debajo de estas calamidades descubro una sencilla descomunal ausencia cuando los diez tarados mesiánicos de turno tratan de congregar la obediente asamblea el pueblo no hace quorum por eso porque falta sin aviso a la convocatoria de los viejos blasfemos porque toma partido por la historia y no tiene vergüenza de sus odios por eso aprendo y dicto mi lección de optimismo y ocupo mi lugar en la esperanza.
0
475
Salutación del optimista
A instancias de mis amigos cuerdos y cautelosos que ya no saben si diagnosticarme prematuro candor o simple chifladura abro el expediente de mi optimismo y uno por uno repaso los datos allá en el paisito quedó mi casa con mi gente mis libros y mi aire desde sus ventanas grandes conmovedoras se ven otras ventanas y otras gentes se oye cómo pasa aullando la muerte son los mismos aullidos verdes y azules son los que acribillaron a mis hermanos los cementerios están lejos pero los hemos acercado con graves excursiones detrás de primaveras y ataúdes y de sueños quebrados y de miradas fijas los calabozos están lejos pero los hemos acercado a nuestro invierno sobre un lecho de odios duermen sin pesadillas muchachos y muchachas que arribaron juntos a la tortura y a la madurez pero hay que aclarar que otras y otros los sueñan noche a noche en las casas oscuras y a la espera la gente la ****** y la silvestre no los filatélicos de hectáreas y vaquitas va al exilio a cavar despacio su nostalgia y en las calles vacías y furiosas queda apenas uno que otro mendigo para ver como pasa el presidente en la cola del hambre nadie habla de fútbol ni de ovnis hay que ahorrar argumentos y saliva y las criaturas que iban a nacer regresan con espanto al confort de la nada ésta es la absurda foja de mi duro optimismo prematuro candor o simple chifladura lo cierto es que debajo de estas calamidades descubro una sencilla descomunal ausencia cuando los diez tarados mesiánicos de turno tratan de congregar la obediente asamblea el pueblo no hace quorum por eso porque falta sin aviso a la convocatoria de los viejos blasfemos porque toma partido por la historia y no tiene vergüenza de sus odios por eso aprendo y dicto mi lección de optimismo y ocupo mi lugar en la esperanza.
Continue reading...
50
Hoy sé que los quebrados son olivos cercados en el área de la escuela. Hoy sé que llevan remo y blanca vela los amados balandros adjetivos. Hoy sé que aquellos tiempos están vivos, que cada asignatura es centinela que vigila un recuerdo y lo revela con gesto y con presencia redivivos. Me encontré solitario, inerte, ciego, sin risueño pasado, sin el juego alegre entre los vientos del verano, y yo busqué en los álamos mi vida y al no encontrarla la creí perdida, y estaba aquí, al alcance de la mano.
0
311
Evocación