"pretendes" poems
Tú me quieres alba,
Me quieres de espumas,
Me quieres de nácar.
Que sea azucena
Sobre todas, casta.
De perfume tenue.
Corola cerrada.
Ni un rayo de luna
Filtrado me haya.
Ni una margarita
Se diga mi hermana.
Tú me quieres nívea,
Tú me quieres blanca,
Tú me quieres alba.
Tú que hubiste todas
Las copas a mano,
De frutos y mieles
Los labios morados.
Tú que en el banquete
Cubierto de pámpanos
Dejaste las carnes
Festejando a Baco.
Tú que en los jardines
Negros del Engaño
Vestido de rojo
Corriste al Estrago.
Tú que el esqueleto
Conservas intacto
No sé todavía
Por cuáles milagros,
Me pretendes blanca
(Dios te lo perdone),
Me pretendes casta
(Dios te lo perdone),
Me pretendes alba.
Huye hacia los bosques;
Vete a la montaña;
Límpiate la boca;
Vive en las cabañas;
Toca con las manos
La tierra mojada;
Alimenta el cuerpo
Con raíz amarga;
Bebe de las rocas;
Duerme sobre escarcha;
Renueva tejidos
Con salitre y agua;
Habla con los pájaros
Y lévate al alba.
Y cuando las carnes
Te sean tornadas,
Y cuando hayas puesto
En ellas el alma
Que por las alcobas
Se quedó enredada,
Entonces, buen hombre,
Preténdeme blanca,
Preténdeme nívea,
Preténdeme casta.
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Cada vez que quizás me llamas
me desorganizas la vida.
Cuando ya creía hallar calma
de nuevo el corazón agitas.
Sé que todavía no entiendes
que sin querer causas dolor
porque lo que tú ahora sientes
es incomparable a mi amor.
Pretendes volver amistad
lo que fue profunda pasión,
mas yo aún no puedo cambiar
aquella tierna sensación
que tú persigues separar
de lo que es de cierto el amor,
justo entre mujer y varón.
Tú no cedes, y yo tampoco
tal que así seguirá la vida
y me traerás como loco
cada que me llames o escribas.
Jorge Gómez A.
Jun 22, 2012
Jun 22, 2012 at 7:17 AM UTC
Poema de: Anonymous Poet
Nunca digas amo-te se não te interessa.
Nunca fales sobre sentimentos se estes não existem.
Nunca toques numa vida se não pretendes romper um coração.
Nunca olhes nos olhos de alguém se não que queres vê-los derramar em lágrimas por causa de ti.
A mais cruel que alguém pode fazer é permitir que alguém se apaixone por ti quando tu não pretendes mesmo...
May 14, 2017
May 14, 2017 at 12:47 PM UTC
Negra pupila, abierta y fulgurante,
Ancha y tersa la frente pensadora,
Reposado el andar, dulce el semblante,
La mano diminuta y tembladora;
Todo extrañando el peso del turbante,
Del blanco jaique y de la guzla mora:
Así le conocí, cuando sentía
Amor y juventud el alma mía.
Era... ya lo sabéis, el inspirado,
El egregio cantor de los amores;
El que hablaba el idioma delicado
De las brisas, las fuentes y las flores.
Semejaba, en el siglo, un desterrado
De las rondas de antiguos trovadores,
Que en alta noche el mandolín tañía
Al pie de la callada celosía.
Él cantaba el más tierno de los seres,
¡Encarnación de la belleza humana!
Hablaba de ilusiones y placeres,
De una dicha inmortal y soberana;
Del amor que derrama en las mujeres
Más luz que el sol brillando en la mañana,
Y cuyo beso, en alas de su anhelo,
Basta a juntar la tierra con el cielo.
Después... su frente pálida, abatida,
Una sonrisa lúgubre en su boca;
Su voluntad heroica ya vencida,
Semejaba, en lo ñrme, abrupta roca
Gastada por las olas de la vida;
En el vaivén de la fortuna loca...
El alma llena de esplendor y fuego,
Y sus ojos sin luz... ¡ya estaba ciego!
Ya sentada a sus puertas la pobreza,
Conociendo del mundo los rigores,
Hirió su altiva frenta la tristeza;
Cantó libre sus íntimos dolores,
Y halló en premio a sus sueños de grandeza
Tardes nubladas y marchitas flores;
Horas lentas, amargas, intranquilas,
Y la noche en el alma y las pupilas.
¡Gladiador del espíritu! ¿a qué meta
Pretendes ir así? ¿No te imaginas
Que si mirara tu pupila inquieta,
Vieras el jaramago en las rüinas?
Ya ciñes la corona del poeta,
Ya conoces su peso y sus espinas,
Ya del rebelde mundo en el proscenio,
Como un errante sol, brilló tu genio.
Mirad... el genio cruza este desierto,
Entre penas y lágrimas cautivo...
En la tierra es un vivo que está muerto,
Y en la tumba es un muerto que está vivo.
Amar, soñar, creer, mirar abierto
Un templo más allá, luchar altivo,
Y consumirse al fuego que lo abrasa,
Tras un aplauso que resuena y pasa.
Tu patria sabe honrarte, enaltecerte,
Para ser inmortal tienes derecho;
Nadie en tu derredor culpa a la suerte,
Ni sollozos exhala de su pecho;
En las nupcias del genio con la muerte,
La Historia es un hogar, la tumba un lecho,
Y ambas fulguran con eterna llama
Hoy que engendran un hijo de la Fama.
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"El agua toma siempre la forma de los vasos
que la contienen", dicen las ciencias que mis pasos
atisban y pretenden analizarme en vano;
yo soy la resignada por excelencia, hermano.
¿No ves que a cada instante mi forma se aniquila?
Hoy soy torrente inquieto y ayer fui agua tranquila;
hoy soy, en vaso esférico, redonda; ayer, apenas,
me mostraba cilíndrica en las ánforas plenas,
y así pitagorizo mi ser, hora tras hora;
hielo, corriente, niebla, vapor que el día dora,
todo lo soy, y a todo me pliego en cuanto cabe.
¡Los hombres no lo saben, pero Dios si lo sabe!
¿Por qué tú te rebelas? ¿Por qué
tú ánimo agitas?
¡Tonto! ¡Si comprendieras las dichas infinitas
de plegarse a los fines del Señor que nos rige!
¿Qué quieres? ¿Por qué sufres?
¿Qué sueñas? ¿Qué te aflige?
¡Imaginaciones que se extinguen en cuanto
aparecen...! ¡En cambio, yo canto, canto, canto!
Canto, mientras tu penas, la voluntad ignota;
canto cuando soy chorro, canto cuando soy gota,
y al ir, Proteo extraño, de mi destino en pos,
murmuro: -¡Que se cumpla la santa ley de Dios!
¿Por qué tantos anhelos sin rumbo tu alma fragua?
¿Pretendes ser dichoso? Pues bien: sé como el agua;
sé como el agua, llena de oblación y heroísmo,
sangre en el cáliz, gracia de Dios en el bautismo;
sé como el agua, dócil a la ley infinita,
que reza en las iglesias en donde está bendita,
y en el estanque arrulla meciendo la piragua.
¿Pretendes ser dichoso? Pues bien: sé como el agua;
lleva cantando el traje de que el Señor te viste,
y no estés triste nunca, que es pecado estar triste.
Deja que en ti se cumplan los fines de la vida:
sé declive, no roca; transfórmate y anida
donde al Señor le plazca, y al ir del fin en pos,
murmura: ¡Que se cumpla la santa ley de Dios!
Lograrás, si lo hicieres así, magno tesoro
de bienes: si eres bruma, serás bruma de oro;
si eres nube, la tarde te dará su arrebol;
si eres fuente, en tu seno verás temblando al sol;
tendrán filetes de ámbar tus ondas, si laguna
eres, y si océano, te plateará la luna.
Si eres torrente, espuma tendrás tornasolada,
y una crencha de arco-iris en flor, si eres cascada.
Así me dijo el Agua con místico reproche,
Y yo, rendido al santo consejo de la Maga,
Sabiendo que es el Padre quien habla entre la noche,
Clamé con el Apóstol: -Señor, ¿qué
quieres que haga?
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Si de un delito proprio es precio en Lido
la horca, y en Menandro la diadema,
¿quién pretendes, ¡oh Júpiter!, que tema
el rayo a las maldades prometido?
Cuando fueras un robre endurecido,
y no del cielo majestad suprema,
gritaras, tronco, a la injusticia extrema,
y, dios de mármol, dieras un gemido.
Sacrilegios pequeños se castigan;
los grandes en los triunfos se coronan,
y tienen por blasón que se los digan.
Lido robó una choza, y le aprisionan;
Menandro un reino, y su maldad obligan
con nuevas dignidades que le abonan.
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Me miras con perfidia
pretendiendo domar mi recinto.
Presumes tu sabiduría
sin saber que yo soy, ¡guía audaz!
Que llevo más de diez vidas
perfeccionando mis gritos,
cuyo sonidos te llevaran al
olimpo de los seres invictos.
Gimos con algoritmos que descifran
los calóricos revoltillos de una mente esculpida
que sabe sumergirse; en insondable pozos,
complacerte, hasta que logres tu propósito,
hasta que digas ¡eureka! la novena maravilla,
la he encontrado, en tu llanto pasional.
Me miras y pretendes amedrentarme,
pretendes que huya de mi desnudez
y yo sencillamente, te reto a que te
atiborres de mi ser..,
a que te pierdas en mi querer;
que no te avergüences de mi placer y
que escuches en mis suspiros
los quejidos de mi erotismo.
Me miras como quien pretende impresionar
y yo con la mirada fija..,
te reto a que descubras mi castidad;
Que te enganches de mi honduras,
que te aferres a mi cintura,
que te enamores de mi sabrosura,
que te deshagas de tu cordura
y respondas al clamo de mis deseos
que te hacen un llamado visceral.
Que apruebes conmigo los sabores del tiempo,
con feroces besos, que van componiendo
la canción perfecta, hasta que lleguemos
a nuestro destino pasional.
Te dije alguna vez y te lo diré otra vez,
“Yo no gimo, yo gruñó como loba,
maulló como perra” brinco hasta
afincarme en tus cinco sentidos,
y logres entender, que tú serás un lobo maldito,
pero, a mi amor !no lo puedes someter!
May 25, 2018
May 25, 2018 at 1:03 PM UTC
¿Podrá el vidro llorar partos de Oriente?
¿Cabrá su habilidad en los crisoles?
¿Será la Tierra adúltera a los Soles,
Por concebir de un horno siempre ardiente?
¿Destilarás en baños a Occidente?
¿Podrán lo mismo humos que arreboles?
¿Abreviarán por ti los Españoles
El precioso naufragio de su gente?
Osas contrahacer su ingenio al día;
Pretendes que le parle docta llama
Los secretos de Dios a tu osadía.
Doctrina ciega y ambiciosa fama:
El oro miente en la ceniza fría,
Y cuando le promete, le derrama.
423
Peço desculpa pelos meus extremos.
Tenho tanta urgência em mim,
Tanto desespero,
Sei lá eu de quê.
Às vezes sinto-me sufocada dentro de mim mesma,
às vezes tenho duas mãos à volta do pescoço
e nem penso em me debater para as retirar.
Sempre fui um pouco masoquista, sempre consegui encontrar na
dor uma forma de a admirar.
São sensações que aparecem subitamente,
sinto o meu corpo a entrar numa agressiva combustão
que me arde em todo o lado e, logo depois, se esvanece
num grito calado.
E de repente,
Fico demasiado pequena
Para aguentar o calor da minha própria erupção.
E esta alma inquieta luta,
Protesta,
Escraviza-me,
Nem sequer me escuta,
Só arranha as paredes dentro de mim
À procura duma fenda por onde se escapar.
Mas porque me quer ela abandonar?!
Eu sei, e quero deixá-la ir!
Para a roda da fortuna que a veio seduzir, para o penhasco de onde
ela se quer mandar.
Sem sequer se questionar se terá uma rede por baixo que a vá
amparar.
Sempre fui assim, muita emoção e pouca razão.
Impulsiva, selvagem, bruta, desmedida,
em todos os assuntos que se relacionam com o coração.
“C(ALMA)”…grito-lhe de volta.
E afinal, ela ouve,
Mas não quer saber.
Às vezes dou por mim a chorar
Sem me aperceber de como comecei
E sem qualquer noção
De como irei parar.
Às vezes sinto a sua dor,
E choro com ela,
Enquanto ela me implora por uma última dança
Contigo.
Enquanto eu lhe imploro
Algo muito semelhante.
Algo que se assemelhe a um porto de abrigo.
MAS CALMA NA ALMA!
Dobra os extremos
Junta-os num ponto não tão distante.
E assim, bailemos,
Sem fazer do amor um bailado agoniante.
Pois só no meio termo é que se dança bem quando pretendes dançar com uma acompanhante.
Mar 7, 2022
Mar 7, 2022 at 4:51 PM UTC
Si gobernar provincias y legiones
ambicioso pretendes, ¡oh Licino!,
procura que el favor y el desatino
aseguren de infames tus acciones.
No merezca ninguno las prisiones
mejor que tú; pues cuanto más vecino
al suplicio te vieres, el destino
más te apresurará las elecciones.
Felices son y ricos los pecados:
ellos dan los palacios suntuosos,
llueven el oro, adquieren los estados.
Alábanse los hombres virtuosos;
mas, para lo que viven alabados,
quien los alaba elige los viciosos.
370
No codicies mi boca. Mi boca es de ceniza
Y es un hueco sonido de campanas mi risa.
No me oprimas las manos. Son de polvo mis manos,
Y al estrecharlas tocas comida de gusanos.
No trences mis cabellos. Mis cabellos son tierra
Con la que han de nutrirse las plantas de la sierra.
No acaricies mis senos. Son de greda, los senos
Que te empeñas en ver como lirios morenos.
¿Y aún me quieres, amado? ¿Y aún mi cuerpo pretendes
Y, largas de deseo, las manos a mí tiendes?
¿Aún codicias, amado, la carne mentirosa
Que es ceniza y se cubre de apariencias de rosa?
Bien, tómame. ¡Oh laceria!
¡Polvo que busca al polvo sin sentir su miseria!
362
Rompí con el cincel la abrupta roca
Y una chispa brotó...
Un eco agudo, lastimero, inmenso,
Al golpe respondió.
Si la roca se queja y llora fuego
No te debe admirar
Que, a tu alevoso golpe, llore sangre
Que es fuego en ei pesar.
Si la roca ha gritado y con sus gritos
Atronó la extensión...
¡No te asombre que atruene el universo
Mi eterna maldición!
Yo era mudo, insensible; mi fortuna
Era vivir en paz
Hoy me inquieta mirar por todas partes
Tu diabólica faz.
¿Por qué te asomas a mi oscura vida?
¿Que pretendes de mí?
Quiero entrar a las sombras del sepulcro
¡Para no verte allí...!
Si hasta en la negra tumba te encontrare...
Óyeme la verdad:
Si allí he de verte, gritará mi polvo:
¡Maldita eternidad!
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